Los órganos que más sufren los daños causados por la radiación ultravioleta (UVA) son los ojos y la piel.
La mayor parte de la población está muy concienciada de la necesidad de proteger nuestra piel del impacto solar, sin embargo la necesidad de proteger nuestros ojos es menos conocida.
Protección natural del ojo
Córnea y cristalino: absorbe una pequeña parte de los rayos UVA.
Contracción de la pupila.
Cejas.
Parpadeo.
Efectos y lesiones oculares por la radiación solar
Gafas de sol: usar gafas homologadas y que bloqueen, a poder ser, el 100% de los rayos UVA y UVB. Amplias y/o envolventes. Existe una gafa de sol para cada necesidad con diferentes formas, tamaños, colores, filtros… Dejarse aconsejar por los profesionales.
No mirar directamente al sol.
Protegerse con sombrero de ala ancha.
La protección es deseable todo el año, incluso en días nublados.
La protección es más necesaria: de abril a junio, entre las 10:00 y las 14:00 horas. Especialmente en la arena, agua y nieve porque se incrementa la radiación.
Las personas más vulnerables los niños y personas mayores. El 80% de la radiación se recibe ante de los 18 años y el efecto del sol es acumulativo a lo largo de la vida.
Especial cuidado deben tener con las actividades al aire libre las personas de ojos claros, que toman medicación fotosensible, que hayan tenido una cirugía ocular…
Es importante comenzar a utilizar una protección adecuada desde una edad temprana, para proteger sus ojos contra años de exposición a los rayos ultravioletas.
“Dos ojos para toda la vida”, una buena protección es una garantía de salud ocular.
Mª Cruz Imaz Prim Enfermera. Consultas de Oftalmología. Hospital Reina Sofía. Tudela
La psoriasis es una de las enfermedades más prevalentes de las que afectan a la piel (1-3% de la población). En la mayoría de los casos se comporta como una enfermedad benigna, que a día de hoy es incurable y que afecta a todos los aspectos de la vida.
La psoriasis es una enfermedad inflamatoria cutánea de curso crónico, con una evolución irregular y bastante imprevisible para cada paciente y con unas manifestaciones clínicas determinadas. Las lesiones de esta dermatosis producen la sensación de tirantez, prurito o incluso dolor por la sequedad, especialmente a nivel de las placas. Las lesiones características, en forma de placas eritematosas descamativas nacaradas, de diverso tamaño y número, se localizan a menudo en zonas expuestas que se aprecian a simple vista. Pueden aparecer en cualquier parte del cuerpo, aunque más frecuentemente en los codos, rodillas, glúteos, parte baja de la espalda, uñas y cuero cabelludo (donde con más frecuencia se presenta por primera vez).
ENFERMEDAD NO CONTAGIOSA DE BASE INMUNOLÓGICA
Se considera como una alteración de la piel, no contagiosa. Es una enfermedad de base inmunológica que en un 30% de los casos tiene una incidencia familiar de carácter hereditario. Cursa de forma crónica recurrente con brotes y remisiones a veces espontáneas.
Puede darse en cualquier edad, con dos picos de máxima incidencia en su inicio: entre los 15 y 20 años de edad y otro entre los 55 y 60 años, siendo la edad de aparición algo más temprana en las mujeres, aunque no parece existir diferencias epidemiológicas en cuanto al sexo.
Puede afectar al enfermo en toda su dimensión, llegando a provocar gran deterioro de su calidad de vida.
ADHESIÓN AL TRATAMIENTO Y MENOR ANSIEDAD
Sin embargo, a través de la realización de los Planes de Cuidados Individualizados en las Consultas de Enfermería Dermatológica, las enfermeras hoy en día podemos ofertar al paciente psoriásico diversidad de herramientas que favorecen el autocuidado, la autonomía y aprender a vivir mejor con la enfermedad. Han demostrado ser un gran beneficio para el paciente, mejorando la respuesta y la adhesión al tratamiento y aumentando su calidad de vida.
