Las constantes noticiassobrelapandemia pueden parecer interminables y esto está afectando la salud mental de muchos, particularmente de quienes ya viven con afecciones como la ansiedad y el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). Aunque preocuparse por las noticias es comprensible, en muchas personas esto puede empeorar problemas de salud mental existentes. Una gran parte de los casos de ansiedad se basan en preocuparse por lo desconocido y estar a la espera de que suceda algo: el coronavirus es eso, a una escala gigante.
Todo esto nos lleva a la pregunta: ¿cómo podemos proteger nuestra salud mental durante la pandemia de covid-19? Recientemente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) dio a conocer consejos para proteger la salud mental:
Limita la cantidad de tiempo que pasas leyendo o mirando cosas que no te hacen sentir mejor. Quizás elige un momento específico para leer noticias.
Hay mucha desinformación circulando, por eso debes mantenerte informado a través de fuentes confiables de información, como sitios web del gobierno e instituciones públicas de salud.
Haz una pausa en las redes sociales.
Silencia palabras clave que pueden ser desencadenantes en Twitter y deja de seguir ciertas cuentas o siléncialas.
Silencia ciertos grupos de WhatsApp y oculta publicaciones y feeds en Facebook si los encuentras demasiado abrumadores.
Lávate las manos, pero no en exceso.
Para las personas con trastorno obsesivo-compulsivo y algunos tipos de ansiedad, puede ser difícil que les digan constantemente que se laven las manos.
¿Se realiza el lavado para reducir el riesgo de propagación del virus o se hace de manera ritual para que se sienta “correcto”?
Para muchas personas con TOC, mejorar significa poder salir de la casa, por lo que el autoaislamiento puede presentar otro desafío.
Acuerda horarios regulares de contacto y sigue conectado con las personas que te rodean.
Si te aíslas, trata de lograr un equilibrio entre tener una rutina y asegurarte de que cada día sea un poco diferente.
Podrías revisar tu lista de tareas o leer el libro que has estado queriendo leer. Esto podría hacer que las semanas te parezcan más productivas.
Evita el agotamiento.
Continua en contacto con la naturaleza y con la luz solar. Haz ejercicio, come bien y mantente hidratado.
Reconoce y admite la incertidumbre que te viene a la mente.
No reacciones como lo haces normalmente. No reacciones en absoluto. Haz una pausa y respira.
Repítete que es la preocupación que te está afectando y que una aparente necesidad de certeza no es útil ni necesaria. Se trata solamente de un pensamiento o sentimiento. No creas todo lo que piensas. Los pensamientos no son declaraciones ni hechos.
Despídete de algunos pensamientos y sentimientos. Pasarán. No tienes que reaccionar.
Si te sientes desbordado, acude a tu Centro de Salud para qué el médico de cabecera valore si necesitas atención especializada. En los Centros de Salud Mental haremos todo lo posible por ayudarte.
Javier Laparra Garrido Rubén Maeztu Ugarte Enfermeros especialistas en Salud Mental Centro de Salud Mental de Ansoain
Hace ya unos meses que venimos sufriendo las consecuencias de una pandemia mundial. Han sido momentos de incertidumbre, aislamiento, pérdida de seres queridos, readaptación continua y aprendizaje. Hemos tenido que aprender a vivir de una manera diferente a como lo estábamos haciendo hasta ahora.
¿Es normal que hayan aumentado los niveles de estrés en la población? ¿Es normal que como profesional que he estado en primera línea “ya no pueda más”? En los medios de comunicación escuchamos continuamente este tipo de mensajes y afirmaciones.
Consideramos que es pronto para responder a estas cuestiones, pero queremos trasladar el mensaje que ha publicado la Organización Mundial de la Salud (OMS), prediciendo lo que posiblemente pasará en los próximos meses. “Según la experiencia adquirida en emergencias pasadas, se espera que las necesidades de apoyo psicosocial y en materia de salud mental aumentarán considerablemente en los próximos meses y años.Invertir en los programas de salud mental en el ámbito nacional e internacional, infrafinanciados desde hace años, es ahora más importante que nunca”.
Coincidiendo con el Día Mundial de la Salud Mental, la OMS organizó por primera vez un evento mundial de concienciación en línea sobre la Salud Mental. En esta Gran Cita de la Salud Mental se unieron al Director General de la OMS, el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, dirigentes mundiales, expertos en salud mental y personalidades invitadas para explicar todo aquello que debemos hacer para mejorar nuestra salud mental y cómo podemos contribuir para que todas las personas que necesiten una atención de salud mental de calidad tengan acceso a ella.
PREVALENCIA DE LAS ENFERMEDADES MENTALES
A continuación, os mostramos datos que arroja la OMS acerca de la prevalencia de las enfermedades mentales:
Cerca de 1.000 millones de personas tienen un trastorno mental y cualquier persona, en cualquier lugar, puede verse afectada.
