Gastroenteritis y vómitos en niños: ¿qué hacer?

La  gastroenteritis aguda (GEA) es una de las infecciones más frecuentes en pediatría. Suele ser de inicio brusco y cura por si sola en unos 3 a 5 días. Generalmente cursa con aumento del número de deposiciones (de consistencia blanda o líquida) y vómitos. Además se suele acompañar de otros síntomas como son la fiebre y el dolor abdominal.
 
¿Qué  hacer en casa?
Lo principal de todo es evitar la deshidratación y vigilar el estado general del niño.

Para evitar la deshidratación seguiremos algunas pautas:
  • Utilizar sueros hiposódicos (venta en farmacias) para reponer la pérdida de líquidos. No utilizar refrescos comerciales ni soluciones caseras. Si no hay diarrea, también se puede probar con líquidos azucarados como zumo o agua con azúcar.
  • Hacerlo a  un ritmo lento, de una cucharada cada 5 minutos, aumentando la cantidad si la tolerancia es buena. Si vomita una de las veces, esperar unos 20-30 minutos y comenzar de nuevo.
  • Una vez que ha pasado un rato sin vomitar el suero, ofrecer en pequeñas cantidades alimentos suaves (yogur natural, jamón york, tortilla francesa, pescado…). Siempre sin forzar y manteniendo el aporte de líquidos. No es necesaria una dieta especial ni el ayuno. Ofrecer lo que resulte apetecible para el niño; es normal que estén más inapetentes.
  • Si el niño está con lactancia materna, continuar con ella. Aumentar el número de veces que se ofrece el pecho para aportar el líquido que están perdiendo. Si toma leche de fórmula, tanto  la proporción de los biberones como el tipo de leche seguirá siendo la misma (30 cc de agua por cacito de leche).
gastroenteritis vomitos
Sobre el estado general
  • Si tiene fiebre (temperatura > 38ºC axilar o 38,5 ºC rectal) utilizaremos un antitérmico (de primera elección el paracetamol) para mejorar el malestar asociado.
¿Cuándo consultamos con un servicio de urgencias?
  • Niños menores de 3 meses que  vomitan más de 2-3 tomas (importante diferenciar vómitos de regurgitación).
  • No tolera las soluciones de rehidratación (vomita mucho) o vomita aunque no tome nada.
  • Vómitos no alimenticios (verdosos, con sangre…).
  • El niño está muy decaído, con signos de deshidratación (mucha sed, ojos hundidos,  lengua seca, orina poco…).
  • Otra sintomatología asociada como dolor abdominal intenso, dolor de cabeza…que empeore el estado general del niño.

Irene Velasco Huici
Maria Eugenia Milagro Jiménez
Marta Espartosa Larrayad

Enfermeras especialistas en Pediatría. Miembros de la Asociación de Enfermería Pediátrica de Aragón y Navarra (AEPAN)

 

Bibliografía

  • San Román Pacheco S, Jiménez Martín A.M., Baquero Artigao F. Gastroenteritis aguda. En: Guerrero Fernández J, Ruiz Dominguez J.A, Menéndez Suso J. J, Barrios Tascón A. Manual de diagnóstico y terapéutica en pediatría. 5ª edición. Madrid: Publimed; 2011. P. 686-692.
  • Mosqueda R, Rojo P. gastroenteritis aguda. En: Asociación Española de Pediatría y Sociedad Española de Urgencias pediátricas. Protocolos diagnóstico- terapéuticos de Urgencias Pediátricas SEUP- AEP. 2ª edición. Barcelona: Ergon S.A; 2010.p.97-102. Disponible en: https://www.aeped.es/sites/default/files/documentos/gastroenteritis_aguda.pdf
  • Sociedad Española de Urgencias de Pediatría. Hojas informativas para padres: gastroenteritis aguda. 2012. Disponible en: http://www.seup.org/pdf_public/hojas_padres/gastroenteritis.pdf
  • Sociedad Española de Urgencias de Pediatría. Hojas informativas para padres: vómitos. 2012. Disponible en:  http://www.seup.org/pdf_public/hojas_padres/vomitos.pdf

El duelo, un proceso con principio y fin

El duelo por la pérdida de un ser querido puede generar multitud de emociones de intensidad variada: pena, ira, miedo, desesperación, culpabilidad, sensaciones físicas, alteraciones del comportamiento y de la percepción, trastornos del sueño y del apetito…

Además la manera en la que se produce la pérdida, nuestra fuerza interior ante lo adverso, la relación que teníamos con la persona fallecida, el significado que tenía para nosotros esa persona,… puede dificultar este proceso, pudiendo prolongarse incluso más de un año.

