Propósitos saludables para el nuevo año

Propósitos saludables para el nuevo año

Hemos estrenado año y seguro que para estas fechas ya tienes una lista de nuevos propósitos por cumplir. Apostamos a que el cuidado de la salud forma parte de uno de los puntos clave de esta lista.

Aquí os dejamos una serie de recomendaciones que no deberían faltar:

 

“Haz de tu alimentación tu mejor medicina”
  • Ten una alimentación variada y equilibrada. Realiza 5 comidas al día empezando por un desayuno completo.
  • Consume a diario fruta y verdura, controlando la ingesta de grasas, elige grasas de origen vegetal como el aceite de oliva o frutos secos.
  • Procura elegir para sus comidas más pescado que carne.
  • Limita los azúcares, carnes rojas y grasas saturadas.
  • Elige formas saludables de cocinar como al vapor, a la plancha, al horno y hervido, evitando los fritos, rebozados y salsas.

 

 “Beber agua nos da vida”
  • El agua es un elemento vital para nuestro organismo, así que consume entre 1,5-2 litros de agua al día. A esto también se pueden añadir infusiones, zumos naturales y caldos desgrasados.

 

 “El poder de la mente”
  • Es importante cuidar la mente tanto como el cuerpo. Dedica tiempo a realizar actividades que te relajen y te resulten placenteras para así reducir el estrés.

 

 “No busques tiempo para hacer ejercicio, encuéntralo”
  • Realizar ejercicio físico mejora la salud, el bienestar,  la calidad de vida y previene enfermedades.
  • Se recomienda realizar ejercicio físico de intensidad moderada durante 30 minutos  al menos 5 días a la semana. También es aconsejable incluir ejercicios de fuerza, flexibilidad  y equilibrio.
  • Mantener una rutina de ejercicio nos ayuda a ajustar el peso corporal.

 

 “Destruye lo que te destruye”
  • Modera el consumo de alcohol y abandona el tabaco y otras drogas.
  • Elige permanecer en espacios libres de humo.

 

“Dormir resuelve todo”
  • Dormir es una necesidad básica del ser humano y esencial para el buen funcionamiento diario.
  • Crea una rutina de descanso y procura dormir entre 7-8 horas diarias con un horario regular.

 

“Dedica tiempo a tu familia y amigos”
  • Relaciónate con tu entorno y mantén una vida social activa como fuente de bienestar y salud.

 

“Es mejor prevenir que curar”
  • Ten actualizada tu cartilla de vacunación.
  • Protégete del sol durante todo el año.
  • Conduce con precaución, modera la velocidad y usa los dispositivos de seguridad.
  • Adquiere posturas adecuadas para realizar las actividades diarias con el fin de evitar lesiones.
  • Lávate las manos con frecuencia para prevenir infecciones.
  • Realiza los controles de salud recomendados por el personal sanitario.

 

“Cuida de tu cuerpo, es el único lugar que tienes para vivir”

 

 

Cristina Areta Cuesta
Laura López Suárez
Especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria

 

Fuentes:

 

Fotografía: Pixabay / DanielReche

La salud laboral también requiere un buen descanso (y 2)

La salud laboral también requiere un buen descanso (y 2)

En la anterior entrada sobre este tema se planteaba la importancia de dormir bien para nuestra salud. Ahora vamos a detallar ciertos hábitos diarios que ayudan a conseguir un buen descanso. 

  • Estimulantes. Evita tomar café, té o refrescos de cola por la tarde, pues contienen cafeína o teína: estimulantes que, tomados horas antes de meternos en la cama, alteran la capacidad de iniciar el sueño. El cacao, el chocolate y algunos medicamentos tienen también propiedades estimulantes, por lo que debemos evitarlos a partir de las seis.
  • Alimentación. Una cena abundante puede interferir en nuestro sueño al hacernos pesada la digestión, aunque tampoco es aconsejable irse a la cama con sensación de hambre. Evita en la cena alimentos pesados y con propiedades diuréticas, que nos harán levantarnos a media noche para ir al baño.
  • Ejercicio. La actividad física realizada de manera regular ayuda a dormir mejor. Sin embargo, la hora en que se realice es fundamental para conseguir resultados positivos en este plano. El ejercicio eleva la temperatura corporal por lo que, realizado en las últimas horas de la tarde o por la noche, puede dificultar el sueño.
  • Alcohol. Hay personas que creen que una copita de alcohol puede facilitar el sueño. Quizá lo consiga en una primera etapa, ya que ayuda a hacer más lenta la actividad cerebral. Sin embargo, alterará el sueño en el resto de etapas, por lo que hay que evitarlo.
  • Tabaco. Todos sabemos que el tabaco es malo para la salud, pero debemos saber también que es malo para dormir bien. Y es que el hecho de no fumar por las noches mientras dormimos, o intentamos dormir, puede provocar un estado e dependencia, de privación de la nicotina, que puede interrumpir el sueño o dificultarlo.
  • Horarios. Aunque cueste, los fines de semana hay que mantener unos horarios similares a los de entre semana. Debemos procurar acostarnos y levantarnos a unas horas parecidas. 
  • No te acuestes si no tienes sueño.
  • Si te puedes permitir una siesta, se recomienda un “parón” de unos 20-30 minutos después de comer; nunca más de 40 para evitar entrar en una fase del sueño más profunda y crearnos problemas para despertarnos o para el descanso nocturno.
  • Si tu habitación es muy ruidosa, puedes emplear tapones para los oídos.
  • No utilices distracciones en la cama, como escuchar la radio o ver la tele.
  • La temperatura ideal de la habitación no debe ser superior a los 20ºC y debe estar bastante oscura.
  • Duerme con prendas cómodas, ni demasiado ajustadas ni anchas y sin botones.

