En los centros educativos se producen multitud de pequeños accidentes entre el alumnado. Las clases de educación física, los patios, las entradas y salidas del centro, así como las excursiones, son los momentos más propicios para que un alumno o alumna se accidente. La mayoría de las veces no reviste gravedad, ya que se suele tratar de golpes, abrasiones, torceduras o pequeñas heridas, pero puede ser necesario realizar una pequeña intervención por parte del adulto responsable.
Para ello es conveniente disponer de un botiquín básico de primeros auxilios con lo imprescindible.
Existen múltiples modelos de botiquines en el mercado, pero en realidad se puede utilizar cualquier caja de metal o plástico resistente.
CARACTERÍSTICAS DEL BOTIQUÍN
Las características que debe tener todo botiquín escolar son:
De apertura y cierre fácil, preferentemente sin llave.
Que se pueda trasportar con facilidad (ligero, con asa o correa…).
Relativamente impermeable y hermético (que se pueda dejar en el suelo del patio aunque haya llovido)
Resulta de mucha utilidad que tenga compartimentos internos para poder organizar mejor su contenido.
Tiene que estar debidamente identificado (con una cruz roja, por ejemplo) para que sea fácil localizarlo cuando haga falta.
Estará colocado en un lugar visible y accesible, lejos de una fuente directa de calor y fuera del alcance del alumnado.
Todo el personal del centro -docente y no docente- tiene que conocer su localización.
Es muy recomendable que el centro educativo disponga de una persona responsable, que revise el contenido y reponga los productos gastados o caducados periódicamente.
CONTENIDO ORIENTATIVO
Guantes de un solo uso (no es imprescindible, aunque sí recomendable, que sean estériles).
Gasas estériles.
Suero fisiológico (para limpiar heridas).
Desinfectante o antiséptico (la clorhexidina es el de elección, aunque también puede servir la povidona yodada).
Tiritas, esparadrapo de dos tipos (papel y tela).
Apósitos impermeables.
Lápiz de amoníaco para picaduras.
Crema solar de alta protección (excursiones y patios soleados).
Tijeras de punta redonda.
Pinzas.
Termómetro.
Linterna y pilas de repuesto.
Triángulos de tela y/o vendas (para poder sujetar un apósito o inmovilizar una zona).
Gasa orillada y agua oxigenada para taponamientos nasales (si algún profesional tiene conocimiento de la técnica).
Listado de alergias del alumnado del colegio (en lugar protegido, cumpliendo la ley de protección de datos).
Fuera del botiquín (congelador): bolsa de frío.
Asimismo, es recomendable disponer de un tubo de alguna pomada antiinflamatoria, así como de envases de los analgésicos más comunes (paracetamol e ibuprofeno), siempre y cuando se disponga de consentimiento de los tutores legales del alumnado.
LISTADO DE TELÉFONOS
Llevará además adherido y/o bien visible un listado de teléfonos de urgencia.
Los teléfonos que deben constar son los siguientes:
URGENCIAS: 112
Centro Nacional de Toxicología: 91 562 04 20
Centro de Salud de Atención Primaria que corresponda al Centro Escolar.
Aquellos que se consideren necesarios.
Paula Larumbe Oroz Enfermera del Centro Público de Educación Especial Andrés Muñoz Garde (Pamplona)
Ana Durana Murillo (@DuranaAna) Enfermera del Centro Público de Educación Especial Torre Monreal (Tudela)
Fuentes
Guía para la prevención de accidentes en centros escolares; Comunidad de Madrid, Consejería de Educación
La celiaquía es una enfermedad autoinmune sistémica de predisposición genética, caracterizada por una intolerancia permanente al gluten de trigo, cebada, centeno, avena, Kamut y triticales y sus derivados. Es crónica. Puede aparecer a cualquier edad. No tiene grados de afectación, se es o no se es celiaco, lo que sí tiene son diferentes formas de presentación, es decir, sintomatología digestiva y extradigestiva.
El gluten provoca lesión de la mucosa del intestino delgado, con atrofia de las vellosidades intestinales, que conduce a producir una mala absorción de los nutrientes de los alimentos. Conlleva con el tiempo múltiples enfermedades asociadas.
