El colesterol es un tipo de “grasa”, que tiene importantes funciones en nuestro cuerpo. Sin embargo, un exceso de colesterol acumulará grasa en nuestras arterias y venas, y puede provocar enfermedades graves como infarto cerebral y enfermedades cardiacas.
Se diferencian dos tipos de colesterol:
Colesterol “malo” (LDL): acumula grasas en los vasos sanguíneos.
Colesterol “bueno” (HDL): disminuye grasas en los vasos sanguíneos.
¿QUÉ ES EL COLESTEROL ALTO?
Las cifras de colesterol en sangre ideales son:
Colesterol total menor de 200mg/dl.
Colesterol “malo” (LDL) por debajo de 130 mg/dl.
¿QUÉ CAUSA EL AUMENTO DEL COLESTEROL?
No realizar ejercicio físico.
Tener obesidad o sobrepeso.
Dieta poco saludable:
Comer alimentos muy grasos, sobre todo los de origen animal.
Consumo de embutidos y quesos grasos.
Comer bollería, alimentos precocinados y azúcares en exceso.
Consumir bebidas azucaradas o bebidas alcohólicas.
No consumir frutas y verduras.
¿QUÉ DEBO HACER PARA BAJAR LAS CIFRAS ALTAS DE COLESTEROL?
Llevar una vida activa.
Realizar ejercicio físico adecuado a su edad y condición física.
Disminuir peso en casos de sobrepeso u obesidad.
Realizar una dieta saludable:
Disminuir alimentos y comidas grasas.
Limitar carnes grasas como cerdo, ternera, cordero, y embutidos, y sustituirlos por carnes menos grasas como pollo, conejo, pavo.
Comer pescado azul, rico en Omega 3, como: atún, salmón, sardinas, anchoas, etc.
Aumentar consumo de frutas, legumbres, verduras y cereales integrales.
Escoger lácteos desnatados.
Evitar alcohol y bebidas azucaradas como los refrescos o zumos industriales.
Evitar galletas, azucares, alimentos precocinados, y bollería.
Tomar medicación prescrita por su médico, siguiendo sus recomendaciones.
A continuación, se presenta una tabla con alimentos de menor a mayor contenido de colesterol. Los que tienen un contenido nulo o bajo puede comerlos diariamente, si tienen un contenido moderado puede tomarlos 3-4 veces por semana, y si tienen un contenido alto o muy alto, debería tomarlos esporádicamente.
Irene Iniesta Martínez Enfermera familiar y comunitaria Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra
Fuentes
Sociedad Española de Medicina Interna. Hipercolesterolemia [Internet]. Fesemi. [Consultado 16 noviembre 2021]. Disponible en: https://www.fesemi.org/informacion-pacientes/conozca-mejor-su-enfermedad/hipercolesterolemia
Urtaran Laresgoiti M, Nuño Solinis R, et al. Hipercolesterolemia: una llamada a la acción. Bilbao: Deusto BSH; 2017.
Chang Calderin O, Figueredo Villa K, Murillo Pulgar TJ. Hipercolesterolemia en el adulto mayor. RevCubanaMedGenIntegr. 2020; 36(3).
La diarrea es una alteración intestinal muy frecuente que consiste en el aumento del número de deposiciones y la disminución de su consistencia (heces blandas o acuosas).
A menudo se acompaña de otros síntomas como malestar general, náuseas, vómitos, dolor abdominal (retortijones), dolor de cabeza y dependiendo de la causa, fiebre.
¿QUÉ PUEDE PRODUCIR DIARREA?
Infecciones víricas, bacterianas o parásitos.
Intoxicaciones alimenticias.
Efectos secundarios de medicamentos.
Diarrea del viajero: causada por el consumo de alimentos o agua contaminada.
La principal causa suele ser de origen infeccioso y en el adulto habitualmente se resuelve sin complicaciones en pocos días.
AUTOCUIDADOS
Lo fundamental para un adecuado manejo de la diarrea es garantizar el suficiente aporte de líquidos para evitar la deshidratación. Con una serie de consejos básicos se puede manejar el proceso desde casa.
Beber abundantes líquidos: beber poco a poco y de forma continua.
La hidratación se debe hacer principalmente con agua y se puede alternar con otros líquidos como suero oral (de farmacia), infusiones (manzanilla, té…), limonada alcalina o caldos de arroz o zanahoria.
Cualquier bebida que preparemos se debe conservar en la nevera y tirarla tras 24 horas.
Dieta suave y astringente: arroz blanco, puré de patata y zanahoria, jamón cocido, pollo y pescado a la plancha o hervido, yogur natural, plátano, manzana asada, membrillo, pan tostado…
Evitar alimentos grasos, alimentos ricos en fibra (frutas, verduras y productos integrales), zumos, leche, alimentos azucarados, café, bebidas alcohólicas y gaseosas.
