Se entiende por afrontamiento a las actuaciones, respuestas y estrategias que las personas ponen en marcha para reducir el impacto y responder a los retos que les plantea la enfermedad.
Las enfermedades crónicas son muy frecuentes en nuestra comunidad. El afrontamiento de la enfermedad es una fase decisiva para avanzar en un abordaje y manejo que favorezca una mejor calidad de vida.
FACTORES
Para comprender cada situación, es útil tener en cuenta que el modo de afrontarla está influido por numerosos factores:
El tipo de enfermedad (gravedad, evolución, síntomas…)
Los conocimientos que se tenga sobre la enfermedad.
Las experiencias previas de enfermar o de superar dificultades en la vida.
Las actitudes, valores, sentimientos que tenga la persona enferma.
Las habilidades de manejo emocional, de autocuidado, de organización.
El apoyo social: servicios de salud, asociaciones…
Apoyos relacionales: familia, amistades…
RECURSOS
Para ayudarnos en el afrontamiento de la enfermedad, es importante poner en marcha una serie de recursos. Se trata pues de:
Conocer la enfermedad, manejar el dolor y las limitaciones de la enfermedad en la vida diaria. Tener percepción de la enfermedad ayuda a su manejo.
Manejar los sentimientos y emociones que se producen fruto del diagnóstico, y de las limitaciones que impone.
Mantener el equilibrio emocional.
Mantener la condición física al mejor nivel posible.
Desarrollar o utilizar los recursos y habilidades necesarias que permitan mantener una buena calidad de vida.
Llevar a cabo los autocuidados e incorporar cambios en el estilo de vida. Seguir el tratamiento prescrito.
Reajustar los roles familiares, laborales, sociales… Utilizar el apoyo social.
Ayudará además:
Preparar previamente las consultas médicas, e incluso anotar: qué quiero contar (síntomas, evolución, preocupación, sentimientos…) y qué quiero preguntar (dudas sobre la enfermedad, su repercusión en mi vida diaria, tratamiento, citas…). Acudir acompañado suele generar mayor seguridad.
Tener precaución al buscar información en internet. Es importante que las páginas que se utilicen sean fiables.
Una de las complicaciones más importantes y frecuentes de la diabetes es la hipoglucemia que consiste en la bajada de azúcar (glucosa) en sangre por debajo de 60-70 mg/dl.
Las causas que pueden producirla son:
Comer poco o saltarse alguna comida.
Administrar dosis excesiva de insulina o errores en la toma de medicación.
Realizar ejercicio físico en exceso.
Abuso de alcohol.
¿CÓMO PUEDO NOTAR QUE EL AZÚCAR EN SANGRE ESTÁ BAJO?
Algunos de los signos y síntomas que se pueden presentar son: sensación de hambre, palidez, sudoración, temblor, palpitaciones, nerviosismo, visión borrosa, hormigueo en los dedos y alrededor de la boca.
Si la hipoglucemia no se resuelve, avanzará con otros síntomas como confusión, dificultad para hablar, mareo, marcha inestable, convulsiones, pérdida de conocimiento y coma.
¿QUÉ HACER PARA RESOLVER UNA HIPOGLUCEMIA?
El primer paso es realizar una medición de la glucosa en sangre. En caso de no ser posible, los pacientes con diabetes que presenten estos síntomas se tratarán como si fuese una hipoglucemia.
Si la glucemia está por debajo de 70 mg/dl hay que tomar hidratos de carbono de absorción rápida (2-3 terrones de azúcar disueltos en agua o leche, caramelos azucarados, zumo de frutas, una cucharada sopera de miel, refrescos azucarados, geles o pastillas de glucosa).
Tras 15 minutos volver a realizar otra medición de azúcar.
Si el nivel de azúcar no está por encima de 70 mg/dl, hay que repetir la toma de hidratos de carbono de absorción rápida.
Si el nivel de azúcar se ha normalizado, se deben tomar hidratos de carbono de absorción lenta (galletas, pan con queso o jamón, biscotes, un vaso de leche, una pieza de fruta). También se puede adelantar el horario de la siguiente comida (desayuno, comida o cena).
Si a pesar de realizar estos pasos no aumenta el nivel de azúcar en sangre, debe avisar a su centro de salud o llamar al 112.
En caso de hipoglucemia grave con pérdida de conciencia, se requiere la ayuda de otra persona para administrar glucagón (para esto se precisa formación previa de su enfermera).
PREVENCIÓN DE LAS HIPOGLUCEMIAS
La educación en diabetes es la mejor herramienta para prevenir, identificar y poner solución a las hipoglucemias. Esto puede realizarse en el centro de salud en la consulta de su enfermera.
Podemos prevenirlas:
Tomando correctamente la medicación según la pauta indicada por su médico.