MANIFESTACIONES CLÍNICAS
Las manifestaciones varían si su aparición es en la infancia, adolescencia o edad adulta. En rasgos generales podríamos señalar:
Extradigestivas: Retraso pondero-estatural, anemia ferropénica, osteoporosis, dermatitis, cefaleas, irritabilidad, alteraciones menstruales, coagulopatías, hipotiroidismo. En adultos, manifestaciones de tipo neurológico.
DIAGNÓSTICO
Sintomatología e historia clínica.
Serología: marcadores serológicos.
Estudio genético.
Biopsia de duodeno (5 porciones de duodeno) tomando gluten.
LEGISLACIÓN
Es muy reciente. LaLey 17/2011, de 5 de julio, recoge la legislación sobre comedores infantiles y colegios. Según esta ley, no se le puede negar acudir a un comedor a un niño por ser celiaco.
PAPEL DE LA ENFERMERA
Primero y fundamental: tranquilizar a los padres. Sabemos y controlamos la enfermedad.
Control de peso, talla, IMC, glucemia.
Control de la sintomatología.
Supervisar que la medicación sea preferiblemente en jarabe o polvos para la fiebre o el malestar. Los celiacos no pueden tomar determinados comprimidos y capsulas que incorporan gluten en su composición.
EDUCACIÓN SANITARIA
Conseguir el mayor grado de salud mediante la adquisición de conocimientos y desarrollo de habilidades en estilos de vida saludable a través de la capacitación de toda la comunidad escolar en todos los aspectos claves de la celiaquía.
Para ello, todos los docentes, cuidadores y personas que van a estar en contacto con el niñ@; padres, familiares directos y compañeros deben ser formados. Un niñ@ en el colegio almuerza, come, participa en fiestas de cumpleaños, chocolatadas, talleres de cocina o vienen empresas a presentar productos, por lo que la educación sanitaria es imprescindible.
COMEDOR
Conocer cuáles los alimentos prohibidos, alimentos permitidos y alimentos que siempre hay que consultar etiquetas.
Saber cómo evitar la contaminación cruzada.
Para evitar confusiones es recomendable servir al niño con celiaquía en primer lugar en el comedor.
Presentar el pan siempre envasado.
Es recomendable que el niño disponga de un plato limpio para apoyar su pan.
No hay que cortar los filetes de todos los niños de la mesa con el mismo cuchillo.
Hay que controlar que el niño celiaco no utilice vasos y cubiertos del resto de sus compañeros.
Si hay que calentar la comida en el microondas, se puede utilizar el mismo, pero SIEMPRE hay que taparla.
Si la comida no es de catering, sino que se hace en el colegio, primero se debe cocinar la comida sin gluten y, si se utiliza el horno, no poner el aire.
Siempre tener comida alternativa por cualquier contaminación cruzada.
AULA
Si en un taller se van a hacer tostadas, hay que utilizar dos tostadoras distintas: una será exclusiva para los celiacos, evitando así la contaminación cruzada. Con el mismo fin, si vamos a untar con tomate, mantequilla, nocilla, etc., el bote será también exclusivo para celiacos.
Si en un cumpleaños se reparten chucherías o bolsas preparadas con gominolas, cacahuetes…, se debe pedir una que haya sido elaborada especialmente sin utilizar paletas que se utilizaron para montar las otras.
Tener en el aula pinturas y plastilinas libres de gluten.
A la hora de lavado de dientes, cuidado con la pasta dentífrica. También los pintalabios y cacaos deben ser libres de gluten.
Ante cualquier duda nos podemos poner en contacto con la Asociación de Celiacos de nuestra comunidad (en Navarra, www.celiacosnavarra.org) o con la Federación de Asociaciones de Celiacos de España (FACE).
Es importante que el niño poco a poco vaya siendo consciente de su condición celiaca. Es imprescindible que se le informe de forma clara, concisa y adecuada a su edad. Tiene que aprender a distinguir entre lo que puede o no ingerir y a decir que no a los alimentos con gluten. El colegio tiene un papel fundamental para fomentar la adhesión al tratamiento.
Ana Durana Murillo (@DuranaAna) Enfermera del Centro Público de Educación Especial Torre Monreal (Tudela)
Fuentes:
Castaño García P, Pascual Martínez A, Vázquez Díaz C, Vega Díaz C, Castaño García T, Cernuda Martínez JA. Papel de la enfermera de Atención Primaria en pacientes con enfermedad celíaca. RqR Enfermería Comunitaria (Revista de SEAPA). 2017 Agosto; 5 (3): 19-29.
