Volvemos: mejor aspecto, mismos objetivos

Volvemos: mejor aspecto, mismos objetivos

Ya se han cumplido un par de años desde que nos lanzamos a esta aventura llamada “Palabra de enfermera”.  Desde aquella primera entrada de presentación, el blog se marcaba dos objetivos: visibilizar el trabajo enfermero y ofrecer consejos de salud para potenciar el autocuidado.

Tras unos meses de descanso, hoy nos volvemos a poner en marcha.  Esta parada técnica ha servido para remodelar el aspecto del blog con el fin de hacerlo más atractivo visualmente, incluido un logotipo que lo identifica. También se le ha dotado de nuevas funcionalidades encaminadas a facilitar la consulta: clasificación de entradas por especialidades o áreas de Enfermería y la posibilidad de búsqueda por términos. Al mismo tiempo, hemos simplificado y mejorado las opciones para compartir las entradas en las redes sociales. Como podéis ver, además de Facebook, Twitter y Linkedin, se han incorporado botones sociales de Whatsapp y Telegram, pensados específicamente para las consultas desde el móvil.

Eso sí, os aseguramos que el fondo de “Palabra de enfermera” continúa igual: apostando por crear en Internet un lugar de consulta fiable sobre salud.  Una necesidad inaplazable ante el exceso de información sobre salud que inunda la red, de la que gran parte es errónea, según el reciente informe eHealt Focus On elaborado por la Asociación de Investigadores en eSalud (AIES). Frente a esta falta de rigor, nada mejor que recomendaciones escritas por enfermeras, las profesionales expertas en el cuidado, y redactadas bajo criterios de evidencia científica.

Durante estos dos años han sido 55 las entradas publicadas y cerca de 79.000 las visitas recibidas por el blog. Aunque sabemos que mayor parte del éxito se ha debido a la confianza de los lectores, que agradecemos mucho, también hemos de reconocer la apuesta del Colegio de Enfermería de Navarra por el proyecto y, muy especialmente, la colaboración desinteresada de cerca de cincuenta autores y colaboradores (por cierto, todas las entradas de 2015 están recogidas en un libro electrónico que podéis descargar en formato pdf o epub, y pronto estarán las de 2016).

Esperamos seguir contando con el apoyo de todos. ¡Gracias!

 

Nacho González Herrero
Vocal de la Junta de Gobierno del Colegio de Enfermería de Navarra
@igonzalezh

Javier Irurtia Orzaiz
Responsable de comunicación del Colegio de Enfermería de Navarra
@javierirurtia

Examen de salud laboral, mucho más que el “reconocimiento médico”

La vigilancia de la salud es una de las cuatro disciplinas que conforman la Prevención de Riesgos Laborales (PRL). Por lo tanto, los Especialistas en Salud Laboral formamos parte de un equipo multidisciplinar. Estamos organizados en Unidades Básicas de Salud (UBS), compuesta cada una por un Especialista en Enfermería del Trabajoy un Especialista en Medicina del Trabajo.

Junto con la Higiene Industrial, la Seguridad en el Trabajo y la Ergonomía y Psicosociología aplicada, contribuimos a que las condiciones de trabajo en las empresas no perjudiquen a la salud de sus trabajadores.

Uno de los pilares en los que se basa la vigilancia de la salud de los trabajadores, y al mismo tiempo una poderosa herramienta para nuestro trabajo en Salud Laboral, son los Exámenes de Salud, todavía conocidos por muchos como “reconocimientos médicos”. Tengo que aclarar que el término “examen de salud” añade un matiz al clásico “reconocimiento médico”, y es la especificidad. Actualmente hacemos reconocimientos médicos específicos aplicando diferentes protocolos según los riesgos a los que está sometido cada trabajador. Antiguamente, a todos los trabajadores se les hacía un chequeo general anual con todas las pruebas. Ahora, cada protocolo tiene asociadas unas pruebas funcionales específicas y una periodicidad que no tiene por qué ser anual. Todo gira en función del tipo y nivel de riesgo con el que cada trabajador convive en su puesto.



Independientemente de lo anteriormente dicho, las empresas pueden ofrecer a sus empleados chequeos generales voluntarios, y de hecho los hacemos; pero nuestra misión va más encaminada a la detección de indicios de enfermedades profesionales y/o relacionadas con el trabajo.


En la próxima publicación hablaremos de manera más concreta de las pruebas funcionales que realizamos a los trabajadores. Hasta aquí debe quedar clara la importancia de someternos a los exámenes de salud en nuestra empresa.



Elena Landíbar Goñi
Especialista en Enfermería del Trabajo

Presidenta de la Asociación de Diplomados y Especialistas en Enfermería del Trabajo de Navarra (ADETNA)

Bibliografía

¿Cuál es tu nivel de adicción a las nuevas tecnologías?

¿Consultas el whatsapp cada 3 minutos? ¿No puedes dejar de mirar Facebook? ¿Retwitteas constantemente? ¿Dirías que todo esto se ha convertido en una obsesión?


