No hay demostrada una mayor susceptibilidad de la gestante, aunque en caso de enfermedad sí podría influir la inmunidad y los cambios fisiológicos respiratorios en un pequeño grupo de embarazadas.
¿Hay afectación fetal en caso de infección?
No se ha evidenciado que la infección por SARS-CoV-2 durante el embarazo se asocie con un mayor riesgo de aborto espontáneo o parto prematuro espontáneo, aunque todos los procesos infecciosos que producen fiebre, son susceptibles de aumentar este riesgo.
Tampoco hay evidencia de que la infección cause malformaciones congénitas en el recién nacido.
¿Cómo va a ser controlado mi embarazo durante la pandemia?
El control de la gestación en Navarra lo realizan las matronas y obstetras. El actual protocolo propone algunas visitas presenciales y otras mediante consulta telefónica. La educación maternal presencial se ha suspendido durante la pandemia, pero se ofrecen recursos online. Consulta en tu Cassyr (Centro de Atención a la Salud Sexual y Reproductiva) de referencia.
¿Debo vacunarme de la gripe durante la pandemia?
Sí. El Ministerio de Sanidad recomienda la vacunación de la gripe a todas las embarazadas y en el postparto hasta 6 meses después del mismo en caso de no haber recibido la vacuna durante la gestación.
EL DÍA DEL PARTO
¿Se realiza PCR para coronavirus a todas las mujeres que ingresan en la Unidad de Partos?
Si. Siguiendo la recomendación por parte del Ministerio de Sanidad, a todos los ingresos hospitalarios, tanto por parto, como por cualquier otra razón, se les realizará una recogida de muestra orofaríngea (fondo de la boca) y nasofaríngea (fondo de la nariz) para determinar si hay infección por coronavirus (PCR).
¿Tengo que dar a luz con mascarilla?
Si, el uso de la mascarilla es obligatorio como medida de prevención cuando nos encontramos en espacios cerrados y compartimos espacio con otras personas, especialmente si no podemos mantener la distancia de seguridad.
¿Puede estar mi pareja conmigo una vez esté ingresada en el hospital?
Sí. Se permite un acompañante en todo momento durante el ingreso. Debes tener en cuenta que tu acompañante no debe tener sintomatología para COVID 19, haber estado en contacto estrecho con una persona diagnosticada positiva para coronavirus, ni estar pendiente del resultado de PCR para este virus.
A su entrada en partos se le realizará una toma de temperatura.
Mientras dure esta pandemia, no se permitirá que haya más familiares dentro del hospital, por lo que es tu responsabilidad avisar a amigos/as y familiares de no acudir al hospital.
INFECCIÓN POR SARS-CoV-2
Si doy positivo, ¿cómo será controlado mi embarazo?
Ante la sospecha de infección por sintomatología respiratoria (fiebre, tos seca, etc.) se recomienda ponerse en contacto con los Servicios Sanitarios de referencia de nuestra Comunidad y autoaislarse en el domicilio hasta descartar la infección.
Si se confirmase la infección se debe informar a su Cassyr para reorganizar las visitas y será el profesional de referencia quien le indique como se proseguirá el seguimiento de embarazo.
¿Mi parto se verá afectado?
Los datos del Ministerio de Sanidad sugieren que alrededor del 80% de las mujeres embarazadas positivas para SARS-COV-2 podrían pasar la enfermedad de forma leve o asintomática. Siendo este el caso más probable, la infección no debería interferir en tu parto. Una vez confirmada la infección, los profesionales sanitarios que estén en contacto contigo, lo harán protegidos por EPI y mascarilla.
¿Puedo estar acompañada en el parto?
Sí. La mujer embarazada y el acompañante serán aislados juntos, siempre y cuando el acompañante sea asintomático.
Solo se permitirá un acompañante y bajo ningún concepto se intercambiará este rol con otras personas.
¿Me separarán de mi bebé?
No. Siempre y cuando tanto la madre como el recién nacido se encuentren en un estado de salud óptimos.
¿Tiene mi bebé riesgo de nacer infectado al ser yo positiva?
No hay evidencia firme de transmisión vertical (antes, durante o tras el parto por lactancia materna) del SARS-CoV-2.
La transmisión de madre a hijo en los casos en los que ocurre, se produce mayoritariamente por el contacto estrecho entre ellos/as tras el nacimiento. Más adelante en este documento, te explicaremos cuales son las medidas de precaución para que esto no ocurra.
¿Tendré que quedarme ingresada en el hospital o podré irme a casa?
