“Ojo con la diabetes” fue el lema del Día Mundial de la Diabetes y “Vence a la diabetes”, el del Día Mundial de la Salud en 2016, ambos con la finalidad de concienciar sobre el aumento de la diabetes y sus consecuencias.
La retinopatía diabética (RD) es una complicación de la diabetes y una de las causas principales de la ceguera. La diabetes daña a los pequeños vasos sanguíneos de la retina y, para tener buena visión, es necesario mantener una retina en buen estado. Todas las personas con diabetes, tanto tipo 1 como tipo 2, corren riesgo de sufrir esta complicación. Y como no ofrece ninguna señal de advertencia temprana, te recomendamos que no esperes a tener síntomas.
Cómo evitar la retinopatía diabética
Detección precoz, mediante la valoración del fondo de ojo. Se realiza empleando el retinógrafo, una cámara oftálmica que captura imágenes de la retina y las almacena en una base de datos. Ese estudio nos permite hacer control y seguimiento de la retina de la persona con diabetes y evitar complicaciones. Todos los diabéticos deberán estar en el programa del cribado de retinopatía diabética.
Evitar los factores de riesgo: hipertensión arterial, colesterol, alcohol, tabaco, tóxicos, sobrepeso, sedentarismo…
Al principio, la RD no da síntomas, no duele, pero las complicaciones pueden ser irreversibles. De ahí la importancia de intensificar la prevención.
La duración y el mal control de la diabetes son, probablemente, los factores que más influyen en el desarrollo y progresión de la RD.
Se aconseja una buena educación en salud: sudar más y comer mejor; es decir, evitar el apego a la comida basura y al sofá.
La diabetes va en aumento en los países industrializados y ya está considerada como una epidemia. Prevenirla está, en gran parte en nuestras manos, con cambios en los estilos de vida. De ahí la recomendación: “Come y vive sano”.
Mª Cruz Imaz Prim Enfermera. Consultas de Oftalmología. Hospital Reina Sofía. Tudela.
La consulta de Enfermería en Cardiología es una actividad que lleva a cabo por un profesional de Enfermería especializado con apoyo e interacción del especialista en cardiología (cardiólogo/a). Igualmente tenemos en cuenta la interacción de los compañeros de Atención Primaria.
Surge de la necesidad de mantener un seguimiento cercano de los pacientes cardiológicos ante un determinado proceso médico.
Es una consulta presencial en la que se establece una relación entre la enfermera y el paciente, también con la familia y cuidadores, con el objetivo de fomentar el cuidado del paciente y control del proceso que se está llevando a cabo
Describimos la actividad de la nuestra consulta, situada en el Hospital Reina Sofía (Tudela, Navarra).
MOTIVOS DE ATENCIÓN
Atiende a pacientes cardiológicos por diversos motivos:
Prevención de factores de riesgo cardiovascular potenciando la educación sanitaria:
Dieta.
Ejercicio físico.
Diabetes.
Hipertensión arterial.
Hábito tabáquico.
Hiperlipemia.
Hipertensión arterial, aunque ya descrita en el apartado anterior, su control más específico en pacientes hipertensos.
Control de medicaciones pautadas en consulta médica y que requieren revisiones cercanas.
Revisión de arritmias.
Pacientes crónicos descompensados que necesitan ser vistos regularmente hasta que la situación sea estable.
Revisión de marcapasos.
Seguimiento de pacientes con cardiopatía isquémica en los primeros meses tras un infarto agudo de miocardio.
Control de sintomatología cardiológica.
Control de fármacos pautados médicamente.
Revisión de análisis solicitados por especialista.
Preparación para pruebas especiales:
Coronariografía.
TAC coronario.
Cardioversión eléctrica (CVE).
Seguimiento de las listas de espera médicas para evaluación de pacientes que llevan tiempo sin ser vistos.Es una consulta que tras la valoración del paciente permite un acceso más rápido, si fuese necesario, a pruebas complementarias y a revisiones por el especialista.
