2 Jun, 2020 | Destacado, Promoción de la salud
Nuestra sociedad está viviendo la revolución de la longevidad. Se vive más tiempo, con mejor salud y mayor calidad de vida.
El hecho de envejecer se relaciona con múltiples oportunidades. Se desarrollan sentimientos de mayor tranquilidad, crece el afán por disfrutar de la vida, se cuenta con saberes nacidos de la experiencia, disminuyen las presiones sociales, continúa la capacidad de aprender, la jubilación laboral ofrece un sinfín de posibilidades de relación, actividades sociales, culturales, recreativas…
CUATRO CONCEPTOS
Se abren nuevas perspectivas y horizontes para la persona que está viviendo un proceso de adaptación global, siendo la sexualidad y la afectividad unas dimensiones más, que son posibles vivirlas como fuente de satisfacción y bienestar.
Las personas mayores conservan, en general, el interés y las capacidades afectivas y sexuales. Si hablamos de sexo y de sexualidad, hablamos de cómo somos, de cómo nos vivimos y de cómo nos expresamos. Para entenderlo mejor, describiremos 4 conceptos básicos: sexo, sexualidad, erótica y amatoria.
- Con la fecundación comienza el proceso de sexuación, en el cual nos vamos construyendo como mujeres y como hombres, que finaliza con la muerte. El sexo (mujer u hombre) está repleto de posibilidades. Es más, posiblemente no existan ni los hombres ni las mujeres completamente “puras” en todos sus niveles. Un hombre siempre tendrá elementos, o gradientes, femeninos. Al igual que una mujer elementos, o gradientes, masculinos.
- La sexualidad hace referencia a la forma en que nos vivimos como hombres o como mujeres. Nos sentimos mujeres o nos sentimos hombres, y además, nos sentimos más o menos conformes con nosotros mismos/as. Estas vivencias cambian con la edad, con la individualidad de cada persona y también la influencia cultural del lugar donde vivimos.
- También forma parte de la sexualidad nuestra orientación del deseo. El deseo erótico se puede orientar preferentemente hacia personas de nuestro mismo sexo (homosexualidad) o del sexo contrario (heterosexualidad): son muchas y diversas las formas de vivir la orientación del deseo erótico. Las personas mayores con orientación del deseo homosexual vivieron su juventud, en una sociedad con unas actitudes muy prohibitivas hacia la sexualidad, una generación que ha podido expresarse y vivir esta orientación ya en su madurez.
- Por otro lado, está la erótica, que sería la forma de expresar la sexualidad: la conducta (besos, caricias, masturbaciones, abrazos…) y las fantasías que forman parte de la intimidad de cada persona para su uso y disfrute. Se basan en la ética de las relaciones y el buen trato compartido.
- Y por último, la amatoria, que tiene que ver con el encuentro entre los sexos, sea entre mujer y hombre, dos hombres, dos mujeres… Existe una gran diversidad de encuentros y modelos de parejas.
En definitiva, existe gran variabilidad de posibilidades para mujeres y para hombres, con o sin discapacidad, sanos o con problemas de salud, en distintas etapas de la vida, con pareja o sin ella, con orientación del deseo heterosexual u homosexual. Vivirla como cada persona desee es un derecho dentro de la diversidad más diversa.
Para más información: Escuela de Mayores de Navarra.
Amaya Aguas Torres
Sonia Domínguez Pascual
Enfermeras. Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN)
Fuentes
Imagen de Brandon Roberts en Pixabay
1 Jun, 2017 | Destacado, Enfermería, Enfermería Salud Mental
La sexualidad es un aspecto central del ser humano, presente a lo largo de toda su vida y siendo diferente su expresión según la etapa vital en la que esté manifestándose.
Podríamos decir que la sexualidad es una forma de comunicación. Abarca al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual.
Todos los seres humanos experimentamos la sexualidad de manera individualizada. Ésta forma parte de la identidad de las personas y cuando se dan problemas sexuales, dicha identidad puede verse afectada y, como consecuencia, nuestra salud mental.
Nuestra manera de vivir, sentir y experimentar la sexualidad puede influir en nuestro:
- estado de ánimo.
- autoestima positiva/infravaloración.
- plenitud/disfunción sexual.
- concepción positiva del mundo y la vida/prejuicios, creencias y formas inadecuadas de concebir la sexualidad.
- satisfacción/insatisfacción personal.
- seguridad en socialización/problemas relacionales.
- vivencia adecuada/errónea de la sexualidad.
- cumplimiento/abandono de tratamientos pautados.
La sexualidad es fuente de salud, bienestar y vida, expresión de comunicación, amor y afecto. Para disfrutar de una manera plena la sexualidad se puede considerar útil que cada persona se conozca, se quiera, se respete, y se responsabilice.
David Rodriguez Merchán
Enfermero especialista en Salud Mental.
Maria Cruz Ariz Cia
Enfermera especialista en Salud Mental.
Fuentes:
7 Mar, 2017 | Destacado, Enfermería Obstétrico-Ginecológica
La adolescencia es una etapa importante de grandes cambios físicos y psíquicos. El inicio en la etapa adulta supone un desarrollo significativo en la sexualidad. Los padres somos los responsables principales de crear unos valores sanos y positivos que permitirán al adolescente vivir una salud sexual y reproductiva satisfactoria en su edad adulta.