Siempre y cuando tanto madre como hijo/a estéis bien, una vez que el equipo de ginecología y de pediatría os dé el alta, podréis volver a vuestra residencia, donde tendréis que cumplir con el aislamiento estricto hasta que este sea retirado. Esto implica no recibir visitas en vuestro domicilio por parte de familiares o amigos/as.
LACTANCIA MATERNA
¿Puedo dar el pecho en caso de infección?
Si, de hecho, la OMS, UNICEF y la Academy of Breastfeeding Medicine, entre otros, recomiendan mantener el amamantamiento tanto para casos de madres con infección confirmada como probable, siempre y cuando se mantengan medidas para la prevención de infección por microorganismos transmitidos por gotas y por contacto. La lactancia materna otorga muchos beneficios, como el potencial paso de anticuerpos madre-hijo frente al coronavirus, por ello y ante la evidencia actual, se recomienda el mantenimiento de la lactancia materna desde el nacimiento, siempre que las condiciones clínicas del recién nacido y su madre así lo permitan.
En casos de madres con enfermedad grave y separadas de su recién nacido, se recomienda, si las condiciones lo permiten, la extracción de leche materna para la alimentación de su bebé en diferido.
¿Cuáles son las medidas que debo tomar para amamantar a mi bebé en caso de infección?
El uso de mascarilla quirúrgica
El lavado de manos antes y después de cada toma
Evitar la contaminación de tus manos durante la toma (tocando otras superficies como el móvil o tocándote la cara), y si es así, lavado de manos tras la posible contaminación.
Se recomienda el uso de una bata limpia que cubra tu ropa cuando estés en contacto con tu bebé, y retirarla una vez finalice la toma.
La cuna de tu bebé debe estar a 2 metros de tu cama.
El resto de los cuidados que no sean la lactancia materna, deben ser realizados por una persona no infectada.
Elena Martínez Martínez Vocal de la Asociación Navarra de Matronas (ANAMA)
Soraya María González Pérez Vocal de la Asociación Navarra de Matronas (ANAMA)
Esther de la Rúa Rumi Vicepresidenta de la Asociación Navarra de Matronas (ANAMA)
Fuentes
Documento técnico Manejo de la mujer embarazada y el recién nacido con COVID-19. Versión de 17 junio de 2020. Ministerio de Sanidad del Gobierno de España.
Gestión de consultas de embarazo de bajo riesgo en la Nueva Normalidad tras la pandemia por COVID-19. Actualización 12 de junio 2020. Complejo Hospitalario de Navarra.
PREGUNTAS FRECUENTES: Lactancia materna y COVID-19. Para trabajadores de la salud. 12 de mayo de 2020. Organización Mundial de la Salud (OMS). WHO reference number: WHO/2019-nCoV/FAQ/Breast_feeding/2020.1
La gripe es una enfermedad vírica altamente infecciosa que suele aparecer en nuestro hemisferio y en nuestro país durante los meses más fríos del año (entre diciembre y febrero).
PROTECCIÓN CON LA VACUNA
Mediante la vacunación nos protegemos de la propia enfermedad y principalmente de sus posibles complicaciones. Tanto es así, que en la temporada 2019/2020 la vacunación evitó el 26% de las hospitalizaciones, el 40% de los ingresos en UCI y el 37% de las defunciones por culpa de la gripe en personas de 65 años de edad y mayores.
¿QUÉ OCURRE DESPUÉS DE LA VACUNACIÓN?
La vacunación frente a la gripe no puede causar gripe, ya que los virus de la vacuna están inactivados y no tienen capacidad infectiva.
Después de vacunarnos frente a la gripe, se puede tener molestias en el lugar de la inyección, que se pasan habitualmente a las 48 horas. En ocasiones puede aparecer fiebre y malestar que también se pasan en 1 o 2 días.
¿ME DEBO VACUNAR?
La vacunación frente a gripe se recomienda fundamentalmente a personas mayores de 64 años, embarazadas y trabajadores sanitarios, y a las personas de cualquier edad con alto riesgo de sufrir complicaciones en caso de tener la gripe y a las personas que están en contacto con ellas (especialmente cuidadores) ya que pueden transmitírsela.
La edad mínima para recibir una vacuna frente a gripe son los 6 meses de edad.
Aquí puedes consultar las recomendaciones oficiales de vacunación del:
¿SE TIENEN QUE VACUNAR LOS NIÑOS Y LAS NIÑAS SANOS?
