Consejos para una correcta higiene del sueño

Consejos para una correcta higiene del sueño

El sueño es una necesidad básica del ser humano, es completamente necesario para restablecer nuestro organismo a nivel físico y mental.

Hay que tener en cuenta que no solo es importante dormir, sino hacerlo las horas necesarias y que el sueño sea de calidad, es decir, que resulte reparador y nos permita llevar a cabo las actividades de nuestro día a día.

Las necesidades de sueño son diferentes entre las personas y dependen de muchos factores como la edad, el estado de salud, el estado emocional, el consumo de sustancias excitantes… En definitiva, no todos dormimos igual ni necesitamos la misma cantidad, pero como norma general podríamos decir que los niños necesitan dormir entre 9-12 horas y los adultos entre 7-9 horas.

El insomnio es uno de los trastornos del sueño más frecuentes y consiste en la dificultad para dormirse a pesar de estar cansados, de dormir las horas necesarias o de tener un sueño profundo y reparador. Como consecuencia de este problema se puede presentar somnolencia durante el día, cansancio, falta de concentración y atención, disminución de la memoria, alteraciones del estado del ánimo, mayor riesgo de accidentes, etc.

RECOMENDACIONES

Para mejorar la calidad del sueño y conseguir un adecuado descanso se pueden seguir estas recomendaciones:

  1. Evitar las sustancias como el café, té, alcohol y tabaco especialmente varias horas antes de dormir.
    La cafeína, la teína y la nicotina son estimulantes del sistema nervioso central y alteran el sueño. El alcohol es un depresor del sistema nervioso central, por lo que puede ayudar al inicio del sueño, pero luego provoca despertares a lo largo de la noche.
  2. Mantener un horario regular para irse a dormir y para levantarse.
  3. Evitar estar en la cama “dando vueltas” y pensando que no se puede dormir. Si no se consigue conciliar el sueño tras 30 minutos es preferible levantarse, ir a otra habitación y hacer alguna actividad que no suponga mucha estimulación. Cuando aparezca el sueño de nuevo, volver a la cama. Se trata de asociar la cama al hecho de dormir y hacerlo lo antes posible.
  4. Procurar hacer una cena ligera una o dos horas antes de acostarse. Evitar irse a dormir con hambre, pero también tras una comida copiosa ya que ambas cosas pueden alterar el sueño.
  5. No tomar muchos líquidos hacia el final de la tarde y por la noche para no tener que levantarse varias veces al baño durante la noche.
  6. Evitar el uso de ordenador, móvil o tablet dos horas antes de ir a dormir y menos utilizarlos en la cama. La luz de este tipo de pantallas puede aumentar nuestro estado de alerta y dificultar el sueño.
  7. Fomentar un ambiente agradable en el dormitorio: buena temperatura, cama, almohada y ropa cómodas, habitación oscura y poco ruido.
  8. Crear una rutina para antes de ir a dormir y repetirla todas las noches. Se pueden incluir actividades como: lavarse los dientes y ponerse el pijama, escuchar música tranquila, darse una ducha caliente, algún ejercicio de relajación o respiración…
  9. Realizar ejercicio físico durante el día, pero no realizarlo unas 2-3 horas antes de dormir, sobre todo si es de alta intensidad, ya que puede activarnos en vez de ayudar a dormir.
  10. Evitar las siestas largas. Es preferible que no duren más de 20-30 minutos y sean después de comer.
  11. Resolver las preocupaciones fuera de la cama. Puede resultar muy difícil alejar estos pensamientos de la cabeza cuando se intenta dormir, pero convendría sustituirlos por imágenes o pensamientos agradables, que nos relajen y nos permitan disminuir el estrés. Si las preocupaciones vuelven, pensar que por la mañana y tras un buen descanso podremos dar con mejores soluciones.
  12. No automedicarse. A veces, la medicación puede parecer la solución más rápida y fácil para dormir, sin embargo, debería reservarse para casos en los que otras recomendaciones no han sido efectivas y siempre bajo supervisión de un profesional sanitario.

