La fragilidad es un estado de vulnerabilidad relacionado con el envejecimiento, en el que disminuyen las capacidades físicas, mentales y sociales. Este estado aumenta el riesgo de las personas mayores a sufrir problemas de salud graves cuando se enfrentan a situaciones estresantes, como enfermedades, caídas o intervenciones quirúrgicas.
¿POR QUÉ ES IMPORTANTE DETECTARLA?
Un característica importante de la fragilidad es que no siempre es visible. Muchas personas mayores parecen estar bien, pero pequeños cambios en su salud o estilo de vida pueden empeorar rápidamente su situación. De ahí la importancia de la detección temprana y la intervención oportuna. Si no se identifica a tiempo, la fragilidad puede progresar hacia la discapacidad, afectando la calidad de vida y la independencia de la persona.
FACTORES QUE CONTRIBUYEN A LA FRAGILIDAD
La fragilidad no aparece de un día para otro, es el resultado de varios factores a lo largo del tiempo:
Envejecimiento natural: Nuestras capacidades físicas y mentales disminuyen progresivamente.
Sedentarismo, tabaco y alcohol: Estos hábitos reducen la fuerza muscular y el equilibrio, aumentando el riesgo de caídas y otras complicaciones.
Desnutrición: Una alimentación inadecuada provoca la pérdida de masa muscular, agravando la fragilidad.
Enfermedades crónicas: Condiciones como la diabetes, hipertensión, enfermedades cardíacas o pulmonares aceleran el desarrollo de la fragilidad.
Polimedicación: El uso de múltiples medicamentos puede generar efectos negativos y aumentar el riesgo de caídas o efectos secundarios.
CONSECUENCIAS
Caídas y fracturas: La pérdida de fuerza y equilibrio aumenta el riesgo de caídas, lo que puede provocar fracturas y complicaciones graves.
Inmovilidad: La fragilidad puede limitar la independencia, aumentando el tiempo que pasa el paciente en cama o en silla, agravando aún más su condición.
Hospitalización frecuente: Las personas frágiles son más propensas a ser hospitalizadas debido a complicaciones de salud menores que, en su caso, se convierten en emergencias.
Dependencia: La fragilidad puede avanzar hacia la discapacidad, lo que implica que la persona necesitará ayuda para realizar actividades cotidianas como vestirse, comer o asearse.
¿TODAS LAS PERSONAS MAYORES SON FRÁGILES?
¡No! Las personas mayores no son todas iguales, ser mayor no implica ser frágil.
¿ES REVERSIBLE?
Una de las buenas noticias es que la fragilidad es, en muchos casos, reversible o tratable. Con la intervención adecuada, es posible mejorar la fuerza, el equilibrio y la capacidad funcional de las personas mayores. Las intervenciones más efectivas incluyen:
Ejercicio físico multicomponente. Programas que combinan entrenamiento de fuerza, resistencia y equilibrio han demostrado ser muy efectivos para revertir o retrasar la progresión de la fragilidad.
Nutrición adecuada. Mantener una dieta equilibrada y rica en proteínas ayuda a preservar la masa muscular y la energía.
Revisión de la medicación. Revisar y ajustar la medicación crónica, periódicamente por profesionales sanitarios, ya que puede evitar efectos secundarios no deseados y mejorar la calidad de vida.
Detección de la fragilidad. El diagnóstico temprano es fundamental por parte del profesional sanitario de referencia del centro de salud.
En un país con alta esperanza de vida como el nuestro, tener y mantener una buena calidad de vida nos ayuda a mantenernos independientes y disfrutar de una vida plena.
Estefanía Ibáñez Lagunas Enfermera especialista en Familiar y Comunitaria. Instituto Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN).
Irene Iniesta Martínez Enfermera especialista en Familiar y Comunitaria. Instituto Salud Pública y Laboral de Navarra.
Se define el Traumatismo Craneoencefálico (TCE) como cualquier lesión física o deterioro funcional del contenido craneal debido a un intercambio brusco de energía mecánica.
¿QUÉ PUEDE CAUSAR UN TCE EN ANCIANOS?
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Las caídas son la causa más frecuente de TCE en los ancianos. Habitualmente, el envejecimiento se asocia a múltiples factores de riesgo que aumentan el riesgo de sufrir caídas:
Pérdida de visión
Alteraciones del equilibrio
Pérdida de masa muscular
Deterioro cognitivo o demencia
Dependencia
Consumo de fármacos
Caídas previas
¿CÓMO DEBEMOS ACTUAR?
