2 Jun, 2015 | Enfermería de Familia y Comunitaria
¡Comienza el viaje!
Independientemente del medio de transporte que uses, cumple las medidas de seguridad (cinturón, sillas adecuadas para niños, descansos frecuentes…).
Si el vuelo es largo, trata de dar algún paseo por el avión (en la medida de lo posible) y realiza ejercicios con las piernas en el asiento.
AL LLEGAR A TU DESTINO
- Elige bien los alimentos y bebidas, ya que son la causa más frecuente de enfermedad en los viajeros (diarrea del viajero). Toma agua embotellada (que puedas abrir tú mismo), leche envasada, evita el hielo, el pescado y marisco crudos; come los alimentos bien cocinados y calientes, pela tú mismo la fruta y evita verduras crudas (ensaladas) y comida de puestos callejeros.
Si aún así aparece diarrea, presta atención a no deshidratarte tomando abundantes líquidos con sales y glucosa (suero oral).
- Aplica repelente de insectos en las partes del cuerpo que no lleves cubiertas y en la ropa. Son recomendables las ropas de manga larga y pantalón largo en el amanecer y el anochecer. Evita los perfumes intensos y colores claros en la ropa porque pueden atraer a los mosquitos.
- En lugares cerrados, puedes usar productos con piretrinas y mosquiteras en la cama (bien fijadas bajo el colchón).
- Existen otros animales (también los domésticos) que pueden transmitir enfermedades. Por esto, evita el contacto con ellos (perros callejeros, aves en mercados…), sacude las sábanas antes de acostarte y revisa ropa y calzado antes de vestirte. • Los baños en ríos y lagos pueden suponer un riesgo de enfermedades parasitarias.
- Los baños en el mar no suelen implicar enfermedades transmisibles, aunque hay lugares donde se recomienda calzado que proteja de picaduras.
- En lugares de gran altitud, programa bien el ascenso y presta especial cuidado si tienes problemas cardíacos o pulmonares.
- Evita comportamientos de riesgo para prevenir enfermedades de transmisión sexual: en relaciones sexuales (uso de preservativo) y por contacto con sangre (utensilios para tatuajes o acupuntura).
Y se acabó el viaje… Pero no lo olvides, ya que algunas enfermedades no se manifiestan de inmediato, y en caso de necesitar ir al médico por la aparición de síntomas, deberías informarle de tu estancia en una zona tropical o en desarrollo a lo largo de los siguientes 12 meses.
¿Cuál es tu próximo destino?
Cristina Areta Cuesta
Enfermera especialista en Familia y Comunitaria
Fuentes
26 May, 2015 | Enfermería, Enfermería de Familia y Comunitaria
Se acercan las vacaciones y los planes de viajes. Y sí, la salud también viaja, así que no la olvides al contratar un viaje y preparar la maleta.
Cada vez son más frecuentes los viajes a países exóticos o tropicales, lo que supone entrar en contacto con enfermedades infecciosas distintas a las de nuestro entorno. Aunque las recomendaciones deben ser individualizadas para cada persona y plan de viaje, existen unas pautas generales que vamos a repasar.
VACUNAS, MEDICACIÓN, INFORMES…
- Pide cita en el Centro de Vacunación Internacional, al menos un mes y medio antes de viajar. Te darán información sobre las vacunas obligatorias y recomendadas, el certificado de vacunación internacional contra la fiebre amarilla (obligatorio en algunos países), medidas de prevención de la malaria y otros riesgos. Como primer punto, se recomienda tener el calendario vacunal sistemático actualizado, y llevarlo a esta cita facilita la atención en gran medida.
- Si tienes alguna enfermedad, lleva un informe médico actualizado durante el viaje.
- Si sigues un tratamiento, lleva medicación suficiente para toda tu estancia y es mejor no facturarla (pérdida de maleta, congelación en la bodega del avión…).
PREPARANDO LA MALETA
- Ropa y calzado adecuados: en el trópico, usa tejidos naturales, ligeros y de colores claros. Calzado cerrado, cómodo y transpirable.