Permite igualmente la detección y control de riesgos derivados de las distintas patologías cardiológicas
La consulta de Enfermería es también una vía de acceso más rápido para cualquier tipo de duda y cuestión que requieran tanto el paciente como sus cuidadores
Charo Casajús Enfermera de Cardiología. Hospital Reina Sofía de Tudela
La infección urinaria es la proliferación de microorganismos en la vejiga y uretra. La bacteria más común es Escherichia coli que migra desde la zona perianal. Es más frecuente en mujeres (uretra más corta y más cerca del ano que la de los hombres), aunque en hombres puede tener más complicaciones.
Hay circunstancias que favorecen esta infección como la actividad sexual, el embarazo, obstrucción urinaria, disfunción de la vejiga y factores genéticos. Los síntomas característicos son dolor en el bajo vientre, escozor al orinar o disuria, polaquiuria (orinar muchas veces pero poca cantidad), sensación permanente de querer orinar (tenesmo vesical), hematuria (puede haber o no sangre en la orina), orina más turbia y con mal olor, fiebre y dolor lumbar. Cuando la infección se localiza en la vejiga se denomina cistitis. Es importante evitar que la infección se propague a los riñones.
¿Qué hacer si presentamos estos síntomas?
En primer lugar, será necesaria realizar un análisis de orina (sedimento con tira reactiva) en el momento de la consulta y/o cultivo que servirá para identificar la bacteria. Según el resultado, el equipo sanitario prescribirá el tratamiento antibiótico adecuado.
Consejos para la prevención
Higiene anal y vaginal (en mujeres de delante hacia atrás y con jabones de ph neutro; y en hombres retirar el prepucio hacia atrás para limpieza del glande). Después de ducharse poner atención en el secado de la piel.
Beber abundantes líquidos (aproximadamente unos 2 litros).
Consumir alimentos ricos en vitamina C para acidificar la orina, como zumo de naranja, arándanos, piña, espárragos…
No retrasar la micción (orinar cada 3-4 horas) y vaciar la vejiga por completo.
Evitar medicamentos efervescentes y bebidas carbonatadas que favorecen el medio básico de la orina y hace que las bacterias proliferen a mayor velocidad.
Si mantienes relaciones sexuales, orinar antes y después.
El uso del diafragma, preservativos sin lubricante, espermicidas, compresas…favoreces la infección urinaria.
Utilizar ropa de algodón y no ajustada.
No permanecer con bañador mojado tras salir del agua.
¿Cómo debemos actuar a la hora de recoger la muestra de orina?
Limpieza de manos y lavar bien la zona genital.
Intentar que al orinar la muestra no toque la piel.
Desechar la primera parte de la micción.
Recoger las muestras en un recipiente estéril sin tocar el interior de la tapa.
¿Cuándo debemos acudir al especialista?
Si, tras el tratamiento, los síntomas permanecen durante 48 horas o más: Esto se puede deber a la resistencia de las bacterias o a que se ha seguido de forma incompleta o irregular.
Si, además de los síntomas comunes, se padece fiebre o dolor en la parte baja de la espalda.
Si las cistitis son frecuentes: Es un error pensar que esta situación es normal. Si las infecciones urinarias se repiten muy pegadas en el tiempo, es necesario acudir a un experto para solucionar el problema.
Beatriz Ágreda Lizáldez Marta Martínez de Goñi Pérez Enfermeras del Consejo Sanitario
El cáncer de piel es la forma más frecuente de cáncer en la población de piel blanca. El principal factor de riesgo para desarrollarlo es la exposición crónica y prolongada a los rayos ultravioleta. Se puede prevenir mediante fotoprotección.
