22 May, 2018 | Destacado, Enfermería Salud Mental
El término “acompasamiento” describe la aproximación al modelo del mundo de la otra persona, muy importante en la relación de cuidado que se establece entre el sanitario y quien sufre de malestar psíquico. Este acercamiento habitualmente se da de forma inconsciente, sin ser de alguna forma algo codificado y tecnificado. Sin embargo, se puede intentar describir y así poder insistir en los aspectos necesarios para llevarlo a cabo, mejorando la asistencia hacia aquellos que se encuentran en situación de necesitar cuidado.
TRES CARACTERÍSTICAS DE LA ENFERMERA/TERAPEUTA
Rogers, psicólogo humanista, propuso tres características fundamentales que debía poseer la enfermera/terapeuta: autenticidad, aceptación incondicional del paciente y comprensión empática.
Para conseguir aplicar estas características hay algunas técnicas que se han demostrado eficaces y así establecer un buen acompasar son:
- Escucha activa: se trata de escuchar lo que el otro tiene que contarnos sin interrumpirle, sin predisposición a realizar juicios de valor, mostrando, a través del lenguaje verbal, no verbal y de la coherencia entre ambos, que estamos a su lado, que le acompañamos y que puede expresarse con libertad.
- Calidez: se cuidará la expresión, el tono, la presencia para facilitar que exprese cómo se encuentra a nivel emocional y que así le resulte al sujeto más fácil el acercamiento.
- Empatía: tratar, independientemente de nuestras opiniones, colocarnos en su posición, ver el mundo desde sus ojos. Es indispensable para crear las condiciones que permitan una óptima relación de cuidado.
- Establecer confianza: además de la autenticidad y la empatía, es fundamental en este punto que se capte la profesionalidad del cuidador por parte del que sufre. Para ello, durante el acercamiento nos apoyamos en teorías y conocimientos, teniendo en cuenta siempre que no se trata de encasillar ni hacer encajar a la persona en un modelo preestablecido.
- Buscar puntos comunes: necesidad de orientar hacia un objetivo común los esfuerzos que realizan tanto profesional como el que necesita ayuda en su intento de superación de la crisis.
Ayudar a la persona que sufre malestar psíquico requiere el establecimiento de una relación terapéutica enfermera-paciente, que se convertirá en el eje principal para el resto de cuidados y en la que, sin duda, el enriquecimiento va a ser mutuo.
RELACIÓN BASADA EN EL RESPETO
El buen profesional de enfermería tendrá que proponerse conocer en profundidad a la persona con la que va a establecer la relación. Para dicho acercamiento, se deberá preguntar sobre sus propias facultades y límites acerca de una serie de habilidades y conocimientos necesarios para poder desarrollar una relación eficaz de ayuda.
Desde el autoconocimiento y la autocrítica, y a través de una cuidadosa observación y escucha activa, se establecerá una relación basada en el respeto, que pueda servir de ayuda en la crisis que está atravesando la persona que se encuentra al cuidado del así llamado profesional. Sólo a través de un acercamiento respetuoso al modelo del mundo de la otra persona y un acompasamiento que se cuide también de no ser invasivo con el otro, se conseguirá establecer una adecuada relación terapéutica, la cual es tan importante y necesaria como cualquier otro tratamiento al que se recurra en el proceso. Además, se consigue que la persona se sienta libre de expresar o callar lo que le suceda, que sea autónoma para gestionar sus propias decisiones y al mismo tiempo confortada y acompañada.
Autoras
Montserrat Fernández Rubio
Enfermera Especialista en Salud Mental. Clínica de Rehabilitación del Centro San Francisco Javier.
Gloria Inés García del Valle Méndez
Jefa de Unidad de Enfermería Psiquiatría A. Complejo Hospitalario de Navarra.
Mª Nieves Izco García
Enfermera Especialista en Salud Mental, Jefa de Unidad de Enfermería Psiquiatría B. Complejo Hospitalario de Navarra.
Bibliografía
- Rogers, C. R. (1958). A process conception of psychotherapy. American Psychologist, 13(4), 142-149.