- Pequeño botiquín. A modo orientativo, lo que se aconseja llevar es: antiséptico, gasas, venda, esparadrapo, tiritas, tijeras, termómetro, toallitas húmedas o solución alcohólica para limpieza de manos, pomada de corticoide, analgésico/antipirético (Paracetamol o Ibuprofeno), antidiarréico (Loperamida), sobres de suero oral, antihistamínico, antibiótico de amplio espectro (Amoxicilina o Ciprofloxacino), medicación contra el mareo (Biodramina), antipalúdicos prescritos si se requieren en tu viaje, pastillas potabilizadoras de agua y preservativos.
- Protección solar (crema con filtro solar, gafas de sol y gorra): cuidado con el riesgo de insolaciones y deshidratación, principalmente en niños y mayores.
- Repelente de insectos (que contengan DEET o IR3535 o Icaridin), ya que los mosquitos pueden transmitir enfermedades.
Y ahora, no olvides el billete. En el próximo post, comienza el viaje.
Cristina Areta Cuesta
Enfermera especialista en Familia y Comunitaria
Foto de Sheila Condi en Pexels
24 Mar, 2015 | Enfermería Salud Mental
¿Consultas el whatsapp cada 3 minutos? ¿No puedes dejar de mirar Facebook? ¿Retwitteas constantemente? ¿Dirías que todo esto se ha convertido en una obsesión?
Lo que para la mayor parte de las personas supone una herramienta de comunicación, para otras puede llegar a convertirse en una adicción. Entre el 3 y 6% de la población hace un uso abusivo de las TIC, dejando de lado actividades cotidianas.
¿Qué te puede indicar que comienzas a tener un problema? Quizás estas señales puedan avisarte:
- ¿Duermes poco por estar conectado?
- ¿Descuidas tu salud los estudios y las relaciones personales?
- ¿Te enfadas cuando no te puedes conectar?
- ¿Sientes euforia cuando estas online y no puedes limitar el tiempo?
Si tú o alguien que conozcas crees que puede estar en esta situación, estos pequeños consejos pueden ser de gran utilidad para ti: Limitar el uso de pantallas, fomentar las relaciones sociales y potenciar actividades deportivas y de ocio.
En algunos casos esto no será suficiente, y será necesario pedir ayuda a tu enfermero especialista en Salud Mental, quien te diseñará un plan personalizado en tres etapas:
- Evitar cualquier contacto con las TIC durante las primeras semanas del tratamiento.
- Aumentar de manera progresiva el tiempo de conexión bajo supervisión en fases iniciales.
- Conseguir mantener en el tiempo un uso adecuado de las nuevas tecnologías.
A veces este fenómeno es síntoma de otros problemas de salud mental: ansiedad, depresión, fobia social, otras adicciones, etc.
Y recuerda que la prevención y detección temprana son el mejor tratamiento, así que no dudes en consultar a tu enfermero especialista en Salud Mental.
Verónica Munárriz FernándezEnfermera especialista en Salud Mental@vmunarrizv
Jordi Urbiola CastilloEIR 2º Salud Mental
@jordi_urbiola
Sergio Ladrón Arana
Bibliografía
- Becoña, E. (2009). Factores de riesgo y de protección en la adiccióna las nuevas tecnologías. En E. Echeburúa, F.J. Labradory E. Becoña (eds.), Adicción a las nuevas tecnologías en adolescentes y jóvenes (pp. 77-97). Madrid: Pirámide.
- Estévez, L., Bayón, C., De la Cruz, J. y Fernández-Liria, A. (2009). Uso y abuso de Internet en adolescentes. En E. Echeburúa, F.J.
- Labrador y E. Becoña (eds.), Adicción a las nuevas tecnologías en adolescentes y jóvenes (pp. 101-128). Madrid: Pirámide.Fundación Pfizer (2009). La juventud y las redes sociales en Internet. Madrid: Fundación Pfizer.