23 Nov, 2021 | Destacado, Enfermería Obstétrico-Ginecológica
¿QUÉ ES EL LUPUS ERITEMATOSO SISTÉMICO (LES)?
- Una enfermedad crónica en la que el sistema inmunitario del paciente ataca a diferentes órganos y tejidos.
- Se manifiesta alternando periodos de mayor actividad o más síntomas con otros de inactividad. Al tratarse de una enfermedad autoinmune no tiene cura, pero se puede controlar con fármacos.
- La incidencia es de 1 a 10 casos por 100.000 habitantes/año.
- Afecta principalmente a mujeres en edad fértil con una razón mujer/hombre de 10/1.
¿CUÁLES SON LOS SÍNTOMAS DEL LES?
- Generales: cansancio, pérdida de peso, fiebre.
- Dolor e inflamación en las articulaciones, lesiones en la piel (eritema en alas de mariposa en mejillas y nariz), nefritis (inflamación renal), aumento de la tensión arterial, mayor riesgo de infecciones, síndrome antifosfolipídico (trombosis, abortos de repetición asociados a la presencia de anticuerpos antifosfolipídicos).
¿PUEDEN LAS MUJERES CON LES QUEDARSE EMBARAZADAS?
- Pueden tener embarazos normales, pero tienen más probabilidades de presentar complicaciones.
- La aparición de complicaciones durante la gestación es mayor en presencia de actividad lúpica.
- Las pacientes que presentan anticuerpos antifosfolipídicos tienen mayor riesgo de sufrir abortos y preeclampsia (trastorno hipertensivo del embarazo).
¿QUÉ SE RECOMIENDA A LAS MUJERES CON LES ANTES DE BUSCAR EMBARAZO?
El éxito de la gestación en las mujeres con LES depende en gran medida de la evaluación preconcepcional, junto con el seguimiento prenatal en unidades prenatales y multidisciplinarias (reumatólogo, obstetra y matrona). Es importante tener la enfermedad bien controlada/inactiva para aumentar las probabilidades de éxito de la gestación.
Es muy importante identificar factores considerados de alto riesgo de malos resultados obstétricos como:
- Anticuerpos antifosfolipídicos o los anticuerpos anti-ro relacionados con la propia enfermedad.
- Edad (mujeres mayores de 40 años).
- Antecedentes obstétricos y gestación múltiple.
- Antecedentes de trombosis previa.
- Tabaquismo.
- Obesidad.
- Factores de riesgo cardiovascular.
¿CÓMO AFECTA EL EMBARAZO AL LES Y AL BEBÉ?
Las tasas de exacerbación (aumento de gravedad) de la actividad del LES durante el embarazo pueden llegar a ser del 60 %, sobre todo en las pacientes con enfermedad activa en el momento de la concepción. Por ello, no es aconsejable buscar un embarazo hasta que el LES lleve controlado (ausencia de actividad lúpica) un mínimo de 6 meses.
Tener lupus aumenta el riesgo de:
- Preeclampsia.
- Aborto espontáneo.
- Prematuridad.
- Cesárea.
- Hemorragia posparto.
- Trombosis venosa profunda.
- Tromboembolismo pulmonar.
En el bebé, si la madre tiene LES, aumenta el riesgo de:
- Bloqueo cardiaco congénito, sobre todo asociado a anticuerpos anti-Ro.
- Lupus neonatal.
¿CÓMO DEBE SER EL SEGUIMIENTO DE LA EMBARAZADA CON LES?
Se considera un embarazo de alto riesgo, por ello el seguimiento debe realizarse en unidades especializadas y multidisciplinares con el objetivo de detectar precozmente las posibles complicaciones maternas y/o fetales.
La periodicidad de las visitas dependerá de:
- La gravedad de la enfermedad.
- La actividad de la enfermedad durante la gestación.
- El riesgo de complicaciones materno-fetales, en función de los resultados de las analíticas y estudios ecográficos.
PARTO Y PUERPERIO EN MUJER CON LES
- Es recomendable esperar al inicio espontáneo del parto (si la evolución del embarazo cursa sin complicaciones).
- No existe contraindicación para la anestesia epidural.
- La vía ideal del parto es la vaginal.
¿PUEDEN LAS MUJERES CON LES REALIZAR LACTANCIA MATERNA?
Es posible si la enfermedad está controlada y la medicación es compatible.
