Recibir la vacuna es solo tu decisión. Para ello es importante conocer los datos de fuentes fiables como el Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud y otras fuentes como el Royal College of Midwives y el Royal College of Obstetricians & Gynecologists. Conocer la última evidencia disponible te ayudará a tomar esta decisión.
¿Por qué necesito la vacuna?
El virus se está propagando ampliamente entre las mujeres embarazadas, y cada vez más mujeres ingresan en el hospital con síntomas graves de COVID-19. Por ello los expertos en salud recomiendan ahora que todas las mujeres embarazadas se vacunen. La vacuna es la mejor manera de reducir el riesgo de contraer COVID-19 y los síntomas graves que este puede acarrear.
Es importante también que las personas de tu entorno estén vacunadas y que todos reforcéis las medidas de prevención.
¿La COVID podría dañar a mi bebé?
Si enfermas con COVID en el último trimestre, se duplican las posibilidades de muerte fetal y se triplican las posibilidades de tener un bebé prematuro. También aumenta la posibilidad de que necesites una cesárea de emergencia.
¿La vacuna dañará a mi bebé?
No. La vacuna no contiene ningún virus vivo, por lo que no se puede transmitir a tu bebé a través de la placenta. Los anticuerpos que desarrollas después de recibir la vacuna PUEDEN pasar a través de la placenta, por lo que es probable que tu bebé tenga una mayor protección contra el virus cuando nazca.
No existe contraindicación para la vacunación en ningún trimestre del embarazo.
A las mujeres embarazadas se les debe ofrecer las vacunas Pfizer-BioNTech o Moderna.
¿Cómo sabes que es seguro?
Aunque la vacuna en sí es nueva, se basa en la ciencia que se ha utilizado durante años de manera segura en el diseño de otras vacunas que se utiliza en mujeres embarazadas, como las vacunas contra la tos ferina o la gripe. No hay virus vivo en la vacuna, solo una proteína que activa tu sistema inmunológico, por lo que no contraerá COVID, ni ninguna otra enfermedad a causa de la vacuna.
¿Cuántas mujeres se han vacunado?
Solo en el Reino Unido y EE. UU. se han vacunado más de 200.000 mujeres embarazadas, sin efectos adversos para la mujer, el embarazo o el bebé.
¿Puedo esperar hasta que nazca el bebé?
Debido a los mayores riesgos si contraes COVID en las últimas etapas del embarazo, es más seguro para ti y para tu bebé vacunarte lo antes posible.
Elena Martínez Martínez Vocal de la Asociación Navarra de Matronas (ANAMA)
Esther de la Rúa Rumi Vicepresidenta de la Asociación Navarra de Matronas (ANAMA)
Tras el confinamiento de marzo de 2020, la vida de la sociedad en general y de los niños, niñas y adolescentes en particular cambió de forma radical. Se han modificado sus rutinas y ha variado el contacto directo con sus amigas, amigos y otras personas cercanas.
A lo largo de esta pandemia, las familias han estado y están sometidas a muchos factores que producen estrés y pueden estar teniendo dificultades económicas, sociales, laborales y emocionales. Estas personas pueden necesitar apoyos para reducir los posibles efectos que influyan negativamente en el desarrollo de niñas, niños y adolescentes.
El Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN/NOPLOI) ha elaborado undecálogocon las claves para promover la salud infantil y reducir el impacto causado en estas edades por la pandemia de COVID-19.
DIEZ CLAVES
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Observarles y escuchar qué dicen, qué hacen, cómo están, … dedicarles tiempo y acompañarles en su desarrollo.
Reconocer y aceptar que en esta pandemia puedan sentir tristeza, preocupación, miedo, etc. Acoger sus emociones mostrando afecto, empatía y comprensión.
Transmitir seguridad y confianza. Acompañar y permitir sus procesos de duelo. Siempre que se necesite, pedir ayuda.
Ofrecer información clara, sencilla y adaptada a su edad, relacionada con la pandemia y mantener las medidas de prevención.
Promover y ser modelo de relaciones de buen trato en la familia, entre iguales, en el centro escolar, en todos los entornos.