Aceptar la realidad de la pérdida, así como gestionar las emociones y el profundo dolor pueden convertirse en un arduo camino que necesite del acompañamiento de familiares, amigos y/o profesionales sanitarios. En este sentido el personal de Enfermería de los Centro de Salud Mental sabremos ayudarte.

duelo cementerio
Ashley Whitworth – Fotolia.com


• Permítete sentir ese dolor ya que oponerse a ello prolongará y complicará el duelo y, por tanto, el sufrimiento. No todos experimentamos el mismo grado de dolor, pero es imposible que ante la pérdida de alguien a quien se estaba fuertemente vinculado no sintamos cierto nivel del mismo. 


• Trata de comunicar cómo te sientes ante la situación vital por la que estás pasando y habla de cómo has vivido la pérdida. Busca la ayuda de tu entorno social.

• No reprimas el llanto. Llora en soledad y también en compañía.

• En los primeros meses no tomes decisiones que produzcan grandes cambios en tu vida.

• Toca ahora aprender a vivir en ausencia de la persona que no volverá, asumir competencias ante la nueva situación y continuar con un nuevo sentido ante la vida y el mundo. Esto no significa que debas olvidar; intenta encontrar una forma de seguir vinculado a tu ser querido, sin que te impida seguir viviendo.

• Tampoco te automediques, busca el apoyo de profesionales que te orientarán y te acompañarán durante todo el proceso.

David Rodríguez Merchán
Enfermero especialista en Salud Mental

Bibliografía

  • J.W. Worden (2013). El tratamiento del duelo. Asesoramiento psicológico y terapia (4ª edición). Paidós. Barcelona Buenos Aires México
  • vivirlaperdida.com

La matrona, una acompañante cercana durante el climaterio

Las matronas somos esa figura sanitaria desconocida que acompaña a la mujer en su buen vivir y en todos aquellos cambios fisiológicos que se presentan.


Uno de ellos es el climaterio, ese maravilloso periodo que nos hace sentarnos a las mujeres “ya por fin”, frente a frente, con nosotras mismas, con nuestras vidas. Pero…en muchas ocasiones, la vivencia no resulta agradable y nos encontramos con mujeres apáticas, cansadas, irritables, rabiosas y con esa queja tan habitual en nuestras consultas “ya no tengo ganas…”

La variedad de síntomas que se han relacionado con este periodo de vida puede tener un efecto perjudicial en la calidad de vida de la mujer y, directa o indirectamente, afectar a su vida sexual, sus relaciones eróticas.

Conforme aumenta la edad, en muchas ocasiones, disminuye el interés sexual. Las diversas revisiones disponibles concluyen que existe una asociación entre diferentes aspectos de la sexualidad (disminución del interés sexual, de la frecuencia del coito y de la lubricación vaginal) y la sexualidad. Sin embargo los factores influyentes son complejos y múltiples.


La cercanía, la complicidad existente entre la matrona y la mujer nos permite abordar y acompañar, tal y cómo nos lo están demandando. Son oportunidades únicas las que nos ofrece nuestra consulta.

Cuando una mujer se siente bien acompañada e informada se puede dar permiso para seguir creciendo, empoderarse, sin perderse en la crisis, confiando en su propio conocimiento, con un sí a la vida en cualquiera de sus formas.

El gran reto de la mujer para el siglo XXI, no creo que sea otro que el seguir empoderándose, seguir buscando su poder interno, ya que en lo más profundo de cada una de sus células la mujer es digna de lo mejor y eso se lo tiene que creer. Y esto puede conllevar a tener las mejores relaciones eróticas de su vida, independientemente de la edad que se tenga.

Maite Aramburu Elosegui
Matrona de Osasunbidea. C.A.M. de Etxarri-Aranatz


Bibliografía

  • Mireia Dander. “Nacidas para el placer”. Ed. Ridgen. 2014. 
  • Dra. Christian Northrup. “Sabiduría de la menopausia”. Ed. Urano. 2002. 
  • Mª Jesús Balbás. “Bueno chicas, esto se acabó: una guía para desdramatizar la menopausia”. Ed. B. 2008. 
  • Dr. Eusebio Rubio. “Lo que todo clínico debe saber en sexología”. Ed. Nieto editores. 2014.

¿Qué hace una enfermera en un centro de Educación Especial?

En Navarra existen dos colegios públicos de Educación Especial: Torre Monreal en Tudela y Andrés Muñoz en Pamplona. A ellos acuden niños y niñas con Necesidades Educativas Especiales en edades comprendidas entre 3 y 21 años. Son niños y niñas con Diversidad Funcional. Todo el alumnado tiene discapacidad intelectual y en muchas ocasiones presentan patologías crónicas, y alteraciones de otra índole, como motóricas, neurológicas o sensoriales.

En este contexto la enfermera -como miembro de la comunidad educativa- se implica en el desarrollo integral del alumnado y contribuye a la atención global de dicha comunidad.

Su trabajo diario tienen tres grandes ejes sobre los que desarrollarse: el alumnado, los profesionales y las familias.