Con la puesta en marcha del proceso enfermero, se contribuye a mejorar el estado de salud del paciente, tanto física cómo psicológicamente, destacando el papel que juega la enfermera en el manejo inicial del paciente psoriásico y en la disminución de su ansiedad. Además de prestar una atención individualizada y especializada, los profesionales de enfermería tienen una labor fundamental en la aceptación y el entendimiento de su proceso patológico.
Mª del Carmen Martín de Aguilera Moro Enfermera de Dermatología. Delegada en Navarra de la Asociación Nacional de Enfermería Dermatológica e Investigación del Deterioro de la Integridad Cutánea (ANEDIDIC)
ACTAS. Revista de la Academia Española de Dermatología y Venereología, AEDV. Octubre 2013. AD-D-13-00190R1; “La enfermería: ¿una colaboración necesaria para el control de nuestros pacientes psoriásicos?” Artículo de opinión.
Enfermería Dermatológica-ANEDIDIC: nº6, año3, pag.30, 31, 32. Abril 2009;“Ceder: Consulta de Enfermería en Dermatología”.
Enfermería Dermatológica-ANEDIDIC. nº 02, septiembre 2007, pag. 12 al 18; “Tratamientos biológicos en la consulta de Enfermería: Control e información”.
Pulso. Revista del colegio de Enfermería de Navarra, nº 37- Abril 2004 (8-9);“Consulta de Enfermería en Dermatología”.
Pulso. Revista del colegio de Enfermería de Navarra, nº 22- Julio 2000 (15); “La Enfermería tiene un papel fundamental en los tratamientos dermatológicos”.
Pulso. Revista del colegio de Enfermería de Navarra, nº 23- Octubre 2000 (22-25-26) título;“Información de Enfermería a pacientes afectos de Psoriasis”.
El Mentidero. Revista local. nº 9- Julio 2000. 1ª Jornadas de Salud Ciudadana Ayuntamiento de Ablitas; “¿Conoce vds. la psoriasis?”
Vago, imprevisible, agresivo, peligroso…. ¿Cómo te sentiríais si te definieran así sin ningún criterio? ¿Crees que tendrías problemas para mantener tus amigos, relacionarte con tu pareja, buscar trabajo o mantener tu autoestima? Estos son algunos de los falsos mitos o estereotipos que se asocian a las personas con enfermedad mental.
En España el 9% de la población padece un trastorno mental en la actualidad y más del 15% lo sufrirán en lo largo de su vida. Un 9% de los hombres y 17% de las mujeres mayores de 15 añosde Navarra declara haber padecido algún problema de “depresión, ansiedad u otros trastornos mentales” en los últimos 12 meses.
FUENTES DEL ESTIGMA
Las personas con problemas de salud mental, además de padecer el sufrimiento propio de la enfermedad, habitualmente padecen el sufrimiento extra del estigma. El estigma puede venir de diferentes fuentes:
Medios de comunicación. Por desconocimiento de la enfermedad mental. Por mantener los falsos mitos y prejuicios que se relacionan con la enfermedad mental.
Sociedad. Se estima que la población recibe el 90% de la información sobre salud mental a través de los medios de comunicación.
Profesionales de Atención Primaria y Urgencias. Porque son parte de la sociedad y porque pueden carecer de formación específica en Salud Mental.
Profesionales de Salud Mental, si nos centramos en la patología en lugar de en la persona.
La propia persona con un problema de salud mental, porque también es parte de la sociedad y se ha educado en la misma cultura que el resto, por lo que puede creer los mismos mitos y estereotipos.
¿Qué puedes hacer si conoces que alguien de tu entorno tiene un problema de salud mental? Lo más importante, escúchale. No trates de evitar ni a la persona ni el tema de su problema de salud mental. Hazle ver que sigues estando ahí, a su lado, y que eso no va a cambiar. Procura no dar consejos, sino comprender y hacer ver que comprendes. Muy frecuentemente los abrazos y el contacto ayudan. Infórmate sobre su enfermedad. Si tú tienes un problema de salud mental, no lo ocultes, trata el tema con naturalidad con aquellas personas con quienes te sientas cómodo. Si ves actitudes estigmatizantes, critícalas.
