Promoviendo la salud a nivel local: acción comunitaria

Promoviendo la salud a nivel local: acción comunitaria

La promoción de la salud es el proceso que permite a las personas incrementar el control sobre su salud para mejorarla y la acción comunitaria constituye uno de sus pilares básicos a nivel local.

Desde hace años se ha evidenciado la influencia que tienen en la salud no solo los estilos de vida de las personas, sino también la estructura social, política y económica en la cual viven y las redes comunitarias. Los determinantes sociales de la salud tienen gran influencia, por eso, se trata de tener en cuenta no solo la responsabilidad personal sino la influencia de las condiciones del entorno.

LOS ACTIVOS DE SALUD

También, es importante el enfoque salutogénico, que considera los factores que hacen que se genere salud o que se mantenga. Las comunidades tienen varios elementos que actúan como generadores de salud y que juntos pueden crear sinergias y potenciarse: los activos de salud y calidad de vida.

Los activos de salud son los factores reconocidos y valorados por la comunidad que hacen fácil y accesible las opciones orientadas al bienestar. Pueden ser tanto elementos del entorno (un espacio verde donde salir a pasear), como servicios (una jubiloteca, un polideportivo, un centro de salud), como personas referentes en la comunidad que promueven la salud, etc. En definitiva, todo lo que las personas identifican y usan porque les es útil para tener salud.

Cuando los y las profesionales desarrollamos acciones comunitarias, nos orientamos, por una parte, a mejorar el entorno donde viven las personas (entornos saludables) y, por otra, a mejorar las capacidades de éstas para llevar una vida más sana. También, buscamos reforzar sus vínculos y la cohesión social.

NUESTRO ROL EN LA ACCIÓN COMUNITARIA

El rol de las personas cuando llevamos a cabo acciones comunitarias se propone que sea un rol de colaboración, facilitador de procesos, con otros sectores y con la comunidad. Implica pues, un reconocimiento de los conocimientos y las experiencias de las personas de otros sectores, entidades y colectivos con las que trabajamos.

Esto requiere situarse de igual a igual en los procesos, partir de que hay distintos conocimientos en el tema y que el nuestro es uno más de ellos. Y que todos suman.

 

Mikele Jáuregui Elso
Enfermera Familiar y Comunitaria


Natalia Lafuente Larrañeta

Enfermera

Amaya Aguas Torres
Enfermera

Sección de Promoción de la Salud y Salud en todas las Políticas (ISPLN)
Osasuna Sustatzeko eta Politika guztietan Txertatzeko Atala (NOPLOI)

 

Fuentes

 

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¿Cómo actuar ante una quemadura?

¿Cómo actuar ante una quemadura?

como actuar ante quemaduras

Pulsa para ver infografía sobre quemaduras

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la quemadura como una lesión a la piel u otro tejido orgánico de origen accidental, doméstico o laboral, siendo las causas principales el fuego, los líquidos hirviendo o en llamas, los sólidos incandescentes, los productos químicos, las radiaciones y la electricidad. El cuerpo humano tolera temperaturas de hasta 40ºC; por encima se produce una desnaturalización de las proteínas y se altera la capacidad de reparación celular.

Por otro lado, la piel es el órgano más extenso de nuestro organismo y una estructura especializada, compuesta esencialmente por dos capas: la epidermis (la más externa, y compuesta a su vez por varias capas) y la dermis, que es unas 20-30 veces más gruesa que la epidermis y alberga en su seno los vasos sanguíneos y linfáticos y ciertas estructuras nerviosas.

TIPOS DE QUEMADURAS
  • Según la profundidad, las quemaduras se pueden clasificar en: (4,5,6)
    • Primer grado: son las más leves. Afectan únicamente a la capa más superficial de la piel, la epidermis. Suelen estar producidas por una fuente de calor de intensidad baja o por una exposición muy corta, pero de mayor intensidad. El calor produce una vasodilatación de la circulación, provocando aumento de la temperatura local que se manifiesta con aparición de eritema (enrojecimiento de la piel por inflamación), dolor al tacto y al roce, prurito (hormigueo o irritación de la piel) y escozor.
    • Segundo grado: afecta a la epidermis y a la dermis. Suelen ser La zona afectada puede inflamarse, enrojecerse y ampollarse. Por lo general, la piel afectada se regenera, a menos que se infecte o que la lesión se haga más profunda.
    • Tercer grado: Atraviesan la epidermis y la dermis, y afectan tejidos más profundos, que también pueden resultar lesionados o destruidos. La zona afectada puede verse calcinada y de color negro, blanco o rojo intenso. A menudo, esta zona es insensible al tacto leve. Las quemaduras de tercer grado no sanan solas y con frecuencia se requieren injertos de piel.
    • Cuarto grado: destruyen la piel, el tejido adiposo (la grasa), los músculos y, a veces, el hueso.