Guía Práctica del Celiaco. Asoc. de Celíacos y Sensibles al Gluten.p. 10-15.
López García, Eva. La enfermedad del siglo XXI: Celíaquia en el niño. Revista Enfermería Castilla y León. 46-53.
Pueyo Borobia, Cintia; Pueyo Borobia Carla. Educación sanitaria: papel de Enfermería en la enfermedad celíaca. Revista Pulso 2015 Octubre;28-31.
Díaz de Rada, Eva. Curso “Actualización en Enfermedad Celíaca para Enfermeria”. 2019 Enero Colegio Enfermería de Navarra sede Tudela.
Asociación Celíaca Aragonesa. Guía Práctica. El niño celíaco en la escuela.
Todos los seres humanos padecemos infecciones a lo largo de nuestra vida, forman parte del desarrollo normal del niño, permiten que se activen las defensas y mejore, a la larga, el sistema inmunitario.
Cuatro formas de contagio
Existen cuatro formas de contagio de las infecciones:
Por vía respiratoria: al toser o estornudar expulsamos al aire gérmenes que pueden ser respirados por los demás (catarro, gripe, sarampión, varicela…)
Por vía fecal-oral: los microbios se eliminan por las heces y el contagio se produce al ingerirlos (casi todos los cuadros de diarrea).
Por contacto con la piel: directamente o a través de objetos que se comparten (piojos, hongos en la piel, varicela…).
Por contacto con líquidos orgánicos (sangre, orina, saliva).
En la edad escolar, la mayoría de estos procesos son producidos por virus y revisten poca importancia. Las más frecuentes son las respiratorias como catarros, otitis, etc. y las diarreas.
El riesgo de contagio de un niño es mayor cuanto menos sea su edad, su sistema inmunitario es más inmaduro. A esto hay que añadir que los más pequeños no han adquirido unas medidas higiénicas adecuadas (no se lavan las manos, no cubren su nariz y boca al toser o estornudar…) y que suelen compartir juguetes y otros objetos.
Es importante aclarar que muchas veces es difícil controlar el contagio, ya que la mayoría de infecciones tienen lo que se denomina período de incubación o de latencia (tiempo en el que todavía no han producido síntomas, pero que ya se puede trasmitir)
Un buen aprendizaje de las medidas higiénicas básicas puede evitar el contagio de muchas infecciones, incluso en el período de incubación.
Medidas que puede adoptar el centro educativo para evitar los contagios
Mantener una buena higiene y ventilación en las instalaciones, haciendo especial hincapié en espacios y objetos que han podido estar con contacto con fluidos corporales como son los baños y el comedor (y sus utensilios) en caso de que la escuela disponga de éste. Sería muy conveniente que el centro dispusiera de personal de limpieza en horario escolar.
Lavar a menudo los juguetes y objetos de uso común (colchonetas, mantas para las siestas de los más pequeños…)
Procurar que el número de niños y niñas esté adaptado a las dimensiones del aula y ventilarla regularmente incluso en horario escolar.
Realizar educación sanitaria básica con el alumnado:
Enseñar a los niños y niñas a cubrirse la boca al toser o estornudar. Para sonarse la nariz son preferibles los pañuelos desechables.
Educar a los niños y niñas en la importancia de lavarse las manos con agua y jabón. Especialmente al salir del baño y antes de comer o almorzar, y más a menudo si están acatarrados.
Concienciar a los padres y madres para que no lleven sus hijos al colegio si están con un proceso infeccioso así diagnosticado por el pediatra.
Informar a las familias de aquellas infecciones que ocurran en el colegio (piojos, gastroenteritis…) para que puedan tomar medidas preventivas extra.
Si un niño se pone enfermo en el colegio llamar a su casa cuanto antes para que vengan a por él e intentar que mientras tanto tenga el mínimo contacto con el resto de alumnado.
Asesorar a las madres y padres acerca de la conveniencia de que el niño o niña tenga al día el calendario vacunal. La vacunación es la mejor manera de prevenir algunas enfermedades contagiosas.
Paula Larumbe Oroz Enfermera del Centro Público de Educación Especial Andrés Muñoz Garde (Pamplona)
Ana Durana Murillo (@DuranaAna) Enfermera del Centro Público de Educación Especial Torre Monreal (Tudela)
Fuentes
Guía de ayuda: Manejo práctico de los problemas pediátricos más frecuentes en la escuela y guardería: Consejos para profesorado y cuidadores escolares; Asociación española de pediatría de Atención Primaria; 2015.
