28 Sep, 2023 | Destacado, Enfermería de Familia y Comunitaria
La enfermedad cardiovascular provoca más de 20,5 millones de muertes al año. Estas enfermedades constituyen un grupo de trastornos que afectan al corazón y los vasos sanguíneos, incluyendo cardiopatías coronarias, enfermedades cerebrovasculares y cardiopatías reumáticas.
Coincidiendo con el Día Mundial del Corazón, que se celebra el 29 de septiembre, conviene informar y concienciar a las personas de todo el mundo que la enfermedad cardiovascular es la principal causa de muerte en el mundo. La Federación Mundial del Corazón celebra el Día Mundial del Corazón como recordatorio para que la población cuide su corazón. La campaña de este año 2023 se enfoca en el paso esencial de conocer nuestros corazones primero. El cuidado del corazón comienza con la comprensión de su riesgo. El objetivo es romper las barreras y empoderar a las personas para que tomen el control de su bienestar, “porque cuando sabemos más, podemos cuidar mejor”.
Según la Organización Mundial de la Salud, hasta el 80% de todos los ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares se pueden prevenir. Algunos factores de riesgo, como los antecedentes familiares, no se pueden modificar; mientras que otros como el consumo de tabaco, la presión arterial alta, la obesidad, etc. sí se pueden modificar.
¿CÓMO DISMINUIR EL RIESGO DE SUFRIR ENFERMEDADES CARDIOVASCULARES?
Pequeños cambios en nuestro estilo de vida como llevar una dieta sana y equilibrada, hacer ejercicio regularmente, mantener un peso corporal saludable, evitar el tabaco o manejar el estrés, nos permite controlar mejor la salud de nuestro corazón y vencer la enfermedad cardiovascular.
CONSEJOS QUE HAN DEMOSTRADO SER EFICACES
- No fumar o abandono del consumo de tabaco.
- Reducción de la sal en la alimentación.
- Aumento de la ingesta de frutas y verduras.
- Actividad física regular.
- Cese del consumo nocivo del alcohol.
- Manejo del estrés.
Estefanía Ibáñez Lagunas
Irene Iniesta Martínez
Especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria. Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN)
Fuentes
Imagen de Gerd Altmann en Pixabay
5 May, 2021 | Destacado, Enfermería Salud Mental
Las constantes noticias sobre la pandemia pueden parecer interminables y esto está afectando la salud mental de muchos, particularmente de quienes ya viven con afecciones como la ansiedad y el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). Aunque preocuparse por las noticias es comprensible, en muchas personas esto puede empeorar problemas de salud mental existentes. Una gran parte de los casos de ansiedad se basan en preocuparse por lo desconocido y estar a la espera de que suceda algo: el coronavirus es eso, a una escala gigante.
Todo esto nos lleva a la pregunta: ¿cómo podemos proteger nuestra salud mental durante la pandemia de covid-19? Recientemente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) dio a conocer consejos para proteger la salud mental:
- Limita la cantidad de tiempo que pasas leyendo o mirando cosas que no te hacen sentir mejor. Quizás elige un momento específico para leer noticias.
- Hay mucha desinformación circulando, por eso debes mantenerte informado a través de fuentes confiables de información, como sitios web del gobierno e instituciones públicas de salud.
- Haz una pausa en las redes sociales.
- Silencia palabras clave que pueden ser desencadenantes en Twitter y deja de seguir ciertas cuentas o siléncialas.
- Silencia ciertos grupos de WhatsApp y oculta publicaciones y feeds en Facebook si los encuentras demasiado abrumadores.
- Lávate las manos, pero no en exceso.
- Para las personas con trastorno obsesivo-compulsivo y algunos tipos de ansiedad, puede ser difícil que les digan constantemente que se laven las manos.
- ¿Se realiza el lavado para reducir el riesgo de propagación del virus o se hace de manera ritual para que se sienta “correcto”?
- Para muchas personas con TOC, mejorar significa poder salir de la casa, por lo que el autoaislamiento puede presentar otro desafío.
