8 Feb, 2022 | Destacado, Enfermería Salud Mental
La enfermedad mental afecta no solo a la persona que la padece, sino también a la familia y amigos que se convierten en cuidadores principales.
El cuidado de estos pacientes puede generar sentimientos negativos en las personas cuidadoras, como ansiedad, falta de habilidades para afrontar situaciones complicadas, ausencia de recursos humanos o materiales y falta de recursos sociosanitarios.
Durante el cuidado de una persona con problemas de salud mental pueden aparecer:
- Sobrecarga familiar por el impacto de la enfermedad.
- Problemas económicos, al dedicar tiempo de la jornada laboral o reducir la misma para atender a nuestro familiar.
- Ansiedad que se transmite entre los convivientes.
- Falta de información/preparación que provoca angustia en los familiares además de actitudes erróneas.
PAUTAS RECOMENDADAS
Sugerencias para minimizar esta sobrecarga:
- Busca un momento del día para cuidarte y sentirte.
- Sigue al máximo posible las actividades rutinarias.
- Utiliza técnicas de relajación, música, ejercicio o simplemente “no hagas nada”.
- Pide ayuda (física y emocional) a familiares, amistades, servicios sociosanitarios. Comparte responsabilidades.
- Pide ayuda económica: reparte los gastos entre familiares, solicita ayuda en la Administración con asesoramiento de los profesionales de salud.
- Comparte tus emociones con familiares, amigos, profesionales, asociaciones y grupos de apoyo. Tienes derecho a equivocarte.
- Solicita información y preparación para atender a tu familiar.
- Intenta mantener la atención/control sin angustiarte. Observar y transmitir, a veces es suficiente.
- Piensa que gran parte de su actitud y comportamiento se debe a su enfermedad y no a causas conscientes. Aprende a controlar tus impulsos.
- Aceptar la realidad nos servirá más que la negación, la búsqueda de culpables o la continua incertidumbre.
- Tienes derecho a tener tu propia atención profesional.
Permítete pensar, respirar, sentir, saber qué sientes y cómo lo sientes. Permítete parar, mimarte, quererte.
Marta Alameda Blanco
DUE Especialista en Salud Mental
Unidad de Larga Estancia de Salud Mental. Servicio Navarro de Salud- Osasunbidea.
Aiora Leache Alegría
DUE Especialista en Salud Mental
Unidad de Larga Estancia de Salud Mental. Servicio Navarro de Salud- Osasunbidea.
Fuentes
5 May, 2021 | Destacado, Enfermería Salud Mental
Las constantes noticias sobre la pandemia pueden parecer interminables y esto está afectando la salud mental de muchos, particularmente de quienes ya viven con afecciones como la ansiedad y el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC). Aunque preocuparse por las noticias es comprensible, en muchas personas esto puede empeorar problemas de salud mental existentes. Una gran parte de los casos de ansiedad se basan en preocuparse por lo desconocido y estar a la espera de que suceda algo: el coronavirus es eso, a una escala gigante.
Todo esto nos lleva a la pregunta: ¿cómo podemos proteger nuestra salud mental durante la pandemia de covid-19? Recientemente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) dio a conocer consejos para proteger la salud mental:
- Limita la cantidad de tiempo que pasas leyendo o mirando cosas que no te hacen sentir mejor. Quizás elige un momento específico para leer noticias.
- Hay mucha desinformación circulando, por eso debes mantenerte informado a través de fuentes confiables de información, como sitios web del gobierno e instituciones públicas de salud.
- Haz una pausa en las redes sociales.
- Silencia palabras clave que pueden ser desencadenantes en Twitter y deja de seguir ciertas cuentas o siléncialas.
- Silencia ciertos grupos de WhatsApp y oculta publicaciones y feeds en Facebook si los encuentras demasiado abrumadores.
- Lávate las manos, pero no en exceso.
- Para las personas con trastorno obsesivo-compulsivo y algunos tipos de ansiedad, puede ser difícil que les digan constantemente que se laven las manos.