Planificando el ejercicio físico con antelación para ajustar la comida y la medicación.
Realizar autocontroles anticipándose a los momentos de mayor riesgo de hipoglucemia.
Evitar la ingesta de alcohol.
Cristina Areta Cuesta Laura López Suárez Especialistas en Enfermería Familiar y Comunitaria.
Fuentes
Servicio Navarro de Salud. Complejo Hospitalario de Navarra. Recomendaciones de Enfermería. Uso del Glucagón (hipoglucemia).
Servicio Navarro de Salud. Sección de Nutrición Clínica y Dietética. Recomendaciones dietéticas para la hipoglucemia.
Menarini diagnostics. Soluciones para la Diabetes. Guía práctica de las complicaciones agudas de la diabetes.
F.J. Díaz Cadórniga, Dr. E. Menéndez Torre, Dr. J. Moreiro Socias, Dr. J. Franch Nadal. Consejos para la diabetes tipo 2. Barcelona (España): Sanofi S.A; Diciembre 2017.
Gobierno de Navarra. Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra. Sección de Promoción de la Salud y Salud en todas las Políticas. La Diabetes.
Los Servicios de Urgencias Hospitalarias están abiertos las 24 horas del día, los 365 días del año. En ellos se atiende todo tipo de patologías en cualquier momento, si bien en muchas ocasiones la demanda de asistencia supera los recursos, de la misma forma que no todas las patologías que se atienden tienen la misma gravedad. Por todo esto es imprescindible organizar el trabajo y los recursos disponibles para que funcionen de la forma más eficiente posible.
Para entender con claridad cómo funcionan los servicios de urgencia, y la diferencia de tiempo que se tarda en atender a los diferentes pacientes, es importante tener en cuenta el orden de prioridades con el que trabajan los profesionales.
Para los pacientes y familiares que acuden a estos servicios, el tiempo pasa muy lento, y a veces resulta difícil comprender cómo, pese a haber llegado antes que otros pacientes, les llaman más tarde. Por ejemplo, hay ocasiones en las que puede parecer que alguien se encuentra “aparentemente bien” y sin embargo precisa una atención sin demora por padecer alguna patología potencialmente grave, que no se ve a simple vista.
CLASIFICACIÓN BASADA EN SIGNOS Y SÍNTOMAS DE GRAVEDAD
Pues bien, un pilar fundamental de esta organización es el triaje de todos los pacientes que acuden a urgencias. Triaje deriva de la palabra francesa “triage”, que significa clasificación.
La valoración que se realiza en el triaje no está enfocada hacia un diagnóstico médico. Está basada en signos y síntomas de gravedad, y su finalidad es determinar si aquello por lo que se consulta requiere una atención inmediata o se puede demorar cierto tiempo (si bien no se niega una atención posterior en el servicio).
Por ello, una vez recogida la información pertinente por el profesional sanitario, se establece un nivel de prioridad que, en nuestros centros hospitalarios, va desde la atención inmediata (prioridad 1), hasta unas 4 horas de espera (prioridad 5).
El triaje, con sus diferencias entre servicios, se aplica tanto para la organización interna de los Servicios de Urgencias Hospitalarios, como para la atención en domicilio o la petición de una ambulancia en las llamadas al 112. Se distribuyen los recursos disponibles en cada momento en función de la gravedad y la urgencia del motivo de consulta.
COLABORACIÓN PARA EL BUEN FUNCIONAMIENTO DE LOS SERVICIOS
En cuanto a la información que se solicita respecto al estado de salud, antecedentes, alergias… es realmente importante para el personal sanitario obtener esos datos, con el fin de intentar aproximar lo máximo posible las necesidades a cubrir y los recursos disponibles, y poder priorizar correctamente, para dar la mejor calidad asistencial a cada paciente.
Por todo ello es sumamente importante tenerlo en cuenta y discernir si es realmente necesario acudir a Urgencias o se puede esperar a una visita de nuestro equipo de Atención Primaria. Hay que recordar que el tiempo de espera dependerá no solo de nuestra patología, sino del resto de pacientes y de cómo esté el servicio en ese momento. La paciencia en estos casos también es imprescindible: puesto que todo el mundo quiere la mayor agilidad, es necesaria la colaboración de todos para el buen funcionamiento de los servicios.
Ismael Bravo Tejedor Enfermero. Servicio de Urgencias Generales. Complejo Hospitalario de Navarra. Patricia Carrera Martín Enfermera. Servicio de Urgencias Rurales (SUR) de Isaba.
Fuentes
Sánchez-Bermejo R, Cortés-Fadrique C, Rincón-Fraile B, Fernández-Centeno E, Peña-Cueva S, Heras-Castro EMD las. El triaje en urgencias en los hospitales españoles. Emergencias. 2013;25(1):66–70.