Fomentar su responsabilidad y autonomía, estableciendo límites razonables y acompañando sus aprendizajes.
Educar en el respeto a las distintas capacidades personales, familias, culturas, religiones, formas de ser chicos y chicas…
Cuidarles y cuidarnos, con rutinas diarias saludables: alimentación, higiene, sueño, descanso, actividad física, uso de pantallas, otras aficiones, etc.
Enseñarles medidas de prevención de situaciones de riesgo: accidentes, violencia en las redes, abuso y maltrato.
Dedicar tiempo al juego libre, con amigas y amigos, en la naturaleza, en familia. Disfrutar de los momentos cotidianos.
SESIÓN FORMATIVA PARA FAMILIAS
Además, se ha organizado una sesión formativa para familias a través de Internet el miércoles 19 de mayo, de 17:00 a 18:30 horas. Será un foro ofrecido por la Escuela de Madres y Padres, dentro de la Escuela de Salud Navarra, en el que se abordarán las necesidades actuales de niñas y niños y se aportarán claves para reforzar su bienestar emocional.
Las constantes noticiassobrelapandemia pueden parecer interminables y esto está afectando la salud mental de muchos, particularmente de quienes ya viven con afecciones como la ansiedad y el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). Aunque preocuparse por las noticias es comprensible, en muchas personas esto puede empeorar problemas de salud mental existentes. Una gran parte de los casos de ansiedad se basan en preocuparse por lo desconocido y estar a la espera de que suceda algo: el coronavirus es eso, a una escala gigante.
Todo esto nos lleva a la pregunta: ¿cómo podemos proteger nuestra salud mental durante la pandemia de covid-19? Recientemente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) dio a conocer consejos para proteger la salud mental:
Limita la cantidad de tiempo que pasas leyendo o mirando cosas que no te hacen sentir mejor. Quizás elige un momento específico para leer noticias.
Hay mucha desinformación circulando, por eso debes mantenerte informado a través de fuentes confiables de información, como sitios web del gobierno e instituciones públicas de salud.
Haz una pausa en las redes sociales.
Silencia palabras clave que pueden ser desencadenantes en Twitter y deja de seguir ciertas cuentas o siléncialas.
Silencia ciertos grupos de WhatsApp y oculta publicaciones y feeds en Facebook si los encuentras demasiado abrumadores.
Lávate las manos, pero no en exceso.
Para las personas con trastorno obsesivo-compulsivo y algunos tipos de ansiedad, puede ser difícil que les digan constantemente que se laven las manos.
¿Se realiza el lavado para reducir el riesgo de propagación del virus o se hace de manera ritual para que se sienta “correcto”?
Para muchas personas con TOC, mejorar significa poder salir de la casa, por lo que el autoaislamiento puede presentar otro desafío.
Acuerda horarios regulares de contacto y sigue conectado con las personas que te rodean.
Si te aíslas, trata de lograr un equilibrio entre tener una rutina y asegurarte de que cada día sea un poco diferente.
Podrías revisar tu lista de tareas o leer el libro que has estado queriendo leer. Esto podría hacer que las semanas te parezcan más productivas.
Evita el agotamiento.
Continua en contacto con la naturaleza y con la luz solar. Haz ejercicio, come bien y mantente hidratado.
Reconoce y admite la incertidumbre que te viene a la mente.
No reacciones como lo haces normalmente. No reacciones en absoluto. Haz una pausa y respira.
Repítete que es la preocupación que te está afectando y que una aparente necesidad de certeza no es útil ni necesaria. Se trata solamente de un pensamiento o sentimiento. No creas todo lo que piensas. Los pensamientos no son declaraciones ni hechos.
Despídete de algunos pensamientos y sentimientos. Pasarán. No tienes que reaccionar.
Si te sientes desbordado, acude a tu Centro de Salud para qué el médico de cabecera valore si necesitas atención especializada. En los Centros de Salud Mental haremos todo lo posible por ayudarte.
