Tres hábitos que los niños deben adquirir en el uso de las mascarillas

Tres hábitos que los niños deben adquirir en el uso de las mascarillas

La mascarilla se ha convertido en un elemento cotidiano para todos nosotros, incluidos los más pequeños. Con la vuelta al cole es importante afianzar tres conceptos básicos en los niños sobre el uso de la mascarilla: poner/quitar, marcar y guardar, siendo conscientes siempre de que los niños aprenden de nuestro ejemplo como adultos, por lo que deberemos ser los primeros en poner en práctica estas recomendaciones.

  • PONER/QUITAR: para poner y quitar la mascarilla debe cogerse siempre por las gomas. Hay que recordar a los niños que se tiene que tocar lo menos posible la tela de la mascarilla y que esta tiene que tapar nariz-boca y barbilla. Además, es muy importante que adquieran el hábito de lavarse las manos antes y después de ponerse y quitarse la mascarilla.
  • MARCAR: las mascarillas no pueden intercambiarse con nadie, ni tampoco prestarlas. Para reforzar esta idea en el niño, puede ser útil marcarlas con su nombre o con sus iniciales. Además, para ayudar a los más pequeños en su colocación, también se puede marcar indicando la parte superior e inferior o la interna y externa.
  • GUARDAR: es importante tener el hábito de guardar las mascarillas siempre en el mismo sitio.
    • En casa: pueden colocarse pequeños contenedores de cartón, tela, mimbre, etc. (los que se usan para ordenar los armarios) con el nombre de cada uno de los miembros de la familia y colocarlos en una estantería o armario. También pueden usarse colgadores para colgar la mascarilla de cada uno, en uno de los ganchos o incluso una percha con pinzas identificadas con el nombre de cada miembro de la familia.
    • En el colegio: cuando el niño sale de casa o cuando va al colegio puede ser necesario que se quite la mascarilla para comer. En este caso, si el colegio no proporciona un sitio específico para guardarla, lo ideal es que lleve una bolsa de tela (como las que se llevaban antes para los almuerzos) o un sobre de papel del tamaño de medio folio, para que la guarde dentro mientras no tiene que utilizarla.

 

Dra. Leticia San Martín Rodríguez
Enfermera. Profesora del Departamento de Ciencias de la Salud de la Universidad Pública de Navarra (UPNA)

Isabel Iturrioz Núñez
Enfermera. Supervisora del Servicio de Urgencias de la Clínica Universidad de Navarra (CUN)

 

Fuentes

 

Desarrollo psicomotor desde los 12 meses hasta los 3 años

Desarrollo psicomotor desde los 12 meses hasta los 3 años

Como bien decíamos en el post de desarrollo psicomotor en el primer año de vida, este desarrollo es la adquisición progresiva y continuada de habilidades que se observa en el niño durante toda la infancia.

No debemos olvidar que, aunque las secuencias del desarrollo son generalmente las mismas en todos, la velocidad y fechas de adquisición dependen de cada niño y también de factores externos.

Estos son algunos ejemplos, que deben tomarse de forma orientativa. Si se detecta alguna variación, no supone necesariamente que exista algún problema, pero si se recomienda que lo consultéis con vuestro pediatra y/o enfermera de pediatría.