Generalmente aparece en zonas expuestas al sol y tiene buen pronóstico con un diagnóstico y tratamiento precoz. En esta entrada detallaremos los tratamientos, incluidos en los que toma parte Enfermería
Se clasifican en melanomas y no melanomas. Dentro de estos últimos, los más frecuentes son:
Carcinoma basocelular
Carcinoma basocelular (80 %): Existen diferentes tipos. Provoca destrucción local y no genera metástasis.
Carcinoma epidermoide (20 %): puede diseminarse a los nódulos linfáticos.
Queratosis actínicas: lesiones pre-malignas más frecuentes. Puede evolucionar a carcinomas espinocelulares.
Enfermedad de Bowen: carcinoma epidermoide in situ.
DIAGNÓSTICO
Se realiza mediante examen clínico y confirmación por biopsia. La sospecha se produce ante heridas o ulceraciones de larga duración que no curan
TRATAMIENTOS
La cirugía presenta índices de curación del 90 %. Se realizar un margen alrededor de la lesión, que asegure su total extirpación. Precisa de cuidados de la herida quirúrgica y de la cicatriz.
Crioterapia y electrocirugía
Destrucción de la lesión mediante frio/calor. Requiere cuidados posteriores de la quemadura.
Inmunomoduladores tópicos
Son aplicados por el paciente en su domicilio en forma de crema y provocan cascada inflamatoria y necrosis. La Enfermería forma al paciente en la aplicación correcta, controlará los efectos adversos, la tolerancia y la efectividad. Este tratamiento no deja cicatrices.
Terapia fotodinámica
Terapia fotodinámica (TDF) con luz de día o con lámpara Aktilite
Consiste en la destrucción selectiva de los tejidos fotosensibilizados, expuestos a una fuente de luz. Esta técnica la realiza Enfermería.
Aunque presentamos los tratamientos más utilizados, existen otras alternativas. Será el especialista junto con el paciente quienes tomarán la decisión más adecuada.
Las caídas son la causa más frecuente de lesiones en los ancianos. Pueden producir discapacidad y reducir su calidad de vida y la de sus familiares. He aquí algunos consejos que le ayudarán a evitarlas. No obstante, si comienza a tener caídas de repetición, acuda a su médico. Es más que probable que su origen sea una causa clínica sin identificar.
Cuide la nutrición y la ingesta de líquidos: el calcio y la vitamina D disminuyen el riesgo de fracturas óseas. Consuma leche, queso, yogur, pescados grasos como las sardinas y el atún, y carne. Beba mucho líquido (de 6 a 8 vasos al día), especialmente cuando realice ejercicio.
Camine bajo el sol: favorece la síntesis de vitamina D y la movilidad.
Haga ejercicio con regularidad. El ejercicio fortalece y mejora el equilibrio y la coordinación.
Cuide su medicación: si está tomando medicamentos, incluso los que se venden sin receta, revíselos con su médico o farmacéutico. Pregunte si alguno puede provocar somnolencia o mareo, o si pueden interactuar unos con otros y ocasionar efectos adversos.
Utilice dispositivos de ayuda para caminar si es necesario (bastones, andadores).
Preste atención a su casa: que los suelos no resbalen, que no haya cables por el suelo, que las cosas que se utilizan habitualmente están al alcance de la mano, que la luz no haga sombras ni brillos. Evite el uso de alfombras y de chancletas y no camine descalzo.
Concepción Molina Pérez Especialista en Enfermería Geriátrica
Vocal de la Sociedad Navarra de Geriatría y Gerontología (SNGG) (@sngeriatria)
European Network for Safety amongElderly (EUNESE). Boletín informativo: prevención de las caídas en las personas de edad avanzada. Seguridad de las personas de edad avanzada centrada en las lesiones accidentales. ISBN: 978-960-89383-4-2
Documento de consenso sobre prevención de fragilidad y caídas en la persona mayor estrategia de promoción de la salud y prevención en el Sistema Nacional de Salud.Documento aprobado por el Consejo Interterritorial del SNS el 11 de junio de 2014.
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