- Acuerda horarios regulares de contacto y sigue conectado con las personas que te rodean.
- Si te aíslas, trata de lograr un equilibrio entre tener una rutina y asegurarte de que cada día sea un poco diferente.
- Podrías revisar tu lista de tareas o leer el libro que has estado queriendo leer. Esto podría hacer que las semanas te parezcan más productivas.
- Evita el agotamiento.
- Continua en contacto con la naturaleza y con la luz solar. Haz ejercicio, come bien y mantente hidratado.
- Reconoce y admite la incertidumbre que te viene a la mente.
- No reacciones como lo haces normalmente. No reacciones en absoluto. Haz una pausa y respira.
- Repítete que es la preocupación que te está afectando y que una aparente necesidad de certeza no es útil ni necesaria. Se trata solamente de un pensamiento o sentimiento. No creas todo lo que piensas. Los pensamientos no son declaraciones ni hechos.
- Despídete de algunos pensamientos y sentimientos. Pasarán. No tienes que reaccionar.
Si te sientes desbordado, acude a tu Centro de Salud para qué el médico de cabecera valore si necesitas atención especializada. En los Centros de Salud Mental haremos todo lo posible por ayudarte.
Javier Laparra Garrido
Rubén Maeztu Ugarte
Enfermeros especialistas en Salud Mental
Centro de Salud Mental de Ansoain
26 May, 2020 | Destacado, Enfermería Salud Mental
Una de cada cuatro personas en las ciudades se sienten solos. La soledad se ha convertido en uno de los problemas más relevantes en la actualidad, experimentando un notable incremento por los cambios socioculturales y económicos.
Esta soledad no elegida provoca dolor y aumenta el riesgo de mortalidad. Su magnitud supera muchos de los principales indicadores de salud habituales.
ENTENDER LA SOLEDAD
El primer paso para combatir la soledad es entenderla.
El significado de “estar solo” implicaría el aislamiento social, la falta de compañía, la carencia de redes sociales, que no siempre se vive como una experiencia desagradable, sino que también puede darse desde la búsqueda personal como algo enriquecedor. No obstante, el sentimiento que realmente se asocia a la soledad más perjudicial y negativa es el “sentirse solo”, al representar un sentimiento no buscado y en el que, aun contando con una red de apoyo social, el individuo puede experimentar sensaciones de tristeza, nostalgia, miedo o dolor.
Se atribuye la soledad casi en exclusiva a los individuos que viven solos o que apenas tienen relaciones sociales, cuando es evidente que muchas personas que viven en compañía sienten igualmente la soledad. La soledad no es solo cosa de mayores, ni de mujeres, sino que está afectando a personas de muy diversa condición: hombres, jóvenes, adultos, personas con grandes responsabilidades, etc.
ESTAR BIEN CON UNO MISMO
Qué te sientas o no solo depende en gran medida de tu actitud. El tipo de pensamientos que tengas en los momentos de soledad pueden condicionar lo que sientas al estar solo.
Revisa tu diálogo interno ¿Qué significa para mí la soledad? Atrévete a debatir contigo mismo, busca pruebas a favor y en contra de esas ideas, analiza los miedos y comprueba si tienes recursos o no para enfrentarlos y si son realmente tan malos.
Todas las emociones que sentimos sirven como energía para actuar, son el origen del cambio, sólo se convierte en problema si nos estancamos en ellas. Potencia la actividad mental evitando sentimientos de autocompasión.
Cuídate; mantenerte bien físicamente contribuye al bienestar. Haz una dieta equilibrada y practica ejercicio regularmente.
TOMA LAS RIENDAS, SÉ PROACTIVO
Cuando eres proactivo tienes la sensación de que tomas el control de tu vida en detrimento de las circunstancias que nos rodean. Dejarse llevar por el contexto reafirma la creencia de que la situación nos aplasta.
No te aísles, utiliza todos los medios para mantener relaciones sociales. Realiza actividades grupales, viajes. Busca el apoyo de las personas más cercanas a ti, cuida las relaciones familiares y a los amigos, esfuérzate en asistir a eventos sociales.
