La psoriasis es una de las enfermedades más prevalentes de las que afectan a la piel (1-3% de la población). En la mayoría de los casos se comporta como una enfermedad benigna, que a día de hoy es incurable y que afecta a todos los aspectos de la vida.
La psoriasis es una enfermedad inflamatoria cutánea de curso crónico, con una evolución irregular y bastante imprevisible para cada paciente y con unas manifestaciones clínicas determinadas. Las lesiones de esta dermatosis producen la sensación de tirantez, prurito o incluso dolor por la sequedad, especialmente a nivel de las placas. Las lesiones características, en forma de placas eritematosas descamativas nacaradas, de diverso tamaño y número, se localizan a menudo en zonas expuestas que se aprecian a simple vista. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, aunque más frecuentemente en los codos, rodillas, glúteos, parte baja de la espalda, uñas y cuero cabelludo (donde con más frecuencia se presenta por primera vez).
ENFERMEDAD NO CONTAGIOSA DE BASE INMUNOLÓGICA
Se considera como una alteración de la piel, no contagiosa. Es una enfermedad de base inmunológica que en un 30% de los casos tiene una incidencia familiar de carácter hereditario. Cursa de forma crónica recurrente con brotes y remisiones a veces espontáneas.
Puede darse en cualquier edad, con dos picos de máxima incidencia en su inicio: entre los 15 y 20 años de edad y otro entre los 55 y 60 años, siendo la edad de aparición algo más temprana en las mujeres, aunque no parece existir diferencias epidemiológicas en cuanto al sexo.
Puede afectar al enfermo en toda su dimensión, llegando a provocar gran deterioro de su calidad de vida.
ADHESIÓN AL TRATAMIENTO Y MENOR ANSIEDAD
Sin embargo, a través de la realización de los Planes de Cuidados Individualizados en las Consultas de Enfermería Dermatológica, las enfermeras hoy en día podemos ofertar al paciente psoriásico diversidad de herramientas que favorecen el autocuidado, la autonomía y aprender a vivir mejor con la enfermedad. Han demostrado ser un gran beneficio para el paciente, mejorando la respuesta y la adhesión al tratamiento y aumentando su calidad de vida.
Con la puesta en marcha del proceso enfermero, se contribuye a mejorar el estado de salud del paciente, tanto física cómo psicológicamente, destacando el papel que juega la enfermera en el manejo inicial del paciente psoriásico y en la disminución de su ansiedad. Además de prestar una atención individualizada y especializada, los profesionales de enfermería tienen una labor fundamental en la aceptación y el entendimiento de su proceso patológico.
Mª del Carmen Martín de Aguilera Moro Enfermera de Dermatología. Delegada en Navarra de la Asociación Nacional de Enfermería Dermatológica e Investigación del Deterioro de la Integridad Cutánea (ANEDIDIC)
ACTAS. Revista de la Academia Española de Dermatología y Venereología, AEDV. Octubre 2013. AD-D-13-00190R1; “La enfermería: ¿una colaboración necesaria para el control de nuestros pacientes psoriásicos?” Artículo de opinión.
Enfermería Dermatológica-ANEDIDIC: nº6, año3, pag.30, 31, 32. Abril 2009;“Ceder: Consulta de Enfermería en Dermatología”.
Enfermería Dermatológica-ANEDIDIC. nº 02, septiembre 2007, pag. 12 al 18; “Tratamientos biológicos en la consulta de Enfermería: Control e información”.
Pulso. Revista del colegio de Enfermería de Navarra, nº 37- Abril 2004 (8-9);“Consulta de Enfermería en Dermatología”.
Pulso. Revista del colegio de Enfermería de Navarra, nº 22- Julio 2000 (15); “La Enfermería tiene un papel fundamental en los tratamientos dermatológicos”.
Pulso. Revista del colegio de Enfermería de Navarra, nº 23- Octubre 2000 (22-25-26) título;“Información de Enfermería a pacientes afectos de Psoriasis”.
El Mentidero. Revista local. nº 9- Julio 2000. 1ª Jornadas de Salud Ciudadana Ayuntamiento de Ablitas; “¿Conoce vds. la psoriasis?”
Nos encontramos en época de exámenes, situación estresante que puede generar ansiedad en muchos jóvenes. Como decíamos en el post “Ansiedad: ¿respuesta del organismo normal o patológica?”, esta ansiedad “se trata de una respuesta normal de nuestro organismo que nos ayuda a enfrentarnos a situaciones desafiantes y peligrosas de la vida cotidiana”, como son los exámenes. Por lo tanto, un poco de ansiedad nos va a venir bien, nos activará y nos permitirá estudiar y realizar exámenes de manera más eficiente. El problema surge cuando el nivel de ansiedad es tal que nos impide concentrarnos, nos bloquea o nos genera temor o sufrimiento. Si es el caso, podemos tratar la ansiedad con técnicas de relajación como la respiración diafragmática, la relajación muscular progresiva de Jacobson (páginas 6-16 o audio guiado) , el entrenamiento autógeno de Schultz o la visualización. Pero sin duda lo mejor es prevenir trabajando en cuatro frentes:
Adoptar unos hábitos de vida saludables, sobre todo en época de exámenes.
