10 Mar, 2020 | Destacado, Enfermería Pediátrica
La OMS define el sobrepeso y la obesidad infantil como una acumulación anormal o excesiva de grasa que puede ser perjudicial para la salud y que supone consecuencias tanto a corto como a largo plazo. En el siglo XXI el sobrepeso y la obesidad infantil se han convertido en uno de los problemas más graves de salud pública debido al aumento en el número de casos, afectando en España al 41% de los niños con edades entre 6 y 9 años.
COMPLICACIONES Y CAUSAS
Las complicaciones derivadas del sobrepeso y la obesidad son múltiples y se pueden observar tanto en niños como en la etapa adulta temprana. Supone un factor de riesgo para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares (como hipertensión arterial o accidente cerebrovascular), diabetes mellitus, problemas ortopédicos, elevación del colesterol en sangre e incluso con diversos tipos de cáncer. Además de esto, los niños con sobrepeso y obesidad sufren diversos problemas psicológicos derivados tanto de la discriminación social como de los problemas de autoestima.
Las causas que producen la obesidad son múltiples, pero se le da especial importancia a la alimentación, el ejercicio físico y el tiempo de que los niños emplean en actividades sedentarias, como ver la televisión, jugar con el ordenador o hacer los deberes.
El tratamiento del sobrepeso y la obesidad resulta complicado, por lo que se hace especial hincapié en su prevención, la cual debe iniciarse desde edades tempranas de la vida. Además, los niños que sufren sobrepeso y obesidad en la infancia tienen 20 veces más posibilidades de continuar siendo obesos en la edad adulta que los niños con sobrepeso. Los padres representan por ellos mismos un modelo de rol para sus hijos, suponiendo un ejemplo tanto en la creación de hábitos de vida como en alimentación saludable.
PAUTAS DE ALIMENTACIÓN SALUDABLE
Los niños no deben seguir dietas restrictivas, ya que el periodo de crecimiento y desarrollo por el que están pasando precisa el aporte de todos los nutrientes. Las pautas principales de una alimentación saludable son las siguientes:
- Disminución del consumo de comida rápida, alimentos ricos en sal, grasa y azúcares, así como de alimentos procesados.
- Disminución del consumo bebidas carbohidratadas y azucaradas, sustituyéndolos por agua.
- Consumir fruta entera en lugar de zumos, aunque sean caseros.
- Aumentar la ingesta de fruta, verdura y fibra (cereales integrales).
- Realizar comidas regulares, preferentemente 4-5 comidas al día, y evitar el picoteo.
En cuanto a la actividad física, se recomienda que los niños realicen a partir de los 6 años al menos 60 minutos de actividad física moderada-vigorosa al día, considerándose estas actividades como aquellas en las que no se puede cantar y hablar, respectivamente, mientras se realizan. Otra opción es que caminen al menos 10.000 pasos al día.
Respecto al tiempo de sedentarismo, se recomienda no tener televisión en el dormitorio, ya que está demostrado que aumenta el tiempo dedicado a este tipo de actividades y en consecuencia la obesidad. Este tiempo debe reducirse a 30 minutos máximo al día en edad preescolar, 60 en niños de 6-12 años y 120 en mayores de 12 años.
Los hábitos adquiridos durante la infancia tienen más posibilidades de permanecer durante la vida adulta, por lo que la adquisición de hábitos saludables resulta importante para mejorar la salud de nuestros niños tanto ahora como en el futuro.
Maria Eugenia Milagro Jiménez
Irene Velasco Huici
Marta Espartosa Larrayad
Enfermeras especialistas en Pediatría.
Miembros de la Asociación de Enfermería Pediátrica de Aragón y Navarra (AEPAN).
Fuentes
- Estudio ALADINO 2015: Estudio de Vigilancia del Crecimiento, Alimentación, Actividad Física, Desarrollo Infantil y Obesidad en España 2015. Madrid: Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición. Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad; 2016.
- Alba-Martín R. Prevalencia de obesidad infantil y hábitos alimentarios en educación primaria. Enferm Global. 2016;42:40-51
- Styne DM, Arslanian SA, Connor EL, Farooqi IS, Murad MH, Silverstein JH, et al. Pediatric obesity. Assessment, treatment, and prevention: an endocrine society clinical practice guideline. J Clin Endocrinol Metab. 2017;102(3):709–757. DOI: 10.1210/jc.2016-2573
- Weihrauch-Blüher S, Kromeyer-Hauschild K, Graf C, Widhalm K, Korsten-Reck U, Jödicke B et al. Current guidelines for obesity prevention in childhood and adolescence. Obes Facts. 2018;11:263–276. DOI: 10.1159/000486512.
