Una enfermedad crónica en la que el sistema inmunitario del paciente ataca a diferentes órganos y tejidos.
Se manifiesta alternando periodos de mayor actividad o más síntomas con otros de inactividad. Al tratarse de una enfermedad autoinmune no tiene cura, pero se puede controlar con fármacos.
La incidencia es de 1 a 10 casos por 100.000 habitantes/año.
Afecta principalmente a mujeres en edad fértil con una razón mujer/hombre de 10/1.
¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DEL LES?
Generales: cansancio, pérdida de peso, fiebre.
Dolor e inflamación en las articulaciones, lesiones en la piel (eritema en alas de mariposa en mejillas y nariz), nefritis (inflamación renal), aumento de la tensión arterial, mayor riesgo de infecciones,síndrome antifosfolipídico (trombosis, abortos de repetición asociados a la presencia de anticuerpos antifosfolipídicos).
¿PUEDEN LAS MUJERES CON LES QUEDARSE EMBARAZADAS?
Pueden tener embarazos normales, pero tienen más probabilidades de presentar complicaciones.
La aparición de complicaciones durante la gestación es mayor en presencia de actividad lúpica.
Las pacientes que presentan anticuerpos antifosfolipídicos tienen mayor riesgo de sufrir abortos y preeclampsia (trastorno hipertensivo del embarazo).
¿QUÉ SE RECOMIENDA A LAS MUJERES CON LES ANTES DE BUSCAR EMBARAZO?
El éxito de la gestación en las mujeres con LES depende en gran medida de la evaluación preconcepcional, junto con el seguimiento prenatal en unidades prenatales y multidisciplinarias (reumatólogo, obstetra y matrona). Es importante tener la enfermedad bien controlada/inactiva para aumentar las probabilidades de éxito de la gestación.
Es muy importante identificar factores considerados de alto riesgo de malos resultados obstétricos como:
Anticuerpos antifosfolipídicos o los anticuerpos anti-ro relacionados con la propia enfermedad.
Edad (mujeres mayores de 40 años).
Antecedentes obstétricos y gestación múltiple.
Antecedentes de trombosis previa.
Tabaquismo.
Obesidad.
Factores de riesgo cardiovascular.
¿CÓMO AFECTA EL EMBARAZO AL LES Y AL BEBÉ?
Las tasas de exacerbación (aumento de gravedad) de la actividad del LES durante el embarazo pueden llegar a ser del 60 %, sobre todo en las pacientes con enfermedad activa en el momento de la concepción. Por ello, no es aconsejable buscar un embarazo hasta que el LES lleve controlado (ausencia de actividad lúpica) un mínimo de 6 meses.
Tener lupus aumenta el riesgo de:
Preeclampsia.
Aborto espontáneo.
Prematuridad.
Cesárea.
Hemorragia posparto.
Trombosis venosa profunda.
Tromboembolismo pulmonar.
En el bebé, si la madre tiene LES, aumenta el riesgo de:
Bloqueo cardiaco congénito, sobre todo asociado a anticuerpos anti-Ro.
Lupus neonatal.
¿CÓMO DEBE SER EL SEGUIMIENTO DE LA EMBARAZADA CON LES?
Se considera un embarazo de alto riesgo, por ello el seguimiento debe realizarse en unidades especializadas y multidisciplinares con el objetivo de detectar precozmente las posibles complicaciones maternas y/o fetales.
La periodicidad de las visitas dependerá de:
La gravedad de la enfermedad.
La actividad de la enfermedad durante la gestación.
El riesgo de complicaciones materno-fetales, en función de los resultados de las analíticas y estudios ecográficos.
PARTO Y PUERPERIO EN MUJER CON LES
Es recomendable esperar al inicio espontáneo del parto (si la evolución del embarazo cursa sin complicaciones).
No existe contraindicación para la anestesia epidural.
La vía ideal del parto es la vaginal.
¿PUEDEN LAS MUJERES CON LES REALIZAR LACTANCIA MATERNA?
Es posible si la enfermedad está controlada y la medicación es compatible.
¿CUÁLES SON LOS MÉTODOS ANTICONCEPTIVOS DE ELECCIÓN EN MUJERES CON LES?
Métodos barrera.
Anticonceptivos hormonales con progestágenos.
