Relación terapéutica y acompasamiento en la enfermedad mental

Relación terapéutica y acompasamiento en la enfermedad mental

El término “acompasamiento” describe la aproximación al modelo del mundo de la otra persona, muy importante en la relación de cuidado que se establece entre el sanitario y quien sufre de malestar psíquico. Este acercamiento habitualmente se da de forma inconsciente, sin ser de alguna forma algo codificado y tecnificado. Sin embargo, se puede intentar describir y así poder insistir en los aspectos necesarios para llevarlo a cabo, mejorando la asistencia hacia aquellos que se encuentran en situación de necesitar cuidado.

TRES CARACTERÍSTICAS DE LA ENFERMERA/TERAPEUTA

Rogers, psicólogo humanista, propuso tres características fundamentales que debía poseer la enfermera/terapeuta: autenticidad, aceptación incondicional del paciente y comprensión empática.

Para conseguir aplicar estas características hay algunas técnicas que se han demostrado eficaces y así establecer un buen acompasar son:

  • Escucha activa: se trata de escuchar lo que el otro tiene que contarnos sin interrumpirle, sin predisposición a realizar juicios de valor, mostrando, a través del lenguaje verbal, no verbal y de la coherencia entre ambos, que estamos a su lado, que le acompañamos y que puede expresarse con libertad.
  • Calidez: se cuidará la expresión, el tono, la presencia para facilitar que exprese cómo se encuentra a nivel emocional y que así le resulte al sujeto más fácil el acercamiento.
  • Empatía: tratar, independientemente de nuestras opiniones, colocarnos en su posición, ver el mundo desde sus ojos. Es indispensable para crear las condiciones que permitan una óptima relación de cuidado.
  • Establecer confianza: además de la autenticidad y la empatía, es fundamental en este punto que se capte la profesionalidad del cuidador por parte del que sufre. Para ello, durante el acercamiento nos apoyamos en teorías y conocimientos, teniendo en cuenta siempre que no se trata de encasillar ni hacer encajar a la persona en un modelo preestablecido.
  • Buscar puntos comunes: necesidad de orientar hacia un objetivo común los esfuerzos que realizan tanto profesional como el que necesita ayuda en su intento de superación de la crisis.

Ayudar a la persona que sufre malestar psíquico requiere el establecimiento de una relación terapéutica enfermera-paciente, que se convertirá en el eje principal para el resto de cuidados y en la que, sin duda, el enriquecimiento va a ser mutuo.

RELACIÓN BASADA EN EL RESPETO

El buen profesional de enfermería tendrá que proponerse conocer en profundidad a la persona con la que va a establecer la relación. Para dicho acercamiento, se deberá preguntar sobre sus propias facultades y límites acerca de una serie de habilidades y conocimientos necesarios para poder desarrollar una relación eficaz de ayuda.

Desde el autoconocimiento y la autocrítica, y a través de una cuidadosa observación y escucha activa, se establecerá una relación basada en el respeto, que pueda servir de ayuda en la crisis que está atravesando la persona que se encuentra al cuidado del así llamado profesional. Sólo a través de un acercamiento respetuoso al modelo del mundo de la otra persona y un acompasamiento que se cuide también de no ser invasivo con el otro, se conseguirá establecer una adecuada relación terapéutica, la cual es tan importante y necesaria como cualquier otro tratamiento al que se recurra en el proceso. Además, se consigue que la persona se sienta libre de expresar o callar lo que le suceda, que sea autónoma para gestionar sus propias decisiones y al mismo tiempo confortada y acompañada.

 

Autoras

Montserrat Fernández Rubio
Enfermera Especialista en Salud Mental. Clínica de Rehabilitación del Centro San Francisco Javier.

Gloria Inés García del Valle Méndez
Jefa de Unidad de Enfermería Psiquiatría A. Complejo Hospitalario de Navarra.

Mª Nieves Izco García
Enfermera Especialista en Salud Mental, Jefa de Unidad de Enfermería Psiquiatría B. Complejo Hospitalario de Navarra.

 

Bibliografía

  • Rogers, C. R. (1958). A process conception of psychotherapy. American Psychologist, 13(4), 142-149.
  • Axtell, Roger E. (1993). Gestos. Lo que se considera correcto e incorrecto en la comunicación a través del lenguaje corporal en todo el mundo. Barcelona: Iberia.
  • El proceso de convertirse en persona: mi técnica terapéutica. Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica. ISBN 84-493-0993-X.
  • http://www.pnlnet.com/acompasar-y-guiar-herramienta-de-cambio/
  • Hurtado S. Enfermería y la relación de ayuda. Excelencia enfermera 2004.

