Si su hijo o hija es un contacto estrecho de un caso confirmado de COVID-19, es necesario que guarde un periodo de cuarentena de 10 días desde el día de contacto con el positivo. Si desarrolla la COVID-19 también tendrá que permanecer en aislamiento un mínimo de 10 días y hasta tres días después de la desaparición de síntomas. El confinamiento y las medidas de aislamiento impuestas pueden afectar a la salud física, mental o emocional de niños y adolescentes, por lo que es muy importante cómo lo abordamos en el domicilio.
Por todo ello, recomendamos una serie de pautas:
Medidas de aislamiento:
Informar sin alarmar. Es fundamental mantener la calma. La COVID-19 en niños y adolescentes se desarrolla con síntomas leves o incluso sin síntomas en la mayoría de los casos. Aún así pueden contagiar a sus familiares y/o convivientes, por lo que deberán guardar medidas de aislamiento. Es preciso explicarles por qué dejan de ir al colegio, por qué han de estar en casa, en su habitación y a poder ser con baño propio. Si tienen que compartir baño hay que desinfectarlo cada vez que lo use. Hay que enseñarles a ser responsables de su propia protección adaptándonos a su edad y madurez. Recomendamos limitar la exposición a las noticias y evitar alimentar bulos y rumores.
Enseñarles que si necesita salir de la habitación o alguien tiene que entrar, debe mantener la distancia de 2 metros, usar mascarilla y lavarse las manos.
No debe recibir visitas de amigos ni de familiares, evitar especialmente la visita de abuelos y personas mayores o vulnerables.
Ventilar la habitación frecuentemente.
Enseñarle la importancia del lavado frecuente de manos con agua y jabón o con gel hidroalcohólico.
Tomarse y apuntar la temperatura dos veces al día.
Estar atentos y enseñarle a que nos avise si presenta algún síntoma. Si aparece fiebre, tos, dificultad respiratoria, pérdida de olfato, del gusto, o tiene otros síntomas o dudas, para poder llamar al centro de salud o -fuera de su horario- al 948 290 290.
El Gobierno de Navarra, en colaboración con Cruz Roja, ha puesto en marcha el teléfono 948-206-441 al que se pueden dirigir las dudas sobre la COVID-19 en el ámbito educativo.
Cómo hacerlo más llevadero:
Mantener rutinas y orden diarias. Intentar mantener las horas de comida y la hora de dormir.
Elaborar una dieta adecuada. Al estar confinados nuestros hijos e hijas van a disminuir la actividad física que realizan, por lo que habrá que darles una menor ingesta calórica. Reducir la ingesta de hidratos de carbono de absorción rápida (galletas, zumos, cereales, bollería…) y fomentar el consumo de verduras y fruta fresca.
El movimiento y el deporte son fundamentales para la salud y el desarrollo de nuestros menores. Practicar deporte diario en casa, tablas de ejercicios, bailes suaves fomentan hábitos saludables. Recomendamos la realización de juegos y deportes tranquilos para evitar accidentes en casa y tener que ir al hospital.
Puede ser útil tener un móvil o tableta a mano para buscar en páginas web, Youtube, etc. la actividad que se adapte mejor a su edad y sus gustos. Si bien es importante hacer un uso racional (sin abusar) de estos dispositivos. Se recomienda no utilizar pantallas a última hora del día, ya que pueden alterar la calidad del sueño que ya estará afectada por la falta de actividad física.
Debemos intentar seguir estableciendo límites con cariño y tener mucha paciencia, mostrarles apoyo incondicional. Animarles a mostrar sus sentimientos y miedos y ser comprensivos. La falta de afecto y comunicación es mucho que peor que el aburrimiento.
Fomentar el buen ambiente con el resto de los hermanos o convivientes en el domicilio para evitar riñas e irritabilidad.
