Beneficios del masaje infantil

Beneficios del masaje infantil

El masaje infantil es una bonita forma de comunicarte con tu bebé a través del tacto. Lejos de ser una moda, es una tradición que proviene de la India y utiliza el tacto, la mirada y la voz humana como forma de comunicación para lograr numerosos beneficios.

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano, y a través de ella recibimos mucha información, además es uno de los primeros órganos que se desarrolla en el feto.

FAVORECE LA RELAJACIÓN

La práctica del masaje infantil es una técnica de estimulación que permite al niño experimentar todo tipo de sensaciones nuevas, sentimientos, olores, sonidos o imágenes visuales. Además, la seguridad de estar junto con su progenitor, el escuchar su voz, y el contacto cutáneo que le proporciona seguridad al pequeño, son elementos que le ayudan a relajarse.

Los beneficios del masaje infantil para el bebé son muy numerosos, los dividimos en cuatro grupos:

  • La interacción: engloba la comunicación que se da durante el masaje, tanto verbal como no verbal, la participación de todos los sentidos y el fomento del vínculo y el apego seguro.
  • La estimulación de los aparatos circulatorio, respiratorio, digestivo, etc. Desarrollo del lenguaje, desarrollo y tono muscular, entre otros.
  • El alivio de gases, cólicos, estreñimiento, exceso de mucosidad…
  • La relajación: mejora de los patrones del sueño, incremento de la flexibilidad, reducción de los niveles de estrés.

Los estudios realizados en programas de masaje infantil, refieren como principales beneficios del masaje infantil: el aumento del vínculo afectivo que se ve fomentado por este tiempo de calidad destinado al masaje, la mejora de los patrones de sueño infantil y el alivio de síntomas gastrointestinales.

Por todo lo explicado anteriormente os animamos a tomaros un tiempo, y establecer poco a poco una rutina, para poder disfrutar de esta experiencia con vuestro bebé, la forma de practicar el masaje infantil evoluciona con el tiempo y con el desarrollo del bebé, permitiéndonos incluir canciones o juegos cuando los niños se van haciendo mayores.

A continuación podéis ver un vídeo explicativo sobre un masaje para aliviar cólicos y gases, elaborado por una de las autoras de esta entrada.

 

Maria Eugenia Milagro Jiménez
Irene Velasco Huici
Marta Espartosa Larrayad
Enfermeras especialistas en Pediatría.
Miembros de la Asociación de Enfermería Pediátrica de Aragón y Navarra (AEPAN).

 

Fuentes

  • Diz André M L, Elorza Balbás L. Beneficios del masaje infantil. Percepción de las madres en un centro de Atención Primaria. Rev. Rol enferm. Enero 2017; 40 (1): 8-13.
  • Schneider V. Masaje Infantil. Guía práctica para el padre y la madre. Barcelona. Ed. Medici; 2002.
  • Vidal Fernández S, Casamitjana Giraldo T. Educación para la salud: Un Programa de Masaje Infantil para Familias . RqR Enfermería Comunitaria. Febrero 2019; 7 (1): 55-65.

 

 

 

¿Y tú cómo manejas la ansiedad?

¿Y tú cómo manejas la ansiedad?

¿Te has preguntado si la ansiedad que sientes está en un nivel adecuado, a pesar de lo molesta que es, o ha superado lo saludable 

La ansiedad forma parte de la vida: coger el autobús, hablar en público, esperar unos resultados que no llegan… ¡Hasta cuando soñamos, nuestro cuerpo responde a la ansiedad de la situación! Un nivel de ansiedad mínimo nos ayuda a concentrarnos y a estar “a punto” para enfrentarnos de manera eficaz a las circunstancias difíciles que se nos presentan. 

Sin embargo, algunas personas sufren síntomas como mareos, palpitaciones, dificultad para dormir y sensación de falta de aire al enfrentarse a actividades cotidianas de su día a día. Los trastornos de ansiedad son el segundo problema psicológico por el que más se consulta con los profesionales de la salud mental, calculándose una prevalencia en la población española en torno al 10%

Un buen indicador es la intensidad y la frecuencia de tu ansiedad, y hasta qué punto interfiere en las actividades normales de tu vida.  

KIT PARA SOBREVIVIR A LA ANSIEDAD
  1. Aceptar lo que está pasando. No intentar huir.
    No hay mal que cien años dure. Si esperas el tiempo suficiente, el miedo acabará por desaparecer. Sin embargo, al escapar de situaciones temidas, pensarás que la ansiedad puede más que tú. Esta es la gran trampa de la ansiedad: la evitación.
  2. Entrenar la respiración. La respiración abdominal ayuda a relajarse física y mentalmente, y de esa manera, tomar el control de la situación.
    Practícala, repítela con frecuencia y notarás sus beneficios.
  3. Expresar los sentimientos. No acumules tensiones. ¡Desahógate con frecuencia!
  4. Aprender a ser asertivo/a. Decir lo que uno piensa sin herir los sentimientos de los demás es saludable. Puede ayudarte recordar que tienes derecho a no gustar a todo el mundo.
  5. Descansar. Es fundamental dedicar tiempo suficiente a reponer energías. El descanso es necesario para darle un respiro a nuestra mente.
  6. Dedicarse tiempo a uno mismo. Además de mejorar nuestro estado anímico, sirve de ayuda para sentirnos menos ansiosos, pues son momentos donde nuestro estado interior es más favorable.
  7. Estar activos/as físicamente. El ejercicio físico elimina el exceso de activación de la ansiedad y favorece la relajación muscular. La pasividad alimenta la ansiedad, gasta el exceso de energía que tienes en tu organismo. ¡Muévete!
  8. No buscar salidas rápidas a la ansiedad. Todo lo que supone un alivio inmediato -como puede ser fumar, beber alcohol, tomar sustancias tranquilizadoras- resultará inútil para superar la ansiedad a largo plazo. 