¿CUÁLES SON LOS MÉTODOS ANTICONCEPTIVOS DE ELECCIÓN EN MUJERES CON LES?
- Métodos barrera.
- Anticonceptivos hormonales con progestágenos.
Laura Núñez Celaya
Isabel Caballero Martínez
Cristina Andrés Alcoceba
Enfermeras especialistas en Obstetricia y Ginecología
Fuentes
17 May, 2021 | Destacado, Enfermería de Familia y Comunitaria
El ictus, conocido también como accidente cerebrovascular, embolia o ataque cerebral, es un cese brusco de aporte sanguíneo a una zona del cerebro, provocada por una obstrucción o una rotura de una arteria que irriga el cerebro.
Esta limitación del aporte de sangre provoca que el oxigeno no llegue a las células nerviosas, dejando de funcionar. Por este motivo el tiempo de reacción para atender a las personas que presentan un ictus es de vital importancia para reducir las secuelas.
Es una de las causas principales de muerte y de incapacidad permanente en personas adultas por lo que supone una urgencia sanitaria en su atención. El Código Ictus trata de garantizar la rápida atención de estos pacientes para disminuir la mortalidad y las secuelas del proceso.
SÍNTOMAS PRINCIPALES PARA PODER IDENTIFICARLO
- Dificultad para hablar, leer o comprender lo que te dicen.
- Pérdida de fuerza, sensibilidad u hormigueo de la mitad del cuerpo del mismo lado (cara, brazo, pierna…)
- Dolor de cabeza intenso.
- Pérdida de visión brusca.
- Falta de equilibrio y coordinación corporal.
Si notamos alguno de estos síntomas en una persona, se le puede indicar que sonría, repita una frase o mueva una extremidad para comprobar que la alteración está presente y seguidamente llamar al 112 e informar de lo que sucede para trasladarle lo más rápido posible al hospital.
Mientras llega la ayuda es importante mantener un ambiente tranquilo, sentar o tumbar a la persona con la cabeza elevada y vigilar los cambios que se producen.
FACTORES DE RIESGO
Los principales factores de riesgo para sufrir un ictus son:
- Hábito tabáquico.
- Hipertensión arterial (HTA) o mal control de la tensión arterial.
- Arritmias cardiacas (fibrilación auricular).
- Niveles de colesterol elevados.
- Diabetes.
- Estrés.
- Sedentarismo.
- Obesidad.
¿CÓMO PREVENIR EL ICTUS?
Realizar una serie de autocuidados y ajustes en los estilos de vida puede reducir en gran medida de probabilidad de sufrir un ictus, en esta labor te puede acompañar tu enfermera del centro de salud. Estos cuidados son los siguientes:
- No fumar y evitar ambientes de tabaco.
- Realizar un correcto control de la tensión arterial.
- Mantener una alimentación variada, rica en frutas, verduras, legumbres y fibra limitando el consumo de grasas, azúcares y alcohol.
- Realizar ejercicio físico de forma habitual adaptado a tu edad y estado general.
- Tomar correctamente la medicación pautada por tus médicos y realizarte los controles que te indiquen.
Cabe destacar que una parte importante en la atención a los pacientes que sufren un ictus es la rehabilitación precoz tras el evento para la recuperación de la mayor calidad de vida posible.
Laura López Suárez
Cristina Areta Cuesta
Especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria
Fuentes
Imagen de VSRao en Pixabay
1 Dic, 2020 | Destacado, Enfermería
El VIH (Virus de la Inmunodeficiencia Humana) es un virus que se propaga por el contacto de algunos fluidos corporales con una persona que está infectada. Este ataca al sistema inmune, destruyendo un tipo de células de defensa llamadas células CD4 o linfocitos T.
En la primera etapa (puede durar años), el VIH permanece latente dentro de los linfocitos, pero luego se activa y comienza a destruirlos, perdiendo el cuerpo la capacidad de luchar contra las infecciones y algunas enfermedades.
CONTAGIO DEL VIH
Se propaga solamente a través de ciertos líquidos corporales de una persona portadora del virus:
- Líquido pre-seminal.
- Secreciones vaginales y anales.
- Leche materna.
Las principales formas de contagio son el sexo anal o vaginal sin preservativo y compartir medios para la inyección de drogas (jeringuillas).
También puede transmitirse a los hijos durante el embarazo, parto y lactancia.
No se puede contagiar el virus al tocar (abrazar, dar la mano…) a una persona con el virus, ni tampoco a través de objetos, el aire, el agua o insectos que se alimenten de sangre.
