12 Nov, 2019 | Destacado, Enfermería Salud Mental
El desarrollo de la autoestima se inicia en los primeros años de vida, es el resultado de una valoración que hacemos de nosotros mismos, la nota o calificación que nos ponemos a todo lo que hacemos. Precisamente por ello, el Dr. Nathaniel Branden (1) la define como “el juicio mas importante que entablamos sobre nosotros mismos en la vida, precisamente, en función del resultado de este juicio, tenemos la capacidad de formularnos esas preguntas y la capacidad de huir de ellas”.
En función del tipo de autoestima que presentemos, nos enfrentaremos a los diferentes problemas de la vida de una manera u otra. La autoestima positiva nos hace sentirnos dignos de respeto, entendiendo que tenemos derecho a ser felices.
Una persona que se siente competente para vivir significa que tiene confianza en sí misma en la vida, se siente merecedor de la vida, manteniendo una actitud afirmativa hacia el propio derecho a vivir y ser feliz(2).
CARACTERÍSTICAS DE UNA ALTA AUTOESTIMA
- Los problemas se viven como retos con la confianza de poder superarlos.
- La consecución de objetivos justifica cualquier esfuerzo.
- Persona que se alimenta de la superación de las aspiraciones que se plantea con la autoconfianza de poder lograrlo.
- Disfruta de cualquier elemento de la vida, mostrando interés por todo.
- Hace participe a su entorno de su opinión y de sus sentimientos, siendo consciente de poder recibir críticas.
- Se siente mejor entre personas vitalistas, emprendedoras.
- El trato hacia los demás es de respeto, de aceptación del otro.
- Apuesta por un cuidado físico realista con su cuerpo, usa el sentido común.
- Reconocimiento objetivo de destrezas y limitaciones en las actividades que se plantea.
- Le gusta hacer las cosas bien para su propia satisfacción.
CARACTERÍSTICAS DE UNA BAJA AUTOESTIMA
- Actitud de huida y evitación de los problemas, delegando en otros.
- Cumple mínimamente con lo que se le pide, sin más esfuerzos.
- Con la anticipación de no poder lograr lo que se propone, no se plantea objetivos en la vida.
- Se siente cómodo con lo que conoce y le da seguridad, no explora lo desconocido.
- Espera la opinión socialmente aceptada, se guía por lo que puedan decir los demás.
- Establece relaciones cómodas, pobres, sin mayores exigencias.
- La relación con les demás suele ser pasiva, llegando a veces a ser agresiva como defensa.
- Pendiente de lo que socialmente se espera por tener buena imagen física.
- Cualquier evaluación de sus capacidades le supondrá una conclusión negativa.
- Es perfeccionista no para hacerlo bien, sino por temor a equivocarse.
REGLAS BÁSICAS PARA ASENTAR UNA AUTOESTIMA SALUDABLE
- Ser conscientes de la realidad. A veces la realidad no se parece a lo que nosotros deseamos.
- Aceptarse a sí mismo. Nos debemos aceptar tal y como somos, con nuestros defectos y nuestras virtudes.
- Ser responsable de uno mismo. La única responsabilidad y consecuencia de lo que haga es exclusivamente mía.
- Afirmarse a sí mismo, asertividad. Debemos defender nuestros derechos y deseos, pero no de cualquier manera, no podemos invadir los derechos de los demás.
- Tener objetivos en la vida. Las personas necesitamos plantearnos metas en la vida. Deben ser realistas y alcanzables, para sentir la satisfacción de haberlas podido llevar a cabo y sentirnos realizados.
- Integridad y coherencia con uno mismo. Debemos obrar con coherencia e integridad. Nuestros actos deben estar consonancia con lo que pensamos.
Mª Ángeles Durán Los Arcos
Enfermera especialista en Salud Mental
Bibliografía
- Branden, N. Los seis pilares de la autoestima. 1ª Edición. Barcelona. Paidós. (1995).
- De Miguel a. (2018) “Características de personas con alta autoestima”, Psicología-on line, https://www.psicologia-online.com/caracteristicas-de-personas-con-autoestima-alta-2322.html
Imagen de Gerd Altmann en Pixabay
22 May, 2018 | Destacado, Enfermería Salud Mental
El término “acompasamiento” describe la aproximación al modelo del mundo de la otra persona, muy importante en la relación de cuidado que se establece entre el sanitario y quien sufre de malestar psíquico. Este acercamiento habitualmente se da de forma inconsciente, sin ser de alguna forma algo codificado y tecnificado. Sin embargo, se puede intentar describir y así poder insistir en los aspectos necesarios para llevarlo a cabo, mejorando la asistencia hacia aquellos que se encuentran en situación de necesitar cuidado.