Laura Núñez Celaya
Isabel Caballero Martínez
Cristina Andrés Alcoceba Enfermeras especialistas en Obstetricia y Ginecología
E.Ucar, G.Oraa, M.P.Grande, F.Marco, M.Imaz, M.López-Valverde y J.M.Aranburu. Manejo del lupus eritematoso sistémico durante el embarazo. Revista Española de Reumatología. Marzo 2005.Volumen 32. Páginas 91-98.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la quemadura como una lesión a la piel u otro tejido orgánico de origen accidental, doméstico o laboral, siendo las causas principales el fuego, los líquidos hirviendo o en llamas, los sólidos incandescentes, los productos químicos, las radiaciones y la electricidad. El cuerpo humano tolera temperaturas de hasta 40ºC; por encima se produce una desnaturalización de las proteínas y se altera la capacidad de reparación celular.
Por otro lado, la piel es el órgano más extenso de nuestro organismo y una estructura especializada, compuesta esencialmente por dos capas: la epidermis (la más externa, y compuesta a su vez por varias capas) y la dermis, que es unas 20-30 veces más gruesa que la epidermis y alberga en su seno los vasos sanguíneos y linfáticos y ciertas estructuras nerviosas.
TIPOS DE QUEMADURAS
Según la profundidad, las quemaduras se pueden clasificar en: (4,5,6)
Primer grado: son las más leves. Afectan únicamente a la capa más superficial de la piel, la epidermis. Suelen estar producidas por una fuente de calor de intensidad baja o por una exposición muy corta, pero de mayor intensidad. El calor produce una vasodilatación de la circulación, provocando aumento de la temperatura local que se manifiesta con aparición de eritema (enrojecimiento de la piel por inflamación), dolor al tacto y al roce, prurito (hormigueo o irritación de la piel) y escozor.
Segundo grado: afecta a la epidermis y a la dermis. Suelen ser La zona afectada puede inflamarse, enrojecerse y ampollarse. Por lo general, la piel afectada se regenera, a menos que se infecte o que la lesión se haga más profunda.
Tercer grado: Atraviesan la epidermis y la dermis, y afectan tejidos más profundos, que también pueden resultar lesionados o destruidos. La zona afectada puede verse calcinada y de color negro, blanco o rojo intenso. A menudo, esta zona es insensible al tacto leve. Las quemaduras detercer grado no sanan solas y con frecuencia se requieren injertos de piel.
Cuarto grado:destruyen la piel, el tejido adiposo (la grasa), los músculos y, a veces, el hueso.
Según su extensión:
Las quemaduras se expresan en porcentaje de la superficie corporal afectada. La más extendida es la clasificación o regla de los nueves, que otorga porcentajes del 9% a las distintas áreas del organismo. Así, la cabeza supone un 9%, cada extremidad superior otro 9%, mientras que las extremidades inferiores, el tórax y el abdomen abarcan un 9% por cada uno de los lados. Por último, al periné le corresponde el 1% restante. (4,6)
RECOMENDACIONES
La OMS publica una serie de orientaciones básicas sobre primeros auxilios para tratar quemaduras en este ámbito:
Laura Chivite Felipe
Enfermera. Urgencias. Hospital Reina Sofía
Mario Jurado Gómez
Enfermero. Neumología. Hospital Universitario de Navarra (HUN)
Cesar Marrodán Navaz
Enfermero. Unidad Quirúrgica 3º G. HUN
Ana Ramos Ruiz
Enfermera. CS Chantrea. Atención Primaria
Experto Universitario en Enfermería en Urgencias y Emergencias. Universidad Pública de Navarra. Curso 2020-2021.
La respuesta es más sencilla de lo que puede parecer… ¡nada!
Los niños y niñas que sufren convulsiones febriles no presentan riesgo de muerte durante el episodio y no presentan mayor riesgo para el desarrollo de enfermedades neurológicas.
Por lo tanto, las recomendaciones para el manejo inicial y primario ante una convulsión febril simple son sencillas y todas se centran en mantener la calma y brindar medidas de confort.
LAS DIEZ RECOMENDACIONES PARA UNA CRISIS CONVULSIVA
Mantener la calma. La tranquilidad nos permite pensar con claridad.
No intentar retener a un niño que convulsiona. Es mejor permitir la amplitud de los movimientos apartando objetos punzantes y posibles obstáculos. No sacudir ni golpear al niño para que despierte.
Solo se inmovilizará el cuerpo del niño si sucede en un lugar que pueda resultar peligroso.
Se manipulará el cuerpo del niñocuando no responda y creamos que esté En ese caso, procederemos a colocarlo en Posición Lateral de Seguridad. Es importante para que la lengua no se interponga contra el paso del aire por la garganta y si vomita, evitaremos un atragantamiento. Se colocará al niño de medio lado (preferiblemente hacia la izquierda), tal como se explica en la imagen.