SÍNTOMAS
Las primeras 2 a 4 semanas pueden aparecer síntomas parecidos a la gripe: fiebre, malestar, debilidad, pérdida de peso, inflamación de los ganglios…
Conforme la enfermedad avanza, pueden aparecer las enfermedades oportunistas como neumonía, tuberculosis…
TRATAMIENTO
No existe cura para eliminar totalmente el virus, pero sí un tratamiento para evitar su multiplicación y reducir la concentración en el cuerpo: es una combinación de medicamentos que se toman a diario y a la misma hora.
Una baja concentración del virus en el cuerpo protege el sistema inmunitario y evitará que la enfermedad avance a SIDA.
CÓMO PREVENIR EL CONTAGIO
- Utilizar preservativo de la manera correcta siempre que se tengan relaciones sexuales.
- No compartir equipos para la inyección de drogas.
PRUEBA DEL VIH
Puede realizarse gratuitamente en los centros de atención primaria, atención a la mujer y ONG´s como la Comisión ciudadana antisida y Sare que ofrecen la prueba rápida en saliva.
Alvaro Cabañas Oter
Beatriz Pierola Ruiz de Galarreta
Enfermeras. Complejo Hospitalario de Navarra.
Fuentes
- AIDS info. HIV Treatment-Just Diagnosed: Next Steps After Testing Positive for HIV. HIV Treatment. 2019.
- Spirig R, Moody K, Battegay M, De Geest S. Symptom Management in HIV/AIDS. Adv Nurs Sci. 2005;28(4):333–44.
- Centers for Disease Control and Prevention. HIV Transmission | HIV Basics | HIV/AIDS | CDC. Centers for Disease Control and Prevention. 2018.
Imagen: Gary van der Merwe – graphics by Niki K Aids Awareness Red RibbonLapel pins http://www.aochiworld.com/, CC BY-SA 3.0, https://commons.wikimedia.org/w/index.php?curid=1460095
30 Oct, 2018 | Destacado, Enfermería en Cardiología
La insuficiencia cardíaca es un síndrome caracterizado por la presencia de síntomas y signos que nos alertan de que el corazón no funciona bien.
Se produce cuando el corazón es incapaz de bombear sangre oxigenada al resto del organismo de forma eficiente, hay un desequilibrio entre la capacidad del corazón para bombear sangre y las necesidades de consumo de oxígeno del organismo. El cuerpo no recibe suficiente sangre, alimento y oxígeno. La sangre se acumula en las venas. Se retiene líquido en diferentes partes del cuerpo. En la mayoría de los casos es una afección prolongada (crónica), pero se puede presentar de forma súbita.
Es una enfermedad común, costosa, incapacitante y potencialmente mortal. En los países desarrollados, alrededor del 2 % de los adultos sufren de insuficiencia cardíaca, pero aumenta en los mayores de 65 años. Es la principal causa de hospitalización en personas mayores de 65 años. Produce un alto gasto en salud debido principalmente a los costos de hospitalización.
SÍNTOMAS
- Cansancio con esfuerzos que antes no lo causaban. La sangre no llega adecuadamente a los músculos y se provoca una situación de fatiga muscular.
- Falta de aire, sobre todo cuando en decúbito supino (acostado boca arriba) debido al estancamiento de líquido en los alvéolos de los pulmones. Al estar acostado se presenta una sensación de ahogo que obliga a levantarse y dormir sentado.
- Sensación de plenitud del abdomen.
- Anorexia (falta de apetito).
- Tos seca y persistente.
- Sensaciones de mareo por reducción del flujo sanguíneo al cerebro.
- Alteración de la función renal.
- Mala tolerancia al ejercicio por fatiga.
- Aumento de peso debido a la retención de líquidos.
CAUSAS
- Cardiopatía isquémica. Es la causa más común, enfermedad de las arterias coronarias que se estrechan por la acumulación de depósitos grasos y placas de ateroma.
- Cardiopatías congénitas.
- Enfermedades de las válvulas del corazón.
- Enfermedades del músculo cardiaco.
- Infección del corazón y/o de las válvulas cardiacas.
- Arritmias.
- Hipertensión arterial.
- Sobrepeso.
- Diabetes.
- Problemas de tiroides.
- Abuso de drogas o alcohol.
- Algunos tratamientos oncológicos.