Pasados unos días puede ser conveniente el consumo de probióticos o lácteos con bífidus para reponer la flora intestinal.
No se deben tomar medicaciones para frenar la diarrea, antibióticos ni otros fármacos específicos sin que lo indique un médico. En caso de malestar o fiebre se puede optar por tomar paracetamol.
Realizar reposo relativo y descanso en domicilio.
Si aparecen vómitos es conveniente esperar y volver a reintroducir líquidos de forma progresiva hasta conseguir tolerarlos. Pasados unos días, reintroducir la dieta habitual.
¿CÓMO SE PUEDE PREVENIR?
Adecuado lavado de manos para evitar el contagio a otras personas. Prestar mayor atención tras ir al baño y antes de manipular alimentos.
Correcto cocinado y conservación de alimentos: evitar lácteos no pasteurizados, cocinar bien carnes, pescados, huevos y mariscos, lavar bien la fruta y la verdura.
Buena manipulación de los alimentos: lavado de manos previo, limpieza de superficies y utensilios de cocina.
Beber agua embotellada cuando se viaja fuera o en lugares donde se desconoce su potabilidad.
Se recomienda cambio de ropa de cama e higiene corporal completa. También es importante ventilar la casa.
¿CUÁNDO ACUDIR AL CENTRO DE SALUD?
Es importante vigilar una serie de signos y síntomas en el domicilio como son:
Fiebre mayor de 38,5ºC.
Deposiciones con moco y/o sangre.
Dolor abdominal intenso.
Empeoramiento repentino del estado general.
Ante la aparición de estos síntomas o si no hay mejoría tras 3 días de dieta y cuidados, debe acudir a consultar con un profesional sanitario.
Laura López Suárez Cristina Areta Cuesta Especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria
Se considera que un niño está estreñido cuando hace deposiciones muy duras o no defeca con asiduidad. El diagnóstico como tal siempre lo realizará un profesional.
La dieta inadecuada y los hábitos incorrectos (aguantarse las ganas de defecar repetidamente o no intentar defecar todos los días) constituyen las causas principales del estreñimiento infantil.
¿FACTORES RELACIONADOS?
Apreciación errónea: el concepto erróneo sobre la idea de que se tiene que defecar todos los días
Barreras arquitectónicas/ropa: indagar sobre dificultades del entorno y de la vestimenta (facilidad con la que puede llegar al baño y desprenderse de la ropa: botones, cierres de difícil manejo…)
Cambios de comportamiento: cambios de ánimo; detectar si existe miedo a la defecación.
Cambios recientes: indagar sobre cambios de horario, falta de intimidad, cambio de lugar o de dieta, estrés (nacimiento de hermano, por ejemplo).
Inhibición del reflejo: averiguar la falta de respuesta habitual a la urgencia de defecar, si no utiliza el WC del colegio o públicos por problemas de limpieza o de intimidad.
Malos hábitos alimenticios: respecto a la ingesta de líquidos, fibra y cantidad de alimentos ingeridos en la comida.
Poca actividad: en cuanto a un estilo de vida sedentario o con poca actividad/ejercicio.
Posición incorrecta: averiguar si la posición de defecar es correcta. Muchas veces, los niños utilizan los inodoros de adultos y no tocan el suelo con los pies. Esta posición es importante para poder hacer fuerza en el acto de defecar, por lo que habría que utilizar taburetes, inodoros u orinales adecuados a la complexión y edad del niño.
¿QUÉ SE DEBE HACER EN CASA?
El niño debe sentarse en el retrete para intentar defecar todos los días a la misma hora, mejor después de alguna de las comidas (después del desayuno).
Debe permanecer sentado de 5-10 minutos, siendo consciente de lo que está haciendo,
Hay que enseñarle que no debe aguantarse las ganas de ir al baño cuando sienta el deseo.
Atención a las ventosidades, muchas veces son la antesala a la defecación.
Se debe insistir en la dieta saludable, en el ejercicio físico regular y en una buena higiene
Tener paciencia, paciencia y paciencia.
¿CUÁNDO DEBE CONSULTAR EN UN SERVICIO DE URGENCIAS?
El estreñimiento debe ser controlado por su pediatra, salvo que se produzca alguna de las situaciones siguientes, en las que se recomienda acudir a urgencias:
Dolor abdominal.
Si aparece sangre en las heces.
El niño vomita muchas veces, no tolera sólidos, ni líquidos.
Si encuentra a su hijo muy decaído y se queja mucho.
Maite Vázquez Soriano Tamalai Munárriz Granado Enfermeras del Consejo Sanitario. Servicio Extrahospitalario de Urgencias de Pamplona.
Fuentes
Sociedad Española de Urgencias de Pediatría (SEUP)
Societat Catalana de Digestología: Información para pacientes, Estreñimiento.
Osakidetza Servicio Vasco de Salud. Planes de Cuidados de Enfermería en Atención Primaria. Guías para la práctica en pediatría.
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