Lo que para la mayor parte de las personas supone una herramienta de comunicación, para otras puede llegar a convertirse en una adicción. Entre el 3 y 6% de la población hace un uso abusivo de las TIC, dejando de lado actividades cotidianas.

¿Qué te puede indicar que comienzas a tener un problema? Quizás estas señales puedan avisarte:

  • ¿Duermes poco por estar conectado? 
  • ¿Descuidas tu salud los estudios y las relaciones personales? 
  • ¿Te enfadas cuando no te puedes conectar? 
  • ¿Sientes euforia cuando estas online y no puedes limitar el tiempo? 

Si tú o alguien que conozcas crees que puede estar en esta situación, estos pequeños consejos pueden ser de gran utilidad para ti: Limitar el uso de pantallas, fomentar las relaciones sociales y potenciar actividades deportivas y de ocio.



En algunos casos esto no será suficiente, y será necesario pedir ayuda a tu enfermero especialista en Salud Mental, quien te diseñará un plan personalizado en tres etapas:

  • Evitar cualquier contacto con las TIC durante las primeras semanas del tratamiento.
  • Aumentar de manera progresiva el tiempo de conexión bajo supervisión en fases iniciales.
  • Conseguir mantener en el tiempo un uso adecuado de las nuevas tecnologías.

A veces este fenómeno es síntoma de otros problemas de salud mental: ansiedad, depresión, fobia social, otras adicciones, etc.

Y recuerda que la prevención y detección temprana son el mejor tratamiento, así que no dudes en consultar a tu enfermero especialista en Salud Mental.

Verónica Munárriz Fernández
Enfermera especialista en Salud Mental
@vmunarrizv

Jordi Urbiola Castillo
EIR 2º Salud Mental
@jordi_urbiola


Sergio Ladrón Arana
EIR 2º Salud Mental
@ladronek


Miembros de Anesm Navarra @AnesmNavarra

Bibliografía
  • Becoña, E. (2009). Factores de riesgo y de protección en la adiccióna las nuevas tecnologías. En E. Echeburúa, F.J. Labradory E. Becoña (eds.), Adicción a las nuevas tecnologías en adolescentes y jóvenes (pp. 77-97). Madrid: Pirámide.
  • Estévez, L., Bayón, C., De la Cruz, J. y Fernández-Liria, A. (2009). Uso y abuso de Internet en adolescentes. En E. Echeburúa, F.J.
  • Labrador y E. Becoña (eds.), Adicción a las nuevas tecnologías en adolescentes y jóvenes (pp. 101-128). Madrid: Pirámide.Fundación Pfizer (2009). La juventud y las redes sociales en Internet. Madrid: Fundación Pfizer.

Enfermera familiar y comunitaria: trabajo por tu autocuidado y tu calidad de vida

¡Hola! Soy enfermera especialista en Familia y Comunitaria. ¡Ah! ¿Eso es lo del centro de salud? Si, ese es el lugar donde nuestra figura es más numerosa y conocida, pero… ¿a qué nos dedicamos realmente?

Las enfermeras de familia y comunitaria nos encargamos del cuidado de las personas, familias y comunidades a lo largo de todo su ciclo vital, desde la infancia hasta el final de vida.

Nuestra atención se centra en la salud y no solo en la enfermedad. Tratamos de ver a cada paciente con una visión global, teniendo en cuenta su contexto familiar, social y ambiental, para hacerlo partícipe activo de la promoción de su salud, la prevención de enfermedades, su recuperación y posterior rehabilitación.

Queremos potenciar la autonomía de nuestros pacientes, aportar herramientas y recursos para fomentar su autocuidado, el afrontamiento efectivo de situaciones de enfermedad, la prevención de complicaciones… En definitiva, prevenir la dependencia y favorecer la calidad de vida.



Así que, ¿dónde podemos vernos?

  • En las consultas del centro de salud: realizando el seguimiento de enfermedades crónicas, valoraciones de procesos agudos, verificando el adecuado seguimiento de los tratamientos, enseñando e impulsando hábitos saludables (dieta, ejercicio físico, abandono del tabaco…), realizando pruebas (ECG, analíticas, espirometrías…), curas, cirugía menor, administrando medicación, vacunas…
  • En los domicilios: atendiendo a pacientes con dificultades en el acceso al centro de salud, para asegurar la continuidad de sus cuidados, identificar necesidades  y factores de riesgo en las familias y viviendas, capacitar y apoyar a los cuidadores…
  • En centros comunitarios y educativos realizando actividades de educación para la salud según necesidades percibidas.
  • En centros de salud pública: en programas de promoción y educación para la salud, vigilancia epidemiológica.
  • En la atención a urgencias.
  • En talleres, charlas y sesiones de grupo para tratar diversos temas de salud.

 

Cristina Areta Cuesta
Enfermera especialista en Familia y Comunitaria