El duelo, un proceso con principio y fin
El duelo por la pérdida de un ser querido puede generar multitud de emociones de intensidad variada: pena, ira, miedo, desesperación, culpabilidad, sensaciones físicas, alteraciones del comportamiento y de la percepción, trastornos del sueño y del apetito…
Además la manera en la que se produce la pérdida, nuestra fuerza interior ante lo adverso, la relación que teníamos con la persona fallecida, el significado que tenía para nosotros esa persona,… puede dificultar este proceso, pudiendo prolongarse incluso más de un año.
Aceptar la realidad de la pérdida, así como gestionar las emociones y el profundo dolor pueden convertirse en un arduo camino que necesite del acompañamiento de familiares, amigos y/o profesionales sanitarios. En este sentido el personal de Enfermería de los Centro de Salud Mental sabremos ayudarte.
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| Ashley Whitworth – Fotolia.com |
• Permítete sentir ese dolor ya que oponerse a ello prolongará y complicará el duelo y, por tanto, el sufrimiento. No todos experimentamos el mismo grado de dolor, pero es imposible que ante la pérdida de alguien a quien se estaba fuertemente vinculado no sintamos cierto nivel del mismo.
David Rodríguez Merchán
Enfermero especialista en Salud Mental
Bibliografía
- J.W. Worden (2013). El tratamiento del duelo. Asesoramiento psicológico y terapia (4ª edición). Paidós. Barcelona Buenos Aires México
- vivirlaperdida.com