 

  • Según su extensión:
    • Las quemaduras se expresan en porcentaje de la superficie corporal afectada. La más extendida es la clasificación o regla de los nueves, que otorga porcentajes del 9% a las distintas áreas del organismo. Así, la cabeza supone un 9%, cada extremidad superior otro 9%, mientras que las extremidades inferiores, el tórax y el abdomen abarcan un 9% por cada uno de los lados. Por último, al periné le corresponde el 1% restante. (4,6)
RECOMENDACIONES

La OMS publica una serie de orientaciones básicas sobre primeros auxilios para tratar quemaduras en este ámbito:

como actuar ante una quemadura

 

Laura Chivite Felipe
Enfermera. Urgencias. Hospital Reina Sofía

Mario Jurado Gómez
Enfermero. Neumología. Hospital Universitario de Navarra (HUN)

Cesar Marrodán Navaz
Enfermero. Unidad Quirúrgica 3º G. HUN

Ana Ramos Ruiz
Enfermera. CS Chantrea. Atención Primaria

Experto Universitario en Enfermería en Urgencias y Emergencias. Universidad Pública de Navarra. Curso 2020-2021.

 

 

Fuentes:

  1. Quemaduras [Internet]. 2018. p. 1. Disponible en: https://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/burns
  2. Marco JLM, Gómez MDS. Primeros auxilios: quemaduras. Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales España. 1999.
  3. Garcia-Alonso I. Quemaduras. In: Traumatismos por agentes físicos: quemaduras [Internet]. 2009. p. 1–7. Recuperado de: http://www.oc.lm.ehu.es/Depart. Disponible en: http://www.oc.lm.ehu.es/Departamento/OfertaDocente/PatologiaQuirurgica/Contenidos/Apoyo/cap 7 Quemaduras.pdf
  4. García MJL, Llagostera TC, Romero MPM, Vela JLS, Monclús MPP, Llimós. NB. Tratamiento ambulatorio de las quemaduras. Enfermería dermatológica. 2010;49–61.
  5. Simko LC, Ohrtman EA, Carrougher GJ, Gibran NS. Las lesiones por quemadura. Model Syst Knowl Transl Center [Internet]. 2017;1–6. Disponible en: https://msktc.org/burn/factsheets/las-lesiones-por-quemadura
Trastorno bipolar, ¿qué puedo hacer yo?

Trastorno bipolar, ¿qué puedo hacer yo?

La enfermedad bipolar (también llamada maníaco-depresiva) consiste en una alteración de los mecanismos que regulan el estado de ánimo, de forma que los cambios habituales que experimenta cualquier persona en su tono vital se acentúan hasta un punto que puede llegar a requerir la hospitalización.

Las personas que sufren este problema presentan, durante días, semanas o meses, períodos de pérdida de interés en sus actividades habituales, falta de concentración, intensa apatía (cualquier pequeña tarea o contrariedad se convierte en un escollo insalvable) y alteraciones del sueño y del apetito (tanto en el sentido de aumento como de disminución). Estos síntomas son comunes a las diversas formas de depresión.

Sin embargo, estos pacientes sufren también episodios inversos, en los que se sienten capaces de cualquier cosa, se embarcan en numerosos proyectos, hablan en exceso, gastan el dinero con profusión y se molestan fácilmente cuando se les lleva la contraria. Estas fases reciben el nombre de «manía» o «hipomanía», según su intensidad. Algunos pacientes, presentan fases mixtas, en las que se entremezclan síntomas de depresión y síntomas de euforia.

El diagnóstico, siempre lo realizará un medico-psiquiatra y establecerá el tratamiento más adecuado en cada caso. Pero una vez realizado el diagnóstico, hay cosas que se pueden hacer para frenar y evitar complicaciones ante una descompensación.

 

¿Qué puedo hacer yo ante el inicio de una fase de euforia?
  • Ante el impulso de realizar gastos importantes, pospón cualquier operación económica un mínimo de 24 horas y pide su opinión sobre la misma a alguien de confianza.
  • Aumenta el número de horas de sueño hasta un mínimo de diez.
  • Dedica un máximo de seis horas diarias a estar activo.
  • No intentes vencer a la euforia “por agotamiento”: cuantas más actividades realices, más eufórico estarás.
  • Evita el consumo de estimulantes, como el café, el té, los refrescos de cola y las bebidas energéticas.
  • Limita el número de actividades.
  • Reduce la estimulación mental mediante ejercicios de relajación o tumbado en la cama.
  • Somete las “ideas geniales” al criterio de otra persona.
  • Y, sobre todo, ponte en contacto cuanto antes con su médico-psiquiatra.

