Palabra de enfermera

La ergometría o prueba de esfuerzo

La ergometría, también conocida como prueba de esfuerzo, es un estudio común en cardiología que se realiza de forma ambulatoria y consiste en la realización de ejercicio físico sobre un tapiz rodante o bicicleta estática

El médico especialista solicita la prueba con la finalidad de:

La realización de ejercicio físico aumenta el trabajo del corazón que necesitará mayor aporte de oxígeno. Si existe una obstrucción de una arteria coronaria se producirá una disminución del aporte de sangre necesario que pondrá de manifiesto la angina de pecho y alteraciones en el electrocardiograma

Además de ayudar al diagnóstico correcto, la ergometría es útil para hacer una estimación del pronóstico, de la capacidad de ejercicio físico y valorar el efecto del tratamiento en aquellos pacientes con enfermedad coronaria ya conocida.

También nos permite obtener datos sobre: hipertensión arterial, insuficiencia cardiaca avanzada, alteraciones del ritmo, cardiopatías congénitas, etc. así como la valoración de la capacidad funcional en personas sanas (atletas, discapacitados, etc.).

 

Cómo se realiza

Se colocan electrodos (parches conductores) en el pecho para registrar la actividad del corazón y un esfigmomanómetro o aparato para tomar la tensión arterial.

El paciente comenzará a caminar en una cinta sinfín o a pedalear en una bicicleta estática. La velocidad y el ángulo de inclinación de la cinta (o la resistencia del pedaleo) aumentarán poco a poco.

Debe realizarse en centros médicos con los recursos sanitarios humanos y materiales necesarios por si surgen complicaciones.

 

Preparación del paciente

Los riesgos de las pruebas de esfuerzo son mínimos y son los mismos que pueden aparecer en circunstancias de la vida real del paciente.

 

Charo Casajús
Enfermera de Cardiología. Hospital Reina Sofía de Tudela

 

Fuentes