Recomendaciones en RCP básica para ciudadanos en tiempos de COVID-19


Nuestra sociedad está viviendo la revolución de la longevidad. Se vive más tiempo, con mejor salud y mayor calidad de vida.
El hecho de envejecer se relaciona con múltiples oportunidades. Se desarrollan sentimientos de mayor tranquilidad, crece el afán por disfrutar de la vida, se cuenta con saberes nacidos de la experiencia, disminuyen las presiones sociales, continúa la capacidad de aprender, la jubilación laboral ofrece un sinfín de posibilidades de relación, actividades sociales, culturales, recreativas…
Se abren nuevas perspectivas y horizontes para la persona que está viviendo un proceso de adaptación global, siendo la sexualidad y la afectividad unas dimensiones más, que son posibles vivirlas como fuente de satisfacción y bienestar.
Las personas mayores conservan, en general, el interés y las capacidades afectivas y sexuales. Si hablamos de sexo y de sexualidad, hablamos de cómo somos, de cómo nos vivimos y de cómo nos expresamos. Para entenderlo mejor, describiremos 4 conceptos básicos: sexo, sexualidad, erótica y amatoria.
En definitiva, existe gran variabilidad de posibilidades para mujeres y para hombres, con o sin discapacidad, sanos o con problemas de salud, en distintas etapas de la vida, con pareja o sin ella, con orientación del deseo heterosexual u homosexual. Vivirla como cada persona desee es un derecho dentro de la diversidad más diversa.
Para más información: Escuela de Mayores de Navarra.
Amaya Aguas Torres
Sonia Domínguez Pascual
Enfermeras. Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN)
Fuentes
Imagen de Brandon Roberts en Pixabay
Una de cada cuatro personas en las ciudades se sienten solos. La soledad se ha convertido en uno de los problemas más relevantes en la actualidad, experimentando un notable incremento por los cambios socioculturales y económicos.
Esta soledad no elegida provoca dolor y aumenta el riesgo de mortalidad. Su magnitud supera muchos de los principales indicadores de salud habituales.
El primer paso para combatir la soledad es entenderla.
El significado de “estar solo” implicaría el aislamiento social, la falta de compañía, la carencia de redes sociales, que no siempre se vive como una experiencia desagradable, sino que también puede darse desde la búsqueda personal como algo enriquecedor. No obstante, el sentimiento que realmente se asocia a la soledad más perjudicial y negativa es el “sentirse solo”, al representar un sentimiento no buscado y en el que, aun contando con una red de apoyo social, el individuo puede experimentar sensaciones de tristeza, nostalgia, miedo o dolor.
Se atribuye la soledad casi en exclusiva a los individuos que viven solos o que apenas tienen relaciones sociales, cuando es evidente que muchas personas que viven en compañía sienten igualmente la soledad. La soledad no es solo cosa de mayores, ni de mujeres, sino que está afectando a personas de muy diversa condición: hombres, jóvenes, adultos, personas con grandes responsabilidades, etc.
Qué te sientas o no solo depende en gran medida de tu actitud. El tipo de pensamientos que tengas en los momentos de soledad pueden condicionar lo que sientas al estar solo.
Revisa tu diálogo interno ¿Qué significa para mí la soledad? Atrévete a debatir contigo mismo, busca pruebas a favor y en contra de esas ideas, analiza los miedos y comprueba si tienes recursos o no para enfrentarlos y si son realmente tan malos.
Todas las emociones que sentimos sirven como energía para actuar, son el origen del cambio, sólo se convierte en problema si nos estancamos en ellas. Potencia la actividad mental evitando sentimientos de autocompasión.
Cuídate; mantenerte bien físicamente contribuye al bienestar. Haz una dieta equilibrada y practica ejercicio regularmente.
Cuando eres proactivo tienes la sensación de que tomas el control de tu vida en detrimento de las circunstancias que nos rodean. Dejarse llevar por el contexto reafirma la creencia de que la situación nos aplasta.
No te aísles, utiliza todos los medios para mantener relaciones sociales. Realiza actividades grupales, viajes. Busca el apoyo de las personas más cercanas a ti, cuida las relaciones familiares y a los amigos, esfuérzate en asistir a eventos sociales.
Mantente laboralmente activo todo el tiempo que sea posible.
Practica tus hobbies o pasatiempos.
Incorpora pequeños avances en el día a día y vete llenando la vida de aquello que nos hace sentir bien. Continúa aprendiendo cosas nuevas a lo largo de toda la vida, evoluciona y adáptate a los nuevos tiempos.
Benefíciate de las múltiples ventajas que aportan: facilitan la comunicación con los seres queridos a través de correos electrónicos, redes sociales o a través de videoconferencias.
Permiten mantener la mente activa, adquirir habilidades y sentirse útil.
Facilitan la búsqueda de amistades o pareja. El uso de las webs de contactos permite, además de hacer nuevas amistades o encontrar pareja, mejorar las habilidades sociales y comunicacionales.
Aunque tenemos que mirar a las redes sociales con precaución, son un escaparate de felicidad que pueden hacer que te sientas en comparación, más solo. Conviene no dejarse llevar por esas estampas tan perfectas compartidas por los demás y entender que están edulcoradas y exageradas.