Posición lateral de seguridad en población pediátrica. Imagen obtenida de 6 Non-Negligible Facts About Children’s Seizures.
Pulsa para ver infografía sobre recomendaciones ante un crisis convulsiva
Aflojar la ropa que pueda causarle mayores daños (sobre todo alrededor del cuello), así también disminuiremos indirectamente la temperatura corporal.
No forzar la apertura de la boca ni administrar ninguna droga o ningún fluido. Tampoco se insertarán los dedos de la mano, puesto que estaremos dificultando el paso de aire.
Observar las características y la duración de la convulsión.
Aplicar paños húmedos sobre la frente o mojar ligeramente el cuerpo con agua tibia.
En caso de una duración mayor a 5 minutos, buscar ayuda profesional.
Contactar con el pediatra de Atención Primaria o con su Centro de Salud de referencia tras la crisis convulsiva.
Leyre Arbilla Echalecu Enfermera. Servicio de Urgencias Extrahospitalarias Dr. San Martín.
Cristina Gurpegui Jauquicoa Enfermera. Servicio de Urgencias Hospitalarias de la Clínica San Miguel.
Leire Lopetegui Rekalde Enfermera. Servicio de Neumología del Hospital Universitario de Navarra.
María José Ochotorena Ureta Enfermera Especialista del Trabajo. Sección de Prevención de Riesgos Laborales del Gobierno de Navarra.
Sheila Valencia Baquedano Enfermera. Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario de Navarra.
Experto Universitario en Enfermería en Urgencias y Emergencias. Universidad Pública de Navarra. Curso 2020-2021.
El uso de sustancias como pueden ser el cannabis y la cocaína han sido relacionados con un mayor riesgo de padecer un trastorno psiquiátrico, hasta el punto de hacerse dificultoso diferenciar en algunos casos si el trastorno psiquiátrico es la causa o la consecuencia del consumo. Las drogas por sí solas pueden producir una psicosis.
EL ERROR DE UTILIZAR DROGAS PARA ALIVIAR SÍNTOMAS
Existe el error, grave error, de que las personas encuentran en las drogas una forma de aliviar los síntomas producidos por el trastorno psiquiátrico.
El consumo de algunas drogas, a determinadas dosis, producen síntomas psicóticos, (alucinaciones y/o delirios) en casi todas las personas. Tóxicos como la cocaína, los derivados anfetamínicos como el éxtasis y los alucinógenos, inducen estados que son similares a los síntomas psicóticos, aunque transitorios.
ESQUIZOFRENIA Y CONSUMO DE TÓXICOS
¿Qué sucede si personas con factores de riesgo para la esquizofrenia consumen tóxicos? Se incrementa exponencialmente el riesgo de desarrollar la enfermedad. Y lo que es peor, se puede despertar un trastorno que de otra manera podría haber permanecido latente durante toda la vida.
Por otro lado, pacientes con una esquizofrenia ya diagnosticada, y controlada con medicación, pueden tener un nuevo episodio psicótico tras consumir tóxicos, con el riesgo que conlleva que cada nuevo episodio supone una mayor dificultad para conseguir la estabilización psicopatológica.
INCONVENIENTES DEL ABUSO Y DEPENDENCIA
En resumen, el abuso y la dependencia de tóxicos empeoran considerablemente el pronóstico a corto y largo plazo, predisponen descompensaciones psicóticas, dificultan la adhesión a los tratamientos, disminuyen la eficacia y tolerancia de los fármacos, potenciando efectos indeseados de los fármacos y empeorando la condición física.
Mª Ángeles Duran Los Arcos Marta Ibarra Zandio Montse Fernández Rubio Enfermeras Especialistas en Salud Mental
El infarto agudo de miocardio (IAM) es la manifestación más grave de la cardiopatía isquémica. Se ocasiona por la obstrucción completa de las arterias del corazón debida a la presencia de un coágulo. Como consecuencia se produce la muerte celular de los tejidos cardiacos, un daño irreversible que se origina cuando una zona del corazón permanece más de 10 minutos sin riego sanguíneo adecuado.
Al ser una patología tiempo-dependiente, su pronóstico se asocia, en gran medida, a un manejo inicial óptimo. Conocer, por tanto, los signos y síntomas típicos de esta enfermedad resulta decisivo para proporcionar una adecuada atención sanitaria en el menor tiempo posible y disminuir el riesgo de mortalidad o de posibles secuelas.
SÍNTOMAS TÍPICOS DEL IAM
El síntoma más característico es la aparición súbita de dolor:
Intenso y de carácter opresivo en el centro del pecho
Acompañado con frecuencia de sensación de amenaza vital o muerte inminente.