Soler W, Muñoz MG, Bragulat E, Álvarez A. El triaje: herramienta fundamental en urgencias y emergencias. Triage: a key tool in emergency care. An Sist Sanit Navar. 2010;33(Suplemento 1):55.
La salud bucodental es un indicador clave de la salud, del bienestar y la calidad de vida en general. La OMS define la salud bucodental como “un estado exento de dolor bucodental o facial crónico, cáncer de la cavidad bucal o la garganta, infección oral y anginas, periodontopatías, caries dental, pérdida de dientes y otras enfermedades y trastornos que limitan la capacidad de una persona para morder, masticar, sonreír y hablar, así como su bienestar psicosocial”.
FACTORES DE RIESGO
Los factores de riesgo que influyen en la formación de caries dental son bien conocidos y en la mayoría de los casos, evitables, lo que permite desarrollar una estrategia preventiva basada en la educación sanitaria en los colegios desde la infancia.
Higiene oral deficiente: si no se lavan los dientes o se hace de forma inadecuada, por ejemplo, no accediendo a las zonas interdentales o la línea de las encías, se favorece el depósito y acumulación de placa bacteriana sobre el esmalte de las piezas dentales y, por tanto, su actividad. Un correcto cepillado diario de los dientes (después de cada comida) y el uso de colutorio evitarían buena parte de las caries.
Dieta rica en azúcares y carbohidratos: el azúcar y el abuso de hidratos de carbono, especialmente si se ingiere fuera de las comidas, favorece la actividad de las denominadas bacterias caraiogénicas, facilitando la liberación de ácidos que desmineralizan el esmalte y la dentina y, por tanto, la formación de caries. Para evitarlo sólo caben dos soluciones: no tomar azúcares o carbohidratos entre comidas o lavarse los dientes convenientemente cada vez que se haga.
Sequedad bucal: la saliva ayuda a eliminar las bacterias de la cavidad oral, por lo que los factores que promueven la pérdida de flujo salival o sequedad de boca (tabaco, alcohol, trastornos de las glándulas tiroideas y otras enfermedades y tratamientos médicos) aumentan la actividad bacteriana que acaba en la formación de caries.
Flúor: el flúor es necesario para remineralización de los dientes. De ahí la necesidad de utilizar dentífricos con este mineral en la higiene dental.
Falta de información: la falta de información sobre la salud dental lleva a no educar conveniente a los niños desde el primer momento sobre la importancia de la higiene oral y cómo realizarla para evitar complicaciones como la caries o la enfermedad periodontal, entre otras. De ahí que la falta de información o educación sanitaria deba considerarse como un factor de riesgo importante frente al desarrollo de caries.
ADQUISICIÓN DE HÁBITOS
La educación para la salud realizada en el ámbito de la comunidad escolar complementa la socialización de comportamientos y la adquisición de hábitos que favorece una mejor calidad de vida y capacita a cada uno de los individuos y a todo el colectivo para mejorar su salud y aumentar el control de esta. Una buena higiene bucal infantil, junto a la adquisición del hábito de su mantenimiento, comportará que el adulto pueda conservar sus dientes para toda su vida.
Para ello desde el colegio vamos a:
Diseñar materiales y recursos docentes para cubrir y desarrollar el tema de higiene bucodental (arcada dentaria, lengua, cepillos de dientes, sedas dentales, caries, carteles, pictogramas, canciones, vídeos, etc.).
Programar actividades educativas y formativas enfocadas al aprendizaje de un correcto cepillado, uso de seda dental, colutorios, horarios…
Establecer en el colegio programas de formación continuos desde la infancia hasta la adolescencia.
Colaborar con el profesorado en el desarrollo de unidades didácticas en materia de higiene bucodental, alimentación, revisiones médicas, patología…
Formar a todos los profesionales del centro educativo en el aprendizaje de habilidades que faciliten la adquisición y mantenimientos de conductas saludables en materia de higiene bucodental.
Abordar el tema de la higiene bucal teniendo en cuenta los alimentos que son dañinos para nuestros dientes. Fomentar el consumo de una dieta equilibrada, pobre en azúcares libres, para prevenir el desarrollo de caries dentales, la pérdida prematura de dientes y otras enfermedades no transmisibles relacionadas con la dieta.
Realizar Educación Sanitaria sobre los riesgos del consumo de tabaco.
Fomentar el uso de equipo de protección para la práctica de deportes y los desplazamientos en vehículos motorizados, con el fin de reducir el riesgo de traumatismos faciales y roturas de piezas dentales.
Informar a la familia de las actividades y formación que se están dando en el colegio para que ellos pueden continuarla en casa.