- Ajejas MJ, Jiménez-Trujillo MI, Wärnberg J, Domínguez S, López-de-Andrés A, Pérez-Farinós N. Prevalence of childhood overweight/obesity in Spain 1993-2011 and associated risk factors in 2011. Nutr Hosp 2018;35:84-89. DOI: http://dx.doi.org/10.20960/nh.1355
- EXERNET (Red Española de Investigación en Ejercicio Físico y Salud), Vicente-Rodríguez G, Benito PJ, Casajús JA, Ara I, Aznar S, Castillo MJ, et al. Actividad física, ejercicio y deporte en la lucha contra la obesidad infantil y juvenil. Nutr Hosp 2016;33(9):1-21. DOI: http://dx.doi.org/10.20960/nh.828
19 Nov, 2019 | Destacado, Enfermería Pediátrica
Como bien decíamos en el post de desarrollo psicomotor en el primer año de vida, este desarrollo es la adquisición progresiva y continuada de habilidades que se observa en el niño durante toda la infancia.
No debemos olvidar que, aunque las secuencias del desarrollo son generalmente las mismas en todos, la velocidad y fechas de adquisición dependen de cada niño y también de factores externos.
Estos son algunos ejemplos, que deben tomarse de forma orientativa. Si se detecta alguna variación, no supone necesariamente que exista algún problema, pero si se recomienda que lo consultéis con vuestro pediatra y/o enfermera de pediatría.
15 MESES
- Da pasitos solo.
- Se agacha y se pone de pie sin apoyo.
- Dice entre 3 y 6 palabras.
- Entiende órdenes sencillas.
- Señala partes del cuerpo.
- Bebe solo de una taza y se lleva la cuchara a la boca.
18 MESES
- Camina solo.
- Sube escaleras cogido de una mano. Las baja solo.
- Arrastra un carro, un juguete…
- Hace una torre de 3 cubos.
- Pasa páginas de un libro o revista.
- Hace garabatos.
- Dice al menos 8 palabras (entre ellas, no) y tiene jerga propia.
- Ayuda a recoger los juguetes.
- Tapa un boli.
24 MESES
- Chuta una pelota, empieza a correr.
- Construye torres de 6 cubos.
- Imita un trazo.
- Nombra 4 cosas comunes.
- Nombra y señala al menos 2 dibujos.
- Empieza a unir 2 palabras con sentido (mamá ven, por favor…)
- Sabe los nombres de personas cercanas.
- Obedece instrucciones de 2 enunciados.
- Come solo y usa cuchara.
- Juega con su imaginación de forma sencilla y se entusiasma al jugar con otros niños.
36 MESES
- Sube y baja escaleras alternando pies.
- Corre fácilmente.
- Puede pedalear un triciclo.
- Copia un círculo.
- Hace un puzle, rompecabezas de 3-4 piezas.
- Hace frases.
- Sabe su nombre, edad y si es niño/a.
- Juega con otros y espera su turno.
- Demuestra cariño por amigos y preocupación si lloran.
- Se viste y desviste sin ayuda.
- Usa la cuchara y tenedor de forma correcta.
- Reconoce y señala los colores.
- Realiza juego simbólico.
- Es capaz de saltar con los pies juntos.
Recordad que es importante permitirles que exploren espacios, experimenten con las cosas e intenten resolver pequeñas dificultades, pasar tiempo de juego y lectura con ellos, y acompañarles y ayudarles en las inquietudes que surgen en cada etapa.
Aquí os dejamos un par de cuentos para leer a vuestros pequeños, a la vez que observáis los distintos hitos que realizan por edad:
⇒ Cuento para niños de 2 años.
⇒ Cuento para niños de 3 años.
Irene Velasco Huici
Marta Espartosa Larrayad
Maria Eugenia Milagro Jiménez
Enfermeras especialistas en Pediatría.
Miembros de la Asociación de Enfermería Pediátrica de Aragón y Navarra (AEPAN).
Fuentes
Foto: Imagen de Esi Grünhagen en Pixabay
20 Feb, 2018 | Destacado, Enfermería, Enfermería Pediátrica
Dentro de las revisiones del niño sano que se realizan en la consulta de Enfermería Pediátrica de Atención Primaria, la consulta dedicada al recién nacido es el momento que más dudas nos transmiten los nuevos padres, que están aprendiendo y adaptándose al pequeño.
A continuación vamos a hacer un breve repaso de las dudas más frecuentes en dicha visita.