Javier Laparra Garrido Rubén Maeztu Ugarte Enfermeros especialistas en Salud Mental Centro de Salud Mental de Ansoain
A diario surgen distintas situaciones relacionadas con la COVID, como al entrar en un comercio, usar el transporte público, responder a una invitación a comer… Algunas nos generan conflicto, a veces con nosotros o nosotras mismas, a veces con otras personas o con las instituciones o con las personas responsables de espacios (un bar, autobús…) y otras no.
¿Qué hacemos? Hay muchas maneras de ver una situación, ver el vaso medio lleno o medio vacío, y muchas formas de tomar decisiones. A veces más con el corazón o la emoción, otras más con la razón, otras teniendo ambas en cuenta… Unas más pensando solo en mí, otras pensando en las personas con las que convivimos o en la comunidad en general.
Respecto a la pandemia hay dos elementos que tienen gran relevancia a la hora de tomar decisiones:las emociones y los riesgos.
MANEJO DE LAS EMOCIONES
En cuanto al manejo de las emociones podemos decir que esta pandemia nos ha llevado a vivir una situación compleja y delicada con repercusión en nuestras vidas a nivel personal, económico, laboral y social. Podemos experimentar aprensión, miedo, preocupación, crispación, angustia, tensión muscular, nudo en el estómago, falta de apetito, de sueño, etc. Estas reacciones, en su justa medida, son normales, nos ayudan a tener más precaución y adaptarnos a la nueva normalidad en la que nos toca convivir con el coronavirus. Se convierten en un problema si no nos ayudan a adaptarnos, aparecen con una intensidad excesiva no acorde con la situación, nos bloquean y paralizan o aparecen ante situaciones que todavía no han ocurrido.
Algunas herramientas que pueden ayudarnos a manejar esta situación y sentirnos mejor:
Afrontar las situaciones que resultan difíciles y mirar las cosas positivamente.
Descargar la tensión física y disfrutar cada día.
Apoyarse en la gente y no aislarse.
Cuidarse: cuidar la alimentación, el descanso y hacer ejercicio físico.
CÓMO GESTIONAR LOS RIESGOS
Otro de los puntos que tiene relevancia es cómo manejamos los riesgos. Es importante ser conscientes de que en la vida el riesgo cero no existe. Pero los entornos pueden ser más o menos seguros o saludables y las personas pueden hacer elecciones o poner en marcha comportamientos más o menos seguros o saludables.
El riesgo de trasmitir el virus y contraer la COVID depende de que interactúen un conjunto de elementos. El riesgo es más bajo si se cumple lo siguiente:
La persona que tiene el virus tiene una carga de virus pequeña y toma medidas para no transmitir permaneciendo en aislamiento.
La posible persona receptora tiene un sistema de defensas fuerte y toma también medidas preventivas: uso de mascarilla, distancia, lavado de manos…
El encuentro es en lugares abiertos. Si es en cerrados, el riesgo disminuye si todas las personas usan mascarillas, el encuentro es breve, el aforo es pequeño y el espacio está bien ventilado.
EJERCICIO PREVIO DE REFLEXIÓN
Los comportamientos están condicionados, entre otras, por las emociones y sentimientos. En relación a la COVID, esto nos lleva a actuar de diferente manera si lo que nos mueve es el miedo a contagiarnos o las ganas de juntarnos con amistades y familiares. Si respondemos de forma espontánea, lo que me sale hacer puede que no siempre sea saludable y puede conllevar riesgos. Para evitar esto, es útil tener pensado con anterioridad qué queremos hacer en determinadas situaciones haciendo un ejercicio previo de reflexión sobre qué emociones te provoca, por ejemplo, el quedar con amistades o familiares, ir a un bar… y pensar qué medidas puedes tomar para minimizar el riesgo de transmisión, para cuidarte y cuidar a las demás personas.
Puede consultar más información, talleres en formato online o presencial sobre Convivir con el coronavirus en la página web de laEscuela de Salud de Navarra.