Rubén Maeztu Ugarte Enfermero especialista en Salud Mental @rmaeztu
Verónica Munárriz Fernández Enfermera especialista en Salud Mental @vmunarrizv
Fuentes
Dirección de Salud Mental. Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea. Plan Estratégico de Salud Mental de Navarra 2012-2016. Pamplona: Dirección de Salud Mental. Servicio Navarro de Salud-Osasunbidea; 2012.
Obertament, l’aliança catalana de lluita contra l’estigma i la discriminació en salut mental [Internet]. Obertament.org. Availablefrom: http://obertament.org
Es una reacción desproporcionada (hipersensibilidad) de nuestro sistema inmunitario frente a sustancias que toleran la mayoría. Las causantes pueden ser bacterias, virus, o sustancias extrañas llamadas alérgenos: polen de las plantas, ácaros del polvo, alimentos, medicinas, productos químicos, picaduras de insecto, hongos, animales (gato, perro, procesionaria…), látex. etc. Penetran en nuestro organismo por diferentes vías: por el aire (ácaros, polen, hongos) y suelen ser primaverales; o por la piel (picaduras de insectos, cosméticos, metales…).
El sistema inmunitario, en un intento de protegernos, libera sustancias químicas, como la histamina, que son las que causan las reacciones alérgicas. Existe predisposición genética a padecer alergia.
SÍNTOMAS
Según el lugar de afectación podremos distinguir varios tipos de alergias:
Respiratorias: estornudos, tos y picor de garganta, moquita, silbido en el pecho…
Digestivas: lesiones en la piel, respiratorias, vómitos, diarrea, dolor abdominal…
Las alergias van de leves a severas, e incluso pueden provocar la muerte.
Las complicaciones más frecuentes son la crisis de asma, edema de glotis y shock anafiláctico. La anafilaxia es una reacción severa y se produce cuando ciertos insectos, medicamentos o alimentos, etc. desencadenan todos los síntomas anteriores, pero agravados, poniendo en peligro nuestra vida.
DIAGNÓSTICO
Hay varias maneras de diagnosticar una alergia, como la exploración física, pruebas cutáneas y análisis de sangre.
TRATAMIENTO
La mejor forma de reducir los síntomas es evitar lo que causa las alergias. Esto es especialmente importante en el caso de las alergias a medicamentos y alimentos.
Hay varios tipos de medicamentos para prevenir y tratar las alergias. El medicamento que recomiende el médico dependerá del tipo y gravedad de los síntomas, la edad y la salud general del paciente: adrenalina, antihistamínicos, corticoides, broncodilatadores e incluso vacunas (consiste en habituar, poco a poco, a nuestro organismo al alérgeno que nos provoca la reacción alérgica, administrándole dosis crecientes de una vacuna, hasta obtener la dosis eficaz).
En cuanto a la prevención, además de evitar el causante de la alergia, si la persona ha tenido episodio previo, se aconseja la educación sanitaria para instruir en la técnica de administración del autoinyector de adrenalina.
Marta Martínez de Goñi Pérez Beatriz Ágreda Lizáldez
El insomnio puede producir importantes alteraciones a los mayores, menoscabando de forma importante su calidad de vida. Las cabezadas diurnas y dormir menos de 7 horas se ha asociado a un mayor riesgo de caídas, de deterioro cognitivo, a alteración en la deambulación y el equilibrio y a dificultades en el manejo adecuado de la medicación.
Habitualmente el insomnio se trata con fármacos. Sin embargo, las medidas no farmacológicas constituyen un pilar dentro del abordaje terapéutico del insomnio, y son fundamentales para restaurar hábitos de vida saludables. Entre ellas destacan:
Mantener horarios regulares de acostarse y levantarse.