UN ÚLTIMO CONSEJO…

Finalmente, existen síntomas relacionados con el sueño que requieren una consulta con nuestro profesional sanitario, por su posible impacto en nuestra salud o para evitar accidentes tanto en el trabajo como en nuestra vida personal.

Quedarse dormido mientras estamos conduciendo o hablando, despertarse muchas veces por la noche o de madrugada y no poder conciliar el sueño de nuevo son algunos de estos síntomas.

Las enfermedades del sueño son patologías desconocidas en muchos casos entre la población general y, por tanto, no son motivo de consulta en la atención primaria. Sin embargo, la detección de estas alteraciones resulta mucho más fácil en el ámbito de la salud laboral.
Jose Ángel Aizkorbe
Enfermero del Trabajo. SPP Azkoyen.
Vicepresidente de SNMET, Secretario de ADETNA y Vocal de FEDEET

Mª Elena Landibar Goñi
Enfermera del Trabajo. SPP VW Navarra
Presidenta de ADETNA, Secretaria de SNMET y Vocal de FEDEET

Gemma Madrazo
Enfermera del Trabajo. SPP Iberdrola
Vocal de ADETNA, Vocal de SNMET y Vocal de FEDEET

Bibliografía:

La salud laboral también requiere un buen descanso (I)

La salud laboral también requiere un buen descanso (I)

Muchas veces, cuando hablamos de hábitos saludables, lo primero que nos viene a la mente es “no fumar”, “comer bien”, “moverse”… Pocas veces pensamos en lo importante que es “dormir bien”.

Y dormir bien no es tan sólo dormir suficientes horas, sino también que nuestro sueño sea reparador, de calidad, que nos levantemos descansados y con un buen estado de ánimo.

Por otro lado, en según qué circunstancias y profesiones, nos interesa conocer cómo evitar quedarnos dormidos durante el trabajo y cómo conciliar el sueño para lograr el descanso adecuado, aunque sea a horas poco convencionales.

Todas las personas adultas tienen unas necesidades de descanso y necesitan dormir un número de horas seguidas que, por término medio, se admite que son unas ocho horas. No obstante, hay adultos que necesitan más horas de sueño que otros para sentirse realmente descansados; además, estas horas deben dormirse, preferentemente, en el período nocturno de cada día.

Cuando se trabaja en un sistema de turnos que incluye noches o que por su distribución horaria se solapa con tramos nocturnos o matutinos del descanso, se producen alteraciones del patrón de descanso, que se vuelve muy irregular y pierde eficacia reparadora.

La “deuda del sueño” es la falta de sueño que se va prolongando en el tiempo…es decir, te ha faltado dormir más tiempo y al no recuperar ese tiempo sin dormir, la deuda del sueño se va incrementando.

Consecuencias de dormir poco:

  • Disminuye la concentración, problemas con el ánimo y con el humor. 
  • Falta de energía y motivación. 
  • Falta de control y coordinación, más impulsividad. 
  • Dolores musculares y/o de cabeza
  • Más facilidad para sufrir accidentes de tránsito y problemas con la violencia


Como vemos, las consecuencias de no dormir bien pueden ser más serias de lo que pensamos. De hecho, llegan a influir tanto en el desempeño laboral como en las relaciones personales.

En la siguiente entrada sobre este mismo tema, detallaremos los hábitos imprescindibles para lograr un buen descanso.

 

Jose Ángel Aizkorbe
Enfermero del Trabajo. SPP Azkoyen.
Vicepresidente de SNMET, Secretario de ADETNA y Vocal de FEDEET

Mª Elena Landibar Goñi
Enfermera del Trabajo. SPP VW Navarra
Presidenta de ADETNA, Secretaria de SNMET y Vocal de FEDEET

Gemma Madrazo
Enfermera del Trabajo. SPP Iberdrola
Vocal de ADETNA, Vocal de SNMET y Vocal de FEDEET

Bibliografía: