14 Feb, 2023 | Destacado, Enfermería Salud Mental
El síndrome de cutting es el acto de autolesionarse con el fin de alterar un estado de ánimo, terminar con un estado de confusión emocional o aliviar una situación que implique estrés, infligiéndose un daño físico en el cuerpo.
Las autolesiones hacen referencia a cualquier comportamiento que una persona realiza de forma intencionada, autodirigida, inmediata, para hacerse daño a uno mismo, pero no para suicidarse.
¿CUÁLES SON LAS AUTOLESIONES MÁS COMUNES?
Los tipos de autolesiones no suicidas más frecuentes son los cortes en la piel (normalmente en brazos), pero también pueden consistir en otros tipos de cortes a otras partes del cuerpo, rascado en exceso, golpes autoinfligidos u otras formas de hacerse daño a uno mismo, sin intención de acabar con la propia vida.
¿QUÉ PROBLEMAS SUELEN ASOCIARSE A LAS AUTOLESIONES NO SUICIDAS?
En la actualidad estas conductas son cada vez más frecuentes y las exhiben adolescentes no necesariamente afectados de un trastorno mental severo. Estudios recientes indican que entre un 13 y un 45% de los adolescentes se han autolesionado al menos una vez en su vida.
Suelen estar relacionadas con dificultades en la regulación emocional (gestión apropiada de las propias emociones), problemas en las relaciones interpersonales, sean con los amigos o con la familia, la exposición a circunstancias o experiencias adversas en la infancia, entre otros.
Algunos expertos han identificado que a nivel psicológico estas conductas pueden cumplir varias funciones, entre ellas estaría la de buscar experimentar sensaciones intensas, la de minimizar emociones negativas intensas, la de autocastigo por disminuir sentimientos y pensamientos de culpa, la de pedir ayuda y/o comunicar al entorno social un elevado malestar psicológico, por citar algunas.
¿CUÁLES SON LAS SEÑALES DE ALERTA QUE NOS DEBERÍAN HACER PENSAR QUE UN ADOLESCENTE SE ESTÁ AUTOLESIONÁNDOSE DE FORMA REPETIDA?
Hay que considerar el tipo, la gravedad y la frecuencia de las autolesiones no suicidas, la escalada de estas, la presencia o no de otros problemas asociados (si además hay problemas alimentarios, problemas de ansiedad, etc. podría ser más complejo) y los recursos psicológicos del adolescente para afrontar situaciones.
Los especialistas señalan que poder identificar y tratar estas conductas a tiempo, de forma temprana, y ofrecer la ayuda necesaria y adecuada podría contribuir a prevenir el desarrollo de psicopatología más grave.
Si identificamos este tipo de conductas en un adolescente, es necesario que consultemos a un profesional de la salud.
María Ángeles Durán Los Arcos
Lucía Grova Salgueiro
Enfermeras Especialistas en Salud Mental
Fuentes
- Gonzáles V, Valeriano J. D., Carvallo Y, Condori R. “Sindrome de cutting”. Editorial Academica Española. 2020.
Imagen de SplitShire en Pixabay
7 Mar, 2017 | Destacado, Enfermería Obstétrico-Ginecológica
La adolescencia es una etapa importante de grandes cambios físicos y psíquicos. El inicio en la etapa adulta supone un desarrollo significativo en la sexualidad. Los padres somos los responsables principales de crear unos valores sanos y positivos que permitirán al adolescente vivir una salud sexual y reproductiva satisfactoria en su edad adulta.
Presentamos varios consejos que pueden ayudar a establecer un dialogo cálido y muy enriquecedor sobre este tema:
- Los padres debemos estar siempre dispuestos a hablar de sexualidad y nuestros hijos debe saber que siempre estamos dispuestos a resolver sus dudas. Las charlas se deben mantener con cierta frecuencia.
- En muchas ocasiones los hijos nunca preguntan y debemos ser nosotros quienes busquemos el momento adecuado para interesarnos por ellos.
- El tono de voz ha de ser similar a una charla o una conversación tranquila. Se debe utilizar un lenguaje apropiado hablando con madurez, evitando un lenguaje infantil que hará sentir a nuestro hijo que no le vemos maduro.
- Debemos escuchar activamente en un entorno de confianza, respeto y confidencialidad.
- Sentirse algo incómodo cuando se trata estos temas también puede ser normal. Tenemos que tener confianza en nosotros mismos y hablar con naturalidad.
- Debemos conocer qué se les enseña en las escuelas sobre sexualidad y, si tienen pareja, interesarnos por ella.
- No hemos de olvidar que la sexualidad no es solo desarrollo genital, sino que engloba pensamientos y sentimientos sexuales. No nos debemos centrar solo en aspectos técnicos, tenemos que considerar sus emociones.
- Se tiene que reforzar e insistir en el uso de medidas anticonceptivas para prevenir embarazos no deseados y enfermedades de transmisión sexual. La comunicación va a favorecer el cumplimiento de la anticoncepción. Debemos valorar su potencial para tomar decisiones correctas.
Dar una educación sexual de calidad va a ayudar a que los hijos estén sanos y felices.
María Jericó Ojer
Enfermera Especialista en Obstetricia-Ginecología. Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea.
Asociación Navarra de Matronas (ANAMA)
Fuentes
- Gómez Zapiain, J; Ortiz Barón, M; Eceiza Camarero, A. Sexualidad en adolescentes de la Comunidad Autónoma Vasca Perfiles de comportamiento sexual de los y las adolescentes vascos y estado de la educación sexual en la educación secundaria obligatoria del País Vasco. Facultad de Psicología UPV-EHU.
- Peris, Montserrat; Maganto, Carmen; Kortabarria, Lorea. Autoestima corporal, publicaciones virtuales en las redes sociales y sexualidad en adolescentes European Journal of Investigation in Health, Psychology and Education. Vol.3, Nº2. Pág 171-180. Octubre 2015.
- Nuevas Recomendaciones sobre Salud Sexual y Reproductiva, consumo de Alcohol y Salud Mental, del grupo de Trabajo de Promoción de la Salud a la Comisión de Salud Pública del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud. Ministerio de Sanidad y Consumo. Ganar salud con la juventud Aprobado en la XX Reunión de Promoción de la Salud, celebrada en Sevilla el 15 de mayo de 2008. Aprobado en la 118ª Reunión de la Comisión de Salud Pública, celebrada en Zaragoza el 1 de julio de 2008.