- ¿Se realiza el lavado para reducir el riesgo de propagación del virus o se hace de manera ritual para que se sienta “correcto”?
- Para muchas personas con TOC, mejorar significa poder salir de la casa, por lo que el autoaislamiento puede presentar otro desafío.
- Acuerda horarios regulares de contacto y sigue conectado con las personas que te rodean.
- Si te aíslas, trata de lograr un equilibrio entre tener una rutina y asegurarte de que cada día sea un poco diferente.
- Podrías revisar tu lista de tareas o leer el libro que has estado queriendo leer. Esto podría hacer que las semanas te parezcan más productivas.
- Evita el agotamiento.
- Continua en contacto con la naturaleza y con la luz solar. Haz ejercicio, come bien y mantente hidratado.
- Reconoce y admite la incertidumbre que te viene a la mente.
- No reacciones como lo haces normalmente. No reacciones en absoluto. Haz una pausa y respira.
- Repítete que es la preocupación que te está afectando y que una aparente necesidad de certeza no es útil ni necesaria. Se trata solamente de un pensamiento o sentimiento. No creas todo lo que piensas. Los pensamientos no son declaraciones ni hechos.
- Despídete de algunos pensamientos y sentimientos. Pasarán. No tienes que reaccionar.
Si te sientes desbordado, acude a tu Centro de Salud para qué el médico de cabecera valore si necesitas atención especializada. En los Centros de Salud Mental haremos todo lo posible por ayudarte.
Javier Laparra Garrido
Rubén Maeztu Ugarte
Enfermeros especialistas en Salud Mental
Centro de Salud Mental de Ansoain
26 Feb, 2019 | Destacado, Enfermería, Enfermería Salud Mental
La salud móvil (mHealth en inglés) es una rama de la eSalud en el que la práctica de la medicina y la salud pública está soportada por dispositivos móviles (teléfonos móviles, dispositivos de monitorización de pacientes, asistentes personales digitales y otros dispositivos inalámbricos), según la define la web laesalud.com.
Con millones de usuarios de teléfonos móviles en todo el mundo, el empleo de tales dispositivos como una forma de ayudar a la salud es, sin duda, un paso hacia el logro del bienestar global.
¿CÓMO PUEDEN AYUDARNOS?
La conectividad y la conveniencia que ofrece la mHealth, al igual que la mayoría de las otras facetas de la eHealth (eSalud o salud electrónica), tienen el potencial de mejorar en gran medida la calidad de vida y la facilidad de la atención cuando se usan de forma adecuada.
Desde una mejor adherencia a la medicación hasta el almacenamiento de datos agregados de pacientes, parece obvio que los beneficios derivados de la eSalud son abundantes.
Desde hace un tiempo, la Enfermería de Salud Mental utilizamos muchos recursos disponibles en internet para aconsejar a nuestros pacientes sobre temas de nuestra especialidad. Vamos a detallar algunos de estos recursos, que son de libre acceso a cualquier persona interesada. Todas las direcciones web que se mencionan está avaladas y, por tanto, la información que ofrecen es de confianza.
Sitios web
Aplicaciones para smartphone
- PACIFICA
Aplicación disponible para Android e iOS basada en los principios de la Terapia Cognitiva Conductual, que proporciona herramientas de atención y relajación para controlar el estado de ánimo depresivo, la ansiedad y el estrés. Buena aplicación para iniciarse en la respiración diafragmática. El resto de contenidos están en inglés.
- INTIMIND
Sería la alternativa en español más parecida a Headspace (también recomendable, pero está en inglés). Sus creadores defienden su método propio, llamado “Método Intimind” desarrollado por psicólogos expertos en el mundo del mindfulness (conciencia o atención plena). Hay contenidos no gratuitos.