 

Cristina Areta Cuesta
Laura López Suárez
Especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria

 

Fuentes

 

Imagen de 영훈 박 en Pixabay 

Cuidado del cuidador de personas con problemas de salud mental

Cuidado del cuidador de personas con problemas de salud mental

La enfermedad mental afecta no solo a la persona que la padece, sino también a la familia y amigos que se convierten en cuidadores principales.

El cuidado de estos pacientes puede generar sentimientos negativos en las personas cuidadoras, como ansiedad, falta de habilidades para afrontar situaciones complicadas, ausencia de recursos humanos o materiales y falta de recursos sociosanitarios.

Durante el cuidado de una persona con problemas de salud mental pueden aparecer:

  • Sobrecarga familiar por el impacto de la enfermedad.
  • Problemas económicos, al dedicar tiempo de la jornada laboral o reducir la misma para atender a nuestro familiar.
  • Ansiedad que se transmite entre los convivientes.
  • Falta de información/preparación que provoca angustia en los familiares además de actitudes erróneas.
PAUTAS RECOMENDADAS

Sugerencias para minimizar esta sobrecarga:

  • Busca un momento del día para cuidarte y sentirte.
  • Sigue al máximo posible las actividades rutinarias.
  • Utiliza técnicas de relajación, música, ejercicio o simplemente “no hagas nada”.
  • Pide ayuda (física y emocional) a familiares, amistades, servicios sociosanitarios. Comparte responsabilidades.    
  • Pide ayuda económica: reparte los gastos entre familiares, solicita ayuda en la Administración con asesoramiento de los profesionales de salud.
  • Comparte tus emociones con familiares, amigos, profesionales, asociaciones y grupos de apoyo. Tienes derecho a equivocarte.
  • Solicita información y preparación para atender a tu familiar.
  • Intenta mantener la atención/control sin angustiarte. Observar y transmitir, a veces es suficiente.
  • Piensa que gran parte de su actitud y comportamiento se debe a su enfermedad y no a causas conscientes. Aprende a controlar tus impulsos.
  • Aceptar la realidad nos servirá más que la negación, la búsqueda de culpables o la continua incertidumbre.
  • Tienes derecho a tener tu propia atención profesional.
Permítete pensar, respirar, sentir, saber qué sientes y cómo lo sientes. Permítete parar, mimarte, quererte.

  

Marta Alameda Blanco
DUE Especialista en Salud Mental
Unidad de Larga Estancia de Salud Mental. Servicio Navarro de Salud- Osasunbidea.

Aiora Leache Alegría
DUE Especialista en Salud Mental
Unidad de Larga Estancia de Salud Mental. Servicio Navarro de Salud- Osasunbidea.

 

Fuentes

¿Cómo actuar ante una quemadura?

¿Cómo actuar ante una quemadura?

como actuar ante quemaduras

Pulsa para ver infografía sobre quemaduras

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la quemadura como una lesión a la piel u otro tejido orgánico de origen accidental, doméstico o laboral, siendo las causas principales el fuego, los líquidos hirviendo o en llamas, los sólidos incandescentes, los productos químicos, las radiaciones y la electricidad. El cuerpo humano tolera temperaturas de hasta 40ºC; por encima se produce una desnaturalización de las proteínas y se altera la capacidad de reparación celular.

Por otro lado, la piel es el órgano más extenso de nuestro organismo y una estructura especializada, compuesta esencialmente por dos capas: la epidermis (la más externa, y compuesta a su vez por varias capas) y la dermis, que es unas 20-30 veces más gruesa que la epidermis y alberga en su seno los vasos sanguíneos y linfáticos y ciertas estructuras nerviosas.

