Palabra de enfermera

Consumo de tabaco: daños y acciones de prevención

Según las últimas encuestas realizadas en nuestro país, un 33,1% de personas fuman a diario en la edad adulta entre los 15 y 64 años, siendo mayor el consumo en hombres que en mujeres. En el caso de las personas jóvenes de entre 14 y 18 años, un 9% refiere haber consumido tabaco a diario en el último mes.

DAÑOS A DISTINTOS NIVELES

Conocemos que el consumo de tabaco perjudica la salud de la persona fumadora y también sabemos que se producen daños a distintos niveles:

NUEVAS FORMAS DE CONSUMO

Actualmente existen, además del tabaco convencional, nuevas formas de consumo como son los Productos de Tabaco Calentado (PTC) y los Dispositivos Susceptibles de Liberación de Nicotina (DSLN) o también llamados cigarrillos electrónicos, entre otros. A día de hoy, se sabe que tanto el aerosol que generan estos dispositivos como el producto en sí, que contiene entre otros compuestos tóxicos, metales pesados, producen efectos perjudiciales para la salud a los cuatro niveles mencionados antes.

INTERVENCIONES EN DIFERENTES ETAPAS DE LA VIDA

Desde el punto de vista de la Promoción de la salud, con el objetivo de reducir el impacto del consumo de tabaco en la salud de las personas, se plantea realizar intervenciones en distintas etapas de la vida que contribuyan a promover entornos más saludables, libres de tabaco. En este sentido las acciones se centran fundamentalmente en tres momentos clave:

 

Amaya Aguas Torres
Maite Calvo Yanguas
Luisa Iribarren López
Enfermeras.

Sección de Promoción de la Salud y Salud en todas las Políticas (ISPLN) Osasuna Sustatzeko eta Politika guztietan Txertatzeko Atala (NOPLOI)

 

Fuentes

 

Imagen de Tumisu en Pixabay