 Y recuerda, si necesitas ayuda, no dudes en consultar a tu enfermero especialista en salud mental

 

Jordi Urbiola Castillo
Javier Laparra Garrido
Sergio Ladrón Arana
Enfermeros especialistas en Salud Mental 

 

Fuentes 

  • Rodríguez, D. M., Ramírez, M. T. G., & Landaverde, O. D. M. (2015). Taller de manejo de ansiedad para hablar en público. Integración del enfoque cognitivo-conductual y la terapia breve centrada en soluciones. Revista de Psicología Universidad de Antioquia, 6(2), 121-136. 
  • Haro, J. M., Palacín, C., Vilagut, G., Martínez, M., Bernal, M., Luque, I., … & Alonso, J. (2006). Prevalencia de los trastornos mentales y factores asociados: resultados del estudio ESEMeD-España. Medicina clínica, 126(12), 445-451. 
  •  Reyes-Ticas, J. A. (2010). Trastornos de ansiedad: Guía práctica para diagnóstico y tratamiento. Biblioteca virtual en salud. 

 

Foto: Pixabay / TheDigitalArtist

Cómo afrontar los exámenes finales

Cómo afrontar los exámenes finales

Nos encontramos en época de exámenes, situación estresante que puede generar ansiedad en muchos jóvenes. Como decíamos en el post “Ansiedad: ¿respuesta del organismo normal o patológica?, esta ansiedad “se trata de una respuesta normal de nuestro organismo que nos ayuda a enfrentarnos a situaciones desafiantes y peligrosas de la vida cotidiana”, como son los exámenes. Por lo tanto, un poco de ansiedad nos va a venir bien, nos activará y nos permitirá estudiar y realizar exámenes de manera más eficiente.

El problema surge cuando el nivel de ansiedad es tal que nos impide concentrarnos, nos bloquea o nos genera temor o sufrimiento. Si es el caso, podemos tratar la ansiedad con técnicas de relajación como la respiración diafragmática, la relajación muscular progresiva de Jacobson (páginas 6-16 o audio guiado) , el entrenamiento autógeno de Schultz o la visualización.

Pero sin duda lo mejor es prevenir trabajando en cuatro frentes:

  1. Adoptar unos hábitos de vida saludables, sobre todo en época de exámenes.
  2. Tener una técnica eficaz en el estudio.
  3. Tener la motivación suficiente.
  4. Realizar una preparación mental.

Entre los hábitos de vida saludables cabe destacar:

  • Prescindir de estimulantes: café, bebidas energéticas, ciertos fármacos, otros tóxicos…
  • Llevar una dieta completa y equilibrada, realizando 5 ingestas al día, incluyendo fruta y verdura, evitando excesos de grasas y proteínas, con desayunos con suficiente cantidad de hidratos de carbono.
  • Ejercicio físico: realizar algo de ejercicio físico cada día (andar a ritmo rápido durante media hora puede ser suficiente) nos permitirá sacar mayor rendimiento al tiempo que dediquemos al estudio.
  • Postura adecuada durante el estudio.
  • Sueño: dormir un número de horas suficiente (7-8 horas) y preferiblemente siempre en el mismo horario

Para poder estudiar bien son necesarios una buena planificación, un lugar de estudio adecuado y emplear técnicas de estudio eficaces. Las técnicas de estudio incluyen: tomar apuntes, lectura comprensiva, subrayado, los esquemas, el resumen, la asimilación, el repaso y conocer los distintos tipos de exámenes.

Las claves que nos ayudarán a mantener una buena motivación son:

  • La aplicación de técnicas y métodos de estudio y memorización.
  • El conocimiento de los fines de nuestro estudio.
  • El rendimiento que ofrezcamos y el producto resultante, que nos indicará si llevamos el camino correcto.
  • La ampliación de conocimientos y su aplicación.

Para prepararnos mentalmente, deberemos identificar nuestros pensamientos negativos (“no voy a aprobar”, “esto es imposible”, “no tengo tiempo”) y sustituirlos por otros pensamientos más racionales y realistas (“lo he conseguido otras veces”, “voy a dejar de pensar en el bloqueo porque no me sirve de nada y empezar a estudiar ya”, “lo peor que podría ocurrir en realidad no es tan horrible”).

Rubén Maeztu Ugarte

Enfermero especialista en Salud Mental
@rmaeztu
Miembro de @AnesmNavarra
Bibliografía