Guía para la prevención de accidentes en centros escolares; Comunidad de Madrid, consejería de Educación.
La epilepsia es una enfermedad crónica del sistema nervioso central, que se caracteriza por una súbita y excesiva descarga de actividad eléctrica en un grupo de neuronas cerebrales. Una única crisis no sirve para lograr el diagnóstico. Para hablar de epilepsia la persona tiene que haber padecido -al menos- dos crisis.
El concepto de epilepsia incluye no sólo la presencia de crisis epilépticas, sino también sus repercusiones físicas, psicológicas y sociales.
Cuando uno de nuestros alumnos/as presenta una crisis hay que tener en cuenta varios aspectos a la hora de actuar:
¿QUÉ HACER?
Conservar la calma.
Procurar que el alumno/a no se lesione durante la crisis:
Tumbarle en el suelo de medio lado y retirar objetos duros o peligrosos.
Colocarle algo blando bajo su cabeza, para evitar que se la golpee contra el suelo.
Aflojar ropas -especialmente alrededor del cuello- para facilitar la respiración.
Proporcionarle intimidad y evitar aglomeraciones a su alrededor.
Observar y anotar las características de la crisis epiléptica:
Duración: en la mayoría de las ocasiones, finaliza en dos o tres minutos, tras los cuales el alumno/a se recupera gradualmente.
Tipo de crisis: convulsiones generalizadas, movimientos de una extremidad o parte del cuerpo…
Posible factor desencadenante: fiebre, estado de salud, estímulos luminosos…
Nunca dejar solo al alumno/a.
Dejar que descanse hasta que se recupere y comprobar que vuelve poco a poco a su estado basal.
¿QUÉ NO HACER?
No tratar de inmovilizar al alumno/a por la fuerza durante la crisis epiléptica, podemos lesionarle.
No introducir ningún objeto en la boca, podemos provocarle lesiones en boca o mandíbula y puede correr el riesgo de tragarlo y/o atragantarse.
Nunca dar de comer o de beber durante la crisis o poco después, un posible vómito con el conocimiento alterado puede ser muy peligroso.
La administración de medicamentos durante la crisis solamente se debe realizar en caso de prescripción facultativa. Es conveniente tener un protocolo individualizado y pactado con los padres: tipo de fármaco, vía de administración (normalmente rectal), cuándo administrarlo (inmediatamente al comienzo de la crisis o esperar un tiempo…), dónde lo guardaremos en el centro escolar…
¿CUÁNDO TRASLADAR A UN CENTRO SANITARIO? La gran mayoría de crisis epilépticas se resuelven de forma rápida y no es preciso trasladar al alumno/a con epilepsia conocida a un Servicio de Urgencias. El traslado se realizara en las siguientes circunstancias:
Si el alumno/a entra en Status Epiléptico:
Si la crisis dura más de 5 minutos.
Si se encadenan varias crisis sin tiempo de recuperación.
Si no se recupera por completo tras un período de tiempo prudencial.
Si ha habido traumatismo y/o lesión.
Si se trata de un alumno/a sin diagnóstico conocido de epilepsia. Tendrá que ser reconocido por un médico, quien realizará un diagnóstico diferencial con otras posibles causas de crisis (meningitis, intoxicación…)
El personal del centro educativo debe ser conocedor de qué alumnos/as pueden tener una crisis y cuáles son las pautas individuales para cada uno de ellos.
Es conveniente que cada alumno/a tenga un Diario de Crisis donde se anotarán todos los datos de cada una (hora de comienzo, duración, actividad o circunstancia desencadenante…)
Asimismo es importante que se tengan en cuenta -y trabajen en el aula- las repercusiones psicoemocionales que tanto las crisis en sí como el diagnóstico mismo de epilepsia pueden tener tanto para el alumno/a como para sus compañeros.
Es muy recomendable que el centro educativo tenga un protocolo interno que recoja todos estos aspectos.
Paula Larumbe Oroz
Enfermera del Centro Público de Educación Especial Andrés Muñoz Garde (Pamplona)
Ana Durana Murillo (@DuranaAna) Enfermera del Centro Público de Educación Especial Torre Monreal (Tudela)
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