- Axtell, Roger E. (1993). Gestos. Lo que se considera correcto e incorrecto en la comunicación a través del lenguaje corporal en todo el mundo. Barcelona: Iberia.
- El proceso de convertirse en persona: mi técnica terapéutica. Barcelona: Ediciones Paidós Ibérica. ISBN 84-493-0993-X.
- http://www.pnlnet.com/acompasar-y-guiar-herramienta-de-cambio/
- Hurtado S. Enfermería y la relación de ayuda. Excelencia enfermera 2004.
Foto: Pixabay / Wokandapix
15 May, 2018 | Destacado, Enfermería, Enfermería Escolar
El patio del colegio es, frecuentemente, un sitio donde nuestros menores sufren golpes, caídas y lesiones de mayor o menor consideración.
Muchas de esas lesiones se producen en la cara (balonazos, choques fortuitos con otro compañero, tropezones y caídas…). En ocasiones, como resultado de dichos golpes, se produce el arrancamiento de un diente.
Lo primero que tenemos que tener en cuenta es que las lesiones en la boca que son lo suficientemente contundentes como para arrancar un diente, también pueden dañar otras estructuras de la boca o la cara: otros dientes, las encías, los labios… por lo que siempre necesitará una inspección y evaluación por un dentista.
Cuando uno de nuestros alumnos/as ha sufrido el arrancamiento de un diente debemos proceder con rapidez, ya que en ocasiones es posible reimplantarlo (volver a colocar el diente en su sitio).
PAUTAS DE ACTUACIÓN
- Realizaremos una inspección de la boca y una limpieza suave con suero fisiológico o agua fresca.
- Si hay hemorragia aplicaremos una gasa limpia en el alveólo (hueco que ha dejado el diente) y le diremos que la muerda de una forma suave pero constante durante al menos 15 minutos.
- Aplicaremos frío local para disminuir la inflamación y como analgesia.
- En caso de dientes permanentes:
- Localizaremos el diente: si está en la boca para evitar que se lo trague y si está en el suelo para preservarlo.
- Evitaremos tocar la raíz del diente y lo meteremos en un frasco con suero fisiológico, leche o la propia saliva del chaval. También se puede dejar debajo de la lengua, si no hay otra opción y no existe riesgo de que el niño o niña se lo trague.
- Avisaremos inmediatamente a su familia para que lo lleve al dentista urgentemente. Un diente se puede reimplantar con éxito en las primeras dos horas tras el accidente y especialmente en la primera hora.
- En caso de dientes de leche:
- Seguiremos las pautas de control de la hemorragia, pero un diente de leche no se reimplanta. El reimplante puede causar problemas en la dentición definitiva.
- Avisaremos a la familia. El niño/a que ha sufrido un traumatismo en la boca debe ser siempre evaluado por un dentista lo antes posible.
Es muy importante el correcto tratamiento del diente:
- No manipularlo: no tocar la raíz, no cepillarlo, no lavarlo con jabón, antiséptico o alcohol, no secarlo.
- No trasportarlo en seco.
- No retrasar la visita al dentista.
Paula Larumbe Oroz
Enfermera del Centro Público de Educación Especial Andrés Muñoz Garde (Pamplona)
Ana Durana Murillo (@DuranaAna)
Enfermera del Centro Público de Educación Especial Torre Monreal (Tudela)
Fuentes
Foto: Pixabay / bigbear
24 Abr, 2018 | Destacado, Enfermería, Enfermería de Familia y Comunitaria
La coagulación forma parte de un mecanismo natural para formar coágulos que evitan pérdidas de sangre. Los coágulos también se pueden formar dentro de los vasos sanguíneos debido a una situación anormal que puede ser causada por: disminución del tamaño de los vasos, sangre espesa que circula más lentamente y presencia de un cuerpo extraño (válvulas cardíacas, stents…) dentro del sistema circulatorio.
Los anticoagulantes orales son fármacos que se toman por vía oral para prevenir la formación de coágulos. Modifican la coagulación de la sangre haciendo que ésta circule de manera más fluida.