TIPOS DE QUEMADURAS
  • Según la profundidad, las quemaduras se pueden clasificar en: (4,5,6)
    • Primer grado: son las más leves. Afectan únicamente a la capa más superficial de la piel, la epidermis. Suelen estar producidas por una fuente de calor de intensidad baja o por una exposición muy corta, pero de mayor intensidad. El calor produce una vasodilatación de la circulación, provocando aumento de la temperatura local que se manifiesta con aparición de eritema (enrojecimiento de la piel por inflamación), dolor al tacto y al roce, prurito (hormigueo o irritación de la piel) y escozor.
    • Segundo grado: afecta a la epidermis y a la dermis. Suelen ser La zona afectada puede inflamarse, enrojecerse y ampollarse. Por lo general, la piel afectada se regenera, a menos que se infecte o que la lesión se haga más profunda.
    • Tercer grado: Atraviesan la epidermis y la dermis, y afectan tejidos más profundos, que también pueden resultar lesionados o destruidos. La zona afectada puede verse calcinada y de color negro, blanco o rojo intenso. A menudo, esta zona es insensible al tacto leve. Las quemaduras de tercer grado no sanan solas y con frecuencia se requieren injertos de piel.
    • Cuarto grado: destruyen la piel, el tejido adiposo (la grasa), los músculos y, a veces, el hueso.

 

  • Según su extensión:
    • Las quemaduras se expresan en porcentaje de la superficie corporal afectada. La más extendida es la clasificación o regla de los nueves, que otorga porcentajes del 9% a las distintas áreas del organismo. Así, la cabeza supone un 9%, cada extremidad superior otro 9%, mientras que las extremidades inferiores, el tórax y el abdomen abarcan un 9% por cada uno de los lados. Por último, al periné le corresponde el 1% restante. (4,6)
RECOMENDACIONES

La OMS publica una serie de orientaciones básicas sobre primeros auxilios para tratar quemaduras en este ámbito:

como actuar ante una quemadura

 

Laura Chivite Felipe
Enfermera. Urgencias. Hospital Reina Sofía

Mario Jurado Gómez
Enfermero. Neumología. Hospital Universitario de Navarra (HUN)

Cesar Marrodán Navaz
Enfermero. Unidad Quirúrgica 3º G. HUN

Ana Ramos Ruiz
Enfermera. CS Chantrea. Atención Primaria

Experto Universitario en Enfermería en Urgencias y Emergencias. Universidad Pública de Navarra. Curso 2020-2021.

 

 

Fuentes:

  1. Quemaduras [Internet]. 2018. p. 1. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/burns
  2. Marco JLM, Gómez MDS. Primeros auxilios: quemaduras. Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales España. 1999.
  3. Garcia-Alonso I. Quemaduras. In: Traumatismos por agentes físicos: quemaduras [Internet]. 2009. p. 1–7. Recuperado de: http://www.oc.lm.ehu.es/Depart. Disponible en: http://www.oc.lm.ehu.es/Departamento/OfertaDocente/PatologiaQuirurgica/Contenidos/Apoyo/cap 7 Quemaduras.pdf
  4. García MJL, Llagostera TC, Romero MPM, Vela JLS, Monclús MPP, Llimós. NB. Tratamiento ambulatorio de las quemaduras. Enfermería dermatológica. 2010;49–61.
  5. Simko LC, Ohrtman EA, Carrougher GJ, Gibran NS. Las lesiones por quemadura. Model Syst Knowl Transl Center [Internet]. 2017;1–6. Disponible en: https://msktc.org/burn/factsheets/las-lesiones-por-quemadura
Mi hijo convulsiona por fiebre, ¿qué debo hacer?

Mi hijo convulsiona por fiebre, ¿qué debo hacer?

La respuesta es más sencilla de lo que puede parecer… ¡nada! 

Los niños y niñas que sufren convulsiones febriles no presentan riesgo de muerte  durante el episodio y no presentan mayor riesgo para el desarrollo de enfermedades neurológicas.