A los y las profesionales del centro, la enfermera les proporciona Educación Sanitaria y les brinda asesoramiento a consultas específicas. Les imparte formación e información ante diferentes situaciones (primeros auxilios, crisis epilépticas…)

Es asimismo una figura clave en la coordinación de todo el personal para unificar criterios de intervención en lo relativo a la salud del alumnado.


El trabajo con las familias es fundamental, tanto por el bien del alumnado como por el de las propias familias. La enfermera aporta Educación Sanitaria, resolución de dudas y consejo, así como acompañamiento en los procesos de salud/enfermedad de sus hijos e hijas. Es fundamental que la comunicación sea lo más fluida posible. Esto se consigue mediante entrevistas regulares y a demanda, atención telefónica y utilizando la agenda escolar.


Por lo que al alumnado se refiere, la enfermera realiza atención directa e indirecta, tanto programada como a demanda. Un ejemplo de dicha atención es:
  • Seguimiento y atención integral de todas las enfermedades físicas y psíquicas. 
  • Establece planes de cuidados individualizados: control de la función respiratoria, prevención úlceras por presión, alimentación… 
  • Prevención y detección precoz de alteraciones de salud
  • Administra la medicación pautada en horario escolar y controla las posibles reacciones adversas. 
  • Atención inmediata ante situaciones de urgencia y emergencia (heridas, crisis convulsivas, fiebre, atragantamientos…) 
  • Ayuda en la capacitación del alumnado en su autocuidado y fomento de su autonomía. 

Otras competencias enfermeras son:

  • Coordinación con aquellos agentes de salud que intervienen en el Proceso Asistencial del alumnado y elaboración de informes. 
  • Custodia y archivo de todos los documentos relacionados con la salud del alumnado. 
  • Control de riesgos y prevención de accidentes
  • Elaboración de protocolos
  • Control de materiales y fármacos: caducidad, conservación, reposición… 


Paula Larumbe Oroz
Enfermera del Centro Público de Educación Especial Andrés Muñoz Garde (Pamplona)

Ana Durana Murillo (@DuranaAna)
Enfermera del Centro Público de Educación Especial Torre Monreal (Tudela)


Bibliografía

  • 2009, SCEEE (Sociedad científica española de Enfermería Escolar), Perfil profesional de la enfermera escolar. 
  • 2010, AMECE (Asociación Madrileña de Enfermería de Centros Educativos), Perfil de la enfermera escolar. 

    Consejos saludables para disfrutar del viaje

    Consejos saludables para disfrutar del viaje

    ¡Comienza el viaje!

    Independientemente del medio de transporte que uses, cumple las medidas de seguridad (cinturón, sillas adecuadas para niños, descansos frecuentes…).

    Si el vuelo es largo, trata de dar algún paseo por el avión (en la medida de lo posible) y realiza ejercicios con las piernas en el asiento.

    AL LLEGAR A TU DESTINO
    • Elige bien los alimentos y bebidas, ya que son la causa más frecuente de enfermedad en los viajeros (diarrea del viajero). Toma agua embotellada (que puedas abrir tú mismo), leche envasada, evita el hielo, el pescado y marisco crudos; come los alimentos bien cocinados y calientes, pela tú mismo la fruta y evita verduras crudas (ensaladas) y comida de puestos callejeros.
      Si aún así aparece diarrea, presta atención a no deshidratarte tomando abundantes líquidos con sales y glucosa (suero oral).
    •  Aplica repelente de insectos en las partes del cuerpo que no lleves cubiertas y en la ropa. Son recomendables las ropas de manga larga y pantalón largo en el amanecer y el anochecer. Evita los perfumes intensos y colores claros en la ropa porque pueden atraer a los mosquitos.
    • En lugares cerrados, puedes usar productos con piretrinas y mosquiteras en la cama (bien fijadas bajo el colchón).
    • Existen otros animales (también los domésticos) que pueden transmitir enfermedades. Por esto, evita el contacto con ellos (perros callejeros, aves en mercados…), sacude las sábanas antes de acostarte y revisa ropa y calzado antes de vestirte. • Los baños en ríos y lagos pueden suponer un riesgo de enfermedades parasitarias.
    • Los baños en el mar no suelen implicar enfermedades transmisibles, aunque hay lugares donde se recomienda calzado que proteja de picaduras.
    • En lugares de gran altitud, programa bien el ascenso y presta especial cuidado si tienes problemas cardíacos o pulmonares.
    • Evita comportamientos de riesgo para prevenir enfermedades de transmisión sexual: en relaciones sexuales (uso de preservativo) y por contacto con sangre (utensilios para tatuajes o acupuntura).

    Y se acabó el viaje… Pero no lo olvides, ya que algunas enfermedades no se manifiestan de inmediato, y en caso de necesitar ir al médico por la aparición de síntomas, deberías informarle de tu estancia en una zona tropical o en desarrollo a lo largo de los siguientes 12 meses.

    ¿Cuál es tu próximo destino?

     

    Cristina Areta Cuesta
    Enfermera especialista en Familia y Comunitaria

     

    Fuentes