15 MESES
  • Da pasitos solo.
  • Se agacha y se pone de pie sin apoyo.
  • Dice entre 3 y 6 palabras.
  • Entiende órdenes sencillas.
  • Señala partes del cuerpo.
  • Bebe solo de una taza y se lleva la cuchara a la boca.
18 MESES
  • Camina solo.
  • Sube escaleras cogido de una mano. Las baja solo.
  • Arrastra un carro, un juguete…
  • Hace una torre de 3 cubos.
  • Pasa páginas de un libro o revista.
  • Hace garabatos.
  • Dice al menos 8 palabras (entre ellas, no) y tiene jerga propia.
  • Ayuda a recoger los juguetes.
  • Tapa un boli.
24 MESES
  • Chuta una pelota, empieza a correr.
  • Construye torres de 6 cubos.
  • Imita un trazo.
  • Nombra 4 cosas comunes.
  • Nombra y señala al menos 2 dibujos.
  • Empieza a unir 2 palabras con sentido (mamá ven, por favor…)
  • Sabe los nombres de personas cercanas.
  • Obedece instrucciones de 2 enunciados.
  • Come solo y usa cuchara.
  • Juega con su imaginación de forma sencilla y se entusiasma al jugar con otros niños.
36 MESES
  • Sube y baja escaleras alternando pies.
  • Corre fácilmente.
  • Puede pedalear un triciclo.
  • Copia un círculo.
  • Hace un puzle, rompecabezas de 3-4 piezas.
  • Hace frases.
  • Sabe su nombre, edad y si es niño/a.
  • Juega con otros y espera su turno.
  • Demuestra cariño por amigos y preocupación si lloran.
  • Se viste y desviste sin ayuda.
  • Usa la cuchara y tenedor de forma correcta.
  • Reconoce y señala los colores.
  • Realiza juego simbólico.
  • Es capaz de saltar con los pies juntos.

Recordad que es importante permitirles que exploren espacios, experimenten con las cosas e intenten resolver pequeñas dificultades, pasar tiempo de juego y lectura con ellos, y acompañarles y ayudarles en las inquietudes que surgen en cada etapa.

Aquí os dejamos un par de cuentos para leer a vuestros pequeños, a la vez que observáis los distintos hitos que realizan por edad:

⇒ Cuento para niños de 2 años.
 Cuento para niños de 3 años.

 

 

Irene Velasco Huici
Marta Espartosa Larrayad
Maria Eugenia Milagro Jiménez

Enfermeras especialistas en Pediatría.
Miembros de la Asociación de Enfermería Pediátrica de Aragón y Navarra (AEPAN).

 

Fuentes

 

Foto: Imagen de Esi Grünhagen en Pixabay

Traumatismo craneoencefálico en la infancia

Traumatismo craneoencefálico en la infancia

Se define el traumatismo craneoencefálico como la lesión de las estructuras de la cabeza producida por fuerzas mecánicas. Es un motivo frecuente de consulta en servicios de Urgencias.

SUS CAUSAS

Están relacionadas con la edad. Las más habituales en cada periodo son:

  • En el primer año de vida: por caídas. Puede ser debido al descuido en la vigilancia y las reacciones imprevisibles en niños de corta edad.
  • Entre los 12 y 24 meses: por caídas desde pequeñas alturas o de la suya misma, coincidiendo cuando comienzan a caminar.
  • Por encima de 2 años: accidentes desde más altura, por ejemplo, en parques infantiles (toboganes, columpios).
  • A partir de 8 años: accidentes de bicicleta/patinetes.
  • A partir de 10 años: prácticas deportivas.

 

DATOS DE INTERÉS NECESARIOS TRAS EL TRAUMATISMO

Para realizar una adecuada valoración y toma de decisiones es importante conocer:

  • Actitud del niño, si está reactivo, si ha llorado tras la caída, si ha podido ser consolado con los padres.
  • Edad del niño. Cuando el niño es menor de un año, debe ser valorado por un profesional sanitario.
  • Tipo de impacto: de alta o baja energía. Si ha habido caída ¿desde qué altura? ¿Desde más de 1,5 metros o de su propia altura?
  • Tiempo transcurrido desde la contusión.
  • Si existen lesiones visibles:
    • Hematoma (chichón).
    • Herida con o sin sangrado.
  • Si ha habido pérdida de conocimiento. ¿Ha tenido una duración de menos de uno minuto o más?
  • Si ha habido algún vómito aislado tras traumatismo.
  • ¿Ha sido presenciado o no por un adulto?
 