La depresión es una de las principales causas de enfermedad y discapacidad entre los adolescentes y los adultos.
Uno de cada cinco niños y adolescentes tiene un trastorno mental.
Las personas con trastornos mentales graves, como esquizofrenia, suele morir de 10 a 20 años antes que la población general.
Casi 800.000 personas se suicidan cada año (1 persona cada 40 segundos) y el suicidio es la segunda causa principal de mortalidad entre los jóvenes de 15 a 29 años.
RECOMENDACIONES
Para acabar, os dejamos una serie de recomendaciones a tener en cuenta para afrontar la época en la que vivimos:
Cuidar las necesidades básicas y descansar.
Planificar una rutina fuera del trabajo.
Mantener el contacto con los compañeros.
Respetar las diferencias.
Compartir información constructiva.
Estar en contacto con la familia y seres queridos.
Mantenerse actualizado con fuentes fiables.
Limitar la exposición a los medios de comunicación.
Permitirse pedir ayuda.
Utilizar la ventilación emocional (compartir las emociones con alguien que nos transmita seguridad y confianza ayuda a hacerlas más tolerables y poder regularlas).
Autoobservación: ser consciente de tus emociones y sensaciones.
Aplicar estrategias de regulación emocional.
Invirtamos en Salud Mental y cuidemos nuestra Salud Mental.
Alba Fernández Falces Maria Cruz Ariz Cia (Enfermeras especialistas en Salud Mental. Programa de Primeros episodios psicóticos de Navarra)
Las caídas son eventos inesperados y repentinos que pueden llegar a ocasionar importantes lesiones que deriven en fracturas, hemorragias, inmovilidad y deterioro general del individuo. Incluso pueden llevar a la muerte.
Las caídas suponen un importante problema de salud pública por lo que su prevención es prioritaria. Se calcula que anualmente se producen en el mundo 37,3 millones de caídas que requieren atención sanitaria. Los principales afectados son las personas mayores, en quienes hay que centrar la atención sobre este aspecto tanto en la consulta de enfermería como en el manejo del entorno en el domicilio.
¿POR QUÉ SE CAEN LAS PERSONAS?
Factores ambientales: mala iluminación, suelos deslizantes, superficies irregulares, uso incorrecto de dispositivos de apoyo, calzado y ropa inadecuado.
Factores personales: antecedentes de caídas, edad avanzada, vivir solo, consumo de medicamentos, enfermedades crónicas y agudas, alteraciones de la vista o del oído, carencias nutricionales, alteraciones de la movilidad y deterioro cognitivo.
¿CUÁLES SON LAS PRINCIPALES RECOMENDACIONES PARA PREVENIR CAÍDAS?
Medidas generales:
Ingesta de alimentos ricos en calcio y vitamina D, exposición solar adecuada y beber 6-8 vasos de agua al día.
Realización de ejercicio físico de forma regular, de intensidad moderada y adaptado a cada persona, junto a ejercicios de equilibrio.
Revisión y corrección de déficit visuales y auditivos.
Participar en actividades sociales y mantener la mente activa.
Toma correcta de la medicación pautada.
Manejo del entorno en el domicilio:
Mantener una adecuada iluminación en la vivienda y encender luces para desplazarse durante la noche.
Evitar dejar objetos fuera de su sitio habitual o tirados en el suelo, retirar las alfombras, cerrar correctamente puertas y cajones de muebles.
Uso de calzado adecuado, preferiblemente cerrado evitando caminar descalzo.
Prestar especial atención en el baño, utilizando alfombrillas antideslizantes, barras de sujeción y manteniendo las superficies secas.
No levantarse de forma brusca de la cama ni de las sillas: realizar el movimiento de forma paulatina.
Evitar cerrar las puertas con pestillo o dejar las llaves puestas en la cerradura.
Valorar la necesidad de dispositivo de teleasistencia y llevarlo siempre consigo.
Utilizar teléfono inalámbrico con los números de emergencia accesibles.
Tenga los objetos de uso habitual en zonas accesibles para no necesitar subirse a escaleras o taburetes.
Medidas en vía pública:
Utilización de dispositivos de apoyo (bastones, andadores, muletas…).
Uso de barandillas para desplazamientos por escaleras.
Prestar atención a los desniveles del suelo para evitar tropezar.
En transporte público, procurar ir sentado, agarrarse a las barras y desplazarse sólo cuando el vehículo esté parado.
Cruzar siempre la calle por los pasos de peatones y cuando el semáforo esté en verde, vigilando que los coches hayan frenado por completo.
Laura López Suárez Cristina Areta Cuesta Especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria.
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