Los niños y niñas y adolescentes son el grupo poblacional con mayor incidencia de gripe y los que la transmiten a sus contactos, especialmente a personas mayores, aunque la sintomatología suele ser leve y se presentan pocas complicaciones.
Las Autoridades Sanitarias sí recomiendan la vacunación en los niños y niñas que por su estado de salud puedan tener una complicación si contraen la gripe, es decir, los que padecen alguna enfermedad crónica (grupos de riesgo). Consulta los considerados grupos de riesgo (tabla de la página 3), que también se detallan en el vídeo siguiente.
Para proteger a los niños y niñas sanas se recomienda la vacunación en las embarazadas, en cualquier trimestre del embarazo. También la vacunación de las puérperas, hasta los 6 meses tras el parto y (aunque no oficialmente) de los padres y madres de estos niños y niñas, si conviven con ellos.
Sin embargo, el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría (CAV-AEP) considera que la vacunación frente a gripe de los niños y niñas sanas por encima de los 6 meses de edad es recomendable para la protección individual, la de su familia y a su entorno.
No obstante, en la temporada 2020/2021 y dado que el Ministerio y las Comunidades Autónomas han incrementado sus peticiones de dosis de vacuna a los laboratorios, la posibilidad de adquirir vacunas frente a gripe en las oficinas de farmacia para la vacunación, al margen de las recomendaciones oficiales, es difícil en la mayoría de los lugares.
¿QUÉ TENGO QUE HACER?
Consultar con la enfermera, pediatra o médico de familia, teniendo en cuenta las recomendaciones de:
La enfermedad bipolar (también llamada maníaco-depresiva) consiste en una alteración de los mecanismos que regulan el estado de ánimo, de forma que los cambioshabituales que experimenta cualquier persona en su tono vital se acentúan hasta un punto que puede llegar a requerir la hospitalización.
Las personas que sufren este problema presentan, durante días, semanas o meses, períodos de pérdida de interés en sus actividades habituales, falta deconcentración, intensaapatía (cualquier pequeña tarea o contrariedad se convierte en un escollo insalvable) y alteracionesdelsueño y del apetito (tanto en el sentido de aumento como de disminución). Estos síntomas son comunes a las diversas formas de depresión.
Sin embargo, estos pacientes sufren tambiénepisodiosinversos, en los que se sienten capaces de cualquier cosa, se embarcan en numerosos proyectos, hablan en exceso, gastan el dinero con profusión y se molestan fácilmente cuando se les lleva la contraria. Estas fases reciben el nombre de «manía» o «hipomanía», según su intensidad. Algunos pacientes, presentan fases mixtas, en las que se entremezclan síntomas de depresión y síntomas de euforia.
El diagnóstico, siempre lo realizará un medico-psiquiatra y establecerá el tratamiento más adecuado en cada caso. Pero unavezrealizadoeldiagnóstico, hay cosas que se pueden hacer para frenar y evitar complicaciones ante una descompensación.
¿Qué puedo hacer yo ante el inicio de una fase de euforia?
Ante el impulso de realizar gastos importantes, pospón cualquier operación económica un mínimo de 24 horas y pide su opinión sobre la misma a alguien de confianza.
Aumenta el número de horas de sueño hasta un mínimo de diez.
Dedica un máximo de seis horas diarias a estar activo.
No intentes vencer a la euforia “por agotamiento”: cuantas más actividades realices, más eufórico estarás.
Evita el consumo de estimulantes, como el café, el té, los refrescos de cola y las bebidas energéticas.
Limita el número de actividades.
Reduce la estimulación mental mediante ejercicios de relajación o tumbado en la cama.
Somete las “ideas geniales” al criterio de otra persona.
Y, sobre todo, ponte en contacto cuanto antes con su médico-psiquiatra.
¿Qué puedo hacer yo ante el inicio de una depresión?
Consulta a tu psiquiatra.
Duerme un máximo de nueve horas.
Fíjate objetivos realistas: paso a paso.
Intenta aumentar el número de actividades.
Intenta realizar ejercicio físico: a menudo resulta útil para sentirse más enérgico.
Nada dura eternamente: no estarás deprimido toda la vida.
No te sientas culpable de la depresión, de la misma forma que un diabético no debe sentirse culpable de sus niveles de azúcar.
No tomes decisiones importantes.
Nunca te automediques.
Relativiza las ideas de inferioridad, pesimismo y desesperanza: son síntomas de la propia depresión que no responden a la realidad.