Sonia Domínguez Pascual Amaya Aguas Torres Enfermeras. Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra(ISPLN)
Muchos de los pacientes diagnosticados de COVID-19 deben saber que, con una serie de autocuidados y consejos básicos, superarán la enfermedad en su domicilio. Esta información puede ser facilitada por su enfermera desde el centro de salud.
¿CÓMO CUIDARSE EN EL DOMICILIO?
Hay una serie de medidas básicas a seguir:
Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón. Mantener higiene corporal diaria.
Mantenerse en la habitación descansando, aislado del resto de convivientes.
Ventilar la habitación de forma frecuente controlando los cambios de temperatura.
Beber abundante agua, también otros líquidos como zumos, caldos e infusiones.
Llevar una alimentación variada y ajustada al apetito
Control de temperatura corporal (con termómetro) 2 veces al día, siempre antes de la toma de medicación.
Tratar de mantenerse entretenido dentro del cuarto siempre y cuando el estado general lo permita y las actividades se adapten a este.
Tomar antitérmicos o analgésicos indicados por el personal sanitario si presenta fiebre, malestar, dolor de cabeza o dolor muscular para alivio de síntomas.
Evitar el tabaco o ambientes con humo.
Eliminar en la basura (con pedal y tapa si fuera posible) los productos de desecho dentro de la habitación.
¿QUÉ DEBO VIGILAR DE FORMA ESPECIAL?
La principal recomendación diaria de vigilancia es la medición de la temperatura corporal2 veces al día y la aparición de nuevos síntomas a lo largo del proceso. También el personal sanitario podría recomendarte la medición de algún otro parámetro más específico.
Se debe llamar al centro de salud de referencia o al número del Consejo Sanitario (948 290 290 en Navarra) ante la aparición de los siguientes síntomas:
Fiebre mantenida que no cede con antitérmicos.
Sensación de falta de aire, dificultad para respirar, aumento de la frecuencia respiratoria, tos con sangre.
Diarrea que no cede con autocuidados, vómitos de repetición que llevan a presentar mucha sed, piel seca, cantidad de orina disminuida o muy oscura.
Cambio brusco del estado general,debilidad generalizada, confusión, falta de respuesta a estímulos o pérdida de conocimiento.
Si la situación se agrava, se debe de poner en contacto con servicios de emergencias llamando al 112.
¿CÓMO REALIZO EL AISLAMIENTO DE FORMA CORRECTA?
Es imprescindible permanecer en una habitación individual, aislado del resto de convivientes para todas las actividades básicas de la vida diaria. Mantener la habitación ventilada y la puerta cerrada. Limpiar las superficies con agua y lejía a diario.
Si es posible, disponer de baño para uso propio. Si el baño es compartido tras su uso se precisa la limpieza de todas las superficies usadas con agua y lejía antes de ser utilizado por otro conviviente.
Restringiral máximo las salidas de la habitación y en caso de hacerlo es imprescindible el uso de mascarilla, lavado de manos y mantener la distancia con el resto de convivientes.
Comunicarse con el resto de convivientes a través del teléfono móvil.
Utilizar ropa y utensilios (ropa de cama, toallas, productos de aseo, vajilla y cubiertos) para uso exclusivo durante todo el proceso. Las personas que manipulen estos objetos contaminados lo harán con mascarilla y su lavado será con agua y jabón a temperatura entre 60-90 grados. Tras la manipulación se realizará lavado de manos.
Si la persona afectada por COVID- 19 precisa cuidados en los que no se mantiene la distancia de seguridad, se intentará en la medida de lo posible que se haga cargo una persona sana sin factores de riesgo y siempre con mascarilla.
Las visitas estarán prohibidas durante todo el período de aislamiento.
Si presenta problemas para realizar el aislamiento de forma correcta, puede contactar con la trabajadora social de su centro de salud para gestionar el caso.
Cristina Areta Cuesta Laura López Suárez Especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria
Fuentes:
Guía de consejos y cuidados del paciente adulto con COVID-19. Gerencia de Atención primaria. Servicio Navarro de Salud.
Medidas de aislamiento en domicilio. Gerencia de Atención primaria. Servicio Navarro de Salud.
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