27 Abr, 2021 | Destacado, Enfermería del Trabajo
El objetivo de la seguridad vial en el trabajo es minimizar el impacto derivado de la necesidad de movilidad de los empleados, garantizando además la seguridad en la misma.
Se distinguen dos tipos de accidentes:
- Accidentes “in itinere”: los que ocurren al ir o volver del trabajo, que se hayan producido entre el domicilio habitual del trabajador y el puesto de trabajo. Son los más frecuentes y los más subestimados
- Accidentes en misión: los que ocurren en los desplazamientos realizados durante la jornada laboral.
FACTORES DE RIESGO
- PARÁMETROS TÉCNICOS DEL VEHÍCULO
- Mantenimiento del vehículo: neumáticos, frenos, luces…
- Documentación: permiso circulación, tarjeta ITV, seguro, carnet.
- Repuestos obligatorios: 2 triángulos señalización, rueda de repuesto y herramientas, chaleco reflectante, juego de luces y herramientas.
- Los conductores deben tener una correcta posición de asiento y postura al conducir.
- TRABAJADOR-CONDUCTOR
- Fatiga, sueño.
- Alcohol y drogas.
- Enfermedades.
- Medicamentos.
- Aspectos psicológicos: estrés, depresión, ansiedad.
- Distracciones: uso del móvil, fumar, poner música.
- VÍA Y CONDICIONES METEOROLÒGICAS
- De noche: mantenga en buen estado los faros y utilice el alumbrado adecuado
- Con hielo:
- Evite las maniobras bruscas.
- Si pierde el control, evite frenar e intente controlar el vehículo.
- Si nieva o llueve:
- Realice una conducción suave.
- Aumente la distancia de seguridad y frene con suavidad.
- Reduzca la velocidad para adecuarla a las circunstancias de cada caso.
- Compruebe con frecuencia si los frenos funcionan, al mojarse pierden su eficacia.
- Con viento:
- Mantenga firmemente, las dos manos sobre el volante para conseguir controlar la dirección, sobre todo al salir
MEDIDAS PREVENTIVAS PARA CONDUCTORES
- Respete las normas de tráfico.
- Procure salir con tiempo suficiente.
- Mantenga la distancia de seguridad.
- Avise las maniobras con suficiente antelación.
- Lleve siempre cinturón de seguridad.
- Mantenga el vehículo en buen estado.
- No haga “eses” entre los vehículos. Respete su puesto en la caravana.
- Nunca arriesgue en los adelantamientos y facilite la maniobra a quien le pida paso.
- Respete los límites de velocidad.
- Amolde la velocidad a las condiciones de la vía.
- No conduzca si ha consumido alcohol. Cuando le entre sueño, detenga el vehículo y descanse.
- Respete las zonas de paso de los peatones.
- Prevea los movimientos de los
- No realice señales a los peatones para que crucen la calzada.
MEDIDAS PREVENTIVAS PARA PEATONES Y CICLISTAS
- Respete las normas de circulación.
- Aunque tenga preferencia, analice las circunstancias del tráfico para conocer las intenciones de los vehículos.
- Utilice el paso de peatones o pasos subterráneos para atravesar la calzada. No se demore ni detenga en ella sin necesidad y no entorpezca el paso a los demás.
- Para atravesar la calzada fuera de un paso para peatones: deberá cerciorarse de que pueden hacerlo sin riesgo ni entorpecimiento indebido.
- Al atravesar la calzada: debe caminar perpendicularmente al eje de ésta.
- No atraviese las plazas y glorietas por su calzada, deberá rodearlas.
- En días de lluvia, hielo o nieve la calzada puede presentarse resbaladiza: extreme las precauciones.