Mª Ángeles Durán Los Arcos Enfermera especialista en Salud Mental
Fuentes
Colom F, Vieta i Pascual E. Manual de psicoeducación para el trastorno bipolar. Barcelona, Ars Medica; 2004
Hace ya unos meses que venimos sufriendo las consecuencias de una pandemia mundial. Han sido momentos de incertidumbre, aislamiento, pérdida de seres queridos, readaptación continua y aprendizaje. Hemos tenido que aprender a vivir de una manera diferente a como lo estábamos haciendo hasta ahora.
¿Es normal que hayan aumentado los niveles de estrés en la población? ¿Es normal que como profesional que he estado en primera línea “ya no pueda más”? En los medios de comunicación escuchamos continuamente este tipo de mensajes y afirmaciones.
Consideramos que es pronto para responder a estas cuestiones, pero queremos trasladar el mensaje que ha publicado la Organización Mundial de la Salud (OMS), prediciendo lo que posiblemente pasará en los próximos meses. “Según la experiencia adquirida en emergencias pasadas, se espera que las necesidades de apoyo psicosocial y en materia de salud mental aumentarán considerablemente en los próximos meses y años.Invertir en los programas de salud mental en el ámbito nacional e internacional, infrafinanciados desde hace años, es ahora más importante que nunca”.
Coincidiendo con el Día Mundial de la Salud Mental, la OMS organizó por primera vez un evento mundial de concienciación en línea sobre la Salud Mental. En esta Gran Cita de la Salud Mental se unieron al Director General de la OMS, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, dirigentes mundiales, expertos en salud mental y personalidades invitadas para explicar todo aquello que debemos hacer para mejorar nuestra salud mental y cómo podemos contribuir para que todas las personas que necesiten una atención de salud mental de calidad tengan acceso a ella.
PREVALENCIA DE LAS ENFERMEDADES MENTALES
A continuación, os mostramos datos que arroja la OMS acerca de la prevalencia de las enfermedades mentales:
Cerca de 1.000 millones de personas tienen un trastorno mental y cualquier persona, en cualquier lugar, puede verse afectada.
La depresión es una de las principales causas de enfermedad y discapacidad entre los adolescentes y los adultos.
Uno de cada cinco niños y adolescentes tiene un trastorno mental.
Las personas con trastornos mentales graves, como esquizofrenia, suele morir de 10 a 20 años antes que la población general.
Casi 800.000 personas se suicidan cada año (1 persona cada 40 segundos) y el suicidio es la segunda causa principal de mortalidad entre los jóvenes de 15 a 29 años.
RECOMENDACIONES
Para acabar, os dejamos una serie de recomendaciones a tener en cuenta para afrontar la época en la que vivimos:
Cuidar las necesidades básicas y descansar.
Planificar una rutina fuera del trabajo.
Mantener el contacto con los compañeros.
Respetar las diferencias.
Compartir información constructiva.
Estar en contacto con la familia y seres queridos.
Mantenerse actualizado con fuentes fiables.
Limitar la exposición a los medios de comunicación.
Permitirse pedir ayuda.
Utilizar la ventilación emocional (compartir las emociones con alguien que nos transmita seguridad y confianza ayuda a hacerlas más tolerables y poder regularlas).
Autoobservación: ser consciente de tus emociones y sensaciones.
Aplicar estrategias de regulación emocional.
Invirtamos en Salud Mental y cuidemos nuestra Salud Mental.
Alba Fernández Falces Maria Cruz Ariz Cia (Enfermeras especialistas en Salud Mental. Programa de Primeros episodios psicóticos de Navarra)
Si su hijo o hija es un contacto estrecho de un caso confirmado de COVID-19, es necesario que guarde un periodo de cuarentena de 10 días desde el día de contacto con el positivo. Si desarrolla la COVID-19 también tendrá que permanecer en aislamiento un mínimo de 10 días y hasta tres días después de la desaparición de síntomas. El confinamiento y las medidas de aislamiento impuestas pueden afectar a la salud física, mental o emocional de niños y adolescentes, por lo que es muy importante cómo lo abordamos en el domicilio.
Por todo ello, recomendamos una serie de pautas:
Medidas de aislamiento:
Informar sin alarmar. Es fundamental mantener la calma. La COVID-19 en niños y adolescentes se desarrolla con síntomas leves o incluso sin síntomas en la mayoría de los casos. Aún así pueden contagiar a sus familiares y/o convivientes, por lo que deberán guardar medidas de aislamiento. Es preciso explicarles por qué dejan de ir al colegio, por qué han de estar en casa, en su habitación y a poder ser con baño propio. Si tienen que compartir baño hay que desinfectarlo cada vez que lo use. Hay que enseñarles a ser responsables de su propia protección adaptándonos a su edad y madurez. Recomendamos limitar la exposición a las noticias y evitar alimentar bulos y rumores.