Ofrecerles mensajes de confianza y esperanza, explicándoles que no sólo nos protegemos a nosotros mismos, sino también a las demás personas y recordarles que es temporal.
Organizar actividades que les entretengan. Usar el sentido de humor y la creatividad. Ideas: hacer bizcocho, teatro de sombras, grabar videos, videoconferencias, pintarse las uñas, escribir un comic, plantar lentejas…
Ana Durana Murillo (@DuranaAna)
Enfermera del Centro Público de Educación Especial Torre Monreal (Tudela)
Paula Larumbe Oroz
Enfermera del Centro Público de Educación Especial Andrés Muñoz Garde (Pamplona)
La adolescencia es una etapa importante de grandes cambios físicos y psíquicos. El inicio en la etapa adulta supone un desarrollo significativo en la sexualidad. Los padres somos los responsables principales de crear unos valores sanos y positivos que permitirán al adolescente vivir una salud sexual y reproductiva satisfactoria en su edad adulta.
Presentamos varios consejos que pueden ayudar a establecer un dialogo cálido y muy enriquecedor sobre este tema:
Los padres debemos estar siempre dispuestos a hablar de sexualidad y nuestros hijos debe saber que siempre estamos dispuestos a resolver sus dudas. Las charlas se deben mantener con cierta frecuencia.
En muchas ocasiones los hijos nunca preguntan y debemos ser nosotros quienes busquemos el momento adecuado para interesarnos por ellos.
El tono de voz ha de ser similar a una charla o una conversación tranquila. Se debe utilizar un lenguaje apropiado hablando con madurez, evitando un lenguaje infantil que hará sentir a nuestro hijo que no le vemos maduro.
Debemos escuchar activamente en un entorno de confianza, respeto y confidencialidad.
Sentirse algo incómodo cuando se trata estos temas también puede ser normal. Tenemos que tener confianza en nosotros mismos y hablar con naturalidad.
Debemos conocer qué se les enseña en las escuelas sobre sexualidad y, si tienen pareja, interesarnos por ella.
No hemos de olvidar que la sexualidad no es solo desarrollo genital, sino que engloba pensamientos y sentimientos sexuales. No nos debemos centrar solo en aspectos técnicos, tenemos que considerar sus emociones.
Se tiene que reforzar e insistir en el uso de medidas anticonceptivas para prevenir embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual. La comunicación va a favorecer el cumplimiento de la anticoncepción. Debemos valorar su potencial para tomar decisiones correctas.
Dar una educación sexual de calidad va a ayudar a que los hijos estén sanos y felices.
María Jericó Ojer Enfermera Especialista en Obstetricia-Ginecología. Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea. Asociación Navarra de Matronas (ANAMA)
Fuentes
Gómez Zapiain, J; Ortiz Barón, M; Eceiza Camarero, A. Sexualidad en adolescentes de la Comunidad Autónoma Vasca Perfiles de comportamiento sexual de los y las adolescentes vascos y estado de la educación sexual en la educación secundaria obligatoria del País Vasco. Facultad de Psicología UPV-EHU.
Peris, Montserrat; Maganto, Carmen; Kortabarria, Lorea. Autoestima corporal, publicaciones virtuales en las redes sociales y sexualidad en adolescentes European Journal of Investigation in Health, Psychology and Education. Vol.3, Nº2. Pág 171-180. Octubre 2015.
Nuevas Recomendaciones sobre Salud Sexual y Reproductiva, consumo de Alcohol y Salud Mental, del grupo de Trabajo de Promoción de la Salud a la Comisión de Salud Pública del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. Ministerio de Sanidad y Consumo. Ganar salud con la juventud Aprobado en la XX Reunión de Promoción de la Salud, celebrada en Sevilla el 15 de mayo de 2008. Aprobado en la 118ª Reunión de la Comisión de Salud Pública, celebrada en Zaragoza el 1 de julio de 2008.