Mª Aranzazu Percaz Arrayago
D.U.E Especialista en Enfermería del Trabajo
Mª José Ochotorena Ureta
D.U.E Especialista en Enfermería del Trabajo
Fuentes
Imagen de LoggaWiggler en Pixabay
2 Feb, 2021 | Destacado, Promoción de la salud
A diario surgen distintas situaciones relacionadas con la COVID, como al entrar en un comercio, usar el transporte público, responder a una invitación a comer… Algunas nos generan conflicto, a veces con nosotros o nosotras mismas, a veces con otras personas o con las instituciones o con las personas responsables de espacios (un bar, autobús…) y otras no.
¿Qué hacemos? Hay muchas maneras de ver una situación, ver el vaso medio lleno o medio vacío, y muchas formas de tomar decisiones. A veces más con el corazón o la emoción, otras más con la razón, otras teniendo ambas en cuenta… Unas más pensando solo en mí, otras pensando en las personas con las que convivimos o en la comunidad en general.
Respecto a la pandemia hay dos elementos que tienen gran relevancia a la hora de tomar decisiones: las emociones y los riesgos.
MANEJO DE LAS EMOCIONES
En cuanto al manejo de las emociones podemos decir que esta pandemia nos ha llevado a vivir una situación compleja y delicada con repercusión en nuestras vidas a nivel personal, económico, laboral y social. Podemos experimentar aprensión, miedo, preocupación, crispación, angustia, tensión muscular, nudo en el estómago, falta de apetito, de sueño, etc. Estas reacciones, en su justa medida, son normales, nos ayudan a tener más precaución y adaptarnos a la nueva normalidad en la que nos toca convivir con el coronavirus. Se convierten en un problema si no nos ayudan a adaptarnos, aparecen con una intensidad excesiva no acorde con la situación, nos bloquean y paralizan o aparecen ante situaciones que todavía no han ocurrido.
Algunas herramientas que pueden ayudarnos a manejar esta situación y sentirnos mejor:
- Afrontar las situaciones que resultan difíciles y mirar las cosas positivamente.
- Descargar la tensión física y disfrutar cada día.
- Apoyarse en la gente y no aislarse.
- Cuidarse: cuidar la alimentación, el descanso y hacer ejercicio físico.
CÓMO GESTIONAR LOS RIESGOS
Otro de los puntos que tiene relevancia es cómo manejamos los riesgos. Es importante ser conscientes de que en la vida el riesgo cero no existe. Pero los entornos pueden ser más o menos seguros o saludables y las personas pueden hacer elecciones o poner en marcha comportamientos más o menos seguros o saludables.
El riesgo de trasmitir el virus y contraer la COVID depende de que interactúen un conjunto de elementos. El riesgo es más bajo si se cumple lo siguiente:
- La persona que tiene el virus tiene una carga de virus pequeña y toma medidas para no transmitir permaneciendo en aislamiento.
- La posible persona receptora tiene un sistema de defensas fuerte y toma también medidas preventivas: uso de mascarilla, distancia, lavado de manos…
- El encuentro es en lugares abiertos. Si es en cerrados, el riesgo disminuye si todas las personas usan mascarillas, el encuentro es breve, el aforo es pequeño y el espacio está bien ventilado.
EJERCICIO PREVIO DE REFLEXIÓN
Los comportamientos están condicionados, entre otras, por las emociones y sentimientos. En relación a la COVID, esto nos lleva a actuar de diferente manera si lo que nos mueve es el miedo a contagiarnos o las ganas de juntarnos con amistades y familiares. Si respondemos de forma espontánea, lo que me sale hacer puede que no siempre sea saludable y puede conllevar riesgos. Para evitar esto, es útil tener pensado con anterioridad qué queremos hacer en determinadas situaciones haciendo un ejercicio previo de reflexión sobre qué emociones te provoca, por ejemplo, el quedar con amistades o familiares, ir a un bar… y pensar qué medidas puedes tomar para minimizar el riesgo de transmisión, para cuidarte y cuidar a las demás personas.
