Palabra de enfermera

Contacto piel con piel con tu bebé

El contacto piel con piel (CPP), también conocido como método canguro, se trata del contacto físico del recién nacido con su madre al nacimiento.

Este método ha sido utilizado durante siglos como un acto de protección a los bebés tras el nacimiento, como una forma de aumentar su supervivencia. En nuestro medio disminuyó su práctica tras la hospitalización del parto, por la separación madre-bebé para los cuidados de rutina, hasta que se estudiaron sus múltiples beneficios.

¿CUÁLES SON LAS RECOMENDACIONES ACTUALES?
BENEFICIOS Y RIESGOS

Los estudios actuales no detectan riesgos relacionados directamente con el CPP. Sin embargo, determinan que es importante realizarlo de manera segura, para evitar y/o detectar posibles dificultades en las primeras horas de vida del recién nacido.

CONTACTO PIEL CON PIEL PRECOZ DE FORMA SEGURA

Posición del bebé:

Desnudo y boca abajo, sobre el pecho materno. Cabeza ladeada hacia un lado, dejando las fosas nasales libres. Secar la piel y colocar una toalla caliente por encima para mantener el calor corporal.

Posición de la madre:

Acostada, con la cabecera levantada 30-45º, pecho desnudo. Consciente y acompañada. Con la capacidad de observar la cara del bebé.

Otras recomendaciones:

Vigilancia continua del bebé y pedir ayuda si se observa dificultad para la respiración, cambio de color, flacidez/endurecimiento muscular, náuseas u otros signos de alarma.

 

Amaia Moreno Torrano
Matrona en el Hospital García Orcoyen (Estella)
Alicia Garrón Rodríguez
Matrona en el Hospital Universitario de Navarra (Pamplona)

Miembros de la Asociación Navarra de Matronas (ANAMA)

 

 Fuentes

Foto de Hannah Barata