4 Jun, 2019 | Destacado, Promoción de la salud
El 31 de mayo se celebra anualmente el Día Mundial sin Tabaco con el objetivo de concienciar sobre los efectos nocivos y letales del tabaco y para disuadir del consumo en cualquiera de sus formas. A la vez se pretende hacer un llamamiento a realizar políticas eficaces para la prevención y control del consumo de tabaco.
El tabaquismo continúa siendo la primera causa evitable de enfermedad, invalidez y muerte prematura en España. Es la causa reconocida de 29 enfermedades, entre ellas, 10 tipos distintos de cáncer.
Además de los efectos adversos para la salud, esta adicción tiene efectos dañinos sobre quienes optan por no fumar, pero comparten espacios cerrados con quien está fumando. La exposición al humo de tabaco es especialmente dañina para las mujeres embarazadas y para la infancia.
CÓMO AFRONTAR EL ABANDONO
Dejar de fumar no es fácil, pero es posible y hará ganar en salud y calidad de vida para el fumador y para quienes le rodean.
Hay 3 aspectos fundamentales a los que deberá enfrentarse quien quiera dejar de fumar:
- El poder de la adicción de la nicotina: sustancia química que con cada calada del cigarrillo actúa en nuestro cerebro y es la responsable de la dependencia física.
- La relación psicológica con el tabaco: la relación del tabaco con los fumadores está íntimamente ligada a las emociones. También las rutinas habituales del día a día están asociados con el tabaco.
- El aspecto social: el consumo del tabaco acompaña en muchas ocasiones nuestras relaciones sociales y el entorno influye.
RECOMENDACIONES PARA DEJARLO
Algunas recomendaciones que pueden ayudar a dejar de fumar:
- Darse la oportunidad: solo es posible conseguirlo si se llega al convencimiento de que es un reto que puedes alcanzar.
- Fijar una fecha: analizar los pros y los contras de ese día y sobre todo, evitar épocas con un exceso de estrés.
- Preparar un plan: informarse sobre las dificultades de las primeras semanas e intentar anticiparse a ellas.
- Ante la duda: buscar apoyo. En el centro de salud, amigos/as, familiares u otros recursos.
Decídete a dejar de fumar. Te sentirás mejor, mejorará tu salud y la de tu familia, dejarás de depender del tabaco y tu economía te lo agradecerá.
Amaya Aguas Torres
Sonia Domínguez Pascual
Enfermeras. Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN)
Foto: Pixabay/HansMartinPaul
9 Abr, 2019 | Destacado, Enfermería Oftalmológica
Una lente de contacto es una lente fina y curvada que se coloca sobre la película lagrimal y cubre la superficie del ojo, con la finalidad de corregir la visión, aunque también se puede usar con fines puramente estéticos o novedosos.
Todas las lentes de contacto deben acreditar cumplimiento con la legislación de productos sanitarios, ya que pueden surgir complicaciones en su uso, como son las infecciones e inflamaciones. Hay microbios, como la acanthamoeba, que causa una infección de difícil tratamiento.
En algunos casos puede estar desaconsejado su uso:
- Personas con infecciones oculares frecuentes.
- Pacientes que sufren alergias graves.
- Sequedad ocular resistente a tratamiento.
- Personas que trabajan en entornos con mucho polvo.
- Candidatos que no sean capaces de cuidar adecuadamente las lentes.
RECOMENDACIONES
- ¿Eres apto? Evaluación y adaptación individualizada por el especialista.
- Lávate y sécate bien las manos antes de manipular las lentillas.
- Con lentes desechables y solución de conservación: respetar rigurosamente tiempos de uso.
- Limpia, desinfecta y guarda las lentillas en su estuche con la solución específica. Nunca limpiar con agua corriente.
- Cambia la solución de su estuche cada día y límpialo.
- Utilizar un estuche que distinga fácilmente lentilla derecha/izquierda. Empezar siempre por el mismo ojo.
- Si vas a practicar actividades acuáticas, mejor no usarlas; y si las usas, con gafas de natación. No utilizar en en saunas o duchas.
- No usar las lentes más horas de lo recomendado o más allá de la fecha caducidad.
- Nunca dormir con ellas.
- Si aparecen molestias u ojo rojo, prescindir de su uso y consultar especialista.
- Lentillas en menores: valorar edad, responsabilidad y necesidades, por ejemplo, la práctica de deporte.
- Lentes cosméticas: deben cumplir los mismos requisitos y parámetros que las lentes correctoras.
No olvidar que, al fin y al cabo, se trata de introducir un cuerpo extraño en el ojo y que, si no se siguen las medidas recomendadas, puede pasar “factura”.
Consecuencias de uso inadecuado:
- Problemas de oxigenación en la córnea.
- Reacciones alérgicas oculares.
- Ulceras oculares.
- Infecciones
Mª Cruz Imaz Prim
Enfermera. Consultas de Oftalmología. Hospital Reina Sofía. Tudela.
Fuentes
21 Nov, 2017 | Destacado, Enfermería, Enfermería Geriátrica
Las caídas son la causa más frecuente de lesiones en los ancianos. Pueden producir discapacidad y reducir su calidad de vida y la de sus familiares. He aquí algunos consejos que le ayudarán a evitarlas. No obstante, si comienza a tener caídas de repetición, acuda a su médico. Es más que probable que su origen sea una causa clínica sin identificar.
- Cuide la nutrición y la ingesta de líquidos: el calcio y la vitamina D disminuyen el riesgo de fracturas óseas. Consuma leche, queso, yogur, pescados grasos como las sardinas y el atún, y carne. Beba mucho líquido (de 6 a 8 vasos al día), especialmente cuando realice ejercicio.
- Camine bajo el sol: favorece la síntesis de vitamina D y la movilidad.
