9 Mar, 2021 | Destacado, Enfermería Dermatológica
El pelo tiene funciones de protección, termorregulación, pero sobre todo estéticas y sociales. Lo eliminamos de algunas zonas y en otras su caída provoca angustia y alteración de la imagen corporal.
Se renueva continuamente. Normalmente se caen unos 100 cabellos del cuero cabelludo al día.
Se recomienda consultar al médico si notamos falta de pelo o menor densidad.
Alopecia: pérdida anormal del pelo de la cabeza o de otras zonas corporales (pestañas, cejas, barba, región genital…). Puede ser localizada, difusa o total.
TIPOS DE ALOPECIA
NO CICATRICIALES
Potencialmente recuperables. Las más frecuentes son:
- Alopecia androgénetica o calvicie común: pérdida lenta de cabello por factores genéticos y hormonales (andrógenos) con miniaturización progresiva de los folículos pilosos hasta desaparecer. Más frecuente en hombres (entradas y coronilla). En las mujeres pérdida más difusa, manteniendo la zona frontal.
- Tratamiento en fases previas: minoxidil (vasodilatador tópico/ oral), Finasteride/Dutasteride (inhibidores de la cinco-alfa-reductasa), anticonceptivo en mujeres, biotina…
- Efluvio anágeno: falta de cabello por enfermedades (hipotiroidismo, lupus, neoplasias, anemia, desnutrición…), fármacos (quimioterapia…), tóxicos, traumas (peinados muy tirantes, calor…), arrancamiento (tricotilomania), etc.
- Efluvio telogéno: caída excesiva de pelo tras enfermedades (infecciones, cirugía…). Postparto, fármacos (litio, ciclosporina, supresión de anticonceptivos…), estrés, depresión, pérdidas importantes de peso, estacional (otoño), etc.
- Afecta principalmente a mujeres.
- Tratamientos: control de la causa, suplementos vitamínicos, hierro…
- Alopecia areata: pérdida de pelo en placas redondeadas, con piel normal en la cabeza o en la barba, a veces puede ser total (todo el cuero cabelludo) o universal (todos los pelos del cuerpo). El sistema inmune del paciente ataca al folículo (tras disgustos, estrés, infecciones…).
- Se da en hombres, mujeres y niños. Puede remitir espontáneamente, pero provoca ansiedad y unos pocos pacientes presentan formas extensas y crónicas.
- Tratamientos: Minoxidil, corticoides tópicos e intralesionales En casos más extensos inmunosupresores orales, agentes irritantes en la zona afectada…
CICATRICIALES
Son irreversibles. La piel está roja o fina y brillante. Hay destrucción del folículo piloso por causas genéticas, enfermedades (lupus eritematoso cutáneo, liquen plano pilar, infecciones…) medicamentos, traumatismos, quemaduras profundas, radiaciones etc.
- Alopecia frontal fibrosante: pérdida gradual en zona frontal (el cabello está cada vez más atrás). Afecta principalmente a mujeres en la menopausia.
Es importante detectar precozmente las causas de la alopecia e instaurar el tratamiento más adecuado.
Los cosméticos (champús, ampollas…) pueden mejorar el aspecto del pelo, pero no detienen su caída. Se recomienda desconfiar de productos milagro.
Existen tratamientos estéticos para disimular la alopecia localizada: maquillaje capilar (fibras de queratina), micropigmentación… En calvicie más avanzada: gorra, pañuelos, prótesis (pelucas, postizos…), cirugía (injertos capilares)…
Mº Pilar Hernández Orta
Enfermera de Dermatología. Hospital Reina Sofía de Tudela.
Máster en Deterioro de la Integridad Cutánea y Cuidado de la Piel. Universidad Católica San Vicente Mártir de Valencia (UCV).
Fuentes
28 Ene, 2020 | Destacado, Enfermería Dermatológica
La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que se produce en brotes.
Es muy frecuente en la infancia, pero puede aparecer a cualquier edad, en diferentes localizaciones. Se desencadena por factores genéticos, inmunológicos, ambientales…
Está caracteriza por piel seca y sensible, placas de eccemas y picor intenso que puede alterar el sueño y la calidad de vida de los pacientes y sus familias.
CUIDADOS PREVENTIVOS
Su control precisa un tratamiento adecuado en los brotes y cuidados preventivos continuos:
- Usar ropa y calcetines de algodón o hilo. Evitar lana, fibra, prendas muy ajustadas… No abrigarse mucho.
- Aclarar bien la ropa. No usar suavizantes.
- Calzado de cuero o tela, bien aireado (usar deportivas poco tiempo).
- Temperatura de la habitación suave, no calurosa. En invierno, conviene poner humidificadores en radiadores o toallas húmedas…
- Retirar objetos que retengan polvo (peluches, alfombras…).