TRES CARACTERÍSTICAS DE LA ENFERMERA/TERAPEUTA
Rogers, psicólogo humanista, propuso tres características fundamentales que debía poseer la enfermera/terapeuta: autenticidad, aceptación incondicional del paciente y comprensión empática.
Para conseguir aplicar estas características hay algunas técnicas que se han demostrado eficaces y así establecer un buen acompasar son:
- Escucha activa: se trata de escuchar lo que el otro tiene que contarnos sin interrumpirle, sin predisposición a realizar juicios de valor, mostrando, a través del lenguaje verbal, no verbal y de la coherencia entre ambos, que estamos a su lado, que le acompañamos y que puede expresarse con libertad.
- Calidez: se cuidará la expresión, el tono, la presencia para facilitar que exprese cómo se encuentra a nivel emocional y que así le resulte al sujeto más fácil el acercamiento.
- Empatía: tratar, independientemente de nuestras opiniones, colocarnos en su posición, ver el mundo desde sus ojos. Es indispensable para crear las condiciones que permitan una óptima relación de cuidado.
- Establecer confianza: además de la autenticidad y la empatía, es fundamental en este punto que se capte la profesionalidad del cuidador por parte del que sufre. Para ello, durante el acercamiento nos apoyamos en teorías y conocimientos, teniendo en cuenta siempre que no se trata de encasillar ni hacer encajar a la persona en un modelo preestablecido.
- Buscar puntos comunes: necesidad de orientar hacia un objetivo común los esfuerzos que realizan tanto profesional como el que necesita ayuda en su intento de superación de la crisis.
Ayudar a la persona que sufre malestar psíquico requiere el establecimiento de una relación terapéutica enfermera-paciente, que se convertirá en el eje principal para el resto de cuidados y en la que, sin duda, el enriquecimiento va a ser mutuo.
RELACIÓN BASADA EN EL RESPETO
El buen profesional de enfermería tendrá que proponerse conocer en profundidad a la persona con la que va a establecer la relación. Para dicho acercamiento, se deberá preguntar sobre sus propias facultades y límites acerca de una serie de habilidades y conocimientos necesarios para poder desarrollar una relación eficaz de ayuda.
Desde el autoconocimiento y la autocrítica, y a través de una cuidadosa observación y escucha activa, se establecerá una relación basada en el respeto, que pueda servir de ayuda en la crisis que está atravesando la persona que se encuentra al cuidado del así llamado profesional. Sólo a través de un acercamiento respetuoso al modelo del mundo de la otra persona y un acompasamiento que se cuide también de no ser invasivo con el otro, se conseguirá establecer una adecuada relación terapéutica, la cual es tan importante y necesaria como cualquier otro tratamiento al que se recurra en el proceso. Además, se consigue que la persona se sienta libre de expresar o callar lo que le suceda, que sea autónoma para gestionar sus propias decisiones y al mismo tiempo confortada y acompañada.
Autoras
Montserrat Fernández Rubio
Enfermera Especialista en Salud Mental. Clínica de Rehabilitación del Centro San Francisco Javier.
Gloria Inés García del Valle Méndez
Jefa de Unidad de Enfermería Psiquiatría A. Complejo Hospitalario de Navarra.
Mª Nieves Izco García
Enfermera Especialista en Salud Mental, Jefa de Unidad de Enfermería Psiquiatría B. Complejo Hospitalario de Navarra.
Bibliografía
- Rogers, C. R. (1958). A process conception of psychotherapy. American Psychologist, 13(4), 142-149.
- Axtell, Roger E. (1993). Gestos. Lo que se considera correcto e incorrecto en la comunicación a través del lenguaje corporal en todo el mundo. Barcelona: Iberia.
- El proceso de convertirse en persona: mi técnica terapéutica. Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica. ISBN 84-493-0993-X.
- http://www.pnlnet.com/acompasar-y-guiar-herramienta-de-cambio/
- Hurtado S. Enfermería y la relación de ayuda. Excelencia enfermera 2004.
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