10 Abr, 2018 | Destacado, Enfermería, Enfermería de Familia y Comunitaria
La tos es un reflejo que mantiene despejada la garganta y vías respiratorias. Aunque pueda ser molesta, la tos ayuda al cuerpo a protegerse y curarse, facilitando la eliminación de secreciones. La tos puede ser producida por diferentes causas entre las que se encuentran: catarro, asma, alergias, reflujo gastroesofágico, tabaquismo, enfermedad pulmonar o fármacos antihipertensivos.
Puede ser seca (tos irritativa) o productiva (eliminación de mucosidad). Según su duración la tos se considera: aguda, menor de 8 semanas o crónica, si persiste más de 8 semanas.
Valorando su forma de presentación, entre otras se distinguen varios tipos de tos:
- Convulsiva (accesos intermitentes y sofocantes).
- De esfuerzo (voluntaria para expulsar alimentos o cuerpos extraños).
- Sibilante (ruidos respiratorios agudos).
- Psicógena (para aliviar la tensión nerviosa o llamar la atención).
- Perruna (espasmos en laringe).
- Refractaria (no se ha encontrado la causa, sin mejoría).
¿CÓMO PODEMOS TRATARLA?
Se debe determinar la causa de la tos e iniciar un tratamiento específico para esa causa.
Si no sabemos la causa, se tratará de forma sintomática:
- Aumentar el consumo de líquidos (para favorecer que el esputo sea más fluido) en forma de agua, infusiones, caldos, zumos.
- Evitar el tabaco, alcohol y cafeína por efectos de sequedad.
- Se aconseja el uso de caramelos duros por el aumento de la producción de saliva.
- Humidificar el ambiente.
Al ser la tos una forma de que el organismo se defienda de algo que le molesta, no debe tratarse con medicamentos a no ser que se trate de tos seca persistente, que además produzca fatiga, interfiera en el sueño, nos produzca vómitos, etc. Los fármacos que se utilizan son antitusivos, mucolíticos y expectorantes, evitando su uso en niños. Debe tenerse cuidado en diabéticos, ya que muchos de estos jarabes llevan azúcar en su composición.
Si la tos es nocturna, conviene elevar la cabecera de la cama.
Se aconseja el lavado de manos frecuente, así como taparse la boca y nariz al toser.
APLICACIÓN DE REMEDIOS NATURALES
Existen también remedios naturales, sin evidencia científica, como son las inhalaciones, por ejemplo con aceites esenciales a base de tomillo, de eucalipto o de manzanilla, con agua muy caliente o hirviendo.
También conviene tomar bebidas calientes (evitar las bebidas frías), como infusiones a base de plantas medicinales, por ejemplo una infusión de tomillo con azúcar y sobre todo con miel.
Aplicar pomadas para fricción a base de aceites esenciales, por ejemplo a base de mentol o de alcanfor. En niños menores de 30 meses, es recomendable emplear preparados para niños.
Otro remedio consiste en cortar una cebolla por la mitad y dejarla en la habitación por la noche.
Marta Martínez de Goñi Pérez
Beatriz Ágreda Lizáldez
Enfermeras del Consejo Sanitarío (SNS-Osasunbidea)
Fuentes
30 Ene, 2018 | Destacado, Enfermería, Enfermería Escolar
Todos los seres humanos padecemos infecciones a lo largo de nuestra vida, forman parte del desarrollo normal del niño, permiten que se activen las defensas y mejore, a la larga, el sistema inmunitario.
Cuatro formas de contagio
Existen cuatro formas de contagio de las infecciones:
- Por vía respiratoria: al toser o estornudar expulsamos al aire gérmenes que pueden ser respirados por los demás (catarro, gripe, sarampión, varicela…)
- Por vía fecal-oral: los microbios se eliminan por las heces y el contagio se produce al ingerirlos (casi todos los cuadros de diarrea).
- Por contacto con la piel: directamente o a través de objetos que se comparten (piojos, hongos en la piel, varicela…).
- Por contacto con líquidos orgánicos (sangre, orina, saliva).
En la edad escolar, la mayoría de estos procesos son producidos por virus y revisten poca importancia. Las más frecuentes son las respiratorias como catarros, otitis, etc. y las diarreas.
El riesgo de contagio de un niño es mayor cuanto menos sea su edad, su sistema inmunitario es más inmaduro. A esto hay que añadir que los más pequeños no han adquirido unas medidas higiénicas adecuadas (no se lavan las manos, no cubren su nariz y boca al toser o estornudar…) y que suelen compartir juguetes y otros objetos.
Es importante aclarar que muchas veces es difícil controlar el contagio, ya que la mayoría de infecciones tienen lo que se denomina período de incubación o de latencia (tiempo en el que todavía no han producido síntomas, pero que ya se puede trasmitir)
Un buen aprendizaje de las medidas higiénicas básicas puede evitar el contagio de muchas infecciones, incluso en el período de incubación.
Medidas que puede adoptar el centro educativo para evitar los contagios
- Mantener una buena higiene y ventilación en las instalaciones, haciendo especial hincapié en espacios y objetos que han podido estar con contacto con fluidos corporales como son los baños y el comedor (y sus utensilios) en caso de que la escuela disponga de éste. Sería muy conveniente que el centro dispusiera de personal de limpieza en horario escolar.
- Lavar a menudo los juguetes y objetos de uso común (colchonetas, mantas para las siestas de los más pequeños…)
- Procurar que el número de niños y niñas esté adaptado a las dimensiones del aula y ventilarla regularmente incluso en horario escolar.
- Realizar educación sanitaria básica con el alumnado:
- Enseñar a los niños y niñas a cubrirse la boca al toser o estornudar. Para sonarse la nariz son preferibles los pañuelos desechables.
- Educar a los niños y niñas en la importancia de lavarse las manos con agua y jabón. Especialmente al salir del baño y antes de comer o almorzar, y más a menudo si están acatarrados.
- Concienciar a los padres y madres para que no lleven sus hijos al colegio si están con un proceso infeccioso así diagnosticado por el pediatra.
- Informar a las familias de aquellas infecciones que ocurran en el colegio (piojos, gastroenteritis…) para que puedan tomar medidas preventivas extra.
- Si un niño se pone enfermo en el colegio llamar a su casa cuanto antes para que vengan a por él e intentar que mientras tanto tenga el mínimo contacto con el resto de alumnado.
- Asesorar a las madres y padres acerca de la conveniencia de que el niño o niña tenga al día el calendario vacunal. La vacunación es la mejor manera de prevenir algunas enfermedades contagiosas.
Paula Larumbe Oroz
Enfermera del Centro Público de Educación Especial Andrés Muñoz Garde (Pamplona)
Ana Durana Murillo (@DuranaAna)
Enfermera del Centro Público de Educación Especial Torre Monreal (Tudela)
Fuentes
-
- Guía de ayuda: Manejo práctico de los problemas pediátricos más frecuentes en la escuela y guardería: Consejos para profesorado y cuidadores escolares; Asociación española de pediatría de Atención Primaria; 2015.
- Guía para la prevención de accidentes en centros escolares; Comunidad de Madrid, consejería de Educación.
- http://www.who.int/antimicrobial-resistance/global-action-plan/infection-prevention-control/es/
- Protocolo de actividades preventivas y de promoción de la salud a la edad pediátrica; Generalitat de Catalunya, Departament de Salut; 2008.
Fotografía: Pixabay / airunique