El sueño
El sueño es un proceso madurativo. Es totalmente normal que los pequeños se despierten frecuentemente a comer durante la noche, y que realicen varias siestas diurnas. Con los meses, estas siestas diurnas serán menos y pasarán a dormir más horas de cara a la noche. Cada niño tiene su propio ritmo, hay que huir de las tablas que marcan las horas aproximadas de sueño de los niños según su edad. En cambio debemos fijarnos en que el pequeño tenga un sueño reparador, se levante contento, activo y no esté irritable y nervioso de manera continuada.
Para ver más información sobre el colecho.
La lactancia materna
En la consulta del recién nacido, la enfermera pediátrica ofrecerá a los padres valorar una toma del bebé al pecho, en la que podrá observar posibles problemas del inicio de la lactancia. Podemos recomendar además grupos de apoyo.
Higiene y cuidados de la piel
La piel del recién nacido es muy delicada, no es necesario bañarle a diario, pero si se quiere hacer no es preciso utilizar jabón cada día. Sí es importante hidratar la piel con aceite o crema adecuado a la piel del recién nacido. Pincha aquí para saber más detalles del cuidado del cordón umbilical.
Suplemento de vitamina D
Se debe suplementar con vitamina D a todos los recién nacidos hasta el año, independientemente de si toman lactancia materna y/o artificial. Aun viviendo en un país con muchos días de sol, la absorción de esta vitamina se ve comprometida por las cremas solares protectoras y el uso de gorras, etc. para protegernos de los efectos perjudiciales del sol.
Apoyo a la familia
En numerosas ocasiones, los padres os sentís dudosos de si estáis realizando los mejores cuidados para vuestro bebé. La consulta fomentará vuestra confianza en vosotros mismos, y vuestra capacidad para cuidar al pequeño. Podéis preguntar las cosas sin miedo a sentiros juzgados, y recordad que tenéis la puerta de nuestra consulta abierta para sus sucesivas dudas.
Cualquiera de estas dudas bien podría requerir un post o varios para hablar del tema más extensamente, así que aunque esperamos que hayan sido de ayuda, os recomendamos que comentéis estas y otras dudas que os surjan con vuestra enfermera de pediatría.
Maria Eugenia Milagro Jiménez
Irene Velasco Huici
Marta Espartosa Larrayad
Enfermeras especialistas en Pediatría.
Miembros de la Asociación de Enfermería Pediátrica de Aragón y Navarra (AEPAN)
Fuentes
- Ares Segura S. Suplementación con vitamina D en el niño con lactancia materna exclusiva. EvidPediatr. 2016;12:32.
- Bryanton J, Beck C, Montelpare W. Educación posnatal de padres para la optimización de la salud infantil general y las relaciones entre padres e hijos. Cochrane Database of SystematicReviews 2013.
- Carol L. Wagner, MD, Frank R. Greer, MD, and theSectiononBreastfeeding and CommitteeonNutrition. AAP clinicalreportonprevention of rickets and vitamin D deficiency .Pediatrics 2008;122:1142–1152 [Consulta: 13/02/2018].
- Ministerio de Sanidad y Política Social. Guía de Práctica Clínica sobre Lactancia Materna. Madrid: 2017.
Fotografía: PIxabay / smpratt90
14 Nov, 2017 | Destacado, Enfermería, Enfermería Pediátrica
¿Qué es el cordón?
Es un conducto flexible que une al bebé desde su ombligo con la placenta de la madre durante el embarazo. A través de él se intercambia oxígeno y sustancias nutritivas que necesita el feto para formarse y crecer.
¿Qué se hace tras el nacimiento?
Tras el parto, los profesionales sanitarios lo pinzan y lo cortan con material estéril.
Desde este momento y hasta que cicatriza y se cae, los gérmenes que están en la piel pueden provocar una infección del cordón llamada onfalitis. Por ello, es importante mantener las medidas higiénicas correctas.
Al principio veremos una especie de muñón de color gris-amarillento que irá secándose y adquiriendo un color más negruzco.
¿Cuándo se desprende?
Por norma general suele ocurrir entre el 5º y 15º día de vida.
¿Cómo curarlo?
Hoy en día, en países desarrollados donde existen buenas medidas higiénicas, no se ha demostrado que el uso de antisépticos como la clorhexidina o el alcohol de 70º sean mejores que simplemente la limpieza con agua y jabón más el secado. Por ello, la Asociación Española de Pediatría (AEP) y la OMS recomiendan mantenerlo seco y limpio sin necesidad de antiséptico.
Los pasos y recomendaciones a seguir serían los siguientes:
- Lavarse las manos.