SIGNOS DE ALERTA PARA TENER EN CUENTA
  • Tras una caída o traumatismo en la cabeza con posible golpe importante en cuello, no movilizar al niño por sospecha de lesión cervical y llamar al 112.
  • Si el niño vomita a las horas en dos o tres ocasiones.
  • Si el niño se encuentra confuso, irritable o le cuesta despertarse. Por eso, en las primeras 24 horas, es conveniente en el momento de dormir intentar despertarlo cada 4 horas para comprobando que se despierta con facilidad.
  • Si presenta dolor de cabeza
  • Si comienza con movimientos anormales, debilidad u hormigueos de extremidades, dificultad en la coordinación al caminar.
  • Las pupilas presenten un tamaño diferente o visión borrosa.
  • Que aparezca salida de líquido claro o sangre por nariz u oídos.

Ante cualquiera de estos signos, se deberá consultar y/o acudir a un servicio de Urgencias.

 

Tras un traumatismo craneoencefálico, en las primeras 24 horas: OBSERVAR, OBSERVAR.

 

Autoras

Mª Teresa Santesteban Merino
Marta Sueiro Tejada
Enfermeras de Consejo Sanitario. Servicio Extrahospitalario de Urgencias de Pamplona.

 

  Fuentes

  • Hernández Rastrollo, R. Traumatismos craneoencefálicos. Pediatría Integral (Sociedad Española de Pediatría Extrahospitalaria y Atención Primaria). 2019. Volumen XXIII; Número 1. [Acceso 20 mayo de 2019]. Disponible en: https://www.pediatriaintegral.es/publicacion-2019-01/traumatismos-craneoencefalicos-2/
  • Benito Fernández, J.; Mintegi Raso, S.; Urgencias Pediátricas. Guía de Actuación. 2º edición. Panamericana. 2019
  • Míguez Navarro, M.C. Síntomas/signos guía en Urgencias Pediátricas. Ergon. 2016.
El estreñimiento en el niño

El estreñimiento en el niño

Se considera que un niño está estreñido cuando hace deposiciones muy duras o no defeca con asiduidad. El diagnóstico como tal siempre lo realizará un profesional.

La dieta inadecuada y los hábitos incorrectos (aguantarse las ganas de defecar repetidamente o no intentar defecar todos los días) constituyen las causas principales del estreñimiento infantil.

 

¿FACTORES RELACIONADOS?
  • Apreciación errónea: el concepto erróneo sobre la idea de que se tiene que defecar todos los días
  • Barreras arquitectónicas/ropa: indagar sobre dificultades del entorno y de la vestimenta (facilidad con la que puede llegar al baño y desprenderse de la ropa: botones, cierres de difícil manejo…)
  • Cambios de comportamiento: cambios de ánimo; detectar si existe miedo a la defecación.
  • Cambios recientes: indagar sobre cambios de horario, falta de intimidad, cambio de lugar o de dieta, estrés (nacimiento de hermano, por ejemplo).
  • Inhibición del reflejo: averiguar la falta de respuesta habitual a la urgencia de defecar, si no utiliza el WC del colegio o públicos por problemas de limpieza o de intimidad.
  • Malos hábitos alimenticios: respecto a la ingesta de líquidos, fibra y cantidad de alimentos ingeridos en la comida.
  • Poca actividad: en cuanto a un estilo de vida sedentario o con poca actividad/ejercicio.
  • Posición incorrecta: averiguar si la posición de defecar es correcta.  Muchas veces, los niños utilizan los inodoros de adultos y no tocan el suelo con los pies. Esta posición es importante para poder hacer fuerza en el acto de defecar, por lo que habría que utilizar taburetes, inodoros u orinales adecuados a la complexión y edad del niño.

 

¿QUÉ SE DEBE HACER EN CASA?
  • El niño debe sentarse en el retrete para intentar defecar todos los días a la misma hora, mejor después de alguna de las comidas (después del desayuno).
  • Debe permanecer sentado de 5-10 minutos, siendo consciente de lo que está haciendo,
  • Hay que enseñarle que no debe aguantarse las ganas de ir al baño cuando sienta el deseo.
  • Atención a las ventosidades, muchas veces son la antesala a la defecación.
  • Se debe insistir en la dieta saludable, en el ejercicio físico regular y en una buena higiene
  • Tener paciencia, paciencia y paciencia.