- No rascarse. Alternativas: antihistamínicos, cremas, frío, ambiente tranquilo, distracción, abanicar, agua termal, masaje, guantes por la noche, pijama de algodón húmedo…
- Uñas cortas y limpias para evitar heridas y sobreinfecciones.
- Ducha o baños cortos. No más de una vez al día, con agua tibia, no caliente, y productos adecuados para pieles atópicas (syndet, avena, aceites de baño…) sin detergentes, ni perfumes, ni conservantes. No usar esponjas. Secar sin frotar con toquecitos. Hidratar siempre después.
- El cloro de las piscinas (especialmente las cubiertas) irrita la piel atópica. Antes del baño conviene aplicar cremas barrera y al salir, ducharse para eliminar el cloro e hidratarse después.
- Van bien la exposición moderada a la luz solar y los baños de agua de mar.
- Hidratar todos los días la piel al menos una vez con cremas emolientes: hidratan, aportan grasa y evitan la pérdida de agua, restauran la función barrera de la piel y reducen el picor.
TRATAMIENTOS
En las zonas de eccema, no debe darse hidratantes (escuecen). Se recomienda aplicar tratamiento:
- Corticoides tópicos: dosis y tiempo indicado mientras haya lesiones.
- Inmuno-moduladores tópicos (Pimecrolimus y Tacrolimus): complemento/alternativa de los corticoides. Menos efectos adversos, se pueden usar de mantenimiento.
- Antibiótico si existe sobreinfección.
- Antihistaminicos orales si hay picor.
- Tratamientos sistémicos en casos severos: fototerapia, inmunosupresores, medicamentos biológicos…
La enfermera ofertará cuidados adaptados a las necesidades de cada paciente
Mº Pilar Hernández Orta
Enfermera de Dermatología. Hospital Reina Sofía de Tudela.
Fuentes:
- Muñoz Mañas V., Fornes Pujalte B., Lucha Fernández V., Palomar Llatas F., Dermatitis atopica (DA): hidratación y plan de cuidados. Enfermería Dermatológica nº 1 · mayo-junio 2007. Pag 16-23.
- Asociación Española de Familiares y Pacientes de Dermatitis Atópica (ADEA). Conocer la Dermatitis Atópica. Principios generales del cuidado de la piel con dermatitis atópica. Adeaweb.org [Sede Web]. 2014. [Consultado el 26/11/2014]. Disponible en: www.adeaweb.org./02sabermas/conocerlada/cuidadopiel/index.htm
1 Dic, 2015 | Enfermería Salud Mental
La ansiedad es común a todos los seres humanos.
Se trata de una respuesta normal de nuestro organismo que nos ayuda a enfrentarnos a situaciones desafiantes y peligrosas de la vida cotidiana (un examen, una entrevista de trabajo, un viaje en avión etc.).
¿CÓMO SABER SI ES PATOLÓGICA?
Pondremos algunos ejemplos:
- La respuesta es desproporcionada ante el estímulo que la produce.
- Te impide llevar una vida normal en la relación con tu familia, pareja, trabajo…
- Persiste incluso después de que la situación o el objeto estresante desaparezca.
La ansiedad se acompaña de uno o más síntomas:
- Físicos: palpitaciones, opresión en el pecho, falta de aire, temblores, sudoración, molestias digestivas, “nudo” en el estómago, insomnio…
- Psicológicos: Inquietud, agobio, sensación de amenaza o peligro, ganas de huir o atacar, temor a perder el control, dificultad para tomar decisiones…
- De conducta: Estado de alerta e hipervigilancia, bloqueos, inquietud motora, rigidez motora…
- Intelectuales o cognitivos: Dificultades de atención, concentración y memoria, aumento de los despistes y descuidos, preocupación excesiva, expectativas negativas…
- Sociales: Irritabilidad, ensimismamiento, dificultades para iniciar o seguir una conversación, temor excesivo a posibles conflictos…
Es ante la ansiedad patológica donde el personal de Enfermería especialista en Salud Mental puede ayudarte, a través de:
- Técnicas de relajación.
- Consejos sobre dieta equilibrada, ejercicio, combatir el insomnio.
- Asesoramiento farmacológico.
- Práctica de la plena conciencia (Mindfullness) para aprender a vivir el momento presente.
- Seguimiento personalizado, individual o grupal.
Para llegar hasta nosotras debes dirigirte a tu médico de Atención Primaria y él te derivará al Centro de Salud Mental correspondiente.
Las verdaderas claves para controlar la ansiedad están en ti. Nosotras te ayudamos a encontrarlas.
Bibliografía:
- Melgar Mairal M et al. Terapia grupal en síndrome ansioso depresivo y situaciones de estrés. Metas de Enferm oct 2005; 8(8): 20-Méndez Nieto S.
- García Hernández P, Nieto García E, Lerma Barba MD, Montoya Juárez R, Schmidt Río Valle J. Depresión y ansiedad: influencia de un programa de rehabilitación cardiaca. Metas Enferm 2013; 16(10): 6-12.