Palabra de enfermera

Autolesiones: cuando producirse heridas puede ser adictivo

Las autolesiones, automutilaciones o autoagresiones consisten en la realización de heridas sobre el propio cuerpo, sin intención de cometer un suicidio. Se trata de un daño físico que puede repetirse en el tiempo e incluso convertirse en una compulsión. La mayoría de las autolesiones se producen mediante cortes en la piel, aunque también pueden realizarse arañazos, mordiscos, arrancarse el pelo o darse golpes.

En algunos casos, las personas que se autolesionan lo hacen como consecuencia del padecimiento de alguna enfermedad o trastorno como el obsesivo compulsivo, el autismo, trastornos alimentarios, de ansiedad o límite de la personalidad. También puede darse en individuos que experimentan emociones fuertes que no saben gestionar o sufren depresión.

¿Por qué lo hacen?
¿Y qué consecuencias tiene?

Lógicamente la consecuencia principal es el daño producido en el propio cuerpo: heridas e incluso infecciones de las lesiones.

Se puede sentir vergüenza e incluso culpabilidad por el acto cometido. De hecho, es frecuente que las automutilaciones se realicen en zonas que no sean fáciles de ver por otras personas, como en los muslos o los antebrazos, pudiéndose disimular con la ropa.

¿Hacerse daño engancha?
¿Y qué hago para evitarlo?

Es fundamental buscar ayuda. Acuda a su centro de salud y ellos serán quienes valorarán la posible derivación a los centros de salud mental.

 

 

Javier Laparra Garrido
Enfermero especialista en Salud Mental. Unidad de Hospitalización Psiquiátrica-B. Complejo Hospitalario de Navarra.
Socio de AEESME Navarra.

 

Fuentes