Montserrat Fernández Rubio
Marta Ibarra Zandio
Mª Nieves Izco García
Enfermeras especialistas en Salud Mental
Fuentes
Imagen de Lukas_Rychvalsky en Pixabay
Las úlceras por presión (UPP), también conocidas como escaras, son lesiones que se producen en la piel y en los tejidos situados por debajo de ésta, por estar durante mucho tiempo en la misma posición.
La fricción, roce o presión entre 2 superficies duras (el hueso de la persona y la cama o silla, por ejemplo) produce una disminución del aporte de oxígeno y nutrientes que origina en una lesión sobre los tejidos.
Su aspecto puede ir desde un leve enrojecimiento de la piel que no desaparece, hasta úlceras más profundas que puedan afectar a músculos y huesos.
Las UPP representan un importante problema de salud, ya que empeora el estado general y la calidad de vida de las personas que las padecen. También generan una importante sobrecarga en los cuidadores principales. Por tanto, es importante prestar atención a su prevención y cuidados en caso de que se presenten.
Las úlceras pueden aparecer en diversas zonas del cuerpo teniendo relación directa con las prominencias óseas sometidas a presión en función de la postura que adopta y mantiene la persona en el tiempo.
Según la posición, las zonas más frecuentes de las úlceras son:
Su enfermera de referencia podrá enseñarle a realizar cuidados específicos de UPP y cambios posturales, además de llevar a cabo una valoración y seguimiento personalizado. También puede aconsejarle sobre la necesidad de otros dispositivos o productos de gran utilidad como:
Laura López Suárez
Cristina Areta Cuesta
Especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria
Fuentes
Fotografía: Ariadna Creus y Àngel García (Banc d’Imatges Infermeres)
Hemos tenido que decir adiós de una manera abrupta a la vida que conocíamos. Ha cambiado nuestro día a día. Nos enfrentamos a una nueva forma de trabajo, a unas nuevas formas de ocio, hasta a una nueva manera de entender la conciliación familiar.
Ante esta nueva situación, a la que no estábamos preparados, es normal sentir un sinfín de emociones, ansiedad, estrés… Para poder manejar mejor estas situaciones, las enfermeras especialistas de salud mental proponemos una serie de pautas que pueden favorecer al llevar mejor el confinamiento.
Decálogo para afrontar el confinamiento de manera eficaz:
Organiza las tareas que quieres llevar a cabo durante el día, permitiéndote momentos de descanso y desconexión.
Equilibrada, sin olvidarte darte algún capricho.
Es importarte que tu cuerpo se adapte y mantenga las horas normales de sueño. El sueño es un proceso fisiológico que nos ayuda a la restauración metabólica y psíquica, restaurar la memoria, mejorar nuestra capacidad de adaptación, regular nuestras emociones y maduración del sistema nervioso.
La falta de actividad y la nueva rutina en la que nos encontramos, puede favorecer la aparición de apatía, anhedonia, aburrimiento, falta de vitalidad… Por ello se aconseja la práctica diaria de ejercicio (30 minutos al día) y antes de las 18 horas; realizar ejercicio a partir de las 18 horas puede contribuir a dificultar el sueño.
Muchas veces soñamos con el “si tuviera más tiempo para mí”. Aprovecha para cuidarte: date un baño o ducha relajante, cuida tu pelo, tu piel…Haz una lista de cosas que querías hacer cuando tenías menos tiempo y que ahora puedes estando en casa.
La música, la pintura y la lectura se han convertido en elementos fundamentales en el confinamiento, pero también existen otras actividades que puedes resultar divertidas y nos ayudan a desconectar de la situación: juegos de mesa, puzles, cocina, crucigramas, sudokus, escritura…
El mantenernos informados es importante, sin embargo, un exceso de información puede producirnos un aumento de los síntomas relacionados con el estrés y la ansiedad. Dedica unos minutos al día a la información y, el resto de día, céntrate en otras actividades.
La práctica diaria de relajación aporta numerosos beneficios: aumenta la conciencia corporal y mental de uno mismo, disminuye la frecuencia cardíaca, disminuye la ansiedad, favorece el desarrollo de la presencia del aquí y del ahora, aumento la capacidad de atención y memoria, favorece el descanso, aumento de la oxigenación cerebral, aumento de la sensación de control sobre uno mismo…
En los días de confinamiento, la inestabilidad e incertidumbre en la que muchos nos encontramos favorecen la aparición de un sinfín de emociones. Permítete sentirlas, identificarlas y describirlas. También podemos sentir emociones positivas. Resultan compatibles los momentos de bienestar con el confinamiento.
Siéntelas y si te ayuda, puedes escribirlas en un diario o hablarlas con tus seres queridos. Sin culpabilizarte y sin juzgarte.
Hoy me permito llorar porque…
Hoy me permito reír porque…
El distanciamiento de nuestros seres queridos es otra de las situaciones atípicas y excepcionales que nos está haciendo vivir la pandemia. En este momento, son las tecnologías las que nos acercan entre nosotros estando lejos. Dedica unos minutos al día en llamar o hablar con tus seres queridos. Es importante favorecer los mensajes positivos y de tranquilidad, teniendo en cuenta el llamado “contagio emocional”, ya que nuestro mensaje influye en el sentir de nuestros seres queridos.
Marta Sancho Tovar
EIR de Salud Mental
María Cruz Ariz Cia
Enfermera Especialista en Salud Mental.
Alba Fernández Falces
Enfermera Especialista en Salud Mental
Fuentes
Imagen: Free-Photos en Pixabay