Cuando una pareja se plantea formar una familia, con frecuencia se preocupa en buscar información relacionada con el embarazo, los primeros cuidados del recién nacido, la crianza… y así “estar preparados” para la llegada del nuevo miembro. Sin embargo, no son muchas las personas que son conscientes de lo que implica para la pareja dar el paso a la maternidad-paternidad.
Podemos decir que la etapa del nacimiento del primer hijo y la crianza de éste puede considerarse una fuerza que unifica, al mismo tiempo que divide la relación de pareja. Psicólogos y sexólogos coinciden en que supone una transición familiar, de ajustes y reorganización. Una especie de “crisis” en la que el modo en que cada pareja maneje este proceso puede llevar a dos caminos totalmente distintos: a un estancamiento en la relación o a una unión más fuerte.
ALEGRÍA E INCONVENIENTES La llegada de un hijo generalmente viene acompañada de una mochila cargada de postales del día a día que no se parecen a lo que vemos en la ficción. La alegría por el nacimiento viene unida a la falta de sueño, el acumulo de cansancio, el estrés cuando el bebe llora y no sabemos calmarlo, la inseguridad que nos produce este nuevo y desconocido rol de padre-madre y la obsesión por ser los mejores o por no saberlo hacerlo bien.
Foto: Pixabay
Pasados los primeros días o meses, se pueden ir sumando otros factores, consecuencias directas o no de los anteriores como pueden ser la alteración en la imagen corporal de la mujer (su cuerpo no es el que era), sensación de abandono de alguno de los miembros de la pareja (al centrarse el otro más en los cuidados del bebe), disminución de tiempo para actividades sociales, angustia por integrar rol de madre-padre con rol profesional o pérdida de tiempo para compartir los dos solos, entre otros. Todo lo anterior va a afectar indudablemente a la relación de pareja. El que lo haga de forma positiva o negativa, enriquezca o empobrezca la unión va a depender en gran medida de la actitud que tomen los miembros y de los recursos que manejen. PACIENCIA: ES UNA SITUACIÓN TRANSITORIA Conocer que es una situación transitoria, que poco a poco se estabiliza y que se necesita paciencia nos puede ayudar a crecer en el proceso, y a evitar que el distanciamiento construya un muro que luego sea difícil de derribar. Como recurso importante tenemos la comunicación, no solo la hablada sino la afectiva, representando para la pareja el medio idóneo para expresar sentimientos, pensamientos, temores, percepciones… Que no pasen los días sin expresarle que le quieres, sin mostrarle tus preocupaciones, sin preguntarle qué es lo que le preocupa…Si falla la comunicación, aparecerá seguramente el conflicto. Los conflictos son parte habitual y necesaria de la vida de pareja ya que permiten el enriquecimiento de la misma. El problema comienza cuando los conflictos no pueden ser resueltos, se cronifican y se transforman en pautas conductuales repetitivas e ineficaces. Y sobre todo, no olvidar que la familia se inicia con la formación de una pareja y que la evolución de esa relación constituye el eje central de la vida familiar.
Ángela Carrizosa Moreno (@angelacarmor) Matrona del Complejo Hospitalario de Navarra
Sáez,S. Sexo Básico.Universidad Camilo José Cela.Madrid.2010.
Villamán MC. Estudio acerca de las dificultades asociadas al nacimiento del primer hijo y los recursos que se despliegan en parejas en esta etapa del ciclo vital familiar.[Tesis Doctoral].Santiago de Chile.Universidad del Desarrollo.Facultad de Psicología.2010. Extraido el 3 de Febrero de 2016 desde https://www.researchgate.net/publication/215548827.
Melero R. La relación de pareja.Apego, dinámicas de interacción y actitudes amorosas:Consecuencias sobre la calidad de la relación.[Tesis Doctoral].Valencia.Universidad de Valencia.Facultad de Psicología.2008.Extraido el 4 de febrero de 2016 desde http://hdl.handle.et/10803/10234 .
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