- Haga ejercicio con regularidad. El ejercicio fortalece y mejora el equilibrio y la coordinación.
- Cuide su medicación: si está tomando medicamentos, incluso los que se venden sin receta, revíselos con su médico o farmacéutico. Pregunte si alguno puede provocar somnolencia o mareo, o si pueden interactuar unos con otros y ocasionar efectos adversos.
- Utilice dispositivos de ayuda para caminar si es necesario (bastones, andadores).
- Preste atención a su casa: que los suelos no resbalen, que no haya cables por el suelo, que las cosas que se utilizan habitualmente están al alcance de la mano, que la luz no haga sombras ni brillos. Evite el uso de alfombras y de chancletas y no camine descalzo.
Concepción Molina Pérez
Especialista en Enfermería Geriátrica
Vocal de la Sociedad Navarra de Geriatría y Gerontología (SNGG) (@sngeriatria)
Fuentes
- European Network for Safety amongElderly (EUNESE). Boletín informativo: prevención de las caídas en las personas de edad avanzada. Seguridad de las personas de edad avanzada centrada en las lesiones accidentales. ISBN: 978-960-89383-4-2
- Documento de consenso sobre prevención de fragilidad y caídas en la persona mayor estrategia de promoción de la salud y prevención en el Sistema Nacional de Salud.Documento aprobado por el Consejo Interterritorial del SNS el 11 de junio de 2014.
12 Abr, 2016 | Enfermería de Familia y Comunitaria
Una herida se define como la pérdida de solución de continuidad de la piel.
CLASIFICACIÓN
Existen distintas clasificaciones de las heridas dependiendo de:
- Localización.
- Profundidad: si afectan a una capa de la piel o a más, a los nervios, tendones, músculos u órganos internos.
- Mecanismo de producción:
- Punzantes: producidas por objetos punzantes (como un cuchillo).
- Contusas: producidas por objetos romos, son heridas cerradas en las que es usual la aparición de hematomas (golpe contra una puerta).
- Abrasivas: causadas por la fricción o rozamiento de la piel con superficies duras (caída de la bicicleta).
- Quemaduras: que a su vez se clasifican según extensión, profundidad (1,2 o 3 grado) y mecanismo de producción (químicas, eléctricas, solares).
- Quirúrgicas: producidas por una cirugía.
- Mordeduras.
CUIDADOS
Dependiendo de la clasificación de las heridas, éstas necesitarán distintos cuidados: aplicación de puntos o grapas; de pomadas y apósitos desbridantes (ayudan a eliminar el tejido muerto); anti-infecciosos (combaten la infección) y cicatrizantes (estimulan la cicatrización de las heridas).
En general los primeros cuidados que se deben aplicar a todas las heridas son:
- Limpieza con agua y jabón neutro y secado minucioso.
- Aplicación de antiséptico (povidona yodada, clorhexidina…)
- Si existe sangrado, compresión directa de la herida hasta que ceda.
- Cubrir con un apósito o vendaje.
También conviene tener en cuenta otros consejos como:
- Mantener la heridas limpias y secas.
- Vigilar los síntomas o signos que nos indicarían que puede existir una infección: enrojecimiento de los bordes, calor, dolor y exudación purulenta y/o maloliente.
- Comprobar que se cumple el calendario vacunal frente al tétanos.
Mª Soledad Villabona Irigoyen
Enfermera del Consejo Sanitarío (SNS-Osasunbidea)
Fuentes
Fotografía: PIxabay / saulhm
17 Nov, 2015 | Enfermería
El 18 de noviembre se celebra el Día Europeo para el Uso Prudente de los Antibióticos. Actualmente la resistencia bacteriana a los antibióticos constituye un problema que va en aumento y que complica el tratamiento de determinadas infecciones bacterianas.
Los antibióticos son fármacos muy útiles (si se usan correctamente) que se prescriben para el tratamiento de las infecciones provocadas por bacterias. En infecciones causadas por otros microorganismos como por ejemplo: la gripe (virus), las micosis (hongos) o la malaria (parásitos), no son eficaces, ya que no ayudan a controlar y superar la infección; es más, pueden ser perjudiciales. Si se usan antibióticos de forma inadecuada, se pueden crear resistencias bacterianas.
Se dice que una bacteria ha desarrollado resistencia a un antibiótico cuando éste pierde su capacidad para destruirla o detener su crecimiento, por lo que las bacterias sobreviven, siguen multiplicándose y provocando infecciones más difíciles de tratar, que requieren de mayores cuidados y mayor tiempo de recuperación.
El uso excesivo e inadecuado de los antibióticos acelera la aparición y la propagación de bacterias resistentes. Por eso es tan importante hacer buen uso de los antibióticos de los que disponemos.
Para evitar este problema es muy importante utilizar los antibióticos correctamente. Esto implica:
- No tomar antibiótico si no existe una prescripción médica. Aunque ante una determinada dolencia el médico prescribió un tratamiento con antibiótico, si esa dolencia “se repite”, NO se debe tomar antibiótico sin que antes exista una valoración y prescripción médica.
- Se debe tomar el antibiótico (mantenerlo en su envase original, con su prospecto) en la dosis (cantidad), horario y durante los días que indique el médico. No se debe suspender el antibiótico antes de que finalice el tratamiento, aunque los síntomas de la infección hayan mejorado o desaparecido.
- Una vez finalizado el tratamiento, si sobran dosis, se recomienda llevarlo al punto SIGRE de las farmacias.
El desarrollo de resistencia a los antibióticos está considerado como un problema importante de salud pública. Por eso cada uno de nosotros somos responsables de usarlos correctamente y de asegurar su eficacia.
Mª Soledad Villabona Irigoyen
Jaione Aramburu Gonzalo
Bibliografía:
–