20 Nov, 2018 | Destacado, Enfermería Geriátrica
A raíz de la Ley del estado 39/2006 de 14 de diciembre y de la Ley Foral 15/2006 de Servicios Sociales, se estableció en Navarra un procedimiento de valoración de las situaciones de dependencia para el acceso a servicios y prestaciones económicas (SyPE).
Cualquier persona empadronada en Navarra en los dos últimos años o durante 5 años en cualquier municipio español (de los cuales dos deben ser inmediatamente anteriores a la solicitud) con un estado de salud de carácter permanente por razones de edad, enfermedad o discapacidad, puede dirigirse a su servicio social de base o centro de salud con un informe médico actualizado y los certificados de empadronamiento correspondientes, para solicitar la valoración de dependencia.
Técnicos del equipo (terapeutas, fisioterapeutas y enfermeras) se desplazan a los domicilios habituales previa citación y realizan una entrevista acerca de las limitaciones y capacidades que presenta la persona para desarrollar actividades básicas de la vida diaria y del entorno en el que se llevan a cabo.
En base al baremo de valoración de la dependencia, aprobado por el Consejo Territorial de Salud y que cumple criterios de sensibilidad, fiabilidad y validez, se categoriza una de las siguientes:
- No dependencia
- Dependencia moderada
- Dependencia severa
- Gran dependencia.
La resolución se comunica por carta. Después se valora la situación económica de la unidad familiar y se pone en marcha un Programa de Atención Individualizado, donde se consensúa la atención a recibir considerando posibles incompatibilidades de SyPE, con la trabajadora social de referencia.
La cartera de servicios comprende ingreso en centro residencial (permanente o temporal), centros de día, atención a domicilio, teléfono de emergencia, transporte adaptado y asistido y ayuda económica para cuidados en el entorno familiar (facilitando la permanencia en el domicilio y evitando la institucionalización) entre otros. Para acceder a estos SyPE pueden existir otros requisitos además de la valoración de dependencia.
Gloria Urbistondo
Enfermera especialista en Geriatría.
Fuente
www.navarra.es. Valoración de la situación de dependencia.
Foto: Pixabay/MabelAmber
27 Feb, 2018 | Destacado, Enfermería, Enfermería Geriátrica
El frío intenso favorece la aparición de enfermedades respiratorias agudas y el agravamiento de enfermedades crónicas (sobre todo cardíacas y respiratorias) en las personas mayores. También puede provocar contracturas y dolores musculares, y se relaciona con mayor número de caídas en la calle (hielo, suelos mojados…).
Para evitar los efectos perjudiciales provocados por el frío intenso pueden adoptarse las siguientes medidas:
- No renuncie a pasear: camine diariamente, por terreno llano, llevando una marcha rítmica, y evitando las horas de la digestión. Utilice guantes, bufanda, gorras, calzado cómodo, antideslizante y resistente al agua y ropa ligera, cálida e impermeable.
- Si deja de salir a causa del frío, mantenga el contacto con la familia y los amigos. La buena compañía es fuente de salud.
- Ventile la casa en las horas de más calor, de 5 a 10 minutos.
- Si utiliza braseros o estufas de leña y gas asegure que la instalación es correcta y evite acercarse demasiado a la fuente de calor.
- Cuide su dieta: el frío hace aumentar las necesidades calóricas.
- Tome bebidas calientes y evite el consumo de alcohol; hace que el cuerpo pierda calor.
Concepción Molina Pérez
Enfermera especialista en Geriatría.
Bibliografía:
Foto: Pixabay / tookapic
21 Nov, 2017 | Destacado, Enfermería, Enfermería Geriátrica
Las caídas son la causa más frecuente de lesiones en los ancianos. Pueden producir discapacidad y reducir su calidad de vida y la de sus familiares. He aquí algunos consejos que le ayudarán a evitarlas. No obstante, si comienza a tener caídas de repetición, acuda a su médico. Es más que probable que su origen sea una causa clínica sin identificar.
- Cuide la nutrición y la ingesta de líquidos: el calcio y la vitamina D disminuyen el riesgo de fracturas óseas. Consuma leche, queso, yogur, pescados grasos como las sardinas y el atún, y carne. Beba mucho líquido (de 6 a 8 vasos al día), especialmente cuando realice ejercicio.
- Camine bajo el sol: favorece la síntesis de vitamina D y la movilidad.
- Haga ejercicio con regularidad. El ejercicio fortalece y mejora el equilibrio y la coordinación.
- Cuide su medicación: si está tomando medicamentos, incluso los que se venden sin receta, revíselos con su médico o farmacéutico. Pregunte si alguno puede provocar somnolencia o mareo, o si pueden interactuar unos con otros y ocasionar efectos adversos.
- Utilice dispositivos de ayuda para caminar si es necesario (bastones, andadores).
- Preste atención a su casa: que los suelos no resbalen, que no haya cables por el suelo, que las cosas que se utilizan habitualmente están al alcance de la mano, que la luz no haga sombras ni brillos. Evite el uso de alfombras y de chancletas y no camine descalzo.
Concepción Molina Pérez
Especialista en Enfermería Geriátrica
Vocal de la Sociedad Navarra de Geriatría y Gerontología (SNGG) (@sngeriatria)
Fuentes
- European Network for Safety amongElderly (EUNESE). Boletín informativo: prevención de las caídas en las personas de edad avanzada. Seguridad de las personas de edad avanzada centrada en las lesiones accidentales. ISBN: 978-960-89383-4-2
- Documento de consenso sobre prevención de fragilidad y caídas en la persona mayor estrategia de promoción de la salud y prevención en el Sistema Nacional de Salud.Documento aprobado por el Consejo Interterritorial del SNS el 11 de junio de 2014.