Informar a la familia del Programa de Atención Dental Infantil(PADI). En Navarra va dirigido a menores y jóvenes residentes en la Comunidad Foral que, durante el año, cumplan de 6 a 15 años de edad.
Ana Durana Murillo(@DuranaAna) Enfermera del Centro Público de Educación Especial Torre Monreal (Tudela)
Paula Larumbe Oroz Enfermera del Centro Público de Educación Especial Andrés Muñoz Garde (Pamplona)
Agencia estatal Boletín Oficial del Estado (Internet). Ley 1/1994, de 28 de marzo, de Salud Escolar. (Consultado el 10/octubre/2019). Disponible en:https://www.boe.es/eli/es-vc/l/1994/03/28/1
BON (Internet).BOLETÍN Nº 256 – 30 de diciembre de 2011. Decretos Forales. Decreto foral 249/2011, de 28 de diciembre, por el que se regula el programa de Atención Dental Infantil de Navarra.(Consultado el 10/octubre/2019). Disponible en: https://www.navarra.es/home_es/Actualidad/BON/Boletines/2011/256/Anuncio-3/
La dermatitis atópica es una enfermedad inflamatoria crónicade la piel que se produce en brotes.
Es muy frecuente en la infancia, pero puede aparecer a cualquier edad, en diferentes localizaciones. Se desencadena por factores genéticos, inmunológicos, ambientales…
Está caracteriza por piel seca y sensible, placas de eccemas y picor intenso que puede alterar el sueño y la calidad de vida de los pacientes y sus familias.
CUIDADOS PREVENTIVOS
Su control precisa un tratamiento adecuado en los brotes y cuidados preventivos continuos:
Usar ropa y calcetines de algodón o hilo. Evitar lana, fibra, prendas muy ajustadas… No abrigarse mucho.
Aclarar bien la ropa. No usar suavizantes.
Calzado de cuero o tela, bien aireado (usar deportivas poco tiempo).
Temperatura de la habitación suave, no calurosa. En invierno, conviene poner humidificadores en radiadores o toallas húmedas…
Retirar objetos que retengan polvo (peluches, alfombras…).
No rascarse. Alternativas: antihistamínicos, cremas, frío, ambiente tranquilo, distracción, abanicar, agua termal, masaje, guantes por la noche, pijama de algodón húmedo…
Uñas cortas y limpias para evitar heridas y sobreinfecciones.
Ducha o baños cortos. No más de una vez al día, con agua tibia, no caliente, y productos adecuados para pieles atópicas (syndet, avena, aceites de baño…) sin detergentes, ni perfumes, ni conservantes. No usar esponjas. Secar sin frotar con toquecitos. Hidratar siempre después.
El cloro de las piscinas (especialmente las cubiertas) irrita la piel atópica. Antes del baño conviene aplicar cremas barrera y al salir, ducharse para eliminar el cloro e hidratarse después.
Van bien la exposición moderada a la luz solar y los baños de agua de mar.
Hidratar todos los días la piel al menos una vez con cremas emolientes: hidratan, aportan grasa y evitan la pérdida de agua, restauran la función barrera de la piel y reducen el picor.
TRATAMIENTOS
En las zonas de eccema, no debe darse hidratantes (escuecen). Se recomienda aplicar tratamiento:
Corticoides tópicos: dosis y tiempo indicado mientras haya lesiones.
Inmuno-moduladores tópicos (Pimecrolimus y Tacrolimus): complemento/alternativa de los corticoides. Menos efectos adversos, se pueden usar de mantenimiento.
Antibiótico si existe sobreinfección.
Antihistaminicos orales si hay picor.
Tratamientos sistémicos en casos severos: fototerapia, inmunosupresores, medicamentos biológicos…
La enfermera ofertará cuidados adaptados a las necesidades de cada paciente
Mº Pilar Hernández Orta Enfermera de Dermatología. Hospital Reina Sofía de Tudela.
Fuentes:
Muñoz Mañas V., Fornes Pujalte B., Lucha Fernández V., Palomar Llatas F., Dermatitis atopica (DA): hidratación y plan de cuidados. Enfermería Dermatológica nº 1 · mayo-junio 2007. Pag 16-23.
Asociación Española de Familiares y Pacientes de Dermatitis Atópica (ADEA). Conocer la Dermatitis Atópica. Principios generales del cuidado de la piel con dermatitis atópica. Adeaweb.org [Sede Web]. 2014. [Consultado el 26/11/2014]. Disponible en:www.adeaweb.org./02sabermas/conocerlada/cuidadopiel/index.htm
Hemos enviado un mensaje de verificación a su correo. Por favor, compruébelo.
Utilizamos cookies para asegurar que damos la mejor experiencia al usuario en nuestro sitio web. Si continúa utilizando este sitio asumiremos que está de acuerdo.Estoy de acuerdo