Enseñarles que si necesita salir de la habitación o alguien tiene que entrar, debe mantener la distancia de 2 metros, usar mascarilla y lavarse las manos.
No debe recibir visitas de amigos ni de familiares, evitar especialmente la visita de abuelos y personas mayores o vulnerables.
Ventilar la habitación frecuentemente.
Enseñarle la importancia del lavado frecuente de manos con agua y jabón o con gel hidroalcohólico.
Tomarse y apuntar la temperatura dos veces al día.
Estar atentos y enseñarle a que nos avise si presenta algún síntoma. Si aparece fiebre, tos, dificultad respiratoria, pérdida de olfato, del gusto, o tiene otros síntomas o dudas, para poder llamar al centro de salud o -fuera de su horario- al 948 290 290.
El Gobierno de Navarra, en colaboración con Cruz Roja, ha puesto en marcha el teléfono 948-206-441 al que se pueden dirigir las dudas sobre la COVID-19 en el ámbito educativo.
Cómo hacerlo más llevadero:
Mantener rutinas y orden diarias. Intentar mantener las horas de comida y la hora de dormir.
Elaborar una dieta adecuada. Al estar confinados nuestros hijos e hijas van a disminuir la actividad física que realizan, por lo que habrá que darles una menor ingesta calórica. Reducir la ingesta de hidratos de carbono de absorción rápida (galletas, zumos, cereales, bollería…) y fomentar el consumo de verduras y fruta fresca.
El movimiento y el deporte son fundamentales para la salud y el desarrollo de nuestros menores. Practicar deporte diario en casa, tablas de ejercicios, bailes suaves fomentan hábitos saludables. Recomendamos la realización de juegos y deportes tranquilos para evitar accidentes en casa y tener que ir al hospital.
Puede ser útil tener un móvil o tableta a mano para buscar en páginas web, Youtube, etc. la actividad que se adapte mejor a su edad y sus gustos. Si bien es importante hacer un uso racional (sin abusar) de estos dispositivos. Se recomienda no utilizar pantallas a última hora del día, ya que pueden alterar la calidad del sueño que ya estará afectada por la falta de actividad física.
Debemos intentar seguir estableciendo límites con cariño y tener mucha paciencia, mostrarles apoyo incondicional. Animarles a mostrar sus sentimientos y miedos y ser comprensivos. La falta de afecto y comunicación es mucho que peor que el aburrimiento.
Fomentar el buen ambiente con el resto de los hermanos o convivientes en el domicilio para evitar riñas e irritabilidad.
Ofrecerles mensajes de confianza y esperanza, explicándoles que no sólo nos protegemos a nosotros mismos, sino también a las demás personas y recordarles que es temporal.
Organizar actividades que les entretengan. Usar el sentido de humor y la creatividad. Ideas: hacer bizcocho, teatro de sombras, grabar videos, videoconferencias, pintarse las uñas, escribir un comic, plantar lentejas…
Ana Durana Murillo (@DuranaAna)
Enfermera del Centro Público de Educación Especial Torre Monreal (Tudela)
Paula Larumbe Oroz
Enfermera del Centro Público de Educación Especial Andrés Muñoz Garde (Pamplona)
Con la entrada de los niños al cole, las dudas sobre la duración de la vida útil de las mascarillas vuelven a estar presentes entre padres y madres. La respuesta depende, lógicamente, del tipo de mascarilla utilizada.
Existen múltiples modelos de mascarillas en el mercado y no es el objetivo de este post explicar aspectos como el grado de filtración o la homologación de las mascarillas, sino dar una orientación sobre cuándo renovarlas. Para ello, vamos a dividir las mascarillas en tres tipos según el material del que estén elaboradas:
mascarillas de “papel” (quirúrgicas, por ejemplo).
mascarillas de tela.
mascarillas de tela con filtro renovable.
En la siguiente tabla se muestran de forma sintetizada las recomendaciones sobre el tiempo de uso, la reutilización (o lo que hemos denominado los “días de uso”), los cuidados que hay que tener y los motivos por los que habría que desecharlas inmediatamente, antes de esperar a que termine su “vida útil”.
Dra. Leticia San Martín Rodríguez Enfermera. Profesora del Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad Pública de Navarra (UPNA)
Isabel Iturrioz Núñez Enfermera. Supervisora del Servicio de Urgencias de la Clínica Universidad de Navarra (CUN)
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