Puede localizarse en la boca del estómago (asociado a síntomas de indigestión), mandíbula, cuello, espalda, brazo izquierdo y, con menos frecuencia, en el brazo derecho. Es un dolor que no cede con el reposo ni se modifica con el movimiento ni la respiración.
Su duración suele ser mayor de 20 minutos.
Otros síntomas que pueden acompañar a los anteriormente descritos son:
Sensación de falta de aire.
Sensación nauseosa.
Pulsa para ver infografía sobre los síntomas de un infarto
Vómito franco con sudoración fría asociada.
Mareo intenso.
Latidos anormales.
En la mayoría de ocasiones no se presentan todos los síntomas, sino una combinación variable de algunos de ellos.
ACTUACIÓN
Toda persona que presente síntomas sugestivos de IAM deberá ponerse en contacto con los servicios de emergencias 112-SOS Navarra e informar de la situación para activar el “Código Infarto” a la mayor brevedad de tiempo posible, si se considera indicado tras la valoración telefónica inicial del caso.
Mientras llega el soporte sanitario:
Si la persona se encuentra consciente, se mantendrá en reposo y ligeramente incorporada, siguiendo siempre las indicaciones del profesional sanitario con el que se ha contactado.
Si la persona queda inconsciente y no respira, se iniciarán maniobras de reanimación cardio-pulmonar (RCP), nuevamente bajo las indicaciones de los profesionales sanitarios del 112.
Victoria Allo Pejenaute Enfermera. Medicina Interna. Hospital Fundación de Calahorra.
Beatriz García Soto Enfermera. Unidad de Cuidados Intensivos (UCI B). Complejo Hospitalario de Navarra.
Sara Lecumberri Garriz Enfermera. Quirófano Central B. Complejo Hospitalario de Navarra.
Marina Noain Lacámara Enfermera. Unidad de Neonatología. Complejo Hospitalario de Navarra.
Adriana Sagüés Curini Enfermera. Medicina Interna. Hospital García Orcoyen.
Experto Universitario en Enfermería en Urgencias y Emergencias. Universidad Pública de Navarra. Curso 2020-2021.
Bibliografía
Azcona L. Signos y síntomas del infarto de miocardio y de la angina. Bilbao: Editorial Nerea, S.S.;2009.
Alcasena MS, Lecea O, Senosiain MV, Espila JL, Jiménez JL, Cambra D, et al. Protocolo de tratamiento de reperfusión de IAM/SCA con elevación ST en la Comunidad Foral de Navarra. Pamplona: Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea; 2018.
El delirium es un trastorno neuropsiquiátrico multicausal común en el ámbito hospitalario, particularmente en los ancianos. Un tercio de los pacientes mayores de 70 años presenta delirium al ingreso hospitalario y otro tercio, durante el periodo de internación. Es normalmente reversible y de corta duración, aunque se puede prolongar. Aparece en un corto periodo de tiempo, en horas o pocos días, y suele cambiar la atención y la conciencia.
FACTORES Y PREVENCIÓN
Existen muchos factores que influyen, como la edad avanzada, ser hombre, oír o ver poco, antecedentes de alcoholismo, depresión y las enfermedades neurológicas. Además, pueden existir factores que lo precipiten. Interviniendo en ellos podemos lograr prevenir su aparición.
Deterioro cognitivo -> Orientar a la persona, en caso de no saber quiénes somos presentarnos, decirle donde está y la razón, que hora y día es…
Falta de sueño -> No tomar excitantes por la tarde, ir al baño antes de acostarse para evitar levantarse durante la noche…
Inmovilización -> En cuanto se pueda, incentivar la movilización en la medida que sea posible.
Déficit visual y auditivo -> Buena iluminación, asegurar que lleve las gafas y audífonos es caso necesario, retirar tapones de cera…
Deshidratación y desnutrición -> Asegurar una buena hidratación y nutrición.
Dolor -> Preguntar habitualmente si tiene dolor o ver sus expresiones para poder eliminar el sufrimiento.
Estresores ambientales -> Reducir ruidos y luces, respetar las horas de descanso…
Retención de orina y estreñimiento -> Usar, en caso necesario, laxantes, dieta, entrenamiento vesical, sondas…
Fármacos -> Valorar si algún fármaco puede repercutir en la situación de salud actual o el conjunto de varios. Por ejemplo ver si la situación comenzó al empezar el tratamiento con un nuevo medicamento.
Marta Calderón Adame EIR de Geriatría del CHN Con la supervisión de sus tutoras: Gloria Urbistondo y Thamara Domene.
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