Por lo tanto, las recomendaciones para el manejo inicial y primario ante una convulsión febril simple son sencillas y todas se centran en mantener la calma y brindar medidas de confort.

 

LAS DIEZ RECOMENDACIONES PARA UNA CRISIS CONVULSIVA
  1. Mantener la calma. La tranquilidad nos permite pensar con claridad.
  2. No intentar retener a un niño que convulsiona. Es mejor permitir la amplitud de los movimientos apartando objetos punzantes y posibles obstáculos. No sacudir ni golpear al niño para que despierte.
  3. Solo se inmovilizará el cuerpo del niño si sucede en un lugar que pueda resultar peligroso.
  4. Se manipulará el cuerpo del niño cuando no responda y creamos que esté En ese caso, procederemos a colocarlo en Posición Lateral de Seguridad. Es importante para que la lengua no se interponga contra el paso del aire por la garganta y si vomita, evitaremos un atragantamiento. Se colocará al niño de medio lado (preferiblemente hacia la izquierda), tal como se explica en la imagen.

    Posición lateral de seguridad en población pediátrica. Imagen obtenida de 6 Non-Negligible Facts About Children’s Seizures.

     

    Pulsa para ver infografía sobre recomendaciones ante un crisis convulsiva

  5. Aflojar la ropa que pueda causarle mayores daños (sobre todo alrededor del cuello), así también disminuiremos indirectamente la temperatura corporal.
  6. No forzar la apertura de la boca ni administrar ninguna droga o ningún fluido. Tampoco se insertarán los dedos de la mano, puesto que estaremos dificultando el paso de aire.
  7. Observar las características y la duración de la convulsión.
  8. Aplicar paños húmedos sobre la frente o mojar ligeramente el cuerpo con agua tibia.
  9. En caso de una duración mayor a 5 minutos, buscar ayuda profesional.
  10. Contactar con el pediatra de Atención Primaria o con su Centro de Salud de referencia tras la crisis convulsiva.

 

Leyre Arbilla Echalecu
Enfermera. Servicio de Urgencias Extrahospitalarias Dr. San Martín.

Cristina Gurpegui Jauquicoa
Enfermera. Servicio de Urgencias Hospitalarias de la Clínica San Miguel.

Leire Lopetegui Rekalde
Enfermera. Servicio de Neumología del Hospital Universitario de Navarra.

María José Ochotorena Ureta
Enfermera Especialista del Trabajo. Sección de Prevención de Riesgos Laborales del Gobierno de Navarra.

Sheila Valencia Baquedano
Enfermera. Servicio de Medicina Interna del Hospital Universitario de Navarra.

Experto Universitario en Enfermería en Urgencias y Emergencias. Universidad Pública de Navarra. Curso 2020-2021.

 

Fuentes

Recomendaciones para teletrabajar de forma segura y saludable

Recomendaciones para teletrabajar de forma segura y saludable

El teletrabajo se define como “una forma de organización y/o de realización del trabajo, utilizando las tecnologías de la información en el marco de un contrato o de una relación de trabajo, en la cual un trabajo que podría ser realizado igualmente en los locales de la empresa, se efectúa fuera de estos locales de forma regular”.

A continuación se detallan los riesgos a los que pueden estar expuestos los teletrabajadores y las medidas preventivas:

TRASTORNOS MÚSCULO-ESQUELÉTICOS

Manifestaciones: cansancio, dolor, rigidez, tendinitis, STC, tendinitis de Quervaine…

Causas: posturas incorrectas, movimientos repetitivos, estatismo postural,

Medidas preventivas

  • Mantenimiento de hábitos de higiene postural.
  • Diseño ergonómico de los elementos del puesto: serán regulables, con dimensiones adecuadas, espacio suficiente para alojar las piernas y cambiar la postura.

 

FATIGA VISUAL

Manifestaciones: molestias oculares, trastornos visuales.

Causas:

  • Iluminación inadecuada.
  • Reflejos y deslumbramientos en la pantalla por incorrecta ubicación del equipo.
  • Calidad de la pantalla.