Mantente laboralmente activo todo el tiempo que sea posible.
Practica tus hobbies o pasatiempos.
Incorpora pequeños avances en el día a día y vete llenando la vida de aquello que nos hace sentir bien. Continúa aprendiendo cosas nuevas a lo largo de toda la vida, evoluciona y adáptate a los nuevos tiempos.
UTILIZAR LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS
Benefíciate de las múltiples ventajas que aportan: facilitan la comunicación con los seres queridos a través de correos electrónicos, redes sociales o a través de videoconferencias.
Permiten mantener la mente activa, adquirir habilidades y sentirse útil.
Facilitan la búsqueda de amistades o pareja. El uso de las webs de contactos permite, además de hacer nuevas amistades o encontrar pareja, mejorar las habilidades sociales y comunicacionales.
Aunque tenemos que mirar a las redes sociales con precaución, son un escaparate de felicidad que pueden hacer que te sientas en comparación, más solo. Conviene no dejarse llevar por esas estampas tan perfectas compartidas por los demás y entender que están edulcoradas y exageradas.
Montserrat Fernández Rubio
Marta Ibarra Zandio
Mª Nieves Izco García
Enfermeras especialistas en Salud Mental
Fuentes
Imagen de Lukas_Rychvalsky en Pixabay
13 May, 2020 | Destacado, Enfermería Salud Mental
Hemos tenido que decir adiós de una manera abrupta a la vida que conocíamos. Ha cambiado nuestro día a día. Nos enfrentamos a una nueva forma de trabajo, a unas nuevas formas de ocio, hasta a una nueva manera de entender la conciliación familiar.
Ante esta nueva situación, a la que no estábamos preparados, es normal sentir un sinfín de emociones, ansiedad, estrés… Para poder manejar mejor estas situaciones, las enfermeras especialistas de salud mental proponemos una serie de pautas que pueden favorecer al llevar mejor el confinamiento.
Decálogo para afrontar el confinamiento de manera eficaz:
1. Planifica tu día
Organiza las tareas que quieres llevar a cabo durante el día, permitiéndote momentos de descanso y desconexión.
2. Mantén una dieta saludable
Equilibrada, sin olvidarte darte algún capricho.
3. Mantén tus horarios de sueño estructurados
Es importarte que tu cuerpo se adapte y mantenga las horas normales de sueño. El sueño es un proceso fisiológico que nos ayuda a la restauración metabólica y psíquica, restaurar la memoria, mejorar nuestra capacidad de adaptación, regular nuestras emociones y maduración del sistema nervioso.
4. Realiza ejercicio
La falta de actividad y la nueva rutina en la que nos encontramos, puede favorecer la aparición de apatía, anhedonia, aburrimiento, falta de vitalidad… Por ello se aconseja la práctica diaria de ejercicio (30 minutos al día) y antes de las 18 horas; realizar ejercicio a partir de las 18 horas puede contribuir a dificultar el sueño.
5. Cuídate
Muchas veces soñamos con el “si tuviera más tiempo para mí”. Aprovecha para cuidarte: date un baño o ducha relajante, cuida tu pelo, tu piel…Haz una lista de cosas que querías hacer cuando tenías menos tiempo y que ahora puedes estando en casa.
6. Realiza actividades de ocio
La música, la pintura y la lectura se han convertido en elementos fundamentales en el confinamiento, pero también existen otras actividades que puedes resultar divertidas y nos ayudan a desconectar de la situación: juegos de mesa, puzles, cocina, crucigramas, sudokus, escritura…
7. DES-infórmate
El mantenernos informados es importante, sin embargo, un exceso de información puede producirnos un aumento de los síntomas relacionados con el estrés y la ansiedad. Dedica unos minutos al día a la información y, el resto de día, céntrate en otras actividades.