 

Foto: Pixabay / Wokandapix

 

 

Salud mental positiva ante una oposición

Salud mental positiva ante una oposición

Cuando llega el momento del examen de una oposición, debes demostrar todo el trabajo y esfuerzo que llevas realizando durante largo tiempo. En este examen te juegas mucho y hay que evitar que los nervios jueguen una mala pasada. Repasemos algunas claves:

 

Antes del examen
  • Ten confianza en ti mismo y en el buen trabajo que has realizado. Mantener una actitud positiva y un elevado nivel de motivación es imprescindible para aprobar una oposición. Según el modelo de Aaron Antonovsky salutogénico, deberemos fijarnos más en nuestras potencialidades y no en nuestras debilidades. Evita comentarios como “se me dan mal los test”, “yo no sé estudiar” o “tengo memoria de pez”.
  • Cuando empieces a estudiar, notarás que no te concentras y te cuesta permanecer sentado. Esto es un entrenamiento: cerebro y cuerpo se tiene que ir haciendo y acostumbrando. Vete programando sesiones de estudio de forma progresiva y así alcanzarás jornadas de estudio más largas y eficientes. Si empiezas con 10 horas al día, vas a llegar muy cansado y las horas cundirán muy poco.
  • Un buen descanso te ayudará a controlar tu ansiedad en el momento previo al examen. Es recomendable dormir 8 horas y llegar descansado al examen y las semanas previas. Deja tiempo para estar con los tuyos y disfrutar de ellos. Haz deporte, liberarás estrés y generarás endorfinas para tu cerebro. En las semanas previas es más importante el descanso que el estudio. El examen es una carrera de fondo y si quieres ganar un maratón entrenando para los 100 m. lisos, olvídate.
  • Familiarizarse con el lugar: llega con tiempo para poder conocer el lugar donde te examinarás. Incluso visita ese lugar el día de antes. Si es posible, métete en la clase donde harás el examen.
  • Calidad sobre cantidad: haber estudiado mucho no garantiza aprobar el examen. Debes elegir un buen método de ejecución y organización.
  • Si el examen es tipo test, no hagas preguntas sueltas por hacer. Ponte en situación de simulacro y haz 100 preguntas en 120 minutos, sin distracciones y sin corregir hasta el final. Ponte en modo examen al menos una vez a la semana. Analiza cada respuesta, cómo está formulada la pregunta. Es una parte importante del estudio y además, si el examen es tipo test, hay que saber hacer test.
  • Estudiar siempre de los mismos apuntes, no dispersarse con varias fuentes. El ser humano funciona en un porcentaje muy alto por memoria visual.
  • Prepara el día de antes todo lo que vayas a necesitar para que no se te olvide nada: bolígrafos, DNI, reloj, transporte al examen…
  • Debes asistir con un aspecto presentable y una indumentaria apropiada. Arreglarte y verte bien en el espejo el día del examen mejora el ánimo y en consecuencia, el rendimiento.

 

Durante el examen

Si cuando recibas el examen te sientes muy nervioso, dedica 5 minutos a respirar y concentrarte. Empieza por las preguntas de reserva para ir alcanzando la concentración máxima. Toma breves descansos, cada 25 minutos y, por ejemplo, bebe agua y toma glucosa en forma de caramelos, chocolate…

Ten en cuenta que el examen está pensado para hacer criba. Seguramente verás preguntas que no te suenen de nada, eso  desestabiliza al opositor, ya que puede dudar de sí mismo y de lo que ha estudiado. Que no sea tu caso: has estudiado, sabes un montón de cosas y quedan muchísimas preguntas por responder.

Subraya en las preguntas aspectos importantes como: INCORRECTA, NO ES CIERTO, AFIRMACION CORRECTA

Para terminar, os dejo una frase de M. Ghandi: “Nuestra recompensa se encuentra en el esfuerzo y no en el resultado. Un esfuerzo total es una victoria completa”.

 

Javier Laparra Garrido
Enfermero especialista en Salud Mental.
Socio de AEESME Navarra.

Foto: Pixabay (StockSnap)