Presentamos varios consejos que pueden ayudar a establecer un dialogo cálido y muy enriquecedor sobre este tema:
- Los padres debemos estar siempre dispuestos a hablar de sexualidad y nuestros hijos debe saber que siempre estamos dispuestos a resolver sus dudas. Las charlas se deben mantener con cierta frecuencia.
- En muchas ocasiones los hijos nunca preguntan y debemos ser nosotros quienes busquemos el momento adecuado para interesarnos por ellos.
- El tono de voz ha de ser similar a una charla o una conversación tranquila. Se debe utilizar un lenguaje apropiado hablando con madurez, evitando un lenguaje infantil que hará sentir a nuestro hijo que no le vemos maduro.
- Debemos escuchar activamente en un entorno de confianza, respeto y confidencialidad.
- Sentirse algo incómodo cuando se trata estos temas también puede ser normal. Tenemos que tener confianza en nosotros mismos y hablar con naturalidad.
- Debemos conocer qué se les enseña en las escuelas sobre sexualidad y, si tienen pareja, interesarnos por ella.
- No hemos de olvidar que la sexualidad no es solo desarrollo genital, sino que engloba pensamientos y sentimientos sexuales. No nos debemos centrar solo en aspectos técnicos, tenemos que considerar sus emociones.
- Se tiene que reforzar e insistir en el uso de medidas anticonceptivas para prevenir embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual. La comunicación va a favorecer el cumplimiento de la anticoncepción. Debemos valorar su potencial para tomar decisiones correctas.
Dar una educación sexual de calidad va a ayudar a que los hijos estén sanos y felices.
María Jericó Ojer
Enfermera Especialista en Obstetricia-Ginecología. Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea.
Asociación Navarra de Matronas (ANAMA)
Fuentes
- Gómez Zapiain, J; Ortiz Barón, M; Eceiza Camarero, A. Sexualidad en adolescentes de la Comunidad Autónoma Vasca Perfiles de comportamiento sexual de los y las adolescentes vascos y estado de la educación sexual en la educación secundaria obligatoria del País Vasco. Facultad de Psicología UPV-EHU.
- Peris, Montserrat; Maganto, Carmen; Kortabarria, Lorea. Autoestima corporal, publicaciones virtuales en las redes sociales y sexualidad en adolescentes European Journal of Investigation in Health, Psychology and Education. Vol.3, Nº2. Pág 171-180. Octubre 2015.
- Nuevas Recomendaciones sobre Salud Sexual y Reproductiva, consumo de Alcohol y Salud Mental, del grupo de Trabajo de Promoción de la Salud a la Comisión de Salud Pública del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. Ministerio de Sanidad y Consumo. Ganar salud con la juventud Aprobado en la XX Reunión de Promoción de la Salud, celebrada en Sevilla el 15 de mayo de 2008. Aprobado en la 118ª Reunión de la Comisión de Salud Pública, celebrada en Zaragoza el 1 de julio de 2008.
13 Oct, 2015 | Enfermería Obstétrico-Ginecológica
Las matronas somos esa figura sanitaria desconocida que acompaña a la mujer en su buen vivir y en todos aquellos cambios fisiológicos que se presentan.
Uno de ellos es el climaterio, ese maravilloso periodo que nos hace sentarnos a las mujeres “ya por fin”, frente a frente, con nosotras mismas, con nuestras vidas. Pero…en muchas ocasiones, la vivencia no resulta agradable y nos encontramos con mujeres apáticas, cansadas, irritables, rabiosas y con esa queja tan habitual en nuestras consultas “ya no tengo ganas…”
La variedad de síntomas que se han relacionado con este periodo de vida puede tener un efecto perjudicial en la calidad de vida de la mujer y, directa o indirectamente, afectar a su vida sexual, sus relaciones eróticas.
Conforme aumenta la edad, en muchas ocasiones, disminuye el interés sexual. Las diversas revisiones disponibles concluyen que existe una asociación entre diferentes aspectos de la sexualidad (disminución del interés sexual, de la frecuencia del coito y de la lubricación vaginal) y la sexualidad. Sin embargo los factores influyentes son complejos y múltiples.
La cercanía, la complicidad existente entre la matrona y la mujer nos permite abordar y acompañar, tal y cómo nos lo están demandando. Son oportunidades únicas las que nos ofrece nuestra consulta.
Cuando una mujer se siente bien acompañada e informada se puede dar permiso para seguir creciendo, empoderarse, sin perderse en la crisis, confiando en su propio conocimiento, con un sí a la vida en cualquiera de sus formas.
El gran reto de la mujer para el siglo XXI, no creo que sea otro que el seguir empoderándose, seguir buscando su poder interno, ya que en lo más profundo de cada una de sus células la mujer es digna de lo mejor y eso se lo tiene que creer. Y esto puede conllevar a tener las mejores relaciones eróticas de su vida, independientemente de la edad que se tenga.
Maite Aramburu Elosegui
Matrona de Osasunbidea. C.A.M. de Etxarri-Aranatz
Bibliografía
- Mireia Dander. “Nacidas para el placer”. Ed. Ridgen. 2014.
- Dra. Christian Northrup. “Sabiduría de la menopausia”. Ed. Urano. 2002.
- Mª Jesús Balbás. “Bueno chicas, esto se acabó: una guía para desdramatizar la menopausia”. Ed. B. 2008.
- Dr. Eusebio Rubio. “Lo que todo clínico debe saber en sexología”. Ed. Nieto editores. 2014.