- MINDFULNESS APP
Esta aplicación de meditación en español permite al usuario entrar y permanecer en un estado de conciencia plena que adquirirá a través sus sesiones y programas. La finalidad es que seamos capaces de vivir con atención todo aquello que nos pasa, es decir, saber aplicar el mindfulness. Versión para iOS y para Android.
- INSIGHT TIMER
Aquí podrás encontrar una infinidad de meditaciones guiadas de la mano de diferentes expertos del mindfulness. Con ellas mejorarás tu técnica y podrás compartir tu progreso con una gran comunidad de meditadores como tú. No todas las meditaciones están en castellano.
Javier Laparra Garrido
Jordi Urbiola Castillo
Rubén Maeztu Ugarte
Especialistas en Enfermería de Salud Mental
Miembros de la Asociación Española de Enfermería de Salud Mental (AEESME)
Foto: Pixabay/StockSnap
13 Feb, 2018 | Destacado, Enfermería, Enfermería Salud Mental
¿Te has preguntado si la ansiedad que sientes está en un nivel adecuado, a pesar de lo molesta que es, o ha superado lo saludable?
La ansiedad forma parte de la vida: coger el autobús, hablar en público, esperar unos resultados que no llegan… ¡Hasta cuando soñamos, nuestro cuerpo responde a la ansiedad de la situación! Un nivel de ansiedad mínimo nos ayuda a concentrarnos y a estar “a punto” para enfrentarnos de manera eficaz a las circunstancias difíciles que se nos presentan.
Sin embargo, algunas personas sufren síntomas como mareos, palpitaciones, dificultad para dormir y sensación de falta de aire al enfrentarse a actividades cotidianas de su día a día. Los trastornos de ansiedad son el segundo problema psicológico por el que más se consulta con los profesionales de la salud mental, calculándose una prevalencia en la población española en torno al 10%.
Un buen indicador es la intensidad y la frecuencia de tu ansiedad, y hasta qué punto interfiere en las actividades normales de tu vida.
KIT PARA SOBREVIVIR A LA ANSIEDAD
- Aceptar lo que está pasando. No intentar huir.
No hay mal que cien años dure. Si esperas el tiempo suficiente, el miedo acabará por desaparecer. Sin embargo, al escapar de situaciones temidas, pensarás que la ansiedad puede más que tú. Esta es la gran trampa de la ansiedad: la evitación.
- Entrenar la respiración. La respiración abdominal ayuda a relajarse física y mentalmente, y de esa manera, tomar el control de la situación.
Practícala, repítela con frecuencia y notarás sus beneficios.
- Expresar los sentimientos. No acumules tensiones. ¡Desahógate con frecuencia!
- Aprender a ser asertivo/a. Decir lo que uno piensa sin herir los sentimientos de los demás es saludable. Puede ayudarte recordar que tienes derecho a no gustar a todo el mundo.
- Descansar. Es fundamental dedicar tiempo suficiente a reponer energías. El descanso es necesario para darle un respiro a nuestra mente.
- Dedicarse tiempo a uno mismo. Además de mejorar nuestro estado anímico, sirve de ayuda para sentirnos menos ansiosos, pues son momentos donde nuestro estado interior es más favorable.
- Estar activos/as físicamente. El ejercicio físico elimina el exceso de activación de la ansiedad y favorece la relajación muscular. La pasividad alimenta la ansiedad, gasta el exceso de energía que tienes en tu organismo. ¡Muévete!
- No buscar salidas rápidas a la ansiedad. Todo lo que supone un alivio inmediato -como puede ser fumar, beber alcohol, tomar sustancias tranquilizadoras- resultará inútil para superar la ansiedad a largo plazo.
Y recuerda, si necesitas ayuda, no dudes en consultar a tu enfermero especialista en salud mental.
Jordi Urbiola Castillo
Javier Laparra Garrido
Sergio Ladrón Arana
Enfermeros especialistas en Salud Mental
Fuentes
- Rodríguez, D. M., Ramírez, M. T. G., & Landaverde, O. D. M. (2015). Taller de manejo de ansiedad para hablar en público. Integración del enfoque cognitivo-conductual y la terapia breve centrada en soluciones. Revista de Psicología Universidad de Antioquia, 6(2), 121-136.