Lo primero que debemos comprobar es si el paciente se encuentra consciente y comprobar si respira. Ante la duda, realizaremos la Reanimación Cardio Pulmonar (RCP) y/o llamaremos al 112.
Información a transmitir al 112:
Nombre completo y edad de la víctima.
Si ha sido un TCE presenciado o no.
Cómo ha ocurrido el TCE.
Zona de la cabeza afectada y otras heridas.
Toma de anticoagulantes.
En la espera de ayuda, presionaremos si hay hemorragia y no moveremos al paciente.
¿QUÉ DEBEMOS VIGILAR?
Se deben reconocer e identificar los siguientes signos de alarma tras un TCE:
Pérdida o disminución del nivel de consciencia.
Dificultad para hablar.
Pérdida de habilidades motoras o de fuerza.
Vómitos.
Dolor de cabeza intenso que no cede con calmantes.
Convulsiones.
Alteración en la forma de respirar.
Salida de líquido claro por la nariz o el oído.
Los pacientes anticoagulados que han sufrido un TCE deben ser trasladados al hospital.
¿CÓMO SE PUEDE PREVENIR?
Se deben adoptar una serie de medidas preventivas en el hogar para favorecer un adecuado ambiente doméstico. Algunos ejemplos son: retirar alfombras, colocar barras de seguridad, tener una buena luminosidad, evitar tener el suelo resbaladizo, etc.
Irene Durán Landa Enfermera. Servicio de Urgencias. Hospital Universitario de Navarra
Myriam Fernández Senosiain Enfermera. Centro de Salud Mental San Francisco Javier
Elsa Urrutia Salinas Enfermera. Hospitalización a Domicilio. Hospital Universitario de Navarra
Experto Universitario en Enfermería en Urgencias y Emergencias. Universidad Pública de Navarra. Curso 2023-2024.
Pinheiro A. L., et al. Principales causas asociadas al traumatismo craneoencefálico en ancianos. Enfermería global; 2011;10(2). Disponible en: https://digitum.um.es/digitum/bitstream/10201/24518/1/Principales%20causas%20asociadas%20al%20traumatismo%20craneoencefalico%20en%20ancianos.pdf
El síndrome del shock tóxico (SST) es una enfermedad aguda multisistémica causada por la toxina (TSST-1) producida por el Staphylococcus aureus. Es una enfermedad poco frecuente, pero con una alta mortalidad, ya que dicha toxina actúa como superantígeno que activa una cascada inflamatoria sistémica, conduciendo a shock y fallo multiorgánico.
Los primeros casos descritos del síndrome de shock tóxico afectaban a mujeres que utilizaban tampones en sus períodos menstruales. Hoy en día, también ocurre con infecciones cutáneas, quemaduras y después de una cirugía.
CAUSAS MÁS FRECUENTES
Haber dado a luz recientemente.
Infección por Staphylococcus aureus, llamada infección estafilocócica.
Uso de tampones por tiempo prolongado (>8h).
Infección de una herida tras una cirugía.
SÍNTOMAS
Fiebre repentina y alta (>38,5ºC).
Presión arterial baja.
Erupción cutánea similar a una quemadura de sol, con descamación.
Mareos, desmayos y dolor de cabeza.
Vómitos o diarrea.
Confusión, desorientación y malestar general.
Insuficiencia en riñones e hígado.
¿QUÉ PUEDO HACER PARA EVITAR EL SST SI UTILIZO TAMPONES?
Cambiar los tampones regularmente, cada 4 a 6 horas.
Utilizar tampones con la menor absorción necesaria para el flujo menstrual.
Alternar entre tampones y otros productos menstruales, como compresas o copas menstruales.
Lavarse las manos antes y después de manipular los tampones.
¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO?
Extracción de los materiales (tampones, esponjas vaginales).
Drenaje de los sitios de infección.
Administración de antibióticos de amplio espectro.
Administración de fluidos intravenosos.
Ingreso hospitalario para monitorización y diálisis.
Irene Ferrando Ruiz Unidad de Cirugía General N3. Hospital Universitario de Navarra.
Elena Garmendía Maíz Unidad de Apoyo al Cuidado (pool). Hospital Universitario de Navarra.
María Jesús Ladrón Santamaría Centro de Salud Mental Gayarre (Tudela)
Experto Universitario en Enfermería en Urgencias y Emergencias. Universidad Pública de Navarra. Curso 2023-2024.