Limitar la permanencia en la cama a un máximo de 8 horas.
Evitar las siestas mayores a 30 minutos y que sólo sean una al día.
Cenar ligero y evitar acostarse inmediatamente después de cenar. Esperar 2-3 horas.
Evitar alcohol tabaco, café, té… estimulantes.
Restringir la ingesta líquida en la tarde noche si hay prostatismo o incontinencia.
No obsesionarse con comprobar la hora.
Hacer ejercicio físico durante el día acorde con las capacidades, evitando las horas cercanas a acostar.
Favorecer el confort: usar ropa de cama confortable, habitación oscura, ventilada y con temperatura adecuada, y eliminar los ruidos.
Realizar actividades relajantes antes de dormir.
Adoptar la posición adecuada para favorecer el sueño, colchones duros.
Utilizar la cama sólo para dormir.
Acostarse sólo cuando uno se siente somnoliento. Si no se puede dormir en 20-30 minutos, levantarse y hacer una actividad relajante, ir de nuevo a la cama cuando se sienta sueño.
Fijar una hora para levantarse independientemente de las horas dormidas todos los días de la semana.
Establecer rutinas para ir a la cama (lavarse los dientes, ponerse el pijama…).
Restringir tecnología con pantallas iluminadas, luz blanca antes de dormir.
Reducir las expectativas respecto a la cantidad de horas que queremos dormir para reducir la ansiedad que nos produce ir a la cama cuando se padece insomnio.
Gloria Urbistondo Lasa Especialista en Enfermería Geriátrica
Fuentes
Insomnio. Guía de buena práctica clínica en geriatría. Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. Madrid 2015.
Manual de protocolos asistenciales para uso en el medio residencial. Sociedad Española de Geriatría y Gerontología. Grupo de trabajo asistencia sanitaria en residencias. Madrid 2014
Ya se han cumplido un par de años desde que nos lanzamos a esta aventura llamada “Palabra de enfermera”. Desde aquella primera entrada de presentación, el blog se marcaba dos objetivos: visibilizar el trabajo enfermero y ofrecer consejos de salud para potenciar el autocuidado.
Tras unos meses de descanso, hoy nos volvemos a poner en marcha. Esta parada técnica ha servido para remodelar el aspecto del blog con el fin de hacerlo más atractivo visualmente, incluido un logotipo que lo identifica. También se le ha dotado de nuevas funcionalidades encaminadas a facilitar la consulta: clasificación de entradas por especialidades o áreas de Enfermería y la posibilidad de búsqueda por términos. Al mismo tiempo, hemos simplificado y mejorado las opciones para compartir las entradas en las redes sociales. Como podéis ver, además de Facebook, Twitter y Linkedin, se han incorporado botones sociales de Whatsapp y Telegram, pensados específicamente para las consultas desde el móvil.
Eso sí, os aseguramos que el fondo de “Palabra de enfermera” continúa igual: apostando por crear en Internet un lugar de consulta fiable sobre salud. Una necesidad inaplazable ante el exceso de información sobre salud que inunda la red, de la que gran parte es errónea, según el reciente informe eHealt Focus On elaborado por la Asociación de Investigadores en eSalud (AIES). Frente a esta falta de rigor, nada mejor que recomendaciones escritas por enfermeras, las profesionales expertas en el cuidado, y redactadas bajo criterios de evidencia científica.
Durante estos dos años han sido 55 las entradas publicadas y cerca de 79.000 las visitas recibidas por el blog. Aunque sabemos que mayor parte del éxito se ha debido a la confianza de los lectores, que agradecemos mucho, también hemos de reconocer la apuesta del Colegio de Enfermería de Navarra por el proyecto y, muy especialmente, la colaboración desinteresada de cerca de cincuenta autores y colaboradores (por cierto, todas las entradas de 2015 están recogidas en un libro electrónico que podéis descargar en formato pdf o epub, y pronto estarán las de 2016).
Esperamos seguir contando con el apoyo de todos. ¡Gracias!
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