Palabra de enfermera

Plagiocefalia postural

cute baby boy 6 months old looking at camera. He is wearing a helmet to correct plagiocephaly and he is playing with a green toy while wearing a blue jaket

Los trastornos en la forma y tamaño del cráneo de los bebés son un problema relativamente frecuente y generalmente benigno.

Se entiende como plagiocefalia posicional o postural una deformidad craneal producida como consecuencia de la aplicación constante de fuerzas de presión sobre la parte posterior del cráneo, que es muy maleable en los niños pequeños.

Puede ocurrir en la vida intrauterina, después del nacimiento o por un componente mixto.

Se produce en los primeros meses de vida, y consiste en el aplanamiento de la región occipital e incluso parietal, lo cual suele conllevar deformidades compensatorias asimismo.

 

¿CÓMO SE PREVIENE?

Los niños, en los primeros meses de vida, deben dormir boca arriba como medida de prevención de la muerte súbita del lactante; por lo tanto, cuando esté despierto, es recomendable que pase algún rato boca abajo (aprovecharemos para promover el juego en esa postura, desarrollo psicomotor…), en brazos, porteo ergonómico…

Asimismo, hay que evitar que pasen mucho tiempo en las sillas que les hacen mantener una postura fija de la cabeza.

En definitiva, medidas que eviten apoyos prolongados de la cabeza en la misma posición.

 

SE RECOMIENDA

En algunas ocasiones, hay que recurrir a tratamientos como son las órtesis craneales (bandas, cascos) o incluso tratamiento quirúrgico (generalmente solo en niños con una craneosinostosis verdadera).  Esto último ocurre por el cierre precoz indebido de las suturas que separan los huesos del cráneo de un bebé, lo que impide que el cráneo crezca de forma normal.

 

¿QUÉ PRONÓSTICO TIENE?

En general la mayoría de los bebés con plagiocefalia postural mejoran en 2 o 3 meses si se llevan a cabo medidas adecuadas.

Si, a pesar del tratamiento postural, la deformidad no mejora o incluso empeora, se puede considerar la derivación a otros profesionales.

La deformidad postural en sí no produce alteración neurológica que pueda afectar al cerebro ni a sus funciones.

 

Irene Velasco Huici
Marta Espartosa Larrayad
Maria Eugenia Milagro Jiménez
Enfermeras especialistas en Pediatría.

Miembros de la Asociación de Enfermería Pediátrica de Aragón y Navarra (AEPAN)

 

Fuentes