8. Iniciate en la práctica de relajación o mindfulness
La práctica diaria de relajación aporta numerosos beneficios: aumenta la conciencia corporal y mental de uno mismo, disminuye la frecuencia cardíaca, disminuye la ansiedad, favorece el desarrollo de la presencia del aquí y del ahora, aumento la capacidad de atención y memoria, favorece el descanso, aumento de la oxigenación cerebral, aumento de la sensación de control sobre uno mismo…
9. Permítete
En los días de confinamiento, la inestabilidad e incertidumbre en la que muchos nos encontramos favorecen la aparición de un sinfín de emociones. Permítete sentirlas, identificarlas y describirlas. También podemos sentir emociones positivas. Resultan compatibles los momentos de bienestar con el confinamiento.
Siéntelas y si te ayuda, puedes escribirlas en un diario o hablarlas con tus seres queridos. Sin culpabilizarte y sin juzgarte.
Hoy me permito llorar porque…
Hoy me permito reír porque…
10. Mantén el contacto con tus seres queridos
El distanciamiento de nuestros seres queridos es otra de las situaciones atípicas y excepcionales que nos está haciendo vivir la pandemia. En este momento, son las tecnologías las que nos acercan entre nosotros estando lejos. Dedica unos minutos al día en llamar o hablar con tus seres queridos. Es importante favorecer los mensajes positivos y de tranquilidad, teniendo en cuenta el llamado “contagio emocional”, ya que nuestro mensaje influye en el sentir de nuestros seres queridos.
Marta Sancho Tovar
EIR de Salud Mental
María Cruz Ariz Cia
Enfermera Especialista en Salud Mental.
Alba Fernández Falces
Enfermera Especialista en Salud Mental
Fuentes
- Lluch-Canut, M.T. (2020) (Coord.). Decálogos de Salud Mental Positiva adaptados a diferentes situaciones y/o personas afectadas por circunstancias de la pandemia de Coronavirus COVID-19. Barcelona: Colección OMADO, Depóstico Digital de la Universidad de Barcelona. Disponible en: http://hdl.handle.net/2445/155018
Imagen: Free-Photos en Pixabay
28 Abr, 2020 | Destacado, Promoción de la salud
Las diferentes medidas que se han ido tomando para controlar la pandemia producida por el coronavirus, entre ellas el confinamiento, han cambiado de golpe nuestro modo de vida y de relacionarnos. Quedarse en casa es un acto de prevención y de solidaridad, pero repercute de manera diferente para cada persona, depende de las condiciones que se tenga, las características de cada cual, la convivencia, el manejo de las emociones, etc. y puede afectar a la salud y al bienestar.
Cuidarse en casa puede ayudar a llevar mejor los días y aprovechar las oportunidades que se presentan, contrarrestando así, los efectos no deseados del confinamiento
Estas son algunas recomendaciones generales para cuidarse en casa:
- Establecer rutinas y horarios y aprovechar para hacer actividades pendientes, que nos gusten…
- Moverse en casa: andar, bailar, bici estática, estiramientos, rutinas de ejercicios online… No pasar más de 2 horas seguidas sin moverse.
- Comer sano, mucha fruta y verdura, poca grasa y sal.
- Mantenerse sin fumar, estar en espacios sin humos.
- Si se toma alcohol, con moderación. Puede pasar factura.
- Manejar las emociones y controlar el estrés. Cuidarnos y apoyarnos.
- Informarse sobre el coronavirus a través de fuentes oficiales, evitando dedicarle mucho tiempo.
- Aprovechar la tecnología para relacionarse y para el ocio, sin abuso o usos inadecuados.
- Cuidar la convivencia. Buen trato. Respeto de los espacios comunes y personales.
- Prestar especial atención a niños y niñas, personas mayores y personas con enfermedades crónicas, con problemas de salud mental o con diversidad funcional.
En la página web de la Escuela de Salud de Navarra puede encontrar recomendaciones específicas para el cuidado de distintas personas -población infantil, mayores, personas con enfermedades crónicas- y para el manejo de distintas situaciones como la pérdida de un ser querido o para la prevención del contagio al salir de casa o ir a trabajar.
Amaya Aguas Torres
Sonia Domínguez Pascual
Enfermeras. Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN)
Fuentes
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