 

¿CUÁNDO DEBE CONSULTAR EN UN SERVICIO DE URGENCIAS?

El estreñimiento debe ser controlado por su pediatra, salvo que se produzca alguna de las situaciones siguientes, en las que se recomienda acudir a urgencias:

  • Dolor abdominal.
  • Si aparece sangre en las heces.
  • El niño vomita muchas veces, no tolera sólidos, ni líquidos.
  • Si encuentra a su hijo muy decaído y se queja mucho.

 

Maite Vázquez Soriano
Tamalai Munárriz Granado
Enfermeras del Consejo Sanitario. Servicio Extrahospitalario de Urgencias de Pamplona.

 

Fuentes

  • Sociedad Española de Urgencias de Pediatría (SEUP)
  • Societat Catalana de Digestología: Información para pacientes, Estreñimiento.
  • Osakidetza Servicio Vasco de Salud. Planes de Cuidados de Enfermería en Atención Primaria. Guías para la práctica en pediatría.

 

Foto: Pixabay/Alexas_Fotos

¿Qué protector solar elegir para los más pequeños?

¿Qué protector solar elegir para los más pequeños?

Ya se acerca el verano y esto conlleva un aumento de las horas que los niños pasan jugando al aire libre expuestos a los rayos del sol.  Debemos cuidar la piel de los pequeños evitando la exposición prolongada y las quemaduras solares. Se plantea en esta época el siguiente dilema a los padres: ¿Qué protector solar elijo?

Hablemos primero del sol, emite diferentes tipos de radiaciones, vamos a ver dos de ellas:

  • Los rayos ultravioleta A (UVA): penetran en las capas profundas de la piel, son responsables de su envejecimiento y del aumento de cáncer de piel.
  • Los ultravioleta B (UVB): penetran de un modo más superficial, pero son los responsables de las quemaduras solares y también del cáncer de piel.
TIPOS DE FILTROS SOLARES

Actualmente en el mercado existen dos grandes grupos de filtros solares. Los químicos, que absorben la radiación ultravioleta, y los filtros físicos, que actúan reflejando la luz solar. Son estos últimos los más recomendados si hablamos de protección en niños pequeños ya que no suelen provocar reacciones en la piel, a nivel estético suelen gustar algo menos que los químicos porque pueden dejar una capa blanca, aunque en las nuevas presentaciones cada vez resulta menor esta desventaja. Además debemos fijarnos en que las cremas o lociones nos marquen una protección de amplio espectro, es decir UVB+UVA. En cuanto al factor de protección solar (SPF) es recomendable utilizar factor 50 y resistente al agua. Para asegurarnos una buena protección se recomienda administrar el protector 15-20 minutos antes de la exposición al sol.

La utilización de fotoprotectores solares no exime que además tomemos otras medidas, como evitar que la exposición solar sea muy prolongada o que esta exposición se dé en las horas centrales del día. Se recomienda que pasen el mayor tiempo posible bajo la sombra y cuando no sea posible, proteger también con gafas de sol, gorras y ropa específica para la exposición solar.

En el caso de los niños menores de 6 meses no son recomendados los protectores solares. En este caso, la recomendación es la evitación de la exposición solar directa.

En definitiva, los niños podrán seguir disfrutando del verano y del juego al aire libre tomando las medidas oportunas para que su piel esté bien cuidada.

María Eugenia Milagro Jiménez
Irene Velasco Huici
Marta Espartosa Larrayad
Enfermeras especialistas en Pediatría.
Miembros de la Asociación de Enfermería Pediátrica de Aragón y Navarra (AEPAN) @AEPAenfermeria

 

Fuentes:

 

Foto: Pixabay/DariuszSankowski