 Medidas preventivas

  • El borde superior de la pantalla debe coincidir con la línea de su visión horizontal.
  • Evitar deslumbramientos y reflejos molestos.
  • Introducir pausas que permitan la recuperación de la fatiga y reducir el tiempo máximo de trabajo ante una pantalla.

 

RIESGOS PSICOSOCIALES

Entre ellos están:

  • Aislamiento sociolaboral.
  • Dificultad para separar el trabajo de la familia.
  • Complicación en el manejo de horarios y la alimentación (caos en los horarios de comidas, comer en la mesa de trabajo, ingesta de comida a deshoras).
  • Extensión de la jornada
  • Adicción, dificultad para abandonar el trabajo (workalholism).
  • Tecnoestrés: por la incapacidad para gestionar de manera saludable las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (TIC).
  • Falta de acceso a las herramientas y equipos necesarios.

Pueden generar: estrés ansiedad, depresión, trastornos digestivos, trastornos del sueño, dificultad para la concentración…

Medidas preventivas

  • Prefijar reuniones con los miembros de la empresa para estar al día en cuestiones profesionales y fomentar el sentido de pertenencia a la organización, evitando problemas derivados de la soledad y el aislamiento.
  • Formación periódica y específica sobre nuevas tecnologías, pues el trabajador debe estar capacitado para responder a  nuevas exigencias.
  • Flexibilidad horaria y con horario adaptado a las cualidades y necesidades del teletrabajador.
  • Delimitar horarios de trabajo.
  • Pausas: establecer un ritmo de trabajo/descanso, con pausas cortas y frecuente (10-15 minutos cada 2 horas) para evitar fatiga física y mental.
  • Organizar el trabajo y gestionar  prioridades evitando tareas en paralelo, manteniendo el horario.
  • Separación del ámbito familiar del laboral para evitar tensiones.

 

RIESGO DERIVADO DE ADECUAR LA VIVIENDA Y CONVERTIRLA EN UN ÁREA LABORAL  
  • Habilitar una zona de trabajo con condiciones que eviten ruidos externos (tráfico, vecindario…) y los propios de la casa (visitas, niños…).
  • Acondicionar el espacio y elementos del puesto para evitar accidentes. Pasar cables eléctricos y líneas telefónicas junto a las paredes, evitando que se queden en las zonas de paso.
  • Mantener una buena ventilación, temperatura, iluminación (preferiblemente natural) en el espacio de trabajo.
  • Evitar la multitarea.

 

HÁBITOS SALUDABLES

Es importante realizar ejercicio físico periódicamente para combatir el sedentarismo, que puede verse aumentado al eliminar la necesidad de desplazamiento hacia el puesto de trabajo.

El teletrabajo posibilita la ingesta de comida a deshoras, pudiendo facilitar la aparición de sobrepeso, ansiedad, trastornos gastrointestinales o  mayor consumo de tabaco o café. Se debe cuidar los hábitos alimenticios y seguir una dieta equilibrada.

 

Mª José Ochotorena Ureta
D.U.E Especialista en Enfermería del Trabajo

Mª Aranzazu Percaz Arrayago
D.U.E Especialista en Enfermería del Trabajo

 

Fuentes

  • Acuerdo Marco Europeo de 16 de Julio de 2002 sobre Teletrabajo.
  • NTP 412: Teletrabajo: criterios para su implantación – INSST.
  • Ministerio de Administraciones Públicas (2006) Manual para la implantación de programas piloto de teletrabajo en la Administración General del Estado. Madrid: MAP.
  • Recomendaciones para teletrabajar de forma segura y saludable. Recomendaciones elaboradas por la Dirección General de Trabajo y Bienestar Laboral. Consejería de Empleo, Formación y Trabajo Autónomo. Junta de Andalucía. Abril 2020

 

Foto: Imagen de Pexels en Pixabay