PREVENCIÓN Y TRATAMIENTO
Existen tratamientos eficaces para retrasar la progresión de la insuficiencia cardiaca, mejorar la calidad de vida, la capacidad de esfuerzo y prolongar la supervivencia.
Medidas higiénico-dietéticas:
- Fármacos, en cada caso el médico prescribirá la medicación más adecuada.
- Seguir los consejos de su médico y/o enfermera.
- Controlar el peso, evitar el sobrepeso.
- Dieta cardiosaludable que sea baja en sal, grasas saturadas y grasas trans.
- Evitar el consumo de alcohol y cafeína.
- Controlar la ingesta de líquidos.
- No fumar.
- Pesarse todos los días para verificar el aumento de peso debido a la acumulación de líquidos.
- Tomar los medicamentos de forma correcta.
- Realizar ejercicio físico de forma regular.
- Control de presión arterial, mantener cifras por debajo de 140/90.
- Control de diabetes en el caso de pacientes diabéticos.
- Evitar las temperaturas extremas, tanto frías como calurosas.
- Evitar el estrés.
Charo Casajús
Enfermera de Cardiología. Hospital Reina Sofía de Tudela
Fuentes
Foto: Pixabay / Geralt
12 Dic, 2017 | Destacado, Enfermería, Enfermería de Familia y Comunitaria
La infección urinaria es la proliferación de microorganismos en la vejiga y uretra. La bacteria más común es Escherichia coli que migra desde la zona perianal. Es más frecuente en mujeres (uretra más corta y más cerca del ano que la de los hombres), aunque en hombres puede tener más complicaciones.
Hay circunstancias que favorecen esta infección como la actividad sexual, el embarazo, obstrucción urinaria, disfunción de la vejiga y factores genéticos. Los síntomas característicos son dolor en el bajo vientre, escozor al orinar o disuria, polaquiuria (orinar muchas veces pero poca cantidad), sensación permanente de querer orinar (tenesmo vesical), hematuria (puede haber o no sangre en la orina), orina más turbia y con mal olor, fiebre y dolor lumbar. Cuando la infección se localiza en la vejiga se denomina cistitis. Es importante evitar que la infección se propague a los riñones.
¿Qué hacer si presentamos estos síntomas?
En primer lugar, será necesaria realizar un análisis de orina (sedimento con tira reactiva) en el momento de la consulta y/o cultivo que servirá para identificar la bacteria. Según el resultado, el equipo sanitario prescribirá el tratamiento antibiótico adecuado.
Consejos para la prevención
- Higiene anal y vaginal (en mujeres de delante hacia atrás y con jabones de ph neutro; y en hombres retirar el prepucio hacia atrás para limpieza del glande). Después de ducharse poner atención en el secado de la piel.
- Beber abundantes líquidos (aproximadamente unos 2 litros).
- Consumir alimentos ricos en vitamina C para acidificar la orina, como zumo de naranja, arándanos, piña, espárragos…
- No retrasar la micción (orinar cada 3-4 horas) y vaciar la vejiga por completo.
- Evitar medicamentos efervescentes y bebidas carbonatadas que favorecen el medio básico de la orina y hace que las bacterias proliferen a mayor velocidad.
- Si mantienes relaciones sexuales, orinar antes y después.
- El uso del diafragma, preservativos sin lubricante, espermicidas, compresas…favoreces la infección urinaria.
- Utilizar ropa de algodón y no ajustada.
- No permanecer con bañador mojado tras salir del agua.
¿Cómo debemos actuar a la hora de recoger la muestra de orina?
- Limpieza de manos y lavar bien la zona genital.
- Intentar que al orinar la muestra no toque la piel.
- Desechar la primera parte de la micción.
- Recoger las muestras en un recipiente estéril sin tocar el interior de la tapa.
¿Cuándo debemos acudir al especialista?
- Si, tras el tratamiento, los síntomas permanecen durante 48 horas o más: Esto se puede deber a la resistencia de las bacterias o a que se ha seguido de forma incompleta o irregular.
- Si, además de los síntomas comunes, se padece fiebre o dolor en la parte baja de la espalda.
- Si las cistitis son frecuentes: Es un error pensar que esta situación es normal. Si las infecciones urinarias se repiten muy pegadas en el tiempo, es necesario acudir a un experto para solucionar el problema.
Beatriz Ágreda Lizáldez
Marta Martínez de Goñi Pérez
Enfermeras del Consejo Sanitario
Imagen: Pixabay / Alexas_Fotos