Puede consultar más información, talleres en formato online o presencial sobre Convivir con el coronavirus en la página web de la Escuela de Salud de Navarra.
Sonia Domínguez Pascual
Amaya Aguas Torres
Enfermeras. Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN)
Imagen de djedj en Pixabay
16 Ene, 2018 | Destacado, Enfermería Obstétrico-Ginecológica
El retraso de la maternidad, sobre todo en el último tercio del siglo XX, se ha convertido en un fenómeno común en el mundo desarrollado como resultado de factores sociales, educacionales y económicos. Según datos de la Comunidad Económica Europea, se ha producido un incremento progresivo, en todos los estados miembros, de la edad materna en el momento del primer parto, siendo España el país cuya media de edad es más alta de toda la comunidad (30,8 años).
El límite superior de edad, a partir del cual se considera a la paciente gestante añosa, ha ido variando a lo largo de la historia y aún hoy en día sigue siendo un importante motivo de controversia. En la actualidad, la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) establece este límite en los 35 años. El embarazo a partir de los 35 años se considera un factor de riesgo medio (riesgo I) para el desarrollo de complicaciones en el transcurso de la gestación.
Menos posibilidades de embarazo
A medida que avanza la edad, las posibilidades de que una mujer quede embarazada disminuyen, debido al deterioro en la calidad de sus óvulos. Los índices de aborto espontáneo (por anomalías cromosómicas) o de embarazo ectópico (embarazo fuera de la cavidad uterina) aumentan también de forma significativa con la edad.
Por otro lado, la gestación en mujeres mayores de 35 años se asocia con mayor frecuencia a patología gestacional lo cual repercute en la morbimortalidad materna y fetal. A este respecto diversos estudios concluyen que las madres añosas tienen mayor riesgo de sangrado en el primer trimestre de embarazo y de amenaza de parto pretérmino (antes de las 37 semanas de gestación) lo cual requiere ingreso hospitalario y tratamiento específico. Además aumenta el riesgo de tener placenta previa lo cual pueda dar lugar a sangrados, diabetes gestacional e hipertensión arterial durante el embarazo. La mayor frecuencia de esta patología gestacional se asocia a una mayor tasa de inducciones de parto y también de cesáreas, sobre todo en mujeres primíparas.
Repercusiones en el bebé
Respecto a las repercusiones en el bebé, la edad materna guarda relación con la mayor probabilidad de que el niño tenga alguna anomalía cromosómica, la más frecuente es el Síndrome de Down. La prematuridad en los bebés de madres añosas también resulta más frecuente al igual que la muerte intraútero en comparación con las mujeres más jóvenes.
Si bien es cierto que el embarazo a partir de los 35 años tiene sus riesgos tanto para la madre como para el bebé, la mayoría de estos riesgos pueden controlarse de manera eficaz con un adecuado control médico perinatal.
Amaia Luquin Villanueva
Matrona. Complejo Hospitalario de Navarra-B
Asociación Navarra de Matronas (ANAMA)
Fuentes
- Edad materna avanzada y gestación. Resultados perinatales. M. Canto Rivera, A. Reus Agusti, S. Cortes Biedma, F. Ojeda Pérez. 31 Congreso Nacional de la SEGO. Mayo 2011.
- Riesgo obstétrico y perinatal en embarazos mayores de 35 años. Verónica Chamy P., Felipe Cardemil Mª., Pablo Betancour Mª., Matías Ríos Sª., Luis Leighton V. Rev Chil.Obstet Ginecol.2009; 74 (6): 331-338.
- Embarazo después de los 35. SEGO.
- La edad materna como factor de riesgo obstétrico. Resultados perinatales en gestantes de edad avanzada. Blanca Heras Pérez, Julio Gobernado Tejedor, Pablo Mora Cepeda, Ana Almaraz Gómez. Prog Obstet Ginecol.2011; 54 (11): 575-580.
Foto: Pixabay / gdakaska