Tener una técnica eficaz en el estudio.
Tener la motivación suficiente.
Realizar una preparación mental.
Entre los hábitos de vida saludables cabe destacar:
Prescindir de estimulantes: café, bebidas energéticas, ciertos fármacos, otros tóxicos…
Llevar una dieta completa y equilibrada, realizando 5 ingestas al día, incluyendo fruta y verdura, evitando excesos de grasas y proteínas, con desayunos con suficiente cantidad de hidratos de carbono.
Ejercicio físico: realizar algo de ejercicio físico cada día (andar a ritmo rápido durante media hora puede ser suficiente) nos permitirá sacar mayor rendimiento al tiempo que dediquemos al estudio.
Postura adecuada durante el estudio.
Sueño: dormir un número de horas suficiente (7-8 horas) y preferiblemente siempre en el mismo horario
Para poder estudiar bien son necesarios una buena planificación, un lugar de estudio adecuado y emplear técnicas de estudio eficaces. Las técnicas de estudio incluyen: tomar apuntes, lectura comprensiva, subrayado, los esquemas, el resumen, la asimilación, el repaso y conocer los distintos tipos de exámenes. Las claves que nos ayudarán a mantener una buena motivación son:
La aplicación de técnicas y métodos de estudio y memorización.
El conocimiento de los fines de nuestro estudio.
El rendimiento que ofrezcamos y el producto resultante, que nos indicará si llevamos el camino correcto.
La ampliación de conocimientos y su aplicación.
Para prepararnos mentalmente, deberemos identificar nuestros pensamientos negativos (“no voy a aprobar”, “esto es imposible”, “no tengo tiempo”) y sustituirlos por otros pensamientos más racionales y realistas (“lo he conseguido otras veces”, “voy a dejar de pensar en el bloqueo porque no me sirve de nada y empezar a estudiar ya”, “lo peor que podría ocurrir en realidad no es tan horrible”).
Álvarez Hernández J, Carrión Martínez JJ, Casanova Arias PF, Rubio Herrera R, Miras Martínez F, Salvador Granados M, et al. Programa autoaplicado para el control de la ansiedad ante los exámenes [Internet]. 2008. Available from:http://www.ual.es/Universidad/GabPrensa/controlexamenes/index.htm
Se trata de una respuesta normal de nuestro organismo que nos ayuda a enfrentarnos a situaciones desafiantes y peligrosas de la vida cotidiana (un examen, una entrevista de trabajo, un viaje en avión etc.).
¿CÓMO SABER SI ES PATOLÓGICA?
Pondremos algunos ejemplos:
La respuesta es desproporcionada ante el estímulo que la produce.
Te impide llevar una vida normal en la relación con tu familia, pareja, trabajo…
Persiste incluso después de que la situación o el objeto estresante desaparezca.
La ansiedad se acompaña de uno o más síntomas:
Físicos: palpitaciones, opresión en el pecho, falta de aire, temblores, sudoración, molestias digestivas, “nudo” en el estómago, insomnio…
Psicológicos: Inquietud, agobio, sensación de amenaza o peligro, ganas de huir o atacar, temor a perder el control, dificultad para tomar decisiones…
De conducta: Estado de alerta e hipervigilancia, bloqueos, inquietud motora, rigidez motora…
Intelectuales o cognitivos: Dificultades de atención, concentración y memoria, aumento de los despistes y descuidos, preocupación excesiva, expectativas negativas…
Sociales: Irritabilidad, ensimismamiento, dificultades para iniciar o seguir una conversación, temor excesivo a posibles conflictos…
Es ante la ansiedad patológica donde el personal de Enfermería especialista en Salud Mental puede ayudarte, a través de:
Técnicas de relajación.
Consejos sobre dieta equilibrada, ejercicio, combatir el insomnio.
Asesoramiento farmacológico.
Práctica de la plena conciencia (Mindfullness) para aprender a vivir el momento presente.
Seguimiento personalizado, individual o grupal.
Para llegar hasta nosotras debes dirigirte a tu médico de Atención Primaria y él te derivará al Centro de Salud Mental correspondiente.
Las verdaderas claves para controlar la ansiedad están en ti. Nosotras te ayudamos a encontrarlas.
Melgar Mairal M et al. Terapia grupal en síndrome ansioso depresivo y situaciones de estrés. Metas de Enferm oct 2005; 8(8): 20-Méndez Nieto S.
García Hernández P, Nieto García E, Lerma Barba MD, Montoya Juárez R, Schmidt Río Valle J. Depresión y ansiedad: influencia de un programa de rehabilitación cardiaca. Metas Enferm 2013; 16(10): 6-12.
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