- Limpiar con agua y jabón neutro y secarlo bien. Es importante evitar que quede húmedo ya que esto retrasaría su cicatrización y aumenta el riesgo de infección. Si se utiliza un antiséptico, hacerlo con ayuda de una gasa. No tener miedo a la hora de mover la pinza para acceder a limpiar todas las zonas y no dejar gasas impregnadas enrolladas alrededor del cordón.
- Se puede doblar la parte alta del pañal para que el contacto con el aire acelere el secado.
- No utilizar talcos, yodo ni mercromina para curarlo.
- No usar fajas, ni ombligueros, esparadrapos…
Signos de alarma
Deberíamos preguntar a un profesional sanitario si:
- Observamos que está inflamado y enrojecido.
- Sale secreción amarillenta y maloliente (utilizar el olfato en las curas).
- Sangrado abundante. Un pequeño sangrado por el roce o tras la caída del cordón es normal.
- Retraso en la caída.
Irene Velasco Huici
Maria Eugenia Milagro Jiménez
Marta Espartosa Larrayad
Enfermeras especialistas en Pediatría.
Miembros de la Asociación de Enfermería Pediátrica de Aragón y Navarra (AEPAN)
Fuentes
Foto: Pixabay / landonell
16 May, 2017 | Destacado, Enfermería, Enfermería Pediátrica
El colecho se define como la práctica de compartir cama con los adultos. Actualmente también está muy extendido el uso de cunas sidecar (directamente pegada a la cama de los padres), como recomiendan en la Guía Cuidados desde el Nacimiento del Ministerio de Sanidad.
Hoy en día existe bastante controversia respecto a esta práctica, y es un tema que genera dudas en los papás, quienes nos pueden comentar en la consulta. Aunque no deja de ser un estilo de crianza, que cada cual es libre de elegir, es necesaria información sobre cómo realizarlo de manera segura, sus ventajas y desventajas.
Se han realizado multitud de estudios sobre esta práctica, destacando sus beneficios sobre la Lactancia Materna (LM), ya que facilita el inicio de la lactancia, se ve aumentado el número de tomas nocturnas y favorece el descanso materno. En cambio hay estudios que han relacionado el colecho con un aumento del Síndrome de Muerte Súbita del Lactante (SMSL). La guía de Práctica Clínica del Ministerio de Sanidad sobre Lactancia Materna apunta que estos estudios son de baja calidad, y que además también se ha relacionado la LM con una disminución del SMSL, con lo que es preciso realizar estudios que combinen las tres variables.
No obstante, existen algunas pautas para realizar colecho de manera segura:
- Posición supina del bebé (hacia arriba).
- Superficie plana y firme. Sin almohadas o muñecos.
- Padres no fumadores, ni consumo de alcohol u otras sustancias que interfieran en el sueño.
Para mantener la seguridad del lactante, también se recomienda a las familias evitar las siguientes situaciones:
- Compartir la cama con lactantes menores de tres meses.
- Quedarse dormido con el lactante en brazos, en un sofá o en una silla, por el riesgo de sofocación o caídas durante el sueño del adulto.
- Que duerman en la misma cama que el lactante otros hermanos, personas que no son su madre o su padre y animales domésticos.
- Que el lactante permanezca solo en la cama de un adulto, en un sofá o en un sillón.
Así pues, una vez que las familias tengan la información necesaria, podrán elegir libremente su opción sobre cómo realizar colecho o no realizarlo, pero siempre manteniendo la seguridad del pequeño.
Maria Eugenia Milagro Jiménez
Irene Velasco Huici
Marta Espartosa Larrayad
Enfermeras especialistas en Pediatría.
Miembros de la Asociación de Enfermería Pediátrica de Aragón y Navarra (AEPAN)
Fuentes:
- Ministerio de Sanidad y Política Social. Guía de Práctica Clínica sobre Lactancia Materna. Madrid: 2017
- Ministerio de Sanidad y Política Social. Guía de cuidados desde el nacimiento. Recomendaciones basadas en pruebas y buenas prácticas. Madrid: 2010.
- Carpenter R, McGarvey C, Mitchell EA, Tappin DM, Vennemann MM, Smuk M, et al. Bed sharing when parents do not smoke: is there a risk of SIDS? An individual level analysis of five major case-control studies. BMJ Open. 2013;3(5)
- Díaz Gómez M, Izquierdo Macián I, San Feliciano Martín L. Colecho, síndrome de muerte súbita del lactante y lactancia materna. Recomendaciones actuales de consenso. Comité de Lactancia Materna. Asociación Española de Pediatría. Madrid:2014.