- Haro, J. M., Palacín, C., Vilagut, G., Martínez, M., Bernal, M., Luque, I., … & Alonso, J. (2006). Prevalencia de los trastornos mentales y factores asociados: resultados del estudio ESEMeD-España. Medicina clínica, 126(12), 445-451.
- Reyes-Ticas, J. A. (2010). Trastornos de ansiedad: Guía práctica para diagnóstico y tratamiento. Biblioteca virtual en salud.
Foto: Pixabay / TheDigitalArtist
20 Jun, 2017 | Destacado, Enfermería, Enfermería Salud Mental
Las autolesiones, automutilaciones o autoagresiones consisten en la realización de heridas sobre el propio cuerpo, sin intención de cometer un suicidio. Se trata de un daño físico que puede repetirse en el tiempo e incluso convertirse en una compulsión. La mayoría de las autolesiones se producen mediante cortes en la piel, aunque también pueden realizarse arañazos, mordiscos, arrancarse el pelo o darse golpes.
En algunos casos, las personas que se autolesionan lo hacen como consecuencia del padecimiento de alguna enfermedad o trastorno como el obsesivo compulsivo, el autismo, trastornos alimentarios, de ansiedad o límite de la personalidad. También puede darse en individuos que experimentan emociones fuertes que no saben gestionar o sufren depresión.
¿Por qué lo hacen?
- Como forma de desahogar la tensión emocional padecida, sintiéndose mejor tras realizarlo.
- Ausencia de otras estrategias de afrontamiento ante las situaciones y recurrir a la automutilación para evitar pensar o digerir el dolor emocional centrándose en el dolor físico.
- Forma de autocastigo que la persona piensa que puede merecer.
- Tras ciertos acontecimientos que son vividos como muy fuertes o dolorosos, se puede sentir como si se estuviera anestesiada, lo que puede llevar a dicha persona a la autolesión como forma de sentir algo, aunque sea dolor. Notar una sensación en el cuerpo, un indicio de “sigo vivo”.
- Sobre ciertas situaciones que no puede controlar, recurre a la automutilación, ya que esto sí puede controlarlo.
¿Y qué consecuencias tiene?
Lógicamente la consecuencia principal es el daño producido en el propio cuerpo: heridas e incluso infecciones de las lesiones.
Se puede sentir vergüenza e incluso culpabilidad por el acto cometido. De hecho, es frecuente que las automutilaciones se realicen en zonas que no sean fáciles de ver por otras personas, como en los muslos o los antebrazos, pudiéndose disimular con la ropa.
¿Hacerse daño engancha?
- Según Scilletta (2012), los cortes liberan endorfinas que acaban generando una adicción. Estas sustancias son opiáceos naturales que provocan una sensación de calma, bienestar y alivian el dolor. Como consecuencia, habría personas que se harían adictas a sus propias endorfinas, lo que mantendría la conducta de seguir produciéndose cortes. De hecho, podrían llegar a sufrir una especie de síndrome de abstinencia si no se cortan durante un tiempo.
- El hecho de que al lesionarse disminuya el malestar emocional, puede llegar a compensar el dolor físico, haciendo que esta conducta se convierta en un círculo vicioso.
- Se puede desarrollar tolerancia a las mutilaciones realizadas. Esto significa que deberá hacerse heridas más profundas para sentir lo mismo que sentía al principio, lo cual puede perjudicar seriamente la salud de la persona.
¿Y qué hago para evitarlo?
Es fundamental buscar ayuda. Acuda a su centro de salud y ellos serán quienes valorarán la posible derivación a los centros de salud mental.
Javier Laparra Garrido
Enfermero especialista en Salud Mental. Unidad de Hospitalización Psiquiátrica-B. Complejo Hospitalario de Navarra.
Socio de AEESME Navarra.
Fuentes