Pontes Sempere L, Martínez Sabater A, Casal Angulo C, Ballester Tarín ML. Proyecto de investigación: conocimiento sobre el síndrome del shock tóxico en las estudiantes de Grado de Enfermería. Biblioteca Lascasas [Internet]. 2015 [Citado 15 Mayo 2024]; 11(2). Disponible en http://www.index-f.com/lascasas/documentos/lc0837.php
Esteban Ciriano ME, Floristan Vicente de Vera JM,, Olagorta García S, Juan Belloc S, García Irure J. Síndrome del shock tóxico: clínica y diagnóstico. Rev Asoc Mex Med Crit y Ter Int [Internet]. 2013 [Citado 14 mayo 2024]; 27(3): 183-186. Disponible en https://www.medigraphic.com/pdfs/medcri/ti-2013/ti133h.pdf
Álvarez Navarro E, Simón Palacian N, Gamadiel Peniche N, Martínez Martínez M, Martín Pérez N, Domínguez Berdejo S. Síndrome de shock tóxico. Dialnet [Internet]. 2021 [Citado 12 mayo 2024]; 9(2): 2660-7085. Disponible en: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8081000
El edadismo es la discriminación hacia las personas en función de su edad, especialmente a las personas mayores. Incluye estereotipos (lo que pensamos), prejuicios (lo que sentimos) y discriminación (cómo actuamos). Puede ser en relación a las demás personas o autoinflingida (la que una persona se aplica a sí misma).
ESTEREOTIPOS
Algunos ejemplos de estereotipos edadistas son: pensar que todas las personas mayores son frágiles o son amables o que todas las personas jóvenes son maleducadas, impacientes…
PREJUICIOS
Son prejuicios edadistas los sentimientos de temor o desconfianza hacia las personas jóvenes o sentimientos de lástima hacia las personas mayores.
DISCRIMINACIÓN
Estos estereotipos y prejuicios pueden conducir a una conducta discriminatoria, por ejemplo, cuando no se valora la experiencia laboral de una persona porque se le considera mayor, o no se tiene en cuenta la opinión de una persona porque se le considera demasiado joven. Un ejemplo de edadismo autoinflingido es cuando una persona mayor cree que ya es tarde para aprender y no se plantea iniciar una nueva afición.
La discriminación por razón de edad se inicia en la infancia y se refuerza a lo largo de la vida. Los niños y niñas perciben los estereotipos respecto a la edad existentes en su cultura a través de lo que les transmiten las personas de su entorno. Los estereotipos que han interiorizado orientan sus sentimientos y comportamientos respecto a las personas de diferentes edades.
DIMENSIÓN DEL EDADISMO
El edadismo es generalizado a nivel mundial y está presente en numerosas instituciones y sectores claves de la sociedad como los servicios sociosanitarios, el lugar de trabajo, los medios de comunicación, el sistema judicial… y constituye un problema de derechos humanos, a la vez que un problema de salud pública de gran envergadura.
EFECTOS DEL EDADISMO EN LAS PERSONAS MAYORES
Se conocen poco los efectos del edadismo en las personas jóvenes. En el caso de las personas mayores se asocia con una menor esperanza vida y una salud física deficiente relacionado con que la propia persona mayor puede descuidar los hábitos saludables de alimentación, actividad física, alcohol, tabaco… al considerar que ya no es necesario.
Estereotipos sobre la sexualidad de las personas mayores y actitudes de la propia persona o de su entorno, impiden a menudo una expresión libre y plena de su sexualidad. Además, pueden tener menor probabilidad de solicitar un diagnóstico y tratamiento de Infecciones de Transmisión sexual (ITS) debido a que no disponen de servicios de salud sexual destinados especificamente a ellas y por temor a encontrar, en los profesionales sociosanitarios, actitudes edadistas respecto a su sexualidad.
También se asocia a una peor salud mental; puede tener una repercusión negativa en la autoestima, influye en los procesos psiquiátricos y se asocia a la aparición de depresión. También acelera el deterioro cognitivo.
En relación al bienestar social, el edadismo reduce la calidad de vida de los adultos mayores, aumenta su aislamiento social y su soledad, y puede aumentar el riesgo de violencia y abuso contra las personas mayores. También contribuye a la pobreza y la inseguridad económica de las personas en la vejez.
El edadismo está presente en nuestra sociedad.
¿QUÉ PODEMOS HACER?
Es importante relacionarnos y vivir desde el respeto y el buen trato hacia todas las personas. Para ello, podemos empezar por revisar nuestros comportamientos y el lenguaje que usamos cuando hablamos de las personas de un determinado grupo de edad.
Amaya Aguas Torres Enfermera. Sección de Promoción de Salud y Salud en todas las Políticas (Instituto de Salud Pública y Salud Laboral de Navarra). Maite Calvo Yanguas Javier Vallés Romero Enfermeros. Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea.
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