Los pacientes candidatos a tomar esta medicación son los que presenten alguna de las siguientes patologías:
- Fibrilación auricular.
- Enfermedad de las válvulas del corazón.
- Trombosis venosa profunda en piernas.
- Embolia pulmonar.
- Enfermedades hereditarias o adquiridas de la sangre.
¿Cómo actuar ante un sangrado?
La medida más importante es realizar una adecuada compresión de la herida durante al menos 15 minutos. Si la herida está en brazos o piernas se debe elevar la extremidad afectada. En caso de sangrado por la nariz además de comprimir sobre el tabique nasal es importante inclinarse hacia delante.
Si el sangrado no cesa, se debe acudir a un servicio de urgencias.
La vigilancia del color de la orina y de las heces es esencial en la detección de posibles sangrados; si hay cambios, consultar con el médico.
¿Qué dieta deben seguir?
Las recomendaciones alimentarias de estos pacientes son las mismas que a la población general, pero teniendo en cuenta que algunos alimentos pueden alterar la acción del fármaco.
Aunque no hay alimentos prohibidos, algunos se deben controlar en cantidad y frecuencia de consumo:
- Vegetales ricos en vitamina K como: remolacha, repollo, brócoli, endibia, lechuga, espárragos, tomate, cebollino, perejil, espinacas, col rizada, col lombarda, coles de Bruselas, coliflor.
- Té verde y té negro.
- Frutas: kiwi, pasas, higos, aguacates, ciruela y uva.
- Boniato, mazapán y turrón.
Recomendaciones y consejos:
- Tomar la dosis diaria indicada por su médico siempre a la misma hora (preferiblemente por la tarde) para evitar olvidos o retrasos en la toma y con el estómago vacío para evitar interacciones con alimentos.
- Algunos de los anticoagulantes precisan un control continuado que marcará la pauta semanal de tratamiento a seguir.
- Recuerde que el alcohol, otros fármacos (antiinflamatorios, antibióticos…) y los productos de herboristería tienen importantes interacciones con los fármacos anticoagulantes.
- Mientras tome este tratamiento debe evitar las inyecciones intramusculares.
- Si se va a someter a una intervención quirúrgica o le van a realizar una extracción dental, no olvide informar que toma un anticoagulante.
- Si va a salir de viaje, no olvide llevar su medicación y la pauta de tratamiento por escrito.
Ante cualquier cambio en sus hábitos diarios o dudas que surjan durante el tratamiento, consulte con su enfermera o médico de atención primaria.
Laura López Suárez
Cristina Areta Cuesta
Especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria
Fuentes:
17 Abr, 2018 | Destacado, Enfermería, Enfermería Obstétrico-Ginecológica
Según la sección de epidemiologia de la Sociedad Europea de Cardiología (ESC), un 47 % de mujeres entre los 25-34 años es fumadora. Comprende un rango de edad en el cual la mujer desarrolla con más frecuencia su proceso reproductivo de embarazo. De dicha información podemos extrapolar que hay un alto porcentaje de mujeres fumadoras durante su embarazo.
La combustión del tabaco libera más de 4.000 sustancias toxicas que llegaran al feto, y que no será capaz de metabolizar. Sustancias como la nicotina y el monóxido de carbono (CO) que disminuyen el flujo uteroplacentario, lo que se traduce en una reducción en el aporte de oxígeno y nutrientes de la madre al feto.
CONSECUENCIAS DIRECTAS
Las consecuencias directas del consumo de tabaco sobre el feto son: crecimiento intrauterino retardado (CIUR) con el consiguiente bajo peso al nacer, partos prematuros -sumando a ello la morbimortalidad de la prematuridad-, malformaciones congénitas como el labio leporino y paladar hendido y, en postparto, podríamos hablar del síndrome de muerte súbita del lactante.