 

¿Qué puedo hacer yo ante el inicio de una depresión?
  • Consulta a tu psiquiatra.
  • Duerme un máximo de nueve horas.
  • Fíjate objetivos realistas: paso a paso.
  • Intenta aumentar el número de actividades.
  • Intenta realizar ejercicio físico: a menudo resulta útil para sentirse más enérgico.
  • Nada dura eternamente: no estarás deprimido toda la vida.
  • No te sientas culpable de la depresión, de la misma forma que un diabético no debe sentirse culpable de sus niveles de azúcar.
  • No tomes decisiones importantes.
  • Nunca te automediques.
  • Relativiza las ideas de inferioridad, pesimismo y desesperanza: son síntomas de la propia depresión que no responden a la realidad.

 

Mª Ángeles Durán Los Arcos
Enfermera especialista en Salud Mental

 

Fuentes

  •  Colom F, Vieta i Pascual E. Manual de psicoeducación para el trastorno bipolar. Barcelona, Ars Medica; 2004

 

Imagen: Pixabay/Geralt

 

Vivir la sexualidad en la etapa de la vejez

Vivir la sexualidad en la etapa de la vejez

Nuestra sociedad está viviendo la revolución de la longevidad. Se vive más tiempo, con mejor salud y mayor calidad de vida.

El hecho de envejecer se relaciona con múltiples oportunidades. Se desarrollan sentimientos de mayor tranquilidad, crece el afán por disfrutar de la vida, se cuenta con saberes nacidos de la experiencia, disminuyen las presiones sociales, continúa la capacidad de aprender, la jubilación laboral ofrece un sinfín de posibilidades de relación, actividades sociales, culturales, recreativas…

CUATRO CONCEPTOS

Se abren nuevas perspectivas y horizontes para la persona que está viviendo un proceso de adaptación global, siendo la sexualidad y la afectividad unas dimensiones más, que son posibles vivirlas como fuente de satisfacción y bienestar.

Las personas mayores conservan, en general, el interés y las capacidades afectivas y sexuales. Si hablamos de sexo y de sexualidad, hablamos de cómo somos, de cómo nos vivimos y de cómo nos expresamos. Para entenderlo mejor, describiremos 4 conceptos básicos: sexo, sexualidad, erótica y amatoria.

  • Con la fecundación comienza el proceso de sexuación, en el cual nos vamos construyendo como mujeres y como hombres, que finaliza con la muerte. El sexo (mujer u hombre) está repleto de posibilidades. Es más, posiblemente no existan ni los hombres ni las mujeres completamente “puras” en todos sus niveles. Un hombre siempre tendrá elementos, o gradientes, femeninos. Al igual que una mujer elementos, o gradientes, masculinos.
  • La sexualidad hace referencia a la forma en que nos vivimos como hombres o como mujeres. Nos sentimos mujeres o nos sentimos hombres, y además, nos sentimos más o menos conformes con nosotros mismos/as. Estas vivencias cambian con la edad, con la individualidad de cada persona y también la influencia cultural del lugar donde vivimos.
  • También forma parte de la sexualidad nuestra orientación del deseo. El deseo erótico se puede orientar preferentemente hacia personas de nuestro mismo sexo (homosexualidad) o del sexo contrario (heterosexualidad): son muchas y diversas las formas de vivir la orientación del deseo erótico. Las personas mayores con orientación del deseo homosexual vivieron su juventud, en una sociedad con unas actitudes muy prohibitivas hacia la sexualidad, una generación que ha podido expresarse y vivir esta orientación ya en su madurez.
  • Por otro lado, está la erótica, que sería la forma de expresar la sexualidad: la conducta (besos, caricias, masturbaciones, abrazos…) y las fantasías que forman parte de la intimidad de cada persona para su uso y disfrute. Se basan en la ética de las relaciones y el buen trato compartido.
  • Y por último, la amatoria, que tiene que ver con el encuentro entre los sexos, sea entre mujer y hombre, dos hombres, dos mujeres… Existe una gran diversidad de encuentros y modelos de parejas.

En definitiva, existe gran variabilidad de posibilidades para mujeres y para hombres, con o sin discapacidad, sanos o con problemas de salud, en distintas etapas de la vida, con pareja o sin ella, con orientación del deseo heterosexual u homosexual. Vivirla como cada persona desee es un derecho dentro de la diversidad más diversa.

Para más información: Escuela de Mayores de Navarra.

 

Amaya Aguas Torres
Sonia Domínguez Pascual
Enfermeras. Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN)

 

Fuentes

 

Imagen de Brandon Roberts en Pixabay