Además de daños fetales, el tabaco compromete la evolución del embarazo, aumenta el riesgo de aborto, de placenta previa y desprendimiento de placenta (incremento importante de morbi-mortalidad fetal), además de aumentar el riesgo de rotura prematura de membranas (relacionado con un alto porcentaje de prematuridad fetal)
El único nivel seguro de tabaco durante el embarazo es el de consumo cero. No está justificado ningún consumo, Por tanto, “la ansiedad del abandono tabáquico” no lo justifica, ya que ello no reporta daños sobre el feto y el desarrollo del embarazo, como si lo hace el consumo de un solo cigarrillo al día.
FACTOR DE RIESGO MODIFICABLE
Fumar durante el embarazo es un factor de riesgo modificable. Por tanto, antes de planear un embarazo y durante este, abandonar el hábito tabáquico reducirá problemas de salud para el bebé y la madre, tanto a corto como largo plazo.
Pida ayuda a los profesionales sanitarios de su centro de salud y /o de su centro de atención a la salud sexual y reproductiva (CASSYR).
Estefanía Castillo Castro
Vocal de la Asociación Navarra de Matronas (ANAMA)
Foto: Pixabay / TawnyNina
10 Abr, 2018 | Destacado, Enfermería, Enfermería de Familia y Comunitaria
La tos es un reflejo que mantiene despejada la garganta y vías respiratorias. Aunque pueda ser molesta, la tos ayuda al cuerpo a protegerse y curarse, facilitando la eliminación de secreciones. La tos puede ser producida por diferentes causas entre las que se encuentran: catarro, asma, alergias, reflujo gastroesofágico, tabaquismo, enfermedad pulmonar o fármacos antihipertensivos.
Puede ser seca (tos irritativa) o productiva (eliminación de mucosidad). Según su duración la tos se considera: aguda, menor de 8 semanas o crónica, si persiste más de 8 semanas.
Valorando su forma de presentación, entre otras se distinguen varios tipos de tos:
- Convulsiva (accesos intermitentes y sofocantes).
- De esfuerzo (voluntaria para expulsar alimentos o cuerpos extraños).
- Sibilante (ruidos respiratorios agudos).
- Psicógena (para aliviar la tensión nerviosa o llamar la atención).
- Perruna (espasmos en laringe).
- Refractaria (no se ha encontrado la causa, sin mejoría).
¿CÓMO PODEMOS TRATARLA?
Se debe determinar la causa de la tos e iniciar un tratamiento específico para esa causa.
Si no sabemos la causa, se tratará de forma sintomática:
- Aumentar el consumo de líquidos (para favorecer que el esputo sea más fluido) en forma de agua, infusiones, caldos, zumos.
- Evitar el tabaco, alcohol y cafeína por efectos de sequedad.
- Se aconseja el uso de caramelos duros por el aumento de la producción de saliva.
- Humidificar el ambiente.
Al ser la tos una forma de que el organismo se defienda de algo que le molesta, no debe tratarse con medicamentos a no ser que se trate de tos seca persistente, que además produzca fatiga, interfiera en el sueño, nos produzca vómitos, etc. Los fármacos que se utilizan son antitusivos, mucolíticos y expectorantes, evitando su uso en niños. Debe tenerse cuidado en diabéticos, ya que muchos de estos jarabes llevan azúcar en su composición.
Si la tos es nocturna, conviene elevar la cabecera de la cama.
Se aconseja el lavado de manos frecuente, así como taparse la boca y nariz al toser.
APLICACIÓN DE REMEDIOS NATURALES
Existen también remedios naturales, sin evidencia científica, como son las inhalaciones, por ejemplo con aceites esenciales a base de tomillo, de eucalipto o de manzanilla, con agua muy caliente o hirviendo.
También conviene tomar bebidas calientes (evitar las bebidas frías), como infusiones a base de plantas medicinales, por ejemplo una infusión de tomillo con azúcar y sobre todo con miel.
Aplicar pomadas para fricción a base de aceites esenciales, por ejemplo a base de mentol o de alcanfor. En niños menores de 30 meses, es recomendable emplear preparados para niños.
Otro remedio consiste en cortar una cebolla por la mitad y dejarla en la habitación por la noche.
Marta Martínez de Goñi Pérez
Beatriz Ágreda Lizáldez
Enfermeras del Consejo Sanitarío (SNS-Osasunbidea)
Fuentes